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En un momento como el
actual en el que se está pasando del
enfriamiento a la crisis, las organizaciones
deben prepararse para los momentos que se
acercan. La metodología y el conocimiento de
estas situaciones puede ser crítica para el
futuro inmediato de la organización.
En estas ocasiones, la opción más natural
que es la reducción indiscriminada de costes
en áreas estratégicas (sistemas de
información, formación, marketing,
maquinaria, etc.) . Este tipo de decisiones,
puede que a corto plazo puedan mejorar la
cuenta de resultados, pero son malas
soluciones en el medio y largo plazo ya que
debilitan las estructuras básicas de la
organización.
Por ello, frente a la clásica reducción de
costes indiscriminada, la propuesta más
interesante en estos periodos es "recortar
dos, invertir una", es decir, recortar
costes que no aporten valor y concentrarse e
invertir en las áreas que aporten más valor
a la organización.
Pero, la primera pregunta que hay que
hacerse es ¿está nuestra empresa en crisis?
Para responder a esta pregunta, lo que se
debe hacer es analizar el estado presente y
la evolución de todos los parámetros clave
de funcionamiento de la empresa (KPI Key
Performance Indicators): económicos,
marketing y comercial, operacionales,
recursos humanos, etc.
Esta fase de diagnóstico está compuesta por
tres etapas:
Definición de los parámetros clave de
resultados.
Análisis del estado actual de los parámetros
y las tendencias. Definición de puntos
fuertes y débiles de la organización.
Analizar los comportamientos del entorno,
mercado y la competencia, etc. Identificar
oportunidades y amenazas en el entorno.
Esa es la primera etapa. Hay que destacar
que aunque pueda haber una crisis
generalizada, eso no quiere decir que exista
crisis en su sector o en su empresa. Se ha
de tener en cuenta que hay industrias en las
que el recurso crítico no es el mercado.
Si ya ha hecho este análisis y se ha
concluido que la empresa está en crisis, le
proponemos una metodología que puede
ayudarle definitivamente en los próximos
años.
Analizar el problema cualitativa y
cuantitativamente.
Haga un análisis profundo de la empresa y de
su entorno e identifique cuales son los
motivos del problema. Esta es la fase más
importante ya que un diagnóstico erróneo es
crítico.
En esta fase no es llegar a un resultado
como "estamos en crisis porque vendemos
menos". Hay que continuar el análisis...
¿por qué vendemos menos? ¿cuál es nuestra
propuesta? ¿qué segmentos de clientes son
los más afectados? ¿qué segmentos aportan
valor y cuales no? ¿cuál es nuestra
estructura de costes? ¿qué está sucediendo
con nuestra competencia? ¿cuál es nuestra
posición competitiva en el sector? ....
Tener un plan
Tener un plan estratégico que defina el
camino, objetivos y plazos para superar
perfectamente la crisis es crítico en los
momentos complicados ya que, unido a la
comunicación interna, es la única manera de
conseguir mantener la calma y de preparar la
organización para el próximo ciclo positivo.
Tras definir el plan, se necesitan líderes
en el interior de la organización que
desarrollen y comuniquen el plan creando
equipos eficaces y eficientes. Deben
"entusiasmar" al resto del equipo ya que es
crítico para el éxito del plan.
Seguir, Seguir, Seguir
El ánimo es muy importante en estos
momentos.
Si se empieza a no ver claro el camino y a
abandonar el barco, los equipos se destrozan
y se entra en una espiral que no es nada
positiva.
En este proceso es crítico el seguimiento de
los resultados del plan e ir actuando en
función de sus resultados.
Esta fase se podría resumir en:
Seguir lo definido en el plan
Seguir adelante
Seguir controlando y actuando
RECOMENDACIONES
Además de este plan, es necesario una serie
de valores que ayudan en estos momentos
tanto en la formulación del plan como en su
implantación:
Enfocar la recesión como una oportunidad y
no como un castigo. En estos momentos, sus
competidores pueden tener la tentación
natural de un recorte indiscriminado con lo
que están hipotecando su futuro en el medio
y largo plazo.
Prepararse para cuando vuelva el ciclo
positivo. Hay que ser consciente que en los
negocios hay ciclos y se han pasado unos
años de buenos momentos y ahora viene una
recesión.
Pensar en todos los proyectos que no han
podido ser desarrollados en los tiempos
"alegres" debido a que la obsesión era
vender y producir y pensar en proyectos de
inversión para el futuro.
Focalizar, focalizar y focalizar. Conocer
exactamente en qué aporta valor y
concentrarse en ello. Esto no siempre es
fácil y requiere distintos análisis previos
ayudados por herramientas como la
inteligencia de clientes, análisis de
procesos, etc.
La solución no es vender más. En muchas
ocasiones se piensa que incrementando la
fuerza de ventas se soluciona algo ya que se
venderá más y todo se solucionará. Esto no
suele ser cierto a no ser que esta medida
sea un resultado de un profundo análisis.
Estudiar las posibilidades tecnológicas y
del e-business. Las Nuevas Tecnologías
ofrecen importantes posibilidades en la
reducción de costes y desarrollo de negocio,
que deben ser analizadas en estos momentos.
Usar la inteligencia de clientes. Se debe
conocer a los clientes ya que a partir de su
conocimiento muchas veces podemos
identificar oportunidades de negocio así
como áreas para reducción de costes.
Como conclusiones, en estos momentos, una
actitud positiva y experiencia en estas
situaciones son críticas para la
supervivencia de la empresa. Además, sus
competidores pueden tener la tentación
natural de un recorte indiscriminado como el
comentado anteriormente con lo que están
hipotecando su futuro en el medio y largo
plazo. Usted puede tener una clara
oportunidad.
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Eduardo Navarro
Socio Director de Improven Consultores
enavarro@improven-consultores.com
www.improven-consultores.com
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