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TU MINUTO DE COACHING ¿CÓMO
BAILAR CON LAS MÁS LINDA? |
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Por
Guillermo Echevarria
*
Estaba en una escuela de negocios dando un
taller de supervisión y coaching cuando se
cortó la luz. El lugar no tenía ventanas y
la oscuridad se hizo total.
En seguida se oyeron las expresiones de
sorpresa de los presentes y voces que venían
de salas contiguas a la nuestra, en las que
se estaban dictando otros seminarios. Yo,
que venía entrenándome en tomar los
imprevistos como oportunidades, respiré
profundo al tiempo que me preguntaba ¿qué
oportunidad es esto para nosotros?
Y mientras esperaba que me llegara una
respuesta mejor que la típica reacción de
quejarnos o matar el tiempo hasta a que
pasara el problema, pregunté al grupo si
seguían allí y si estaban bien. Contestaron
todos a la vez, un poco alterados por la
situación. Estaba pidiéndoles que nos
escucháramos cuando bajó la respuesta a mi
pregunta: si el propósito de este encuentro
es entrenar el liderazgo ¿por qué no
convertir la oscuridad en una oportunidad
para liderar superando las circunstancias?
Entonces, invité al grupo a continuar
discutiendo el tema en el que estábamos
antes del apagón.
Apenas terminé de decirlo se hizo un
silencio total. Una de las participantes
contestó que le parecía buena idea, pero el
resto permanecía callado. Sentí que la
oscuridad los desorientaba y me puse a
conversar con toda naturalidad con la mujer
que se había animado. En seguida se sumó la
voz de un hombre que se identificó y entró
en el diálogo. De a poco fueron apareciendo
el resto de las voces. Luego de un rato, la
conversación se había puesto súper movida y,
a pesar de que éramos varios interlocutores,
la comunicación fluía con toda claridad.
Nos encontrábamos navegando en ese
intercambio de ideas, contagiados por la
emoción de sentir que habíamos superando un
obstáculo, cuando nos sorprendió el regreso
de la luz.
Supusimos que el desperfecto habría sido
arreglado, pero ninguno decía nada. La
experiencia de conversar a ciegas había sido
impactante.
Siento que en este rato de oscuridad nos
comunicamos como no lo habíamos hecho hasta
ahora -dijo uno rompiendo el silencio. Yo
también –agregó otro- el hecho de no poder
verles las caras me llevó a estar mucho más
atento a lo que cada uno decía y a cómo lo
decía.
A mí, el asunto del ejercicio en la
oscuridad, les reconozco que no me hizo
demasiada gracia y al principio estaba
bastante incómodo –le empezó a decir un
gerente a la primera mujer que se había
animado a hablar y que hasta ese momento
casi no había participado del seminario
-Pero entonces escuché tu voz tan segura y
me puse a hablar como si los estuviera
viendo.
Les confieso que escuché sus voces por
primera vez- compartió otro. Fue un diálogo
impecable. No nos superpusimos entre
nosotros en ningún momento –dijo asombrada
una de las participantes y remató: Voy a
hacer este ejercicio con mi equipo.
Nos quedamos mirándonos por un momento como
diciendo ¿y ahora qué hacemos?
Me disponía a continuar cuando una
participante me interrumpió para hacer una
propuesta que en otro contexto hubiera
sonado un poco loca, pero que todos
aceptamos de inmediato.
Fue la primera vez que terminé un encuentro
a oscuras.
Nos despedimos hasta la semana siguiente,
junté mis cosas, dejé la sala y ya estaba
por cruzar la puerta de salida cuando me
detuvo el portero: Casi se quedan encerrados
hasta mañana- dijo- Como con el tema del
apagón se suspendieron todos los demás
cursos… ¿Se quedaron a oscuras?
Ya estaba dejando el edificio cuando se me
acercó uno de los gerentes que se había
quedado esperando para hacerme una pregunta
en privado: si lo del apagón había sido
planeado por mí como una dinámica del
seminario. Me sorprendió completamente que
me lo dijera, y tuve que confesarle que de
alguna manera sí: mi plan había sido que
todo, hasta lo inesperado, sumara a los
objetivos del seminario.
Sus palabras me hicieron tomar conciencia de
que esa noche habíamos danzado tan
armoniosamente con lo imprevisto que se
había convertido en la mujer más linda. Esa
dama llamada oportunidad.
Tu Minuto de Coaching
Cuando las cosas no estén saliendo como las
habías planeado, te propongo que dediques un
minuto a preguntarte ¿Qué oportunidad podría
ser esto para mi propósito original?
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Guillermo Echevarria
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Coach Ontológico y capacitador en empresas
como Sudameris, Pcia. Seguros, Berkley
International, Movicom, Fundación Par y ADT.
Entrenador en "Supervisión y Coaching" y
Negociación en la Escuela Argentina de
Negocios.
Capacitó en
habilidades de Supervisión y Coaching a
directivos de empresas como Hotel Sheraton
Libertador, ADT, Pago Fácil, Atacama,
Concesionario Froilan Gonzalez, Telefónica
de Argentina, Gas Natural, TPS S.A.,
Atocina, Multifood, Oblak Hnos., NCS
Pearsons, GYM S.A., Luxottica, Dragoco,
Microsoft, Treves, Man Power, HSBC, Herzfeld-levy,
PECOM y Disco S.A. Prof. Invitado de las
siguientes universidades: UADE, CEMA, UBA y
UCES.
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