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Por: Alejandro Rivera *
arivera@linkgerencia.com
Una preocupación permanente en la alta
gerencia es la motivación del personal
gerencial y a todo nivel. Los datos del
impacto sobre los resultados son más que
evidentes, a pesar de las tecnologías, a
pesar de la infraestructura, siempre la
gestión del recurso humano tiene un poder
muy superior en la gestión y los resultados
de las empresas. No es casual que desde hace
más de 30 años las jefaturas de personal,
que sólo hacía labores de nómina y
administración de personal se haya
transformado en gerencias de recursos
humanos y en gerencias de desarrollo humano,
es decir se ha
comprendido que los recursos humanos son
factores vitales en la gestión, desarrollo y
mejora de cualquier empresa y esto ha
transformado las tareas de esta gerencia.
Una de las preocupaciones de éstos
profesionales y de los líderes de las más
grandes empresas del mundo es de forma
recurrente tener personal motivado y de alto
desempeño. Sin embargo la forma más fácil de
motivar al personal, la más económica y la
que está al alcance de todos con muy poca
inversión, es poco usada y muy escasa. Me
refiero al reconocimiento al personal por
los logros específicos de su trabajo.
Este mecanismo es muy cercano a todos y lo
vemos en todos los niveles, desde la
estrellita que le ponen a los niños en pre-kinder,
y que hace que los niños lleguen a casa
orgullosos mostrándole el “reconocimiento”
del maestro a sus padres, los diplomas que
se entregan a lo largo de toda la vida
escolar, hasta los reconocimientos
académicos de las universidades: Summa cum
Laude o Cum Laude, los cuales no sólo dan
prestigio a quienes se les otorgan sino que
generan un compromiso adicional en los
estudiantes; es típico que un estudiante que
lleva notas que le dan mérito a un
reconocimiento Cum Laude por ejemplo, cuide
sus notas y se esfuerce permanentemente para
mantener ese reconocimiento. Igual pasa en
el ámbito laboral, donde no sólo los años de
servicio son importantes sino los
reconocimientos a la labor y a la gestión.
Todas estas iniciativas son muy conocidas, y
no es de extrañar que en los Mc Donald’s uno
pueda ver al empleado del mes, con su
respectiva foto. Esta iniciativa tiene como
objetivo darle una información al empleado
que su trabajo es de calidad y la empresa lo
valora. Esta práctica es muy poco usada en
la mayoría de las empresas debido a que no
existe cultura de reconocer el buen
desempeño y se tiende a actuar más bien
sobre los aspectos negativos del desempeño,
manejando un pensamiento equivocado mediante
el cual al trabajador se le paga por hacer
una tarea y no se debería hacer ningún
reconocimiento por tareas que son su
obligación. Esta actitud es totalmente
equivocada y lejos de ayudar a que los
trabajadores mejoren y se empeñen por hacer
bien sus tareas ocasiona una desmotivación y
el trabajador siente que su trabajo no es
valorado, en consecuencia baja la guardia y
pierde el interés en hacer su mejor
desempeño.
¿Qué factores hacen que no exista cultura de
dar reconocimiento?
El principal, es una cultura del castigo y
de la represión, donde se interactúa con el
niño cuando se porta mal, pero no se premia
de manera espontánea cuando se porta bien.
Este modelo se va repitiendo en todos los
ámbitos de la vida y afecta la formación de
los hijos, las relaciones de familia y
también las relaciones del trabajo.
Crear una cultura del reconocimiento no sólo
es beneficioso para el desempeño laboral y
para la mejora del clima organizacional sino
también para crear un círculo virtuoso
mediante el cual el empleado se motiva, se
enorgullece de que lo premien y le
reconozcan y en consecuencia se mejora aún
más su desempeño.
¿Cómo hacer para crear una cultura de
reconocimiento en la empresa?
En primer lugar se puede hacer de forma
verbal, simplemente decirle al trabajador
que su trabajo fue de calidad y que lo
felicita. Unos aspectos importantes o reglas
que deben seguirse son: el reconocimiento
debe ser dado inmediatamente después de
haberse hecho la tarea o la actividad, no
sirve darle reconocimiento luego de semanas
de haberse realizado la tarea, es decir el
reconocimiento debe hacerse de forma
inmediata.
Otro aspecto importante es que el
reconocimiento guarde proporción con la
tarea o el trabajo asignado. Una gran tarea
debe tener un buen reconocimiento, debe
dársele importancia y puede ser monetario,
viajes, premios, etc. Tareas sencillas,
deben tener una felicitación verbal, o
simplemente una carta. Otra regla importante
es que el reconocimiento sea sincero y no
parezca impostado y falso, en ese sentido no
es algo que la empresa debe decretar y todos
los supervisores deben ejecutar, más bien es
una herramienta para que todos los que
dirigen personal la usen ya que motiva al
supervisado y mejora el clima
organizacional. Finalmente la última regla
es que el reconocimiento debe ser específico
por una tarea y no general, es decir: “te
felicito por el informe de auditoria ya que
lo hiciste en sólo 3 días y tiene muchos
detalles importantes, también incorporaste
varios gráficos y fue de gran utilidad” (En
éste ejemplo se felicita por lo rápido y por
la calidad).
Muchas empresas tienen programas de
reconocimiento formales como el empleado del
mes, o el trabajador del año, estos
programas son importantes, pero muchas veces
se logra más cuando el supervisor usa
permanentemente este recurso.
Por último, los invito a probar aunque sea
sólo una vez el poder del reconocimiento,
busque a alguien que ha tenido buen
desempeño y felicítelo, luego vea su cara y
el entusiasmo con el que trabajará las
próximas horas.
Ingeniero egresado de
la Universidad Simón Bolívar (USB), Magíster
en Administración de
Empresas de la Universidad Católica Andrés
Bello (UCAB) mención Mercadeo, Postgrado en
Finanzas (UCAB).
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