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MIEDO ESCÉNICO

 

Por Héctor Héreter *

hhereter@yahoo.com

 

Maneras de controlar el miedo escénico

Sus manos sudan a borbotones; el corazón palpita desbocado como si quisiera salir del cuerpo, su presión sanguínea es tan fuerte que hasta puede oír cuando corre por sus venas; pareciera que la tierra se estremece cuando sus rodillas tiemblan; tiene unas ganas casi incontenibles de salir corriendo y se pregunta: “cómo me metí en este lío”. No se preocupe, Ud. no sufre de una enfermedad sicológica, simplemente tiene un ataque de miedo escénico.

Pero no le queda más remedio que subir al podio y hacer la presentación que viene preparando desde hace semanas la cual le ha restado sueño y su paz interior.

El hablar ante un público no es cosa fácil, los griegos y romanos fueron los primeros en reconocer que existía un miedo innato en los seres humanos al momento de pararse ante un público. Por tanto cuatrocientos años antes de Cristo, el ateniense Demóstenes escribió todo un tratado sobre las maneras de ser un buen orador, en cuyo curso de estudio se daba gran importancia al miedo escénico y la mejor manera de controlarlo.

La fuente de ese miedo proviene del temor a hacer el ridículo ante un gran grupo de personas. Una de las grandes necesidades de nosotros los seres humanos es el reconocimiento, pero al ser señalado de manera negativa por ese grupo de personas es casi como morir en vida.

Incluso grandes figuras de la política y el entretenimiento sufren de miedo escénico, como el actual mandatario norteamericano Barack Obama. Tal como ellos, posiblemente Ud. nunca logrará eliminar ese miedo, pero puede aprender a cómo controlarlo y hacerlo su aliado.

El proceso sicológico de miedo se debe a un estado de tensión que surge ante una amenaza exterior que activa el organismo a prepararse para pelear-o-correr. Tal actividad orgánica genera una superproducción de adrenalina y cortisona las cuales pueden ser muy convenientes ya que eleva su estado de alerta, aumenta su entusiasmo y hasta su cara se muestra más atractiva. Al estar bajo una tensión controlada lo ayudará a enfocarse mejor en la forma de emitir su mensaje.

Una vez que acepte y reconozca que es normal el estar nervioso le permitirá administrar mejor su miedo escénico.

Prepárese

Cuanto más y mejor preparado esté mayor será la seguridad y confianza en si mismo para enfrentarse a su auditorio. Planifique y practique varias veces su presentación. Averigüe con anticipación cuál será su público, ya que no será lo mismo hablarle a un grupo de estudiantes de bachillerato que un consejo directivo de una empresa. Estudie bien con anticipación el recinto donde realizará su presentación.

Aunque no recomiendo que memorice toda su presentación, sugiero que esté bien familiarizado con la apertura de la misma, ya que este es el momento más difícil para muchas personas. Es como cuando arranca su carro, necesita de la batería, el motor de arranque y el propio motor del automóvil para ponerlo en marcha.

Pronostique el éxito

Antes de la presentación visiualísece como un triunfador y gran orador. Previo a la presentación hable consigo mismo y en voz alta: “les voy a gustar, tengo una presentación excelente, de esta presentación obtendré grandes resultados”.

Sea positivo y aleje todo pensamiento derrotista. Estudios realizados en este campo demuestran que un 80 a 90 por ciento de nuestros pensamientos cuando estamos en una situación de estrés son negativos. La vocecita interna empieza a mandar mensajes como: “se van a reír de ti; van a pensar que eres un payaso, van a notar que tienes miedo”. Fíjese que las frases anteriores ponen todo el poder en sujetos externos a uno, por lo tanto hay que recuperar esa auto confianza y el miedo que Ud. siente es algo interno, por tanto nadie en el mundo externo a Ud. se va a dar cuenta de sus sentimientos, al menos que comience a gritar como un loco histérico “tengo miedo”.

Otro elemento que produce gran tensión al momento de dar la charla es la pregunta de “¿y si se me olvida algo?”. Pues si se lo olvida algo tan solo lo sabrá Ud. Si tiene una laguna mental durante la presentación no se asuste o entre en pánico, siga hablando de lo primero que le venga a la mente que de seguro recordará luego lo que iba a decir; revise sus notas y continúe. (Es importante desarrollar su presentación alrededor de tres ideas básicas. Este método lo desarrollaremos en una próxima entrega)

Tome un vuelo de helicóptero

Durante la guerra de Vietnam, las patrullas norteamericanas eran acompañadas desde el aire por un helicóptero que les daba perspectiva a los soldados de su verdadera posición dentro de la tupida jungla. Lo mismo es recomendable que haga antes de su presentación o discurso. Primero que nada, sopese el verdadero impacto de su alocución ¿Tiene el poder de cambiar la historia del mundo? La respuesta es: muy pocos discurso en verdad han cambiado el curso de los acontecimientos. Por tanto si reduce su presentación a las verdaderas expectativas del momento podrá tener una mejor perspectiva de la misión que tiene por delante y las metas que desea alcanzar.

Por otro lado no sobrevalúe su presentación ya que sino lo hizo tan bien como esperaba nadie se va a enterar sino sólo Ud. Por otro lado un mes promedio cuenta con 700 horas, así que una sola hora del mes no debe estropear el resto de las 699 horas.

Si está demasiado enfocado en su miedo y en lo que va a pensar el público, entonces pierde la verdadera perspectiva del porqué está Ud. ahí. Olvídese de causar una buena impresión personal al menos que esté concursando en un certamen de belleza. Lo importante en este caso es el mensaje que va a transmitir a continuación. En este momento usted, más que un emisor, es un simple canal para que un grupo de personas reciban un mensaje.


Llegue temprano

Es sabido que gran parte de los miedos que tenemos se debe a lo que es desconocido, por tanto llegue temprano al sitio donde dará su charla a fin de que se familiarice con el entorno. Esto le dará la oportunidad de ver cómo están enfocadas las luces; cómo funciona el sistema de sonido, si va a hablar a través de un micrófono colocado en un soporte o será uno de “balita” que le permite tener las manos más libres para expresarse. Asimismo le permite intercambiar varias palabras con miembros de la audiencia y entablar alianzas.

El gran actor británico Lawrence Olivier acostumbraba llegar temprano a las obras de teatro a fin de conocer su audiencia y saber si había algún amigo o un crítico teatral.


Soluciones físicas

La respiración pausada y bien controlada es una de las mejores maneras de mitigar los nervios. Cuando tenemos miedo nuestra respiración se acelera y por lo tanto sufrimos de una hiperventilación lo cual aumenta la ansiedad. Con una respiración pausada puede lograr calmarse.

Los ejercicios de estiramiento de los músculos ayudan a liberar la tensión al igual que los movimientos circulares de la cabeza para la aliviar la rigidez en el cuello. El jugo de naranja es igualmente un buen elemento para la relajación. Quince minutos antes de la presentación tome un vaso de 8 onzas de jugo de naranja natural. Su efecto dura alrededor de una hora.

También puede frotar sus manos con loción de lavanda o menta muy utilizadas en las aromaterapias por sus cualidades sedantes.

Pratique

Usualmente aquellas personas que le temen a hablar en público evitan a todo costo dar presentaciones, pero esa es la peor salida, ya que tarde o temprano tendrá que volver al podio. Las cualidades que se desarrollan para dar una conferencia son como los músculos que sino se ejercitan se atrofian.

Una vez que nosotros enfrentamos nuestros miedos, nos damos cuenta que la imaginación nos llevó a pensar que la situación era peor de lo que en realidad es. Tal como el personaje de Haw en el libro “¿Quién movió mi queso?” una vez que supera su miedo usted se siente libre.

Héctor Héreter en un profesional de las comunicaciones con más de 30 años de experiencia primero como reportero y corresponsal internacional y posteriormente como asesor de relaciones públicas para corporaciones internacionales, asociaciones, entes gubernamentales, líneas aéreas, conglomerados petroleros y bancos. Ha capacitado a capitanes de la industria para sus apariciones ante la prensa como también ha participado en el manejo de crisis comunicacionales.

Héreter puede ser contactado a través de hhereter@yahoo.com o en +58-424-134-7444.

 

 
 
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