|
Por:
Mariela
Chain
y
Silvina
Perez
Todos
sabemos
lo que
es
tener
un
programa
favorito,
por el
cual
esperamos
con
mucha
ansiedad
y
hasta
arreglamos
nuestras
actividades
en
base a
el,
con el
objetivo
de
verlo.
Pero…
¿Qué
pasa
por
nuestra
mente
cuando
lo
esperamos
a la
hora
prometida
y
comienza
mucho
tiempo
después?;
sí,
nosotras
sentimos
lo
mismo,
y esto
es lo
que
nos
llevó
a
interesarnos
y por
ende
investigar
sobre
la
guerra
mediática
entre
las
dos
potencias
de la
televisión
de
aire:
Telefé
(Canal
11) y
Artear
(Canal
13).
La
base
central
del
conflicto
se
registra
en los
constantes
cambios
de
horario
con el
fin de
“superar”
al
competidor,
sin
tener
consideración
de
nosotros,
la
muchas
veces
olvidada
audiencia.
Como
buenas
telespectadoras
también
sentimos
furia
cuando
sucede
esto,
y es,
como
mencionamos
anteriormente,
el
incentivo
para
realizar
esta
investigación;
pero…
a
pesar
de
nuestros
sentimientos,
no nos
debemos
olvidar
que
para
conocer
la
verdad
de la
historia
se
deben
analizar
las
dos
caras
de la
moneda.
Los
invitamos
a
conocer
la
magia
(¡con
sapos
y
brujas!)
de la
televisión
argentina.
HIPÓTESIS
El
constante
cambio
de
horarios
en la
franja
prime
time
(de 20
a 24
Hs.)
de
Telefé
Y
Artear
incide
negativamente
en los
teleespectadores
y en
los
anunciantes
que
publicitan
sus
productos
en los
canales
televisivos
en
cuestión.
- A
continuación
se
expondrán
los
objetivos
a
comprobar
por el
trabajo
de
investigación:
OBJETIVO
GENERAL
-
Comprobar
la
incidencia
negativa
de la
guerra
horaria
entre
Canal
13 y
Telefé
en los
telespectadores
dentro
de la
franja
horaria
de las
20 a
24 hs
(Prime
time).
OBJETIVOS
ESPECÍFICOS
-
Apreciar
los
aspectos
más
importantes
de la
conformación
horaria
por
los
cuales
se
rigen
los
seres
humanos.
-
Identificar
la
influencia
de la
televisión
en el
encuadre
psicológico
espacial
-
temporal
de los
seres
humanos.
-
Observar
la
evolución
de la
televisión
y su
importancia
en la
vida
cotidiana
actual.
-
Reconocer
los
actores
principales
del
conflicto
horario
entre
los
canales
televisivos.
-
Identificar
los
programas
que
están
en el
ojo de
la
tormenta
y
analizar
sus
características.
-
Verificar
las
razones
por
las
cuales
actúan
manipulando
los
horarios
y los
contenidos.
-
Diferenciar
los
aspectos
que
delimitan
la
guerra
mediática
de la
personal
entre
los
protagonistas.
-
Apreciar
la
importancia
que
tiene
para
ellos
el
televidente
y como
creen
que
reaccionan
frente
a los
cambios
horarios.
-
Analizar
las
consecuencias
de la
incertidumbre
horaria
para
los
anunciantes
que
pautan
en los
medios
tratados.
-
Interpretar
la
postura
del
COMFER
frente
a los
aspectos
relacionados
con la
publicidad
y los
contenidos.
PRESENTACIÓN
DEL
OBJETO
DE
ESTUDIO
Como
se
menciono
anteriormente,
la
principal
variable
dentro
de
esta
investigación
es el
televidente,
y lo
que se
intentará
demostrar
a lo
largo
de
este
trabajo
es la
incidencia
negativa
que
produce
sobre
ellos
el
constante
cambio
de
horarios
en la
programación
televisiva
de los
canales
en
estudio.
Al
comenzar
a
recabar
información
que
nos
amplíe
el
panorama
nos
surgieron
muchos
interrogantes,
que
ahora,
son
base
de
nuestros
objetivos
a
cumplir;
algunos
de
ellos
son…
¿Qué
pasa
con
las
personas
cuando
organizan
sus
actividades
en
base a
los
horarios
de los
programas
y
estos
cambian
continuamente?,
ó
¿cuáles
son
las
verdaderas
intenciones
de los
responsables
de
esta
situación?,
¿el
rating
es tan
importante
para
la
vida
de un
canal
de
TV?, ó
¿qué
pasa
con
los
anunciantes
que
desean
que la
gente
vea la
publicidad
de sus
productos
en
determinado
horario
y esta
aparece
mucho
más
tarde?...
estas
como
tantas
son
preguntas
que
surgen
de
nuestro
propio
sentimiento
como
televidentes,
como
consumidoras
de
productos
televisivos
que
lejos
están
de
entretener
y
divertir
y
cerca
de
lucrar
y de
cruzar
la
delgada
línea
roja
que
delimita
las
acciones
éticamente
correctas.
Nuevamente
los
invitamos
a
descubrir
junto
a
nosotras
un
mundo
poco
explorado,
les
ofrecemos
mostrarles
la
verdadera
magia
de la
televisión.
HISTORIA
DE LA
TELEVISIÓN
Debemos
comenzar
situándonos
en los
antecedentes
de
este
medio
masivo
de
comunicación
para
observar
el
vertiginoso
crecimiento
de la
misma
y los
distintos
aportes
a la
sociedad,
y por
consecuente
con la
cultura
a
través
del
tiempo.
Para
comprender
mejor
esto,
vamos
a
comenzar
por
los
orígenes
de la
televisión
en el
mundo,
y
luego
más
específicamente
en la
Argentina.
Ahora,
retrocedamos
en el
tiempo…
La
historia
del
desarrollo
de la
televisión
ha
sido
en
esencia
la
historia
de la
búsqueda
de un
dispositivo
adecuado
para
explorar
imágenes.
El
primero
fue el
llamado
disco
Nipkow,
patentado
por el
inventor
alemán
Paul
Gottlieb
Nipkow
en
1884.
Era un
disco
plano
y
circular
que
estaba
perforado
por
una
serie
de
pequeños
agujeros
dispuestos
en
forma
de
espiral
partiendo
desde
el
centro.
Al
hacer
girar
el
disco
delante
del
ojo,
el
agujero
más
alejado
del
centro
exploraba
una
franja
en la
parte
más
alta
de la
imagen
y así
sucesivamente
hasta
explorar
toda
la
imagen.
Sin
embargo,
debido
a su
naturaleza
mecánica
el
disco
Nipkow
no
funcionaba
eficazmente
con
tamaños
grandes
y
altas
velocidades
de
giro
para
conseguir
una
mejor
definición.
Los
primeros
dispositivos
realmente
satisfactorios
para
captar
imágenes
fueron
el
iconoscopio,
que
fue
inventado
por el
físico
estadounidense
de
origen
ruso
Vladimir
Kosma
Zworykin
en
1923,
y el
tubo
disector
de
imágenes,
inventado
por el
ingeniero
de
radio
estadounidense
Philo
Taylor
Farnsworth
poco
tiempo
después.
En
1926
el
ingeniero
escocés
John
Logie
Baird
inventó
un
sistema
de
televisión
que
incorporaba
los
rayos
infrarrojos
para
captar
imágenes
en la
oscuridad.
Con la
llegada
de los
tubos
y los
avances
en la
transmisión
radiofónica
y los
circuitos
electrónicos
que se
produjeron
en los
años
posteriores
a la I
Guerra
Mundial,
los
sistemas
de
televisión
se
convirtieron
en una
realidad.
Emisión
de
programación
Las
primeras
emisiones
públicas
de
televisión
las
efectuó
la BBC
en
Inglaterra
en
1927 y
la CBS
y NBC
en
Estados
Unidos
en
1930.
En
ambos
casos
se
utilizaron
sistemas
mecánicos
y los
programas
no se
emitían
con un
horario
regular.
Las
emisiones
con
programación
se
iniciaron
en
Inglaterra
en
1936,
y en
Estados
Unidos
el día
30 de
abril
de
1939,
coincidiendo
con la
inauguración
de la
Exposición
Universal
de
Nueva
York.
Las
emisiones
programadas
se
interrumpieron
durante
la II
Guerra
Mundial,
reanudándose
cuando
terminó.
En
España,
se
fundó
Televisión
Española
(TVE),
hoy
incluida
en el
Ente
Público
Radiotelevisón
Española,
en
1952
dependiendo
del
ministerio
de
Información
y
Turismo.
Después
de un
periodo
de
pruebas
se
empezó
a
emitir
regularmente
en
1956,
concretamente
el 28
de
octubre.
Hasta
1960
no
hubo
conexiones
con
Eurovisión.
La
televisión
en
España
ha
sido
un
monopolio
del
Estado
hasta
1988.
Por
mandato
constitucional,
los
medios
de
comunicación
dependientes
del
Estado
se
rigen
|