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Por:
Lic. Nancy Ovalle
nancyovalle@yahoo.com.ar
George Bataille afirma en su trabajo
“La noción de Gasto” que no existe
ningún medio correcto que permita
definir lo que es útil a los
hombres. Esto ocurre, porque es
constantemente necesario recurrir a
principios que se intentan situar
más allá de lo útil y del placer. El
sentido de lo útil lo concede el
porvenir. El ser humano vale por lo
que va a ser más adelante; los
llamados gastos improductivos: el
lujo, los duelos, las guerras, la
construcción de monumentos,
Santuarios, los juegos, los
espectáculos, las artes, son
actividades que tiene su fin en sí
mismas. El gasto improductivo
sustrae la esfera humana al trabajo.
A pesar de que siempre resulte
posible oponer unas a otras las
diversas formas antes enunciadas
constituyen un conjunto
caracterizado por el hecho de que en
cualquier caso, el énfasis se sitúa
en la pérdida, la cual debe ser lo
más grande posible para que adquiera
su verdadero sentido. En la
productividad el trabajo y la
producción se desprenden de todas
las connotaciones rituales,
religiosas, subjetivas, etc. Para
entrar en el proceso histórico de
racionalización. Necesidad primaria
es la zona irreductible en la que el
individuo se determinaría a sí mismo
puesto que sabría lo que quiere:
comer, beber, dormir, etc. Las
necesidades secundarias son las que
remiten al campo inmaterial y son
subjetivamente variables, a
diferencia de las necesidades
primarias que son objetivamente
fundadas. Según Bataille la
soberanía es el poder de elevarse en
la indiferencia ante la muerte, por
encima de las leyes que aseguran el
mantenimiento de la vida. La
rebeldía es la única postura que
otorga al hombre su “totalidad”, su
máxima intencionalidad, su grandeza
en la medida en que se sustituye su
espíritu de conservación y apego a
la vida por la tolerancia y búsqueda
de la muerte. Las nociones de
rebelión, de soberanía, de
irracionalidad y del mal se mezclan
en la concepción de la literatura de
Bataille. Según Mario Vargas Llosa
la idea que constituye la raíz de
esta concepción es la siguiente: la
literatura puede expresar toda la
experiencia humana, pero
fundamentalmente expresa “la parte
maldita” de esa experiencia, es el
vehículo más eficaz y certero, el
menos tramposo que tiene ese lado
combatido y deformado por la
sociedad.
BIBLIOGRAFÍA: BATAILLE, Georges. “La
Noción de Gasto”. Introducción a: La
parte maldita. ED. Icaria,
Barcelona, 1987
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