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El triunfo de Barack Obama no sólo marca un
cambio de administración sino el inicio de
un nuevo rumbo de este país hacia una
multiplicidad en ideas, razas y formas de
ver la vida, algo que en América Latina ya
iniciamos ese recorrido hace 5 siglos.
Tomando como punto de partida el propio
recién presidente electo, catalogado como
Afroamericano, no es ni negro ni es ni
blanco, es algo que nosotros los
latinoamericanos y caribeños conocemos desde
hace siglos, cuando los conquistadores
españoles decidieron mezclarse con las
indias primero y con las esclavas negras
luego.
A diferencia de los peregrinos que
desembarcaron en Plymouth, conformado
principalmente por familias de papá, mamá e
hijos, las tripulaciones de las naos
españolas eran integradas por puros hombres.
Si estos conquistadores tenían algún prurito
racista fue olvidado ante las necesidades
imperativas de la libido luego de tres meses
de abstinencia en alta mar.
Ahora con Obama como nuevo residente de la
Casa Blanca en Washington, se logra
introducir en la Oficina Oval lo que hace
mucho tiempo fue el rasgo inconfundible de
la génesis de nuestras naciones
latinoamericanas, sobre todo en la cuenca
del Caribe y Brasil: la conjunción de razas
que se inició con el arribo de Cristobal
Colón hace 516 años.
Pues este detalle, al parecer, lo pasaron
por alto los estrategas de marketing del
bando republicano. Durante toda la carrera
proselitista previo al 4 de noviembre se
aferraron al concepto de que ellos eran los
verdaderos representantes del “Main Stream”
de la sociedad norteamericana y designada
por otros como los WASPs (White Anglo-Saxon
Protestant = Blanco Anglo-Sajón
Protestante).
Precisamente por tal razón la figura de Joe
el Plomero, se convirtió en otro personaje
de este circo mediático, ya que representaba
lo más puro del viejo sentir norteamericano,
o como diría el propio Joe: "the good old
America"
Desde un principio, cuando oficialmente se
dio inicio a la campaña electoral con las
respectivas convenciones, la Demócrata en
Denver y la Republicana en St. Paul,
Minesota, se vieron las grandes diferencias
de cómo estaba estructurado el marketing
políticos de ambos bandos.
Entre los 2,800 delegados a la convención
republicana, tan sólo 36 de ellos eran de la
raza negra, y un número aún inferior de
hispanos, según reportó el Centro de
Estudios Políticos y Económicos con sede en
Washington.
“En los últimos 40 años que el partido
republicano ha celebrado sus convenciones
nunca antes había sido tan evidente la
ausencia de otras razas aparte de los
blancos anglosajones, parecía un amplio mar
de caras pálidas”, dijo un vocero del
centro.
Incluso, la figura más representativa de
piel negra dentro de la administración
republicana, Condoleezza Rice, no fue ni
siquiera mencionada.
Es que las cifras hablan por si solas:
• En los últimos 6 años no ha habido ni un
solo gobernador o senador republicano de la
raza negra.
• Los afroamericanos corresponden al 12.4
por ciento de la población estadounidense,
mientras que los hispanos representan un
14.8 por ciento, pero la convención
asistieron muchos menos de esas
proporciones.
• En comparación con la convención
demócrata, un cuarto de los delegados
presentes en Denver eran Afroamericanos.
• El partido Demócrata cuenta con un Senador
negro, un candidato presidencial de raza
mixta y 42 representantes en el Congreso.
• Nueve de cada diez votantes negros y ocho
de los hispanos afirmaron que apoyaban la
candidatura de Obama.
No hay que ser un genio matemático para
saber que los republicanos mostraron serias
fallas en su marketing político, si tomamos
en consideración que tanto negros e hispanos
votan masivamente en comparación de la
tradicional apatía de la población blanca al
momento de acudir a las urnas.
Aunque los estrategas del partido
republicano realizaron una audaz movida al
seleccionar a Sarah Palin como compañera de
la fórmula presidencial de McCain, la
emoción y atractivo que causó su postulación
se desvaneció rápidamente a las pocas
semanas. Con Palin en el “ticket” para la
Casa Blanca, el bando republicano intentó
recoger la simpatía de una importante
minoría que los demócratas desdeñaron al no
elegir a Hillary Clinton como su candidata:
el voto femenino.
Pero la imagen de madre-esposa-profesional
fue cambiando a medida que los días iban
pasando, hasta transformarse en lo que
muchos llamaron “la Diva que cabalga sobre
el elefante” (símbolo de los republicanos).
Algo que vino a rematar lo que le quedaba de
simpatía fue la revelación que el Palín
había gastado más de 150 mil dólares en
prendas de vestir y cosméticos para ella y
su familia. Esto causó gran rechazo entre
muchas amas de casa que encaraban la triste
posibilidad de ser echadas de sus casas por
no poder cumplir con el pago de sus
hipotecas.
La imagen de paladina femenina, mujer
luchadora y madre sacrificada de un
principio se convirtió de la noche a la
mañana en frívola e insensible a los
problemas que muchas mujeres norteamericanas
enfrentaban en la actual realidad económica
de los Estados Unidos.
Otro gran error cometido por el bando
republicano fue declararle la guerra a los
medios de comunicación. La aversión de ellos
hacia los periodistas fue evidente en la
entrevista que le hizo Katie Couric de la
cadena CBS a Palin .Al ser preguntada sobre
su experiencia en política internacional,
Palin se mostró dubitativa; luego de un
corto silencio prácticamente insultó a la
periodista al decir de manera
descalificativa: “¡¡¡ahhh Uds. los
reporteros!!!”.
El esfuerzo, si es que hubo alguno, de los
republicanos por atraer las minorías mostró
serías fallas, que al final les valió la
derrota recién vista el pasado 4 de
noviembre, lo cual demuestra que Estados
Unidos ya no es el mismo de nuestros padres
de la generación de la Segunda Guerra
Mundial, ni siquiera de los llamados “baby
boomers”. Esta nación fundada por
Washington, Jefferson, Madison, Franklin y
Hamilton, y ejemplo de democracia para
muchos otros países, tiene una nueva cara y
está formado por muchos rasgos, entre
blancos, negros, hispanos y asiáticos; una
raza cósmica muy parecida a la que desde
hace siglos habita al sur del Río Grande.
Hector Hereter.
hhereter@yahoo.com.
Amplia experiencia en el campo de las
Relaciones Públicas, particularmente en la
coordinación de eventos especiales,
relaciones con la comunidad, contacto con
los medios de comunicación, creación de
proyectos de promoción para prensa, radio y
televisión; manejo de crisis institucionales
y capacitación en medios (Media Training).
Entre los proyectos realizados se distinguen
la creación de estrategias comunicacionales
a nivel internacional. Dictó cursos para
empresas como American Airlines, Anheuser-Busch
(cerveza Budweisser), American Express, MCI
y personalidades políticas como el senador
republicano del Congreso Norteamericano
Lincoln Díaz Baralt y el actual alcalde del
Condado de Dade, Alex Penelas. Condujo Media
Trainings para empresas petroleras con
operaciones en América Latina tales como
Triton (Colombia, Ecuador y Guatemala) y
Mobil (Perú y Venezuela).
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