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Por:
Lic. Mariana Cukier
Las comunicaciones internas: la llave
para la prevención del síntoma de
malestar institucional
El síntoma: mobbing
Desde el ámbito legislativo, el término
mobbing
alude a una forma característica del
estrés laboral.
Nos alerta acerca de una situación en la que
una persona -o grupo de personas- ejercen
una presión psicológica extrema, de forma
sistemática, sobre otra persona, con el fin
último de lograr su exclusión laboral.
Es una situación que, además de estar
definida dentro del marco de la legislación,
observa ranqueos económicos de relevancia:
según un
informe suministrado por la OIT
(Organización Internacional del Trabajo) en
el año 2004, de los 750.000 trabajadores, un
6% de la población asalariada estaría
afectada a este nuevo fenómeno del derecho
laboral, lo cual podría alcanzar cerca de
1.000.000 de trabajadores en línea, con
porcentajes dados para Francia, Italia y
Suecia. En tanto, en 1999, ya el 38% de los
trabajadores encuestados, dijo haber sufrido
de mobbing mientras que un 42% decía
haber sido testigo de conducta de
hostigamiento laboral respecto de sus
compañeros.
La prevención: gestión integral de
comunicación
Ante ranqueos tan significativos, resulta
imperioso trabajar en la prevención de los
ejes del mobbing: la exclusión, la
destintegración de las personas del cuerpo
de la institución.
La gestión de comunicación interna aporta,
en este sentido, herramientas para detectar
la situación de malestar a tiempo, antes de
que sea un síntoma grave.
Esto es así porque la gestión integral
implica un proceso inicial es de
diagnóstico, con distintas variables
puestas en juego, y una estrategia de
comunicación que gira en la integración.
De este modo, un rápido y conciso análisis
se realiza a través del cruce de datos
obtenidos –básicamente- de dos fuentes: -1.
mapeo de los canales para la comunicación
ascendente, descendente y horizontal; -2.
información obtenida a través de
herramientas de escucha –medición- de
públicos diferenciados (por sector, por
jerarquía).
Desde ambas variables puede construirse un
escenario, y es posible avanzar en el diseño
de una estrategia de comunicación, que
trabaja en el polo opuesto del mobbing.
Al respecto, existe coincidencia en
definir como fin último de las
comunicaciones internas la mejora del clima
interno. Sin embargo, este objetivo, al ser
tan general, puede perder de vista el foco
concreto de acción que la gestión integral
de las comunicaciones permite.
La gestión integral de la comunicación
interna es la posibilidad de prevención de
un síntoma porque, como premisa de trabajo,
integra. Integra audiencias distintas
al circuito de comunicación, establece
canales de distinto soporte según los
objetivos de comunicación, incorpora la
escucha como control de gestión, y el
desarrollo de habilidades de comunicación
como estrategia de sostén.
Se trata, en definitiva, de lograr la
integración para construir un
aprendizaje institucional que favorezca, de
modo sistemático, los polos virtuosos
opuestos al mobbing: la inclusión, la
motivación, y los compromisos de largo
plazo.
Informe suministrado por la OIT
(Organización Internacional del Trabajo)
– año 2004.
(htpp//:www.oit.or.ar)
* Mariana Cukier es Consultora Senior
para INSIDE, Comunicación Interna
Estratégica. Técnica Superior en Publicidad
y Propaganda (FAECC), Licenciada en
Comunicación Social (UBA), Magíster en
Gestión de la Comunicación en las
Organizaciones (Universidad Austral).
mcukier@inside.com.ar
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