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Por: Jorge Aguilera *
Gestión de la motivación en la empresa
Una de las más
frecuentes variables que surgen con problemas en las mediciones de clima
organizacional tiene que ver con la percepción de reconocimiento, pero ¿cómo
se construye?, ¿cómo se percibe?, ¿qué hacer cuando está deteriorado?
Cuando hablamos de
cultura en las organizaciones, tenemos que remitirnos a toda una serie de
elementos que se encuentran presentes en dicho entorno y que construyen las
relaciones humanas y laborales dentro de una empresa, lo cual finalmente va
a determinar el clima y desarrollo organizacional.
¿Qué es el
reconocimiento?, el reconocimiento no es otra cosa que una percepción, está
relacionado con percibir si quienes nos rodean o con quienes nos
relacionamos, perciben el valor que nosotros tenemos de nosotros mismos.
De allí que el
reconocimiento tiene su origen en el valor propio, en el valor que
construimos de sí mismos.
Este “valor
propio” se construye a partir de los juicios que emitimos sobre nosotros
y que hemos construido a partir de nuestros éxitos, nuestros fracasos y de
los juicios que hemos recibido de otras personas sobre nosotros.
Además el “valor
propio” da piso a lo que conocemos como auto concepto y es la base para
el desarrollo de la autoestima, un pobre concepto de nosotros mismos causará
una deteriorada autoestima, el reflejo de una pobre autoestima es la
incapacidad de defendernos si somos agredidos o menospreciados.
Por ello el
reconocimiento está asociado también o es una respuesta al aprecio o
desprecio que demuestren otros hacia nosotros.
En este sentido
podríamos decir que el valor propio o el auto concepto se nutre de los
siguientes elementos:
-
Valgo por que existo, ya que ocupo un lugar en el espacio que espero sea
reconocido por mis congéneres.
-
Valgo por lo que hago, pues mi ocupación me genera un status que es
reconocido por mi grupo social.
-
Valgo por lo que he logrado, es decir, mi historia aporta a mi sentido de
valor.
-
Valgo por lo que soy capaz de hacer (talentos), porque mis capacidades me
generan reconocimiento.
-
Valgo por lo que tengo, ya que lo que tengo me da valor, tengo cosas,
tengo relaciones, tengo conocimiento.
-
Valgo por mis principios, la persona vale por los valores que la
identifican y la diferencian, por sus creencias.
Ser es ser percibido
Berkeley, máximo
exponente del idealismo subjetivo, decía que “ser es ser percibido”,
es decir la persona siente que existe en la medida en que otra la
perciba.
De esta manera
podemos ver que la percepción se puede dar de dos formas, tanto física como
lingüística, un ejemplo de la primera tiene que ver con que una persona
espera a que otra cuando llegue no se estrelle con ella, porque tiene que
percibir su existencia, la segunda es cuando al estar en un sitio otra
persona entre y la salude, así se sentirá percibida, de lo contrario se
sentirá agredida, porque la otra persona no reconoce su existencia.
El reconocimiento es
uno de los elementos frecuentes del clima organizacional en la medición que
obtiene pobres evaluaciones, de ahí a que nos cuestionemos sobre cómo
mejorarlo y convertirlo en un valor de la compañía.
Así mismo, es un
componente de la motivación de la empresa y es quizás el más personal, tiene
que ver, al igual que el respeto, con la relación que se establece entre el
valor que la persona tiene de si misma, su percepción y la percepción de
valor de quienes rodean esa persona y tienen de ella.

En la gráfica vemos,
cómo en el reconocimiento influyen varios elementos como el de la capacidad,
un ejemplo claro se presenta cuando una persona no es elegida para un cargo
en donde sabe que tiene las competencias para desempeñar el mismo, y en
cambio eligen a otra, ésta no se va a sentir reconocida y lo más seguro es
que se sienta irrespetada.
Otro de los temas
del reconocimiento es que la persona sea tenida en cuenta en circuitos de
información, es decir que si pertenece a un grupo de trabajo, ésta espera
que cuando el líder se dirija al grupo también la vincule y no que los demás
se enteren y esta persona no, porque entonces se sentiría excluida.
Ser bien tratado y
ser tenido en cuenta se unen entonces a otro de los elementos que tiene que
ver con el reconocimiento, el reconocimiento del logro, que se presenta
cuando una persona espera que al desarrollar bien una tarea, alguien le diga
que ha hecho un buen trabajo.
Respeto y
reconocimiento, amigos inseparables
Si bien el reconocimiento es
la percepción que tenemos sobre si somos percibidos o no o si somos
valorados o no, es el fundamento para el respeto que tiene que ver con
“responder ante el valor que la otra persona tiene de si misma”,
es decir, mientras que en el reconocimiento soy percibido, en el respeto las
personas asumen acciones de acuerdo con esa percepción.
De allí que no es
extraño encontrar que las personas que se sienten poco reconocidas también
se sientan irrespetadas.
Bien, bastaría una
última pregunta, ¿Cómo construir cultura del reconocimiento?. Si se han
detectado a través de las mediciones de clima organizacional o de
comunicación interna debilidades relacionadas con que las personas sientan
desmotivación por un pobre reconocimiento, basta observar qué elementos
constituyen los fundamentos de auto concepto para iniciar acciones que se
involucren en la cultura de la organización.
En este sentido
campañas por retomar la costumbre de saludar, retomar modales de cortesía o
ejercicios de motivación persona a persona no solo son válidos sino
herramientas útiles y sencillas que dan buenos resultados.
Sin embargo existen
riesgos, una cultura del reconocimiento mal enfocada fácilmente puede
resultar en una cultura conductista del premio en donde las personas solo
actúan si se les soborna con dádivas, siendo un caldo de cultivo además para
el desarrollo de egos desbordados y ambientes saturados de envidia.
Es así como estos
elementos tienen una función evidentemente clave a la hora de construir
cultura del reconocimiento, de ahí la importancia de saberlos inculcar
dentro de las organizaciones, pues de esto depende no solo la convivencia de
las personas sino la productividad de las mismas.
*Jorge Aguilera
es uno de los asesores en comunicación interna y clima organizacional en
Colombia con un mayor número de trabajos y publicaciones donde vincula los
procesos de comunicación organizacional a diagnósticos de clima y cultura en
organizaciones públicas y privadas. www.comunicacion-interna.com
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