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Epígrafe inicial.
“Me gustaría cambiarlo a usted hoy y todos los días que vendrán para ir
buscando, creciendo y preguntándose a si mismos, ¿como es el esfuerzo de
las relaciones públicas para construir puentes de comprensión?.
La profesión está ahora en las manos de los estudiantes. El futuro de
las relaciones públicas emergerá de los corazones y de las mentes de los
estudiantes de relaciones públicas de hoy. No puedo pensar en un lugar
mejor para comenzar.”
Annh. Barkelew, profesional y docente de relaciones públicas en la Ball
state University de los Estados Unidos de norteamérica, año 1993.
Desarrollo Histórico Panorámico de las relaciones públicas en la
República Argentina y en la Provincia de Córdoba.
El desarrollo histórico de las relaciones pública, tanto en el mundo
como en la República Argentina y en la provincia de Córdoba en la que
vivo y he vivido toda mi vida, debe ser analizado bajo la premisa del
concepto de relaciones públicas entendidas como hecho o como función, de
acuerdo al pensamiento del ilustre relacionista público peruano,
Francisco Flores Bao (1). Este estudioso de las relaciones públicas y
padre del concepto de la identidad de la escuela de relaciones públicas
latinoamericana, distingue entre lo que son las relaciones públicas como
hecho y lo que son como función. Al respecto, si partimos de la premisa
de un nombre propio Jhon Cook, en el sentido de que “toda organización
tiene, por el solo hecho de existir, buenas, regulares o malas
relaciones públicas”, podríamos afirmar que la historia de las
relaciones públicas, en sentido amplio o lo que es lo mismo, “entendida
como hecho”, comienza en todo el mundo con el origen mismo de la vida
social en la que el hombre empieza a interactuar en grupos con el
propósito de dar satisfacción a intereses comunes con las organizaciones
que el mismo crea para dar satisfacción a sus necesidades, en la
búsqueda del equilibrio social y del consenso necesario para una
convivencia civilizada, ante la necesidad de lograr acuerdos básicos
para la satisfacción de intereses recíprocos. De no ser así, se generan
los conflictos que bloquean o imposibilitan el logro de los objetivos
básicos de cada una de las partes que interactuan. A su vez, la
existencia de las relaciones públicas en sentido estricto o como
función, solamente existen cuando explícitamente se verifica la
intencionalidad deliberada de gestionar la función de las relaciones
públicas en sentido amplio o como “función”. Esto es, el entendimiento
explícito de que las relaciones públicas implican una “función de
dirección” que, con el propósito de lograr la integración “entre las
organizaciones y sus públicos”, gestiona o administra la comunicación,
con la deliberada intención y entendida como un vehículo que transporta
valores. Estos valores son: la comprensión, el entendimiento, la buena
voluntad. En este sentido restringido las relaciones públicas recién
comienzan a principios del pasado siglo XX, a través de precursores como
Ivy Lee y es sustantivo aporte liminar del padre de las relaciones
públicas en el siglo XX, el ilustre maestro Edward Bernays, quien le da
nombre e identidad conceptual a nuestra disciplina a partir del primer
libro que se escribe en el mundo sobre las relaciones públicas:
“Cristalizando la Opinión Pública” (2).
Las Relaciones Públicas en la República Argentina.
Como bien lo expresa mi apreciado y distinguido amigo, colega y ex
alumno, el relacionista público Miguel Cavatorta, en su último libro
sobre “Teoría y Práctica de las Relaciones Públicas e Institucionales”
(3), “En Argentina, como ya lo señalaramos precedentemente, la
institucionalidad y el interés público se remontan a los albores de la
vida independiente como Nación en el año 1810, en el que se produce la
revolución de mayo y las Provincias Unidas del Río de la Plata comienzan
su independencia de España que se plasmará definitivamente el 9 de julio
del año 1816”. Pero en relación a la presencia de la profesión entendida
como función y herramienta del management, los primeros profesionales
aparecen de la mano de las empresas extranjeras y tuvieron su primer
expansión en la década que se inicia en el año 1950.
El Subdesarrollo Relativo de las Relaciones Públicas en Argentina.
Queremos afirmar que de la observación del estado de desarrollo de las
relaciones públicas en distintos lugares del mundo puede inferirse como
hipótesis diagnóstica que el desarrollo de las relaciones públicas
pareciera estar directamente en relación proporcional al grado de
desarrollo capitalista y de la economía de mercado y también en
proporción y relación directa con un marco político democrático ya que
como lo afirmara Edward Bernays en el año 1966, “Las relaciones públicas
y los consultores de relaciones públicas van a durar mientras dure
nuestra sociedad democrática bajo los extremos ideológicos de la derecha
y de la izquierda, fascismo o comunismo, no hay lugar para las
relaciones públicas” (4).
Realizando un análisis de la historia de la República Argentina podemos
inferir que aunque históricamente tuvo una etapa de franco desarrollo
entre los años 1880 y 1930, nunca alcanzó un pleno desarrollo económico
y político integral, aunque sí, un acentuado desarrollo social pero con
el matiz de que la riqueza estaba y está aún concentrada en la capital
federal y en la provincia de Buenos Aires, en tanto que en el interior
del país se da un grado mucho menor de desarrollo y en coherencia con lo
que queremos sostener vemos que proporcionalmente las relaciones
públicas están muchísimo mas desarrolladas en la capital federal que en
las provincias del país interior. Es decir, en Argentina habría dos
países desde el punto de vista económico, político y social: “El país
desarrollado que sería la capital federal y la provincia de Buenos Aires
en las cuales el desarrollo de las relaciones públicas es
categóricamente mucho mayor en la capital y si bien, a lo largo de la
historia ha habido avances incipientes en desarrollar las relaciones
públicas en todo el interior, esto todavía nunca se ha dado plenamente y
en forma equilibrada, lo que confirmaría mi hipótesis de que el
desarrollo de las relaciones públicas en Argentina está en relación
directa con el grado de desarrollo económico y político de las distintas
regiones del país. Así mismo, como bien lo afirmaba en septiembre del
año 1990 el ilustre por entonces secretario del consejo profesional de
relaciones públicas (¡Oh casualidad que dicho consejo funciona en la
ciudad de Buenos Aires!) Andrés Vicente Corvetto, en un informe a los
consejeros de la entidad, decía que “a su juicio, las relaciones
públicas en Argentina aún no habían logrado consenso social” y advertía
aún mas que “mientras no se obtenga el consenso social, como ya lo han
logrado en Argentina profesiones mas modernas como administración de
empresas, comercialización, (marketing), economía y otras carreras
universitarias que aunque no tiene aún leyes que garanticen su
ejercicio, forman parte del mercado porque han logrado el consenso
social de la comunidad”, y agrega Andrés Corvetto, ya lamentablemente
fallecido que, “mientras no se obtenga ese consenso social, el logro de
la sanción de una ley profesional que Argentina aún no la tiene, será
útil para vestir la profesión y avanzar en su reconocimiento como un
valioso paso pero no para lograr su consenso social” (5).
Las Relaciones Públicas y sus Comienzos en la Argentina.
Si bien el auge relativo de las relaciones públicas en Argentina comenzó
a principios de la década de los años de 1950, la gestión netamente
profesional tuvo su real apogeo recién a partir del año 1958, cuando se
produjo en el país una gran expansión industrial y comercial, impulsada
por la radicación de una importante corriente de empresas
internacionales, las que estimularon los desarrollos de las relaciones
públicas en Argentina pero con marcada acentuación en la capital
federal. Estas empresas, favorecieron los desarrollos tecnológicos y los
sistemas operativos alcanzados que rápidamente fueron adaptados y
adoptados por las entidades locales. Es así como lo expresa el experto
en relaciones pública argentino, Lorenzo Blanco (6), quien afirma que:
“La radicación de filiales de compañías extranjeras promovió la
actividad de relaciones públicas, especialidad que muy pronto alcanzó
gran expansión según el mismo autor, y difusión, incorporandose a la
diversidad de empresas e instituciones privadas y oficiales tanto de
capital federal como de algunas otras provincias del país (7)”.
Claro está que esta labor fue desempeñada en la mayoría de los casos por
personas de limitada idoneidad, quienes solamente cumplían empíricamente
con las pautas ya fijadas y preestablecidas por las casas matrices de
las empresas y modelos que provenían del exterior, practicando la
actividad.
Mediante una fuerte cuota de intuición, unida al apoyo material, también
procedente del extranjero. Obviamente abundaron las improvisaciones y
las consecuentes distorsiones en el ejercicio de las relaciones
públicas, lo cuál, pudo ser superado en parte, merced al aporte de
institutos que ofrecieron cursos, seminarios y conferencias sobre esta
novedosa disciplina cuyos primeros conocimientos ingresaron en primer
término a Argentina a través del texto de Bertrand R. Canfield:
“Relaciones Públicas: principios, casos y problemas”, editado en Buenos
Aires - Argentina, por la editorial Mundi en el año 1962, en lengua
castellana, también, entre los primeros libros sobre relaciones públicas
que llegaron al Río de la Plata merece destacarse la obra: “Relaciones
Públicas”, de los autores franceses Jean Chaumely y Denis Huisman,
editado en el año 1964 por la editorial universitaria de Buenos Aires (EUDEBA).
Fue así que la disciplina comenzó a desarrollarse en plenitud en su
etapa explícita en la República Argentina y a perfilarse en las
organizaciones profesionales que nuclearían a los mas representativos y
destacados profesionales y organismos sectoriales en la materia. En la
nomina de los primeros verdaderos maestros, no pueden dejar de
mencionarse a: Julio Navarro Monzó, Fernando Fernández Escalante, Jorge
Saruba, Lorenzo Blanco, (de la empresa Ford), Federico Shindler y Jorge
Newell (de la empresa Shell), Alberto Saporiti (de la empresa Fiat),
Marcos Ordoñez y Rodolfo Aja Espil (de la empresa ESSO), Jorge Vocos
Lescano (de la empresa Swuift), Abel Almeida (de la empresa IBM), y
Marcelo Eyeherabide (de la empresa Remington). A su vez, y según lo
refiere el experto en publicidad, relaciones públicas y comunicación
institucional, Alberto Borrini (8), “en la década entre los años 1960 y
1970, el equipo de relacionistas y comunicadores de la empresa Ducilo
estaba integrado por Guido Martelli, Angel Bonomini, Manuel Gurrea y
otras figuras importantes del relacionismo argentino en esta etapa de su
desarrollo histórico.
Casi al finalizar la década de los años 60 una nueva camada de
profesionales de las relaciones públicas argentinas entraba en escena. A
esta camada le tocó enfrentar los mayores temporales institucionales y
no siempre con los recursos necesarios y suficientes. En este grupo
podemos destacar y mencionar a Luis Ibarra García, Jorge Esmerode. Mas
adelante, y entre muchos otros destacados profesionales podemos
mencionar la figura y la trayectoria de otro grupo de jóvenes
profesionales entre los que cabe recordar a: Juan Pablo Franco, Jorge
Irazu, Margarita Porcel, Graciela Fernández Ivern (actual presidenta del
Consejo Profesional de Relaciones Públicas de Argentina), Santiago
García Rua y Fernando Rebagliatti, entre otros. Otros de los pioneros
citados por Alberto Borrini en su obra “El Mercado de la Opinión
Pública” (9) que tuvieron en su momento, una actuación muy destacada
fueron, Gustavo Cirigliano, Osvaldo Castagno, Juan Carlos Del Vechio,
Alberto Linares, Andrés Vicente Corvetto, Juan Bautista Machi, Jorge
Martinez Seeber, Juan Nieto Rodriguez, Tibor Teleki y Ernesto Vacarezza,
entre muchos otros.
Siguiendo con el desarrollo histórico de las relaciones públicas en
Argentina fue el 25 de junio del año 1958 el día en que un grupo de
ejecutivos de la especialidad en empresas e instituciones lideres
fundaron la Asociación Argentina de Relaciones Públicas primera entidad
profesional que realizó una profunda labor en procura de la
jerarquización de la especialidad difundiendo las pautas técnicas y los
alcances que les correspondían, al servicio de cualquier entidad fijando
asimismo, la posición gerencial que ya habían conquistado las relaciones
públicas en importantes organizaciones de nuestro país.
La Asociación Argentina de Relaciones Públicas fue también miembro
fundador de la Federación Interamericana de Asociaciones de Relaciones
Públicas (FIARP), que posteriormente creció organizacionalmente en el
continente americano y se transformó en la actual Confederación
Interamericana de las Relaciones Públicas (CONFIARP).
Complementariamente la Asociación Argentina de Relaciones Públicas
estableció filiales en distintas provincias de la República Argentina,
tales como: las que tuvieron sede en las ciudades de, San Miguel de
Tucumán, Santiago del Estero, Mendoza, Córdoba, Rosario de Santa Fe, La
Plata y Bahía Blanca, filiales con las que interactuó e impulsó un
incipiente pero no completado y sostenido desarrollo a través del tiempo
con continuidad, un cierto proceso de federalización de las relaciones
públicas en distintas regiones del país. Al respecto reiteramos que en
muchos casos esa descentralización no tuvo toda la continuidad que
hubiera sido deseable que tuviera para consolidar su desarrollo en los
cuatro puntos cardinales del país, en virtud de lo cual, esta es todavía
una asignatura pendiente de la especialidad para integrar el desarrollo,
por lo menos realmente mas equilibrado e integrador de la actividad de
las relaciones públicas como en parte ha sucedido en la hermana
República de Chile, cuyo colegio profesional de relacionadores públicos
tiene filiales desde la Puna de Atacama en el extremo norte del país,
hasta es extremo sur de Chile, prácticamente en la región antártica.
En el año 1961 una nueva corriente de ideas en materia de organización
profesional de las relaciones públicas, produjo una escisión en la
asociación inicial y fundadora ya que un grupo de socios se separaron
para fundar el día 7 de julio de ese año el Circulo Argentino de
Profesionales de Relaciones Públicas, creando poco después, la Escuela
de Relaciones Públicas que tuvo la particularidad que sus docentes
fueron experimentados especialistas que se desempeñaban activamente en
empresas e instituciones públicas y privadas.
Tanto la Asociación Argentina de Relaciones Públicas, como el Circulo
Profesional al que ya hemos hecho referencia siguieron un camino
paralelo, procurando los mismos fines y objetivos y fue así que la
actividad institucional las encontró muchas veces a ambas entidades
realizando esfuerzos, tratando de alcanzar metas y objetivos que les
eran comunes en lo que atañe al mejoramiento de la calidad profesional y
al perfeccionamiento profesional, aunque en honor a la verdad, se
mantenía relativamente ausente uno de los preceptos básicos de la
disciplina y particularmente, uno de los rasgos identificatorios de la
escuela latinoamericana de relaciones públicas que es “la integración
social” y que es la condición previa ineludible para lograr el
“desarrollo social”, tanto de las organizaciones como el de sus públicos
y también y por sobre todos los intereses sectoriales, el desarrollo
social de la comunidad a la que pertenecen los dos polos constitutivos e
interactivos del proceso social de las relaciones públicas.
En estos grandes hitos de la evolución histórica de las relaciones
públicas en la República Argentina cabe recordar y destacar que en el
año 1963 y a impulso de la inciativa que la Federación Interamericana de
las Relaciones Públicas le había dado a la enseñanza de la disciplina a
nivel universitario en todo el continente americano, en la Ciudad de
Buenos Aires, la Universidad Argentina de la Empresa incorporó la
carrera de Relaciones Públicas en el ámbito de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales, con la extensión del título de licenciado en la
especialidad. Fue este el primer paso trascendente que en materia de
enseñanza daba el relacionismo argentino siendo prontamente imitado por
distintas universidades nacionales públicas y privadas en numerosos
puntos geográficos del país.
Posteriormente se formaron otras agrupaciones profesionales tales como
el Centro de Relaciones Públicas Internacionales (CERPI).
Posteriormente, en el año 1965 se funda el Colegio de Graduados en
Relaciones Públicas el día 24 de febrero de ese año. Esta institución
profesional se forma sobra la base de los egresados de la Escuela del
Circulo de Profesionales en Relaciones Públicas de la Universidad
Argentina de la Empresa (UADE) y cuyo propósito era el de nuclear a
todos los especialistas diplomados con probados antecedentes en el
ejercicio profesional otorgando una matrícula y coadyuvando a los
esfuerzos que realizaban las entidades profesionales actuantes para
lograr la sanción de una ley que regulara el ejercicio profesional y
jerarquizara definitivamente la actividad, objetivo que ya había sido
alcanzado en Brasil y en Panamá.
El ejercicio profesional de las relaciones públicas aún no está
legalizado en la República Argentina, como tampoco lo está en los
Estados Unidos de Norteamérica, donde se considera a las relaciones
públicas como una profesión independiente de libre agremiación. A pesar
de esto, cabe consignar que los esfuerzos por legalizar la profesión ya
se viene haciendo formalmente desde el año 1975. Ese año, el día 30 de
septiembre el Senador Nacional Luis Culasso Mattei auspició la
presentación del primer texto de ley reguladora de la profesión y
recibió entonces media sanción del Senado de la Nación, sin que
prosiguiera su aprobación en la Cámara de Diputados, en razón de la
interrupción del gobierno democrático y constitucional por el golpe de
Estado producido el 24 de marzo del año 1976.
Mas adelante, en el año 1984 se entregó un nuevo texto de proyecto de
ley profesional al mismo cuerpo legislativo este proyecto de ley fue
patrocinado por el diputado radical, Dr. Reinaldo Vanossi con la
denominación de: “Régimen Legal para el Ejercicio de la Profesión de
Relaciones Públicas”. Este proyecto, fue aprobado por la comisión de
legislación general el 19 de septiembre del año 1989, expresando en su
dictamen que: “El relacionista público ocupa hoy día un importante
sector de la vida laboral y desempeña u papel trascendente en las
comunicaciones de las entidades públicas y privadas en su vinculación
con el público. Es por ello que, el Estado debe prestar un marco
legislativo adecuado para que los profesionales se encuentren amparados
por un ente específico, que velando por la jerarquía de la actividad
también haga cumplir las normas éticas a sus propios miembros”. Este
proyecto de ley recibió trámite parlamentario en la Honorable Cámara de
Diputados de la Nación pero no llegó a obtener sanción legislativa
completamente como lo expresa el relacionista público argentino Roberto
Avilia Lammertyn (10). Fundamentalmente por la oposición a la creación
de nuevas corporaciones profesionales. Como lo expresa en su citada obra
el licenciado Roberto Avilia Lammertyn: “Ya creados la Asociación
Argentina de Relaciones Públicas y el Circulo de Profesionales al que ya
hemos hecho referencia precedentemente, fueron creadas otras
asociaciones públicas de empresas del Estado en el año 1970 y también
mas adelante, en el año 1973, la Junta de Representantes de Relaciones
Públicas de Líneas Aéreas.
Cabe destacar, que a pesar de estas divisiones, se fue produciendo una
evolución integradora y así el 6 de septiembre del año 1979 se
fusionaron la Asociación Argentina de Profesionales de Relaciones
Públicas con el Circulo Profesional para fundar la “Asociación Argentina
de Profesionales de Relaciones Públicas”, entidad que se disputó durante
varios años la representación de los relacionistas con el Colegio de
Graduados. Esta asociación publicó un código de ética profesional,
basado en el Código de Atenas y representó a los relacionistas
argentinos ante distintos organismos internacionales.
En el año 1989 se unificaron las asociaciones mencionadas en el “Consejo
Profesional de Relaciones Públicas”, entidad que tuvo continuidad hasta
hoy en el año 2007.
Centros de Formación Profesional.
Como puntualiza R. Avilia Lammertyn en su obra: “Relaciones Públicas.
Estrategias y tácticas de comunicación integradora” (11). En el año 1993
existían pocos centros educativos que albergaran en universidades e
institutos superiores reconocidos en comparación por ejemplo con los
Estados Unidos de Norteamérica donde existen hoy mas de trescientos
centros de estudios superiores de las relaciones publicas.
En Argentina, actualmente, la carrera de especialista en Relaciones
Públicas se dicta en los siguientes centros de formación: La Universidad
Empresarial Siglo XXI, la Universidad de Palermo, la Universidad
Austral, la Universidad Nacional del Nordeste, el Colegio Universitario
IES siglo XXI de la Ciudad de Córdoba y otros centros privados de
formación profesional de reciente aparición como: la Universidad de
Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) que fundó en el año 1994 el
Instituto de Estudios de Comunicación Institucional (ICOMI) y dentro de
él, la Maestría en Comunicaciones Institucionales, al igual que la
Universidad Austral de Buenos Aires que también tiene una maestría que
lanzó en el año 1999 bajo la denominación de maestría en gestión de la
comunicación de las organizaciones, hoy considerada como una de las mas
calificadas de la región.
Actualmente la oferta académica en Argentina incluye universidades con
grados, post-grados, colegios universitarios con títulos y post-tíutlos,
e institutos terciarios con formación de técnico y analistas para
ampliar la oferta académica que existe en la actualidad en Argentina en
materia de relaciones públicas se recomienda navegar en la página web:
www.ies.com.ar/carrerarelacionespublicas.
Las Consultoras en Relaciones Públicas en Argentina.
Como bien lo expresa el distinguido especialista argentino en relaciones
públicas, Miguel Cavatorta: “La internacionalización de las relaciones
públicas en la década de los años 90 del pasado siglo significa en
Argentina el arribo masivo de numerosas consultoras internacionales en
un camino que se ha consolidado.
Burson Marsteller abre sus oficinas en Argentina en el año 1995, a su
vez en 1996 instala sus consultora en Argentina la consultora
internacional Hill And Knowlton y en 1997 la consultora Edelman, en
tanto que la consultora Porter Novelly lo hace en 1998, aún con acciones
desarrolladas ya en la década de los años 70 y los 80 se van conformando
desde el país distintas redes regionales hacia países vecinos y desde su
filial en Buenos Aires hacia el interior del país.
Para tener una clara consciencia del crecimiento explosivo de las
consultoras de relaciones publicas internacionales en los últimos quince
años en Argentina baste consignar que en el año 1996 ya se contaban en
un número de treinta las consultoras existentes en país y en el año 2006
ya habían de acuerdo a un informe del periódico Nº 3 de la publicación
denominada “dossier”, cuyo último número apareció en Buenos Aires en el
mes de julio del año 2006 y en ese informe se computaban un total de 89
consultoras registradas en esa publicación, entre ellas, cabe destacar
las siguientes: Baraldo Comunicación Institucional, Burson Marsteller,
Fernández Ivern, Personally y Salem, Viale y Asociados.
Particular referencia merece en justicia la labor de la consultora
Personally, cuya presidenta es la licenciada Alicia Von Der Wetern.Esta
consultora tiene 19 años de antigüedad y ha sido premiada con
nominaciones del premio Jerry Goldenberg y en el año 2005 esta
consultora fue evaluada por los responsables de comunicaciones de las
empresas argentinas como la mejor consultora entre las 20 agencias de
relaciones públicas mas reconocidas del país. Esta distinción, fue hecha
pública en la revista mercado en la edición del mes de mayo del año
2006. También en 25 oportunidades obtuvo premios a la excelencia en las
comunicaciones.
La década de los años 90 en Argentina significa la privatización de la
mayoría de las empresas de servicios públicos y aparece entonces la
necesidad de gestionar la atención del interés público, frente a los
intereses particulares, en paralelo a la presión de una opinión pública,
cada vez mas exigente y esto significa la mayor expansión de la historia
de la profesión en Argentina.
La comisión de consultoras del Consejo Profesional de Relaciones
Públicas de Argentina, expresó acerca de cuales son los servicios que
actualmente prestan las consultoras de relaciones públicas en nuestro
país, las siguientes tareas profesionales y enumera 10:
1. Auditorias de imagen y diagnostico de situación.
2. Diseño e implementación de estrategias de comunicaciones internas y
externas.
3. Campañas de posicionamiento institucional y de marca.
4. Apoyo a la gestión de marketing.
5. Relaciones con los medios y lideres de opinión.
6. Comunicación de crisis.
7. Relaciones con la comunidad y responsabilidad social corporativa.
8. Asuntos públicos y relaciones con el gobierno.
9. Lobby.
10. Organización de eventos.
La consultora en relaciones públicas argentina, Lucía Vázquez, afirma en
un artículo publicado en el periódico de relaciones públicas “dossier”
en su Nº 2, del mes de julio de 2005 que “la relación de las consultoras
de relaciones públicas en Argentina muestra que pasaron de ser prenseras
a convertirse en asesoras de imagen. Sostiene que las consultoras le
indican a los clientes que es lo que pueden hacer para mejorar su imagen
y eso, dice Vázquez, es no solo comunicar sino también generar ideas
creativas”. Por su parte, la consultora de Alicia Von Der Wetern,
presidenta de la consultora Personally, sostiene que para ella “las
consultoras deben recurrir a acciones de marketing directo y de
promoción, así como también conformar equipos con profesionales de otras
áreas, tales como la psicología” (12).
Por su parte el consultor Fernando Artaza, Ceo de Consulting afirma que
“las acciones que están haciendo en las consultoras de relaciones
públicas rozan el límite con el marketing” (13).
Por su parte Gustavo Averbuj, presiente de la empresa de relaciones
públicas Ketchum Argentina, dice que en su empresa “conciben la
comunicación como un fenómeno integral y es por eso que muchos de sus
equipos de trabajo están conformados por psicologos y diseñadores, entre
otras profesiones”. En igual sentido, Verónica Cheja, presidenta de la
consultora de relaciones públicas argentina, “Urban Pr”, expresa que “la
idea sustancial es capitalizar otras herramientas de comunicación bajo
el paraguas de las relaciones públicas”.
Para Sol Klinkenberg, directora de la división corporate marketing en la
consultora de relaciones públicas “Feedback”, existe actualmente una
tendencia nivel mundial que une a las relaciones públicas con el
marketing, es lo que se denomina “MPR” (Marketing Public Relation). En
tal sentido, Klinkengberg, sostiene que “hasta el año 2004, Feedback era
una consultora tradicional y a partir de ese año armó una división de
marketing que mezcla o integra las estrategias de marketing directo
dentro de las acciones de las relaciones públicas o prensa” (14).
Con respecto a la actual evolución de nuestra disciplina en nuestro país
el relacionista público cordobés, Miguel Cavatorta, afirma que “en
Córdoba ha sido muy interesante observar como la mayoría de las grandes
agencias publicitarias y de marketing fueron incorporando conceptos de
comunicación integral y las relaciones institucionales” (15).
En el año 1990 el comunicologo francés, Cristian Regouby en su obra “la
comunicación global” ha difundido en el mundo una visión integradora del
periodismo, la publicidad, las relaciones públicas y el marketing, pero
a nuestro juicio, esa visión, en virtud de la cual se colocan todas
estas disciplinas en la misma bolsa, tiene el riesgo de que se confunda
la propia identidad de cada una de estas disciplinas que, si bien tienen
muchos puntos de contacto, también debe quedar claro que tiene distinta
finalidad y no parece epistemológicamente correcto colocar todas estas
disciplinas bajo el paraguas de la comunicación porque si no se
distingue con suficiente y meridiana claridad se cae en lo que yo he
denominado “el pancomunicacionismo”, que hace que al final la
comunicación es todo y es nada porque si bien todo lo que es social
tiene que ver con la comunicación, cada una de las disciplinas tiene su
propia autonomía conceptual y finalidad específica. En tal sentido,
queremos sostener que para nosotros el rol de la comunicación en las
relaciones públicas es importantísimo pero nunca es el fin de las
relaciones públicas comunicar sino que simplemente es un medio para
lograr el fin último de las relaciones públicas que es lograr “la
integración en todos los niveles de la sociedad”(16).
No obstante y a pesar de estar plenamente identificados con los
postulados de las Relaciones Públicas Latinoamericanas, que afirman que
el objetivo esencial de las relaciones públicas es lograr la integración
social y el desarrollo social de la organización, de sus públicos y de
la comunidad a la que pertenecen, como quedó plasmado en la versión
hispano portuguesa del acuerdo de México (17).
Decíamos que no obstante ello, debemos reconocer y esto se patentiza en
el aspecto predominante de la visión de las relaciones públicas de las
consultoras y es la vigencia en el mundo de una visión de la disciplina
(las relaciones públicas), con un enfoque sistémico, según el cual, las
relaciones públicas se enmarcarían en un nuevo paradigma integrado por
la relación sistémica de los procesos de comunicación organizacional con
la formación de las imágenes públicas de esas organizaciones. Esto
significa que, según esta visión, de acuerdo a cuales sean los insumos
que se incorporen en el sistema organización-públicos, será la imagen
que se logre en los públicos sobre las organizaciones y esto revela que
de las tres escuelas vigentes en el mundo actual en materia de
relaciones públicas, la norteamericana, la europea y la latinoamericana,
parecería que desde el peso de la globalización del capitalismo a través
de las multinacionales se va imponiendo la escuela norteamericana de
relaciones públicas, para la cual, la finalidad de las relaciones
públicas es el cuidado de la imagen y la defensa del sistema capitalista
de mercado, con el agregado de que en esta concepción, la imagen de las
empresas e instituciones es una resultante de la comunicación de las
mismas con sus diversos públicos estratégicos (17).
Desde nuestro punto de vista las relaciones públicas no pueden estar
conceptualizadas como lo hacen las mayorías de las consultoras de
nuestro país, centrándose en la comunicación, así exclusivamente porque
ello sería incurrir en un reduccionismo epistemológico incompleto e
inaceptable ya que, a nuestro juicio las relaciones públicas no se basan
solamente en las comunicaciones sino que en verdad se asientan en un
trípode formado por las ciencias de la comunicación, las ciencias de la
administración y en tercer lugar, las ciencias sociales, con particular
referencia a las ciencias de la conducta.
Las relaciones públicas, además, no son una función centralmente
comunicacional sino que esencialmente son una “función de dirección”, o
sea, del management de la comunicación y desde esa perspectiva se
aprecia su dimensión política. Esto es, que todo hecho de relaciones
públicas, además de ser “constitutivamente tridimensional” también
siempre es como una moneda de dos caras, esto es, que en su apariencia
es solo y principalmente un hecho comunicacional pero en verdad en su
esencia, es un hecho de naturaliza político-social, entendido esto como
la acción y la intencionalidad de influir en la conducta de los públicos
y debe quedar claro que el influir para tratar de crear opinión, cambiar
opinión o sostener opinión, “siempre es un hecho de naturaleza
política”.
El Nombre de la Cosa.
En el año 1988 el área de relaciones institucionales del organismo
empresarial cuya sigla se conoce como IDEA, realizó una primera
investigación sobre las denominaciones y las funciones de las áreas
profesionales en materia de relaciones públicas en la república
argentina. Se relevaron 100 empresas del primer nivel, el 60% informó
tener un área, las mas relevantes eran las petroleras seguido por las
empresas alimentarias y la de las industrias químicas. La mitad de todas
ellas reservaba la denominación de relaciones institucionales y
relaciones públicas.
Las relaciones con el Estado y las entidades empresarias eran
prioritarias.
En el año 1995 se realiza en Argentina una encuesta entre 51 empresas de
primer nivel para indagar como son sus estructuras en materia de
comunicación institucional y relaciones públicas y se nota una gran
dispersión en la denominación.
Un sondeo sobre 74 empresas aparecido en la revista imagen en el año
1997 muestra que las denominaciones mas habituales (mas del 50%) son:
“relaciones institucionales”, seguido por “comunicaciones
institucionales y relaciones públicas” y que las acciones preferidas de
las áreas profesionales son: gacetillas, publicidad institucional,
folletos, artículos periodísticos, donaciones, obsequios, videos,
lanzamientos y presentaciones. Cabe destacar que sobre 30 acciones
listadas aparecen en último lugar los proyectos comunitarios según lo
revela en su libro sobre teoría y práctica de las relaciones públicas el
colega argentino y cordobés, Miguel Cavatorta (18).
Protocolo y Gacetillas.
Osvaldo Agustín Castaño, ilustre relacionista público argentino y
distinguido embajador de la Confederación Interamericana de Relaciones
Públicas (CONFIARP) ante los organismos internacionales y miembro de la
IPRA (Interanational Public Relations Asociation), señala que “el
revisionismo semántico en materia de relaciones públicas se debería a
una mala práxis que ha deteriorado la imagen que tienen de la profesión
algunos directivos y ejecutivos”, también influye, agrega Cataño, “el
desempeño de universitarios cuya formación no ha sido todo lo rigurosa y
amplia que sería de desear” (19).
“Por un lado, se identificaría a la disciplina con el protocolo, la
alfombra roja y otras menudencias formales que puede resolver una
secretaria adiestrada, por el otro el relacionista suele ser visto
también como un gacetillero, mero gestor de la publicación de gacetillas
o sueltos de prensa en los medios de comunicación social. Un individuo
al que no se le reconocen virtudes de estratega ni de comunicador
institucional”. Castaño aporta otro rotulo en boga, este en países
vecinos de Latinoamérica: “Relaciones Públicas y Comunicación
Organizacional”. Afirma Castaño comprender las prevenciones que suscita
la denominación original pero no aprueba el temor de que las relaciones
públicas serán capaces de satisfacer las exigencias comunicacionales y
políticas mas sofisticadas de las empresas.
El alcance de las relaciones públicas estaría marcado, según Castaño, y
coincidimos plenamente con él, con la definición que se aprobó en la
primera Asamblea Mundial de Asociaciones de Relaciones Públicas
realizada en México en el mes de agosto del año 1978. Esa definición
sostenida por Castaño y también por nosotros afirma que “el ejercicio
profesional de las relaciones públicas exige una acción planeada, con
apoyo de la investigación sistemática y en la participación programada,
para elevar el nivel de entendimiento, solidaridad y colaboración entre
una entidad pública o privada y los grupos sociales a ella vinculados,
en un proceso de integración de intereses legítimos, para promover su
desarrollo reciproco y el de la comunidad a la que pertenecen (20).
El Tema de la Ley.
Aunque durante varios años funcionaron en forma paralela la Asociación
Argentina de Profesionales de Relaciones Públicas y el Colegio de
Graduados y como ya lo mencionamos en este artículo, se tramitaban en el
Congreso Nacional la sanción de una ley que regulara el ejercicio
profesional, para asimilarse a uno de los requisitos en la colegiación y
administración de la matrícula respectiva, la Asociación Argentina de
Profesionales de Relaciones Públicas tuvo que cambiar su denominación
oficial por la de “Consejo Profesional de Relaciones Públicas”,
manteniendo toda su estructura jurídica y su representatividad
internacional. Luego el Colegio de Graduados también paso a integrar el
Consejo Profesional.
Las Dos Etapas en la Historia de las Relaciones Públicas en Argentina.
Como lo afirma con claridad analítica el destacado especialista
argentino en relaciones públicas, Lorenzo Blanco, “el desarrollo de las
relaciones públicas en Argentina tuvo dos grandes etapas: En primer
término la etapa funcionalista, que cubre la primera mitad del siglo XX,
hasta mediados de la década de los años 50 y en segundo término o etapa
de desarrollo histórico, la etapa evolucionista, que va desde entonces
hasta el presente sin que medie entre ambas etapas una inflexión
abrupta”. Esta evolución en dos etapas se produjo armónicamente y con
una transferencia ordenada y sistemática sin que se ocasionaran cambios
traumáticos en la práctica profesional y facilitándose al mismo tiempo
el trasvasamiento profesional e institucional (21).
Este trasvasamiento alude al paso dado en la evolución de una actividad
en la cual prevalecía el empirismo por parte de sus especialistas,
girando hacia un nuevo academicismo impuesto por las expansiones
tecnológicas y fundamentalmente por el incremento sustantivo de la
cantidad y la calidad de centros de enseñanza universitaria de la
disciplina, a través de la carrera de grado, fecundando sucesivamente el
mercado de trabajo, con verdaderos profesionales de sólida formación
técnica e intelectual.
En la denominada etapa funcionalista, en la que nacieron en Argentina
las relaciones públicas como actividad profesional, esta práctica
cumplió un proceso lento, pero lo suficientemente activo como para ganar
un posicionamiento en la estructura orgánica de las empresas e
instituciones mas importantes del país.
La etapa evolucionista puede considerarse que comienza a mediados de la
década de los años 50 del pasado siglo XX. Desde entonces las relaciones
públicas en Argentina fueron creciendo paulatinamente y alcanzando una
mayor solvencia operativa que determinó una ampliación del mercado de
trabajo, incrementándose sustancialmente las exigencias de las demandas
por parte de las organizaciones, que, a su vez, incentivaron la
competencia en la práctica de la actividad.
Es en esta segunda mitad del pasado siglo XX cuando en Argentina la
tecnificación profesional abre camino en la especialidad al planeamiento
estratégico, en virtud de lo cual, podríamos decir que se pasa en
Argentina de lo que son las relaciones públicas como hecho a lo que son
las relaciones públicas como función (22). Este planeamiento comienza a
utilizarse como método estructural, hecho que es refrendado por la
enseñanza universitaria y por las investigaciones locales a la luz de
los avances de la especialidad en los Estados Unidos de Norteamérica y
del continente europeo. Es en esta etapa evolucionista cuando se crean
las asociaciones profesionales a las que hemos hecho referencia
precedentemente y que nucléan a los especialistas y a los sectores
integrados por profesionales provenientes del empirismo y de la academia
(23). Desde entonces y aún hasta hoy se continúa dando cada vez con
mayor intensidad un proceso de convergencia de la academia con el
mercado profesional. Es en esta etapa en la que se apunta a una sólida
consolidación de la integración de la teoría con la práctica
profesional, dando certidumbre en la realidad a la afirmación de Kurt
Lewin en el sentido de que “no hay nada mas práctico que una buena
teoría” y en tal sentido y para completar este proceso de crecimiento
formativo y conceptual de la disciplina se fue tornado imprescindible la
necesidad de constatar empíricamente en la práctica profesional, los
presupuestos hipotéticos formulados lógicamente por los principios
teóricos.
La fortaleza científica de las relaciones públicas deben construirse
sólidamente a partir de la correspondencia empírico – teórica de los
principios y leyes científicas de relaciones públicas que necesaria e
imprescindiblemente deben integrar teoría y práctica, por aquello de que
el árbol se conoce por sus frutos y recíprocamente por aquel bello lema
del filosofo argentino oriundo de la provincia argentina de Tucumán, del
Dr. Manuel Gonzalo Casas, hoy lamentablemente ya fallecido y que sigue
vivo en la memoria de quienes tuvimos el placer y el honor de haber sido
sus alumnos, cuando expresaba como lema profesional de la filosofía pero
que nosotros creemos que puede y debe ser extrapolado a la practica de
las relaciones públicas como guía de los profesionales la siguiente
lúcida y sabía afirmación: “Es necesario bajar del puro cielo de las
ideas, a la oscura y dulce tierra donde sufre el hombre y se realiza la
historia”.
Como bien lo expresó en Córdoba en septiembre del año 1990 la colega
brasileña, María Aparecida Ferrari, en una conferencia latinoamericana
que fue patrocinada por al International Public Relations Asociation (IPRA),
refiriendosé a las relaciones públicas y a la comunicación en
latinoamerica: “En la República Argentina en las dos últimas décadas del
siglo XX, el desarrollo de la academia con la creación de carreras
universitarias de relaciones públicas en varios puntos del país y la
publicación de obras de autores locales, fueron elementos importantes
para el profesionalismo del área de las organizaciones públicas y
privadas. Las actividades profesionales pasaron a ser mas sofisticadas,
comenzando por el manejo de la relación con la prensa hasta llegar a la
planificación estratégica y la administración de crisis”. “En 1989,
afirma la profesora brasileña, se unificaron todas las asociaciones
profesionales en el Consejo Profesional de Relaciones Públicas que tiene
como función otorgar la matrícula profesional no oficial y difundir la
actividad a través de eventos técnicos”. “Asimismo, continúa diciendo la
docente paulista, en su investigación sobra las relaciones públicas en
Latinoamérica, hoy Argentina cuenta con 11 carreras universitarias y
otras carreras técnicas terciarias de relaciones públicas, así como
también carreras y cursos de post-grado en el área de la comunicación
organizacional. El uso de la tecnología por parte de las casi un
centenar de consultoras, entidades y organizaciones ha facilitado la
rápida difusión de las prácticas de relaciones públicas a través del
mundo eliminando las barreras del pasado” (24).
La profesión se ha ido afianzando cada vez mas a partir de la década de
los años 50 del siglo pasado, inclusive se ha vuelto un tema habitual en
publicaciones periodísticas de interés general. Un ejemplo de este
fenómeno de popularización y difusión de la especialidad de las
relaciones públicas en Argentina en revistas especializadas en economía
y actividades empresarias, tales como la revista mercado, y las revistas
“Negocios” y “Apertura”, donde aparecieron publicadas notas de fondo
sobre la materia y también numerosos casos de relaciones públicas e
imagen institucional. En igual sentido, en el prestigioso diario
argentino de circulación en todo el país “La Nación”, hemos leído
frecuentemente artículos sobre la comunicación institucional y existen
en Argentina dos revistas propias de las relaciones públicas: Una con
traducciones de la publicación norteamericana “Tactics”, y la mas nueva,
“La revista imagen”, que fue y es un emprendimiento de periodistas
dinámicos y emprendedores como Diego Dillenberger y María Carubeto con
un interesante consejo asesor y que es producida y publicada en
Argentina desde el mes de mayo del año 1996 desde el mismo corazón
relacionista.
A comienzos de este siglo XXI se percibe un incremento importante de la
actividad de relaciones públicas en Argentina y una aumento sustantivo
del reconocimiento de la actividad profesional ello se ve, por ejemplo,
en la institución de los premios “EIKON” premio que fue instituido por
la revista imagen mencionada precedentemente y que anualmente reconoce
públicamente a los programas de comunicación institucional y relaciones
públicas de empresas y/o instituciones privadas o públicas en las
siguientes categorías de evaluación de méritos: Relaciones con la
comunidad, relaciones con el gobierno, relaciones con la prensa,
comunicaciones en situación de crisis, comunicación e identidad
corporativa, comunicación e internas, Issues Management, patrocinio,
comunicaciones con los inversores, comunicaciones en lanzamientos de
productos, internet, publicidad institucional, imagen marca país, la
tarea de la comisión de consultores de relaciones públicas del Consejo
Profesional, los encuentros anuales de estudiantes de relaciones
públicas y el inicio de las actividades de la International Públic
Relatios Asociation (IPRA), la Asociación de Profesionales mas
prestigiosa y extendida en todo el mundo (25).
Historia de las Relaciones Públicas en Córdoba.
La evolución histórica de las relaciones públicas en la provincia de
Córdoba, que se encuentra en el centro geográfico del país, no es ajena
al desarrollo histórico de las relaciones públicas en el país. Los
primeros antecedentes que se registran en la práctica de las relaciones
públicas en Córdoba, según investigaciones testimoniales de fuentes
vivas realizadas por este autor, muestran que la práctica de la
disciplina se inicio en el pasado siglo XX, mas exactamente, en la
década de los años 40, en los actos de la vida castrense de la fuerza
aérea argentina y en los años 50 de la misma centuria, con la presencia
de la empresa norteamericana: Industrias Kaiser Argentina, dedicada a la
producción de automóviles. También en la década de los años 50 del siglo
XX, las empresas Fiat e Industrías Argentinas mecánicas del Estado
(IAME), desarrollan actividades de relaciones públicas. La década de los
años 50 y 60 del siglo XX, fue la etapa de mayor apogeo de la actividad
en Córdoba y, de acuerdo a las referencias y testimonios verbales que
pude recoger en boca de protagonistas que actuaron en esa época, esa
podría ser considerada como la “edad de oro” de las relaciones públicas
en Córdoba. Para afirmar eso me basta con haber analizado publicaciones
institucionales como la revista periódica “Gacetika”, de la empresa
Kaiser y conocer, además, que el departamento de relaciones públicas de
Kaiser contaba con una estructura formal al mas alto nivel de la
dirección de la empresa y tenía una planta de personal estable vinculado
directa o indirectamente a la gestión de relaciones públicas, de
aproximadamente 80 empleados, de una dotación total de 14000. Asimismo,
y según me lo reveló personalmente, Antolín Galvalisi, encargado por
entonces de las relaciones públicas internas de la empresa: “El
presupuesto previsto por la empresa para el departamento de relaciones
públicas era ilimitado, con relación a las demandas de la política de
relaciones públicas de la empresa”. En la empresa Kaiser Argentina, el
área de relaciones públicas dependía directamente de la gerencia general
y las actividades internas que estaban a cargo, entre otros del profesor
Antolín Galvalisi, convocaban anualmente a mas de mil empleados y el
torneo interno de futbol, a mas de 50 equipos. Cada año se celebraban
olimpíadas interindustriales, salones de pintura, muestras de arte,
produciendo hechos que se tranformaban en noticias de interés público, a
través de los medios de comunicación pública mas importantes de la
provincia y que trascendían a todo el país. También se realizaban
frecuentemente jornadas de puertas abiertas y visitas programadas de
grupos de estudiantes, para fomentar la consciencia industrial,
asimismo, se promovían y organizaban seminario y pruebas de ruta para
lideres de opinión y estas eran algunas de las acciones de relaciones
públicas privilegiadas por la empresa industrias Kaiser Argentina de
Córdoba.
En el año 1955 el gobierno de Córdoba conforma la dirección de protocolo
y en el año 1964, el mismo gobierno de Córdoba crea la Dirección de
Relaciones Públicas.
En el mismo marco cordobés y desde el años 1960, la Universidad Católica
de Córdoba, la primera universidad de gestión privada del país, crea su
área específica de relaciones públicas y a mediados de la década de los
años 60, tanto la fuerza aérea como el comando del Tercer Cuerpo de
Ejercito, el Banco de la Provincia de Córdoba, el Arzobispado de la
Iglesia Católica y el Poder Judicial, se suman a esta instancia de
formalización de áreas para desarrollar actividades de relaciones
públicas (26). También a comienzos de la década de los años 60 del siglo
XX se dicta en Córdoba la primera cátedra de relaciones públicas en el
ámbito de la Universidad Católica de Córdoba, como parte del programa de
la carrera de Licenciatura en Ciencias Políticas y Relaciones
Internacionales. Como vemos, los comienzos de las década de los años 60
del pasado siglo marca la máxima expresión de las actividades
empresariales e institucionales con los empleados y con la pensa
económica especializada.
Entre los años 60 y 70 del siglo XX, también se dictaba en la Escuela de
Periodismo Estaban Echevarria, que funcionaba físicamente en el Circulo
de la Prensa de Córdoba y donde fue que el escribano Pedro Lino Martinez,
dictó una de las primeras cátedras académicas en materia de relaciones
públicas en Córdoba.
Posteriormente y durante algunos años, se dicta ya no como materia sino
como carrera completa de relaciones públicas en el Instituto Superior
Internacional de Relaciones Públicas (ISIRP), que dirigía el Dr. Domingo
Korpi, y que tenía su sede matriz en la ciudad de Roma – Italia, y
otorgaba grados académicos en relaciones públicas a través de un
convenio de cooperación con una institución universitaria del Paraguay.
Esta escuela función con alguna regularidad varios años y hasta alcanzó
a entregar algunos diplomas a los graduados que completaron el plan de
estudios que tenía una duración de dos años y una curricula de materias
totalmente acorde a los criterios que estaban en boga en el mundo,
particularmente en la visión europea de las relaciones públicas.
Asimismo, el cuerpo de profesores locales que dictaban las materias era
de buen nivel, pero, lamentablemente, por razones que desconozco, esta
escuela no tuvo continuidad en el tiempo y la valiosa experiencia
formativa quedó trinca una vez mas.
Posteriormente, al crearse el 22 de junio del año 1972, la Escuela de
Ciencias de la Información, en el marco institucional de la Universidad
Nacional de Córdoba se incluye en el plan de estudio la asignatura:
“Relaciones Humanas y Públicas”.
El primer profesor de esta asignatura fue Jorge Romagnoli, reconocido
locutor, periodista y publicitario de una basta trayectoria en el
universo de la comunicación social en Córdoba.
Cabe destacar que la Licenciatura en Ciencias de la Información de la
Universidad Nacional de Córdoba incluía no solamente la asignatura de
Relaciones Públicas, como parte de la curricula general sino que preveía
en la resolución rectoral una especialización de post-grado en
publicidad y relaciones públicas, siguiendo en esto la misma concepción
que tenía la Universidad Complutense de Madrid – España, de donde, muy
probablemente, a mi juicio, tomó la idea el autor del plan de estudios
en Córdoba, el profesor Adelmo Montenegro, autor del primer plan de
estudios de la Escuela de Ciencias de la Información. Esta
especialización de postgrado nunca llegó a dictarse porque el plan de
estudio fue modificado y recién en la década de los años 90 se incluyó
una nueva especialización en comunicación institucional, dentro de la
curricula de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación.
También en la década de los años 70 del sigloXX, la Universidad Catolica
de Córdoba a través del Centro de Investigaciones en Ciencias de la
Administración, promovió el dictado de un curso de relaciones públicas
de buen nivel pero que no constituía una carrera sino simplemente una
diplomatura de dos años de duración que estuvo a cargo del Lic. Rubén
Castro Toschi y del Arquitecto Luís Carreño.
En la continuidad del desarrollo de la historia de la formación
profesional en relaciones públicas en Córdoba es recién en el año 1994
cuando el Instituto de Estudios Superiores (IES), crea la carrera de
Relaciones Públicas e Institucionales, a nivel de tecnicatura y con una
duración de tres años y el dictado de 24 materias que incluían entre
ellas, y lo conozco muy bien porque fui el autor del primer anteproyecto
de plan de estudios de la carrera que finalmente fue completado y
perfeccionado por el entonces vicerrector académico de la institución,
Lic. Alejandro Mogni. Este plan estaba centrado en la tridimensionalidad
constitutiva de las relaciones públicas y por ello, incluía en la
curricula asignaturas provenientes de las ciencias de la administración,
de las ciencias de la comunicación y particularmente de las ciencias
sociales con especial referencia a las ciencias de la conducta.
El primer director de la carrera fue el profesor Marcelo Lagger, quien
se había formado universitariamente en relaciones públicas en el ciclo
de especialización en relaciones publicas que se dictaba en la
Universidad Nacional de la ciudad de Rio IV en el interior de la
Provincia de Córdoba.
Existen en este momento en la ciudad de Córdoba seis consultoras de
relaciones públicas y entre ellas cabe destacar a las siguientes:
“Holistica Comunicaciones” que realizó un asesoramiento para el
sindicato de Luz y Fuerza de la ciudad de Villa María, “Efecto
Comunicaciones”, que produjo una campaña para la asociación gremial de
empleados de comercio, la empresa “Rombo Velox”, que realizó un programa
de comunicación integral y relaciones institucionales para la empresa
Tarjeta Naranja, la consultora “Lawson Comunicaciones”, que realizó un
programa de relaciones públicas para el club de fútbol Atlético
Belgrano, la consultora “Yunes”, que realizó un trabajo de relaciones
públicas para la empresa Wolkswagen, y la consultora “1 a 1”, que
realizó un trabajo para la emisora radial Cadena 3, entre otras
producciones de asesoramiento profesional de las consultoras de
relaciones públicas que están trabajando en Córdoba y cuyo reducido
número muestra claramente la desproporción que existe en Argentina entre
la hiper concentración del poder económico, social, profesional y de
habitantes en la capital federal ubicada en la Ciudad de Buenos Aires y
también en la provincia de Buenos Aires, próxima a esta, comparado con
el número de habitantes y la dimensión del poder económico, social y
profesional que se da en el interior del país. Esto llevó a los
estudiosos de las demografía en Argentina a caracterizar al país como un
país semidesierto ya que tiene una población total de aproximadamente
36000000 de habitantes en un territorio de mas de 4000000 de kilómetros
cuadrados.
El último centro de formación profesional universitaria en relaciones
públicas fue creado en Córdoba en el año 2003, en el ámbito académico de
la Escuela de Ciencias de la Información que depende de la Universidad
Nacional de Córdoba. En el año 2004 esta tecnicatura en relaciones
públicas que tiene una duración de dos años y que se dicta solamente en
la modalidad a distancia tiene y otorga títulos oficiales y debe
destacarse que si bien el primer año se inscribieron solamente 100
alumnos a tenido en su corta vida un crecimiento en progresión
geométrica ya que en el pasado año 2006 tenía un total aproximado de 500
alumnos.
La curricula de esta tecnicatura tiene un total de 16 materias que se
distribuyen en dos materias anuales por año y el resto en carácter de
cuatrimestral. Entre las materias que incluye cabe mencionar solamente a
título ilustrativo las siguientes: Historia Social Contemporánea,
Relaciones Públicas I y II, Sociología y Psicología de las
Organizaciones, Teoría de la Comunicación y Comunicación Institucional,
Estadística, Mercadotecnia, Política de Gestión Institucional,
Estadística Aplicada y Semiótica, entre otras del total de 16
asignaturas.
A pesar de los cortos años de vida de la profesión en la provincia de
Córdoba la especialidad está creciendo en progresión geométrica en la
última década ya que en total y aproximadamente están estudiando
relaciones públicas en Córdoba mas de un total aproximado a los 1370
alumnos y muchos de los egresados tanto del Colegio Universitario IES
siglo XXI, como de la Universidad Empresarial Siglo XXI, ya están
plenamente integrados al ejercicio profesional en empresas e
instituciones de nuestro medio como de otros puntos de país y del
extranjero, lo que testimonia la expansión concreta de la profesión.
A mas de una década del nacimiento de la formación académica intensiva
en Córdoba en materia de relaciones públicas puede percibirse un claro
proceso de convergencia entre el sector del mercado profesional y la
academia, que plasma la vocación genuina de promover la integración de
la teoría y la práctica en el ejercicio profesional del presente y del
futuro de Córdoba y la región.
Como elocuentemente lo expresó en su obra “Comunicación Social
Integrada”, el Lic. Roberto Avilia Lammertyn: “En estos centros de
enseñanzas de las relaciones públicas, tanto de la provincia de Córdoba
como del país, ingresan y egresan jóvenes que esperan de su profesión el
placer de hacer realidad su vocación relacionaria. Ellos están trayendo
nuevos aires a nuestra disciplina, aportando no solo su empuje sino
también ideas creativas e innovadoras que le sirven a las organizaciones
de nuestro país. A ellos colegas iniciados que comparten con nosotros
este maravilloso universo de las relaciones públicas, les queremos
decir, parafraseando una expresión verbal del expresidente de los
Estados Unidos de Norteamérica, John F. Kennedy: “No preguntes que
pueden hacer las relaciones públicas por vos, sino que podes hacer vos
por las relaciones públicas”(27).
Referencias Bibliográficas:
(1) Flores Bao, Francisco: “Relaciones Públicas. Ciencias de la
Integración humana”; Editorial Imprenta Desa, 1978, pp. 103, Lima, Perú.
(2) Bernays, Edward L: “Cristalizando la Opinión Pública”; Biblioteca de
Clásicos de Relaciones Públicas, Editorial Gestión 2000 Barcelona,
España; 1998.
(3) Cavatorta, Miguel: “Teoría y Práctica de las Relaciones Públicas e
Institucionales”; Editorial IES siglo 21, Córdoba, Argentina; Julio
2006, paginas 296 a 311 (artículo titulado: Relaciones Públicas. Una
versión sobre sus orígenes y desarrollo).
(4) Bernays, Edward L: “Los años últimos: radiografía de las relaciones
públicas (1956-1986)”; artículo sobre el porvenir de las relaciones
públicas; colección Comunicación y Relaciones Públicas; Promociones y
publicaciones universitarias S.A., Barcelona, España, 1990, pp. 69 a 70.
(5) Corvetto, Andres Vicente: “Propuesta al Consejo Directivo del
Consejo Profesional de Relaciones Públicas de Buenos Aires – Argentina”;
septiembre 1990 (condiciones para lograr el consenso social de las
relaciones públicas en Argentina).
(6) Blanco, Lorenzo: “El planeamiento.La practica de las relaciones
publicas.”- Ediciones Ugerman, Edición de la Colección Estudios- Agosto
del año 2000, Buenos Aires, Argentina. pp 35 a 40.
(7) Blanco, Lorenzo: Ibidem, Ob. Cit.
(8) Borrini, Alberto: “El Mercado de la Opinión Pública”, Editorial
Atlantida, Buenos Aires, Argentina, año 1992, páginas 37 a 43.
(9) Borrini, Alberto: Ibidem, Ob. Cit.
(10) Avilia Lammertyn, Roberto E.: Relaciones Púbicas. “Estrategias y
tácticas de comunicación integradora”; Publicación Editorial de la
Revista Imagen, Abril del año 1999, Buenos Aires, Argentina, páginas 50
a 53.
(11) Avilia Lammertyn, Roberto E.: Ibidem, Ob. Cit.
(12) Revista Dossier de Relaciones Públicas Nº 2, Editado por la
Comisión de Consultoras de Relaciones Públicas del Consejo Profesional
de Relaciones Públicas; Julio del año 2005, Buenos Aires – Argentina.
(13) Ibidem, Ob. cit. Ut supra.
(14) Ibidem, ob. cit. Ut. Supra.
(15) Cavatorta, Miguel: Ob. cit. (En referencia bibliográfica Nº3).
(16) Pereira Parodi, Julio César: “Comunicación y Relaciones Públicas.
Identificación, antagonismo o complementación”. Revista DIRCOM Nº57
(otoño del año 2006), página Nº28, Buenos Aires, Argentina.
(17) Flores Bao, Francisco: Revista Internacional de Comunicación y
Relaciones Públicas Nº 100, Madrid – España, pp 7 (artículo titulado:
“Perfil del Profesional del Relacionista al Inicio del año 2000), Cuarto
Trimestre de 1988).
(18) Cavatorta, Miguel: Ob Cit.
(19) Cavatorta, Miguel: Ob. Cit.
(20)Flores Bao, Francisco: Ob. Cit. (referencia bibliográfica Nº 17).
(21) Blanco Lorenzo; Ob. Cit.
(22) Flores Bao, Francisco: Ob. Cit. (refrencia bibliográfica Nº 1).
(23) Blanco Lorenzo: Ob. cit.
(24) Ferrari, María Aparecida: “Conferencia sobre el tema: Las
Relaciones Públicas y la Comunicación en Latinoamérica”; Conferencia
Latinoamericana de la IPRA CORDOBA. ARGENTINA, días 9 y 10 de septiembre
del año 2004, pp. 8.
(25) Cavatorta, Miguel: Ob. Cit.
(26) IBIDEM, Ob cit, ut supra.
(27) Avilia Lammertyn, Roberto: Ob. Cit.
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