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Los
comunicadores
sociales
definen
la
información
como
todo
mensaje
que
logra
disminuir
la
incertidumbre.
Por
otra
parte
la
comunicación
se
reconoce
como
un
proceso
de
intercambio
de
información,
un
intercambio
de
ideas
cuyo
resultado
es la
concreción
de
ideas
nuevas
o el
reforzamiento
de las
ideas
preconcebidas.
Debe
ser
por
eso
que en
la
historia
del
mundo,
las
revoluciones
de la
humanidad
han
estado
signadas
por
los
grandes
avances
que se
han
dado
en la
capacidad
de
comunicación
del
hombre.
Actualmente,
las
discusiones
académicas,
los
negocios,
las
relaciones
internacionales,
las
actividades
humanas
más
cotidianas
están
centradas
en una
revolución
por
demás
significativa,
porque
tiene
como
base a
las
Tecnologías
de
Información
y
Comunicación,
innovaciones
que
favorecen
enormemente
el
flujo
de
información
y que,
por
supuesto,
mejoran
las
posibilidades
de
comunicación
humana.
Los
medios
de
comunicación
social,
y los
profesionales
de la
comunicación,
no
pueden
hacerse
a un
lado
cuando
el
mundo
en su
conjunto
se
abre a
experimentar
un
fenómeno
que
con
Internet
a la
cabeza
recibe
diversos
nombres
y que,
como
sea
que se
denomine,
trae
consigo
una
retahíla
de
cambios
que
parece
no
terminar.
En la
presente
obra
la
intención
es
justamente
plantear
las
relaciones,
los
efectos,
las
oportunidades
y las
interrogantes
que
desde
los
medios
de
comunicación
puede
haber
frente
a la
Revolución
de la
Información.
Es
apenas
un
humilde
acercamiento,
porque
sin
duda
alguna
queda
aún
mucho
camino
por
recorrer,
muchas
preguntas
por
hacer
y aún,
muchas
respuestas
por
ofrecer.
En un
primer
capítulo
se
intenta
definir
una
relación
estrecha
y
directa
entre
los
medios
de
comunicación
social
como
se les
conoce
tradicionalmente
y las
tecnologías
de
comunicación
e
información,
cuyo
concepto
toma
forma
dentro
de las
innovaciones
propias
de la
revolución
de
estos
últimos
años.
El
segundo
capítulo
se
dedica
a
reflexionar
sobre
el
impacto
que ha
tenido
la
innovación
que
caracteriza
al
nuevo
orden
mundial,
Internet,
en los
tradicionales
medios
de
comunicación
social
a los
que la
humanidad
ya
estaba
acostumbrada,
y cómo
se
plantean
nuevas
formas
de
comunicación
social
a
partir
de las
denominadas
TIC`s.
En un
tercer
capítulo,
tomando
en
consideración
que
los
últimos
y
constantes
cambios,
acompañados
de la
innovación
tecnológica,
obligan
a
repensar
la
Gerencia,
se
trata
de
confirmar
que
los
conceptos
que
aporta
la
Sociedad
de la
Información
y el
Conocimiento
son
perfectamente
aplicables
dentro
de los
medios
de
comunicación.
El
cuarto
capítulo,
a modo
de
conclusión,
busca
reflexionar
sobre
el
nuevo
papel
que
han de
cumplir
los
comunicadores
sociales
en una
nueva
época
adornada
por
fenómenos
como
la
Globalización,
la
Sociedad
del
Conocimiento
y La
red de
redes.
Finalmente
se
presentan
las
conclusiones,
en las
que,
sin
ánimos
de
disminuir
las
expectativas,
sólo
queda
abierto
un
gran
espacio
para
nuevas
discusiones.
Nhuna
Daiana
Jiménez
2.
Los
Medios
de
Comunicación
y su
relación
con
las
Tecnologías
de
Información
La
Evolución
de la
Comunicación
Humana
desde
la
perspectiva
tecnológica.
La
búsqueda
constante
del
hombre
por
satisfacer
cada
vez
mejor
su
necesidad
de
comunicación
ha
sido
el
impulso
que ha
logrado
la
instauración
en el
mundo
de
instrumentos
cada
día
más
poderosos
y
veloces
en el
proceso
comunicativo.
Sólo
basta
una
retrospectiva
para
definir
cómo
el ser
humano
ha
logrado
evolucionar
sus
formas
de
comunicación:
Desde
rudimentarios
métodos
como
la
escritura
jeroglífica,
pasando
por la
invención
del
alfabeto
y del
papel,
dando
un
leve
salto
hasta
la
llegada
de la
imprenta,
y
apenas
uno
más
para
la
aparición
del
teléfono,
el
cine,
la
radio
y la
televisión.
Todos
estos
instrumentos
han
sido
ciertamente
un
avance
en las
formas
de
comunicación
del
hombre
y,
prácticamente
todos,
han
sido
posibles
gracias
a la
tecnología,
que a
su vez
ha
sido
el
instrumento
cuya
evolución
ha
determinado
el
avance
de la
humanidad.
Desde
siempre,
el
hombre
ha
tenido
la
necesidad
de
comunicarse
con
los
demás,
de
expresar
pensamientos,
ideas,
emociones;
de
dejar
huella
de sí
mismo.
Así
también
se
reconoce
en el
ser
humano
la
necesidad
de
buscar,
de
saber,
de
obtener
información
creada,
expresada
y
transmitida
por
otros.
La
creación,
búsqueda
y
obtención
de
información
son
pues
acciones
esenciales
a la
naturaleza
humana.
Tal
vez
por
eso
los
grandes
saltos
evolutivos
de la
humanidad
tienen
como
hito
la
instauración
de
algún
nuevo
instrumento
de
comunicación.
En
este
sentido,
Cordeiro
(1998)
señala
que
"La
historia
de la
humanidad
ha
sido
un
proceso
largo
y
complejo
a
través
de
muchos
miles
de
años.
Dicho
proceso
no ha
sido
lineal
sino
que,
por el
contrario,
ha
pasado
por
grandes
revoluciones
que
han
transformado
completamente
la
forma
en que
los
seres
humanos
se
relacionan
con el
universo,
cuya
historia
es
muchísimo
más
larga."
(Pág.43)
Cordeiro
divide
la
historia
de la
evolución
humana
en
tres
etapas
que
califica
como
revoluciones,
cada
una de
ellas
caracterizada
por
una
invención
o
nueva
tecnología,
a su
vez
relacionadas
con
alguna
nueva
forma
de
comunicación.
La
primera
fue la
Revolución
Agrícola,
a
partir
del
año
8000
a.C.
cuando
el
hombre
inventa
la
agricultura
e
inicia
una
nueva
forma
de
vida:
deja
de ser
nómada,
abandona
su
etapa
primitiva,
comienza
a
formar
comunidades
estables
y
aparecen
las
primeras
ciudades.
El
hombre
hace
de la
agricultura
su
principal
forma
de
sustento
y, con
ella,
aparece
también
la
ganadería
y un
poco
después
el
comercio.
La
necesidad
de
contar
obliga
a la
invención
de los
números,
los
cuales
evolucionan
hasta
dar
origen
a la
escritura
(cuneiforme
y
jeroglífica).
Hacia
el año
1000
a.C.
los
fenicios
inventan
el
alfabeto,
un
conjunto
de
grafías
que
permite
la
representación
de
sonidos.
Así,
se
conoce
a la
escritura
como
el
hecho
más
trascendental
de la
revolución
agrícola
y,
además
de ser
inclusive
el
punto
de
inicio
de la
historia
misma
de la
humanidad,
representa
el
primer
gran
avance
tecnológico
logrado
por el
hombre
en su
proceso
de
comunicación.
La
segunda
revolución
de la
humanidad,
según
la
cronología
de
Cordeiro,
es la
Revolución
Industrial,
que
precisamente
marca
su
inicio
a
partir
de la
invención
de la
imprenta
de
Johannes
Gutenberg
en los
años
1400
d.C.
Con la
imprenta
se
inicia
una
nueva
etapa
caracterizada
por la
masificación
del
conocimiento,
porque
crece
el
número
de
personas
con
acceso
a la
información
escrita.
Además
comienzan
a
plasmarse
los
nuevos
conocimientos
teóricos
y
surgen
nuevos
desarrollos
tecnológicos:
la
máquina
sumadora,
el
reloj
mecánico,
la
máquina
de
coser.
Se
dieron
en
esta
etapa
también
importantes
descubrimientos
en
biología,
electricidad,
química,
medicina;
todos
con
posibilidades
de
perdurar
y
darse
a
conocer
gracias
a la
imprenta:
El
segundo
gran
paso
tecnológico
del
hombre
en la
evolución
de su
proceso
comunicativo.
La
tercera
revolución,
en la
cual
se
encuentra
inmersa
aún la
humanidad,
es la
Revolución
de la
Inteligencia.
Cordeiro
explica
que
esta
última
revolución
se
centra
en el
ser
humano,
en su
capacidad
de
comunicarse
y
transformarse,
y que
la
riqueza
ya no
estará
determinada
por el
dinero
y por
las
posesiones
materiales
sino
por el
conocimiento.
La
revolución
de la
inteligencia
de
Cordeiro
es
análoga
a la
denominada
Tercera
Ola de
Alvin
Toffler
o a la
Aldea
Global
de Mc
Luhan.
Para
Cordeiro
(1998)
"…independientemente
del
nombre,
estamos
viviendo
la más
grande
revolución
que
haya
conocido
la
humanidad
hasta
el
momento…"
(Pág.50)
Y más
allá
de las
visiones
que
muchos
analistas
tengan
sobre
la era
postmoderna,
ciertamente
el
hombre
en la
actualidad
protagoniza
una
nueva
revolución:
La
Revolución
de la
Información,
una
etapa
de
cambios
rápidos
y
constantes
que se
inició
con
los
grandes
pasos
de la
computación
y la
informática
y que
tiene
como
hito a
la
Internet,
esa
"Red"
que se
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