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Partimos de la opinión de que las actualizaciones de
software en las empresas, actúan como agentes de
cambio en la cultura organizacional.
Hemos observado con frecuencia que los esfuerzos de
cambio no producen los resultados esperados, y si
ocasionan una serie de consecuencias involuntarias y
poco útiles. Con lo cual se disponen los recursos
para mitigar el impacto de los efectos no deseados,
en lugar de enfocarlos en concretar los resultados
planificados.
A partir de considerar a las organizaciones como la
resultante de las acciones e interrelaciones de los
seres humanos que las conforman, es imprescindible
tener en cuenta que los procesos de cambio traen
aparejados procesos de resistencia.
Hoy solemos escuchar a los empresarios decir:
Tenemos el hardware adecuado
Tenemos el software adecuado
Tenemos gente que entiende del tema
Hemos capacitado a la gente en el uso del nuevo
software
Y, a pesar de esto, escuchamos a esos mismos
empresarios preguntando:
¿Cómo hacemos para que no se atrase la
implementación del nuevo software?
¿Cómo hacemos para no excedernos en los
presupuestos iniciales?
¿Cómo hacemos para que se utilice el nuevo
software en todo su potencial?
¿Cómo hacemos para que no fracasen los proyectos?
¿Cómo hacemos para que la gente colabore?
Generalizando:
¿Cómo hacemos para que la implementación y
utilización del nuevo software sea exitosa?
Dado que consideramos que la resistencia al cambio
es la principal causa de desvíos y/o fracasos en los
procesos de actualización de software, entendemos
que considerar el factor humano es fundamental para
alcanzar el éxito. Este es el motivo por el cual
nosotros intervenimos con las personas que
interactúan con el recurso informático y en la
manera en que ellas se relacionan con éstos cambios.
¿Para qué?:
• Para crear un contexto de posibilidades de
aceptación, de colaboración y de compromiso con los
procesos de cambio, logrando así neutralizar dicha
resistencia.
• Para anticipar los desafíos que las personas
deberán afrontar con el cambio y mitigar su impacto.
• Para favorecer que las personas se involucren con
el nuevo software, en lugar de la natural tendencia
a luchar en contra del mismo.
En definitiva, lo que estamos proponiendo es la
humanización del proceso de implementación de
Software.
Las personas no se adaptan al cambio tan solo como
resultado
del cambio de tecnología.
Desde esta posición proponemos:
Escuchar y asistir las inquietudes de la gente
respecto de este cambio.
Desarrollar capacidad de convivencia con los
cambios.
Accionar desde una mirada sistémica de la empresa
Generar Trabajo en equipo
Facilitar la adquisición de Competencias de
Liderazgo al servicio.
Promover la Comunicación y la coordinación de
acciones efectivas
Impulsar la Alineación y compromiso responsable
con las estrategias, planificaciones, métodos,
reglas e instructivos de procedimientos.
Detectar y rediseñar las prácticas recurrentes que
no llevan a los resultados esperados.
Fomentar la Creación de nuevas acciones para
anticiparse y mitigar los desafíos previstos como
consecuencia de la actualización de software
Tomar en cuenta y trabajar con las emociones y
estados de ánimo que el proceso dispara en las
personas
Brindar nuevas interpretaciones del conflicto y de
los obstáculos.
Abordamos esta tarea a partir del Pensamiento
Sistémico, Coaching Ontológico, Filosofía del
Lenguaje y Biología de las Relaciones
Interpersonales.
Opinamos que la colaboración y compromiso de nuestra
gente es fundamental para lograr el éxito de
nuestros proyectos en un clima de bienestar.
Las personas apoyan
lo que ellas contribuyeron a crear
Adriana Hercovich Florencia
Annacondia
Coach Ontológico Coach Ontológico
Analista de Sistemas Lic en Administracion/Contadora
DHO Desarrollo Humano Organizacional 201°
Aprendizaje Organizacional
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