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Por:
Héctor
Hereter *
El mundo quedó
estupefacto al conocer el veredicto de inocencia en el caso de
Anthony Casey acusada de haber asesinado a su hija Caylee de
tres años de edad ya que la opinión pública, principalmente de
Estados Unidos, consideraba que la mujer “sin lugar a dudas”
había cometido tan horrendo crimen. Parecido al Coliseo romano
donde el público bajaba el pulgar para pedir la ejecución del
los cristianos en el centro de la arena, a muchos
norteamericanos les importaba poco el proceso legal y bajaron
sus pulgares para juzgar a Anthony. Pero a los pocos días las
percepciones públicas se estrellaron con al realidad legal
cuando el jurado de 12 ciudadanos consideró que no había
suficiente evidencia para encausarla y emitieron un veredicto de
inocencia.
Otro
caso sucedido dos décadas antes, el de O.J. Simpson fue uno de los primeros
episodios en la juridisprudencia estadounidense en que la opinión pública
mantuvo un puesto de primera fila dentro del tribunal. Los abogados de la
defensa con Johnnie Cochran al frente, se aseguraron de sembrar la semilla
de la duda, no solo entre los 12 miembros del jurado, sino también a lo
largo y ancho de Estados Unidos y el resto del mundo.
Muchos abogados de renombre y duchos en la materias legales se encuentran
que al igual que vencen cientos de casos en el tribunal de justicia, los
pierden ante el tribunal de la opinión pública.
La
renuencia de los abogados de comparecer ante los medios de comunicación se
debe al temor de comprometer su caso por algo que se llegue a decir de
manera pública. Pero la experiencia y muchos estudios de sobre casos en
particular, demuestran que al larga el silencio es más perjudicial que
comunicar de manera estructurada varios mensajes que influyan positivamente
sobre la percepción pública.
El
caso de Casey Anthony, sirvió de recuerdo a los profesionales de las
comunicaciones “que en casos legales de alto relieve, ya bien sea de una
alta personalidad de las finanzas o alguien que salta a la palestra pública
sospechosa de haber cometido un crimen, existen dos mundos paralelos: el de
los tribunales de justicia y el tribunal de la opinión pública.
Ante
la resistencia que demuestran muchos abogados de interactuar con los medios
de comunicación durante una crisis, Joan Glastone, presidenta de la firma de
Gladstone International, con sede en California, Estados Unidos,
especializada en el manejo de crisis comunicacionales para grandes empresas
, señala que el obviar o descartar a los medios de comunicación, es un
boleto directo al desastre.
“La
mayoría de los periodistas se molestan ante respuestas tan anodinas como
‘sin comentarios’ y se sienten que están siendo marginados de la verdadera
información”. Señala Gladstone.
“Pero
si por el contrario se cuenta con una estrategia comunicacional proactiva y
bien diseñada, puede ser doblemente útil tanto para las empresas
periodísticas como a su cliente con la posibilidad de generar alianzas”.
A fin
de que los abogados, al igual que los profesionales de Relaciones Públicas,
cuenten con una guía de cómo enfrentar estas situaciones, Gladstone preparó
una guía de procedimientos con especial atención a los juristas que en un
momento pueden estar en el centro de un torbellino o circo mediático:
Prepárese,
los periodistas lo estarán
Es
altamente peligroso suponer que los periodistas investigativos no saben nada
sobre nuestro caso, en verdad ellos saben más de lo que usted cree. Cuentan
con muchas herramientas de investigación y contactos vivos en sitios que
jamás usted se imaginaría, tales como funcionarios de los tribunales,
empleados de empresas de la competencia e incluso entre los propios
empleados de la compañía bajo el escrutinio público”.
Gladstone rememora una ocasión en que un reportero en San Francisco llamó
para preguntarle sobre una demanda introducida en contra de uno de sus
clientes. “Lo asombroso fue que el reportero se enteró 30 minutos luego de
que fuera introducida la demanda en los tribunales. Al preguntarle cómo se
había enterado de manera tan rápida dijo “cuento con una fuente de
información en las oficinas administrativas del tribunal que me faxea los
casos de alto perfil que considera pueden ser de mi interés”.
Los
periodistas investigan meticulosamente antes de levantar el teléfono para
bombardearlo sobre preguntas relacionadas con su cliente. Escudriñan el
internet para encontrar artículos previamente publicados sobre su cliente.
Por tanto si les proporciona información conflictiva con la que ya ellos
poseen, generará un gran escepticismo que será muy difícil de contrarrestar
en el futuro. Acudirán por tanto a otras fuentes de información que
precisamente no sean aliadas a su compañía o cliente.
Los
abogados que saben cómo funcionan los medios de comunicación se anticipan a
los cuestionamientos que pueden hacer los periodistas, por tanto prepare una
lista de respuestas antes de entrar o salir del tribunal, cuando los
emboscan a las puertas de la corte de justicia se expone a la improvisación
con consecuencias potencialmente negativas.
Redacte una lista de preguntas
negativas.
Los
periodistas se convierten en los paladines de la verdad y del derecho del
público por saber esa verdad. Su función principal es hacer preguntas que
lo colocan en una posición incómoda sobre todo si el caso de su cliente
tiene cierto grado de impacto en el público. Si su cliente es una empresa
señalada responsable de un derramamiento de producto químicos de alta
toxicidad en un área de gran sensibilidad ambiental, espere que sea
bombardeado con preguntas sobre cuál es el riesgo para la salud de la
comunidad. Por tanto debe tener preparadas respuestas concisas y verdaderas
y practicarlas hasta el cansancio para metabolizarlas y sean parte de usted
mismo.
Desarrolle
puntos clave en su mensaje y manténgase dentro de sus parámetros.
Recuerde del dicho de “el que mucho abarca poco aprieta”. Expandirse
demasiado en sus respuestas le puede proveer al reportero demasiada
latitudes para construir su escrito, que al final se transforme en otros
ángulos que al final van en detrimento de su caso y el de su cliente. Por
tanto es importante crear tres puntos anclas clave y repetirlos
continuamente. De todos modos las crónicas periodísticas y los segmentos
noticiosos de televisión no incluyen más de dos o tres citas suyas.
Cuente con un portafolio informativo (Media kit) En un ambiente donde las
noticias emergen de manera imprevista, los reporteros cuentan con poco
tiempo para cumplir con sus horas de cierre. Ellos aprecian cuando usted
les provee con información que puedan apoyarse para redactar sus artículos.
Este portafolio es su mejor herramienta para hacerle llegar a los medios la
información más positiva sobre su empresa o cliente. Un portafolio básico
debe incluir una hoja de datos sobre la empresa tal como un lista de
puntos; biografías de los principales ejecutivos de la empresa, un breve
compendio de la situación presente. La brevedad y síntesis son palabras
clave para el diseño de un portafolio de medios.
Designe un
vocero capacitado.
Una
de las maneras más fáciles de perder el control sobre la información a ser
publicada es tener demasiados voceros hablando al mismo tiempo. Incluso
empleados bien intencionados frecuentemente dan información sensitiva sobre
la empresa. Se debe designar desde un principio a una sola persona para que
ofrezca la información y todos los contactos con los periodistas deben ser
tramitados a través de este ejecutivo. Asegúrese que esta persona asista a
un programa de capacitación para el manejo de medios (Media training) y que
durante este entrenamiento se realicen no menos de siete entrevistas de
práctica con un relacionista público con experiencia previa como periodista
haciendo la parte de entrevistador.
En el
caso de O.J. Simpson a pesar de que la defensa estaba integrada por un
equipo de excelentes abogados, el único que tenía contacto directo con los
medios era Johnnie Cochran, mientras que los demás quedaban en la
retaguardia.
Convergencia mediática. Lo siguiente es más fácil decirlo que hacerlo,
sobretodo en nuestro ambiente latinoamericano, pero si su trabajo es sobre
una querella con el gobierno o una parte demandante, se puede llegar a un
acuerdo previo entre ambas partes sobre lo que se dirá a los medios.
Gladstone reseña un caso en que logró un acuerdo con el Departamento de
Justicia de los Estados Unidos envueltos en una demanda colectiva de
trabajadores de cierta empresa. “Llegamos a un acuerdo con el Departamento
de que nos avisara al instante que enviaría su comunicado sobre la
resolución final del caso a lo cual aceptaron”, dice Gladstone. “A los
minutos que el Departamento de Justicia envió su comunicado de prensa,
nosotros enviamos el nuestro, dándole la oportunidad a los periodistas de
una perspectiva más amplia del caso”.
Conozca al reportero. El desconocer las tendencias y manera de analizar las
noticias de un reportero lo puede acarrear que caiga en una trampa. Haga una
investigación previa del reportero que solicita la entrevista yendo a
internet y buscar varios de sus artículos previos. Si la entrevista es para
la televisión pregúntese si el reportero tiene un sólido conocimiento sobre
el perfil de su industria o actividad comercial o si es un novato en este
campo. Deduzca si se inclina más a resaltar los aspectos negativas o asume
una posición más neutral. De la investigación surgirán importantes señales
de advertencia de si debe o no conceder la entrevista a este reportero en
particular.
Control de la
entrevista.
Muchos abogados están acostumbrados a controlar los tribunales, pero el
espacio mediático quien está es control es el reportero. Ellos solicitan la
entrevista, hacen la pregunta y luego escriben lo que consideran más
importante que su público debe saber y usted no tiene control sobre ello.
Por supuesto que esto es una gran desventaja, pero a continuación damos
varios consejos que debe hacer previamente.
·
Usted es abogado no editor de
noticias. Bajo ninguna circunstancia le pida al reportero que le envíe una
copia del artículo antes de ser publicado. Usted no es su patrón ni el que
le paga su sueldo. Los periodistas se sienten realmente ofendidos ante esta
solicitud.
·
Esto es una entrevista no una
presentación de alegatos. Muchos abogados, sobre todo en el campo
litigante, tienden a contestar la pregunta de los periodistas de manera
agresiva y combatiente. Si usted es demasiado parco en sus respuestas
forzará al reportero a buscar otras fuentes de información bajo la
presunción de que se oculta algo. Respuestas dubitativas o incompletas
incentivará a que el reportero presione con mayor ahínco. Manténgase en
calma dando respuestas completas y directas. Esté consciente de su postura
corporal, expresiones faciales y tono de voz. Recuerde que si está frente a
las cámaras ser juzgado por la audiencia más por su apariencia que lo que
usted diga.
·
Evite términos legales. Los
abogados tienden a hablar en términos que ellos solo entienden. Arrojar una
avalancha de términos legales puede ser contraproducentes y sacados de
contexto. Muchos reporteros, incluso aquellos con muchos años cubriendo el
sector judicial, cuentan con un entendimiento básico de complejas
terminologías. Por tanto sobrecargar sus discursos con tecnicismos puede
resultar en que el periodista interprete de manera errónea su mensaje. Un
consejo es mantener su mensaje lo más simple posible. Utilice cifras
simples, hechos y ejemplos de lo que dice. Mientras habla haga una
fotografía descriptiva de lo que dice. Es por ello que buenas anécdotas
facilitan el entendimiento que al final son las frases que más resaltan los
periodistas.
·
Ubicación y escenario. Si la
entrevista va a contar con varias fotografías; es para televisión o
cualquier otro medio visual, negocie primero con el reportero el sitio dónde
se realizará la entrevista. Por ejemplo, si está envuelto en un proyecto
donde una urbanizador quiere restaurar una bella área pero que ha sido
contaminada con petróleo, a cambio de que le permitan construir viviendas
alrededor del área. Pero si los lleva a un sector donde han sido ya
restauradas pues el público percibirá que no necesitan de la intervención
del urbanizador, pero si en cambio le lleva primero al sector contaminado,
la percepción entre el público será totalmente diferente. La imagen que
aparece en la pantalla de televisión es en si misma un mensaje completo.
Muchas personas obvian por completo lo que aparece en el fondo. Por ejemplo
si la entrevista va a ser en su propia oficina, no la haga frente a cajas
apiladas o sitios desordenados. Use el sentido común, a nadie se le
ocurriría realizar una entrevista en un baño público o frente a un basurero
municipal (esto sirve en caso de que esté denunciando el mal estado del
sitio). Un recurso muy utilizado es que el fondo aparezcan libros o galería
de diplomas que demuestran su perfil profesional.
·
Siempre devuelva la llamada de un
reportero. No asuma la posición del avestruz. El resultado es que los
periodistas sospechen de que algo extraño sucede. Esto no significa que debe
divulgar todo lo que sabe, puede contestar que no está autorizado para
comentar sobre un caso que está pendiente en los tribunales. Con responder a
la llamada del periodista se asegura que el periodista llene su historia con
lo que le pueda decir otra fuente menos confiable.
·
No sea payaso. Muchos
profesionales a fin de bajar la tensión nerviosa tratan de ser chistosos
durante la entrevista. Evite ser tentado por el chiste o el comentario
sarcástico, que pueden terminar siendo una mala línea en un escrito o
televisión, en cuestión de nanosegundos usted pasa de ser un profesional a
un payaso bien vestido.
·
Nunca caiga en la trampa de
comentar extraoficialmente (Off the record). En una ocasión que un alto
funcionario le dijo a una reportera que comentaba extraoficialmente, la
periodista en su apuro al escribir la nota no oyó en su grabadora cuando el
funcionario dijo “extraoficialmente”. La nota se basó principalmente en lo
que dijo fuera de la declaración oficial y acaparó titulares en toda la
prensa. Pues cuídese de caer en esta trampa, y si de todos modos lo va
hacer asegúrese que no lo están grabando.
·
Luego de la entrevista. No crea
que una vez que el periodista abandona su oficina luego de darle un apretón
de mano como despedida no piense que ahí terminó todo. Ocurre muchas veces
que mientras el periodista escribe su nota o edita las imágenes para
televisión descubra que le hace falta información adicional. Es conveniente
proveerle al reportero varios números telefónicos donde usted puede ser
contactado. Déjele saber que puede llamarlo en horas no laborables.
·
Revise bien. Arriba le
recomendamos que no fuera un editor del escrito del periodista previo a su
publicación. Pero una vez que la nota fue publicada o transmitida por medios
electrónicos, debe convertirse en un inquisidor del escrito a fin de
detectar cualquier información errada (No se ponga a corregir alguna falta
de ortografía ni se lo diga al periodista, eso es trabajo de su jefe).
Llame de inmediato al periodista para que corrija el error a fin de que no
se siga repitiendo esa información en el futuro. Recuerde que en la era
digital mucha gente, incluso reporteros de otros medios, hacen el simple
ejercicio de copiar/pegar texto que ya han publicado otros medios.
La
tendencia actual de realizar un periodismo más investigativo se ha
convertido en un verdadero reto para muchos abogados en casos de alto
perfil. Con la nueva tecnología que permite la transmisión de información
en cuestión de segundos, el acceso inmediato a miles de documentos
públicos, los periodistas cuentan ahora con múltiples fuentes de
información. Usted puede defender su caso, su cliente y hasta a usted mismo
en el tribunal de la opinión pública si anticipa con bastante antelación qué
es lo que le interesa a los medios de comunicación, de esta manera podrá
hacer una lista de respuestas para todas las preguntas que le hagan los
periodistas. Recuérdese: la palabra clave es preparación ya que una vez que
le pongan un micrófono ante su cara no tendrá tiempo para armar un respuesta
satisfactoria.
* Héctor
Héreter en un profesional de las
comunicaciones con más de 30 años de
experiencia primero como reportero y
corresponsal internacional y posteriormente
como asesor de relaciones públicas para
corporaciones internacionales, asociaciones,
entes gubernamentales, líneas aéreas,
conglomerados petroleros y bancos. Ha
capacitado a capitanes de la industria para
sus apariciones ante la prensa como también
ha participado en el manejo de crisis
comunicacionales.
Héreter puede ser contactado a través de
hhereter@yahoo.com
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