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Por Mauricio Jaitt -
Argentina
Fuente: http://www.centropolitico.org
Al abordar este tema, lo primero que
la gente pregunta es ¿Cuánto cuesta una campaña?… Y esta
es una pregunta que no tiene una sola respuesta. Tiene
tantas como campañas existan. Cada campaña es distinta y
en consecuencia su costo es diferente.
Cuando hablamos de financiamiento de
campañas, lo fundamental es tener en cuenta que ésta es
una de las áreas más complejas de una campaña; así como
también excepcionalmente delicada e importante. Tengamos
en cuenta que muchos candidatos llegaron por contar con
los recursos necesarios, lo que significa que el éxito
de una campaña esta íntimamente relacionado con la
disponibilidad de recursos para ejecutar las
estrategias.
Una campaña bien ordenada exige de un
presupuesto previo. Es muy negativo para los objetivos
de la campaña empezar con recursos y a los 30 días no
contar con ninguno, por lo que el candidato y su equipo
debe determinar vía presupuesto un costo estimativo de
toda la campaña. Son ellos quienes conocen mejor que
nadie los compromisos que deberán atenderse.
Enumerar los rubros que determinan el
costo de una campaña puede ser fácil pero siempre será
incompleto. Pero es importante considerar de entrada los
siguientes puntos:
-
Giras del Candidato (movilidad,
hoteles, comidas, etc.)
-
Apoyo Logístico a Candidatos
Regionales.
-
Publicidad, Encuestas, Servicios de
Prensa.
Y una innumerable cantidad de otras
variables que es bueno conocer de antemano aunque sea de
forma estimada.
A partir de la elaboración de este
presupuesto el objetivo principal del equipo encargado
de la recaudación debe trabajar para conseguir los
recursos colocándose una meta y no detenerse hasta
haberla logrado. Y como dijimos anteriormente este es un
tema delicado porque nunca las partes involucradas
blanquean la cuestión. Y existen razones para ello
aunque sean cuestionables, ya que la mayoría de los
contribuyentes de campaña prefieren permanecer en el
anonimato. Por lo que sólo resulta conocida la
participación que a cada partido le corresponde vía
Ministerio del Interior.
Sin embargo, lo que acá nos interesa
es plantear alternativas para lograr recursos fuera de
los consignados y retomando lo que dijimos anteriormente
trabajar con toda la fuerza en bien en este rubro es
fundamental, ya que aquellos candidatos con buenos
recursos son los que finalmente tienen mejores
posibilidades.
De todo esto se entiende que es
fundamental tener un encargado de finanzas, a pesar de
que este es un tema del cual candidato no puede
desvincularse; para ser más enfático, soy de la firme
opinión que el candidato debe estar involucrado en la
recaudación. De hecho parte de su tiempo lo tiene que
dedicar a esto, aplicando 2 conceptos básicos:
Para esta tarea es fundamental contar
con un buen banco de datos. Se hace indispensable un
manejo eficiente de la información para saber quienes
aportaron en campañas anteriores, con el objetivo de
agradecerles, recordarles y volver a pedir. La forma más
usual es a través de una comunicación previa, tipo
mailing, para luego acudir al contacto personal.
Otro punto que se debe tener en
cuenta en materia de recaudación de fondos es el egoísmo
de la gente, por lo que la estrategia más adecuada es
empezar pidiendo colaboración a los amigos y seguir
después con quienes quieren ser nuestros amigos. Sin
olvidar que todo esto debe estar sustentado por
argumentos que nos sirvan de apoyo.
Como dijimos anteriormente el
candidato debe involucrarse de manera directa, él es
quien debe establecer puentes con los contribuyentes más
importantes, en este punto su participación es vital, y
mucho más si tenemos en cuenta que el primer 25% es el
más difícil de conseguir.
En una estrategia posible de recaudación hemos marcado a
los amigos como paso inicial. Después habrá que cubrir
un universo mucho más amplio y heterogéneo. Para
alcanzarlo es conveniente dividir a los posibles
contribuyentes en grupos: por capacidad económica, por
actividades, por afiliación, etc. y colocar a un
responsable al frente de cada grupo
Para dirigirse a los potenciales
contribuyentes lo más efectivo es hacerlo de manera
emotiva; cuanto más emotiva, mejor; hay que conmover al
contribuyente; por lo que sería una buena táctica
agregar al mailing una foto del candidato especialmente
dedicada y no olvidarse nunca de decir “gracias”. La
gente que aportó, nunca se olvida de que se lo
agradecieron por lo que cuanto más aportan más
personalizado debe ser el agradecimiento.
Siendo el tema del pedido de
contribuciones una cuestión tan delicada, es importante
que quienes colaboren con el candidato sean personas
influyentes, con cierta autoridad. La gente que día,
debe saber, debe sentir que aquel con quien trata es
influyente, aún después de la elección. Aunque todos los
donantes son importantes, una práctica corriente, nada
desdeñable, es que quienes más dan tienen más fácil
acceso al candidato.
Algunas formas tradicionales de
recaudación sin contar con las consignadas pueden ser la
siguientes:
-
Organizar eventos de poco dinero.
Registrar la concurrencia, solicitar sus aportes y
después llegar a ellos en forma directa y solicitarles
un esfuerzo adicional.
-
Hacer reuniones familiares. No más
de diez personas a las que debe asistir gente
importante del partido. Multiplicar este tipo de
reuniones. Hacer participe a los invitados de
“comidillas” de la campaña. Deslizar datos
presumiblemente confidenciales; convertirlos en
confidentes de algunos datos reservados.
-
Realizar eventos de envergadura; en
lugares atípicos; una quinta, una embarcación. Deberán
ser entretenidos y contar con la presencia de
famosos: deportistas, actores, can-tantes, etc. Tratar
incluso que asista gente apolítica pero de militancia
en actividades importantes de otra naturaleza como
empresarios, miembros del clero, etc. Si el candidato
no está presente, tratar de comunicarse con él vía
satelital y plantear el diálogo con los presentes.
En estas reuniones se debe aprovechar
de ir dando a conocer las cifras de las encuestas
resulta un elemento de seducción. Lo importante es
lograr que se cree el clima de que “estamos apoyando al
ganador”.
Las reuniones menores suelen servir
para un contacto más directo con el contribuyente, ello
facilita que se lo pueda hacer confidente acerca de cómo
lo va a favorecer la política del candidato; y esto no
tiene nada de incorrecto. Quienes a-portan, el día de
mañana quieren levantar el teléfono y hablar con el
candidato o su gente.
Hay otra fuente de recursos: la de la
gente que simplemente cree en el candidato. Es gente
que no tiene ninguna posibilidad de acceso al mimo pero
lo apoya. Es gente que por lo general dispone de sumas
pequeñas, pero muchos que ponen poco, pueden su-mar
mucho. A esta gente hay que llegar vía mailing con el
mensaje más emotivo posible. La clave, a veces, está en
tratar de analizar el egoísmo de la gente transformado
en interés por involucrarse de alguna forma.
Establecido el vínculo con el
contribuyente por cualquiera de los sugeridos hay que
seguirlo. Se debe pedir una vez pero se puede volver a
pedir una segunda vez. La campaña es un proceso
continuo, por lo que hay que estar siempre cerca de la
gente. |