Por: Ivette Soto Vélez
Sotoivette@hotmail.com
Indiscutiblemente, el mundo ha entrado en una etapa caracterizada por
la globalización; vemos la tecnología en su máximo apogeo, armas de
destrucción, guerras en Medio Oriente, corporaciones transnacionales y
fusiones de empresas multimillonarias. Aunque algunos de estos
acontecimientos representen peligro para el mundo, con la comunicación,
se puede lograr entendimiento entre las personas, creando relaciones
cordiales entre países, empresas y personas. Ante estos eventos de
índole mundial, son muchos los gobiernos que tienen interés en mantener
una imagen de estabilidad y establecer relaciones económicas con otros
países. Estos sucesos han permitido el desarrollo de las relaciones
públicas internacionales. Para Wilcox (2001), las relaciones públicas
internacionales son una “campaña planificada y organizada por una
empresa, institución o gobierno para establecer relaciones de beneficios
mutuos con públicos de otros países” (p.373) cuyos objetivos serán
proteger y reforzar la reputación del producto o servicio (Black, 1994,
p.178). En el mundo de la academia, la definición de relaciones públicas
más aceptada es la siguiente:
Función gerencial que ayuda a establecer y mantener líneas de
comunicación, entendimiento, aceptación, y cooperación entre la
organización y sus públicos; mantiene informada a la gerencia de la
opinión pública, define la responsabilidad de la gerencia para servir a
los públicos, anticipa momentos de crisis y usa la investigación y la
comunicación ética como sus herramientas. (Seitel, 2001 p. 9).
Como vemos, las relaciones públicas son una
función gerencial y no es usar la comunicación y otras actividades para
la venta de un producto, sino que presenta un proceso más complejo y
abarcador que se pone en práctica a un macronivel cuando se habla de
las relaciones públicas internacionales.
Las relaciones públicas internacionales se ven: en las organizaciones
internacionales como las Naciones Unidas o el Banco Mundial, relaciones
entre los gobiernos, relaciones entre las empresas multinacionales que
realizan transacciones económicas y la relación entre ciudadanos de
diferentes naciones que se ve en el turismo, artes o en competencias
deportivas. Incluso, hasta la diplomacia se considera parte de las
relaciones públicas internacionales, ya que le interesa apoyar las
políticas extranjeras y generar un mejor entendimiento entre las
culturas.
En estos casos de relaciones públicas internacionales, se les da
importancia a la
percepción del
país y a la imagen. Las relaciones públicas internacionales cuentan con
varios retos, mencionados por Wilcox. Algunos de estos retos son:
mantener relaciones favorables con el gobierno y los públicos, prever
posibles problemas y tener un plan para resolverlos antes que se
conviertan en crisis. A esta lista de retos, se le debe añadir: mantener
una reputación e imagen favorable. Morley (2002) comenta sobre la
importancia de las relaciones públicas en un mundo cambiante, no sólo en
el mundo corporativo, sino, también, en el turismo.
Para
lograr los objetivos deseados, muchas empresas o países contratan a
agencias de publicidad y relaciones públicas multinacionales para que se
encarguen de desarrollar y mantener una imagen y una opinión pública
favorable. No podemos olvidar que la imagen de un país o un producto
está ligada a la imagen de las empresas nativas. En el caso de la imagen
de un país, las exportaciones de productos permiten desarrollar las
relaciones públicas internacionales, pero, a la vez, desarrollan las
relaciones públicas internas ya que debe desarrollarse una comunicación
entre los trabajadores, accionistas y el resto del personal involucrado.
Además, en el caso gubernamental, los gobiernos contratan agencias para
que realicen campañas de lobbyismo con el fin de favorecer a los
productos exportados (Wilcox, 1992).
Según
Wakefield (1996), a partir de 1990, las relaciones públicas
internacionales tomaron auge en el mundo universitario ya que a partir
de esa década, se inició la publicación de artículos en las principales
revistas académicas y se empezaron a establecer marcos teóricos para el
estudio. Estos artículos, más bien, describían experiencias de campañas
de relaciones públicas en otros países fuera de los Estados Unidos de
América y utilizan conceptos de etnografías, sociología, sicología,
ciencias políticas, antropología, administración de empresas y
comunicación de masas entre otros.
Como toda
rama de la comunicación, las relaciones públicas internacionales se
relacionan con otras ramas o teorías de las ciencias y la comunicación.
Estas teorías mencionadas por Wakefield (1996) son sociedad global,
cultural, gerencia y comunicación. El estudio de estas teorías permite
desarrollar una teoría de las relaciones públicas. A este conjunto de
teorías, se le debe añadir la teoría de la imagen, ya que las relaciones
públicas se encargan de crear y mantener una imagen o reputación.
Trasfondo de
las relaciones públicas internacionales
Se puede empezar a trazar el inicio de las
relaciones públicas en los Estados Unidos con la promoción del circo de
P.T. Barnum durante la década de 1800. No obstante, el estudio de las
relaciones públicas internacionales se iniciaron a partir de la Segunda
Guerra Mundial, cuando el gobierno de los Estados Unidos creó una
agencia gubernamental para la propaganda. Esta agencia se llamaba “Creel
Comission” o “Comitee on Public Information”. (Grunig, 1992).
Indiscutiblemente, las relaciones públicas internacionales han estado
ligadas a la diplomacia; relaciones entre los gobiernos, donde la
comunicación y la imagen juegan un papel bien importante junto a otras
entidades no gubernamentales que colaboran en estos procesos. Al
finalizar la Segunda Guerra Mundial, se establecen las primeras firmas
de relaciones públicas internacionales, cuyos clientes son los países
que quieren promocionar su turismo.
No existe
ninguna diferencia entre las relaciones públicas a nivel de un país y a
nivel internacional. Grunig (1992) entiende que los modelos de las
relaciones públicas también se ven en su faceta internacional.
Inicialmente, estos modelos se crearon para explicar la historia de las
relaciones públicas pero junto a otros investigadores descubrió que
estos modelos se ven en otros países.
Grunig (1992) en su estudio identificó cuatro modelos de relaciones
públicas que trabajan con la forma en que se comunica la información a
los públicos. Su primer modelo es el de agente de prensa, donde se busca
de cualquier forma que se publiquen noticias, no importa que sean buenas
o malas, sino que se hable del producto. Generalmente se practica para
promocionar celebridades o deportistas. El segundo modelo es el de la
información pública donde se busca la publicación ética de información
sobre el cliente, generalmente en este modelo, los que se encargan de
escribir los comunicados son personas con preparación periodística.
Ambos modelos son unidireccional porque sólo se le ofrece al público
información, ya que la empresa no le ofrece canales de comunicación
bidireccional donde puedan reaccionar a la comunicación.
El tercer modelo que propone Grunig es el asimétrico bidireccional,
donde se usa la investigación para conocer la mejor forma de persuadir a
los públicos y comportarse de la forma en que desea la empresa. Este
modelo funciona bien cuando la empresa no tiene conflictos con los
públicos. En el cuarto modelo, el simétrico bidireccional, se usa la
investigación y el dialogo con los públicos para conocer los cambios en
las actitudes, creencias e ideas de la organización y los públicos. En
ambos modelos hay comunicación entre los públicos y la organización.
De todos los modelos mencionados, las organizaciones deben
seguir el modelo simétrico ya que hay una comunicación genuina entre los
públicos y la organización; y sólo mediante la comunicación se puede
lograr la meta deseada.
Si
los modelos que presentan cómo se realizan las relaciones públicas se
ven a nivel internacional, también se ven los pasos para realizar un
programa de relaciones públicas. Para determinar los pasos a seguir en
la preparación de un programa o campaña de relaciones públicas debemos
recurrir a lo que dicen los teóricos de relaciones públicas. Todo
estudiante de relaciones públicas conoce que existe otra definición
aceptada de las relaciones públicas, la cual utiliza las funciones, pero
que también se pueden considerar los pasos para realizar un programa de
relaciones públicas. El profesor de comunicación, John Marston
desarrolló una definición de relaciones públicas usando este acrónimo,
RACE, donde la R representa la investigación (research), la A
representa acción, la C representa comunicación y la E representa
evaluación. En la actualidad existe otro acrónimo para definir las
relaciones públicas, ROSIE y fue creado por una profesora de relaciones
públicas Sheila Clough. Este acrónimo representa lo siguiente: la R
para investigación, la O para los objetivos, la S para las estrategias
(strategies), la I para implementación y la E para evaluación.
Independientemente del modelo que uno decida utilizar, se debe empezar
por la investigación y concluir con una evaluación; y evidentemente
existe una planificación y una ejecución del plan de relaciones
públicas. A estos pasos se le conoce como la metodología en relaciones
públicas.
En las
relaciones públicas, el primer paso para la realización de un programa
de relaciones públicas o una campaña es la investigación. Mediante la
investigación se obtiene información que nos puede ayudar en la
preparación de las campañas o de los programas. El primer paso es
determinar los objetivos, es decir el mensaje que se quiere comunicar.
Se entiende por objetivo, el resultado que se espera obtener para
realizar la meta (Cutlip, 2003, p. 385).
El segundo paso
es determinar los públicos a quienes debe ir dirigida la campaña o el
programa de relaciones públicas, para luego conocer las creencias y
actitudes, que tienen del producto, la marca o la situación que lleva a
la creación de un plan de relaciones públicas. Para conocer esas
actitudes o creencias se recurre a la metodología usada por la
investigación social usando las siguientes técnicas: análisis de
contenido de lo publicado en los diarios, grupos focales, cuestionarios
y otras técnicas.
Cabe señalar
que hay diferentes tipos de públicos externos, los consumidores del
producto; los turistas, los inversionistas, agentes de viaje y la
prensa.
Lo importante
es buscar toda la información que nos puede ayudar. De esta forma
conocemos la mejor forma de llevar el mensaje a los públicos.
Como resultado
de la investigación, se establecen las estrategias y las tácticas que
se usarán en la campaña de de relaciones públicas. La estrategia es lo
que se realiza a largo plazo para realizar el objetivo y las tácticas es
lo que se realiza a corto plazo para lograr la estrategia. Estos tres
conceptos se ven en la planificación, segundo paso, en las relaciones
públicas.
En esta parte
de las relaciones públicas comienza un proceso creativo para llevar el
mensaje de forma atractiva y que capte la atención de los públicos y se
seleccionan los medios o los canales que transmitirán el mensaje. Se
delinean las estrategias y tácticas para que llegue el mensaje. Las
tácticas se seleccionan según las preferencias de los públicos.
Quizás, la táctica más utilizada sea la publicidad, espacio obtenido en
los medios de comunicación (prensa, revistas, Internet, publicidad
radiales o televisivos) porque se han pagado
(2004, Newson, Turk y Kruckeberg, 2004, p232). La publicidad
ofrece un mensaje totalmente controlado por la agencia de publicidad y
el ministerio de turismo, pero el mensaje no necesariamente llega al
consumidor y si este es el caso se pierde la inversión en la forma de
llevar el mensaje.
Uno de los
objetivos de un programa de relaciones públicas es conseguir la atención
de la prensa a través de mensajes de publicity, promoción no pagada y
por lo tanto no se controla el mensaje.
En la implementación se llevan a cabo todas las tareas que se
deben realizar para comunicar el mensaje. La evaluación es volver a
utilizar técnicas de la investigación social para conocer qué dio
resultado. Se recurre a encuestas, entrevistas en profundidad,
entrevistas telefónicas o grupos focales. El proceso que se ha explicado
también debe utilizarse en los programas de relaciones públicas
internacionales.
En la
Academia se ha debatido en torno al origen y desarrollo de las
relaciones públicas internacionales y se han puesto de acuerdo en torno
a las teorías nutren a las relaciones públicas internacionales.
Teorías de
las relaciones públicas internacionales
1 Sociedad global
La teoría
de la sociedad global estudia conceptos bastante estudiados por la
academia. Estos conceptos son: “la aldea global” y la globalización. El
concepto de “aldea global” fue propuesto por el canadiense Marshall
McLuhan en 1964 y lo que implicaba era un mundo conectado o unido a
través de los medios de comunicación. Para esa época, el adelanto
tecnológico eran las transmisiones vía satélites. Ya en siglo XXI, el
adelanto tecnológico más notable es el internet que permite la
actualización, minuto a minuto, de lo que ocurre en el mundo y otros
adelantos tecnológicos que permiten transmitir las noticias de forma
inmediata sin importar ¿dónde uno esté? Con este pensamiento, se pasa
nuevamente a uno de los planteamientos más importantes de McLuhan: “el
medio es el mensaje”; donde la tecnología es una prolongación de los
sentidos del ser humano porque le permite ver y escuchar lo que ocurre
en otras partes del mundo como si estuviera presente en ese lugar. En
la actualidad si se puede hablar de una “aldea global”, ya que los
medios de comunicación están homogeneizados y presentan los mismos
acontecimientos y discuten los mismos temas. Como vemos, el término de
aldea global está bien relacionado con la globalización.
Otro de
los términos trabajados por la teoría de la sociedad global es la
globalización. García Canclini (2002) comenta que hay muchas
definiciones de la globalización y no existe una fecha en concreto que
indique el comienzo de la misma, pudo ser el capitalismo o la caída de
la Unión Soviética Se han publicado varias definiciones de la
globalización, pero, en un mundo internacional se debe tomar como punto
de partida la definición establecida por la UNESCO. Esta organización
internacional la define como: “El conjunto de estructuras económicas,
sociales, tecnológicas, políticas y culturales que surgen de la
producción e intercambio de bienes que son la base de la economía
internacional”. Para la UNESCO, las razones que originaron la
globalización son: la integración de mercados nacionales a mercados
mundiales, la transición de una economía de volumen a economía de
valores, la pelea entre el capitalismo y el socialismo y la
configuración de nuevos bloques de intercambio.
Un término
que ha sido estudiado hasta la saciedad y aún se cuestiona si la
globalización ha llegado a todas las partes del mundo, ya que no hay
homogeneización e integración (Featherstone, 1990). Esto a su vez, crea
el debate de la convergencia y la divergencia. La convergencia ocurre
cuando hay integración y las sociedades se vuelven similares. Mientras
que, la divergencia es la reacción a la convergencia, un reto a
mantener la cultura y costumbres de un país (Hennessy, 1985).
Una
sociedad global o internacional se caracteriza, según Sahagún (1998),
por los cambios acelerados en la política, sociedad y en la cultura;
dependencia de nuestros actos y en los actos de los demás, y
actuaciones y sucesos lejanos que acontecen lejos pero condicionan la
vida de personas y países; y por lo cual hay muchos actores: países,
empresas y movimientos ciudadanos.
Se puede
considerar a la globalización como una de las causas por la cual se
crearon las relaciones públicas internacionales. Esto no sólo permite su
desarrollo, sino, también, la evolución del campo como consecuencia de
un mundo cambiante, dominado por diferentes culturas que aceptan el
cambio a una forma de vida global. Pero que, también, conservan sus
costumbres y tradiciones.
2 Teoría de la cultura
La segunda
teoría que influencia las relaciones públicas internacionales es la
teoría de la cultura. Tal y como lo ve Hall (1959), “la cultura es
comunicación y la comunicación es Relaciones Públicas” (p. 191). Cabe
señalar que definir lo que es cultura es un poco ambiguo ya que existen
más de 200 definiciones de cultura y aproximaciones desde la
comunicación, la antropología, sociología y otras ramas del saber. Por
lo tanto, es menester conocer algunas de las definiciones de la cultura.
Raymond Williams (1965) define la cultura desde un punto de vista
antropológico: como el “proceso global a través del cual las
significaciones se construyen social e históricamente”. (p. 3) Su
segunda definición de cultura aparece publicada en el libro Keywords,
“proceso general de desarrollo intelectual, espiritual y estético, un
modo de vida particular, referido a un pueblo, un periodo o un grupo,
los trabajos y las actividades intelectuales y artísticas”. (p. 5)
Williams también menciona otra definición de cultura: son las
actividades sociales que coinciden con muchas de las actividades, más o
menos ritualizadas de nuestra propia vida cotidiana. Se prefiere la
segunda definición por usar un vocabulario más simple. En cambio, Hall
y Jefferson definen la cultura como algo constituido por pequeños grupos
o fragmentos de clase, grupos sociales que desarrollaban su propio
modelo de vida deficiente dando su forma expresiva a su experiencia y
de vida social y material.
Aunque las
definiciones mencionadas anteriormente se hayan concebido durante la
década de los sesenta, Martín Barbero (1987) menciona que el concepto de
industria cultural fue acuñado por Horkeimer y Adorno en 1947 en el
libro: Dialéctica del iluminismo.
Según
Grandi (1995), el origen de los estudios culturales se debió a las
condiciones políticas, sociales, económicas y culturales de Inglaterra.
Durante este periodo histórico, las masas comienzan a consumir bienes y
servicios. Dentro de este marco, surgen los objetos de análisis de los
estudios culturales, que son los textos y contextos del consumo. En la
ciudad de Birmingham, se creó el Centro de los Estudios Culturales
Contemporáneo, que bajo la dirección de Stuart Hall, estudiaba el
proceso de comunicación en la televisión en la producción, distribución,
circulación y reproducción. El logro de este centro fue constituir
grupos de trabajo centrados en diferentes campos. Entre las categorías
que estudia, se encuentra: el género, historia de los estudios
culturales, sexualidad, nacionalidad, identidad nacional, colonialismo,
postcolonialismo, raza, etnicidad, cultura popular, audiencias,
ciencias, cronologías, identidades políticas, pedagogía, políticas de la
estética, instituciones culturales, las políticas de la disciplina en el
discurso, la textualidad, la historia y la cultura global. Se debe
añadir la cultura corporativa ya que al visualizar una empresa como una
persona, esta tiene su cultura propia, elementos que se debe estudiar.
Todos
estos temas tienen que ver con la cultura de una región. Brunh (1995)
menciona en su obra que la cultura ha sido un proceso continuo y
constitutivo de la humanidad; por lo tanto, es de constante cambio,
producido por los cambios de la sociedad. El término cultura proviene
del latín “colere”, que se relaciona con el cultivo de la tierra.
Al
reflexionar sobre los temas que analizan los estudios culturales y el
significado de la palabra cultura, encontramos que ambas guardan
características en común. Jenks (1993) estableció las características de
los estudios culturales. Estas características son: concepto de cultura
amplio, se politizan aspectos de la cultura popular, se reconoce la
existencia de una socialización de su propia identidad, y la cultura se
renueva constantemente. Los estudios culturales se apoyan en el
conflicto y no en el orden, son imperialistas, consideran todas las
representaciones culturales, son interdisciplinarios y no reconocen
origen y rechaza valores absolutos.
Entonces
¿Qué son los estudios culturales? Grandi utilizó la definición creada
por Grosskerg, Nelson y Treichles: (p.98):
Los
estudios culturales son un campo interdisciplinar, transdisciplinar y a
veces contradisciplinar, que actúa en medio de la tensión de sus mismas
tendencias para acoger un concepto de cultura que sea amplio y
antropológico y, a la vez, restringido y humanista.
Por ende, los
estudios culturales incluyen el estudio de una cultura corporativa, ya
que los participantes de la misma la forman, interactúan y deben estar
abiertos al cambio. En el estudio de la cultura corporativa, se estudian
los valores de la misma. Ya que hablamos de una cultura corporativa, se
debe proceder a explicar la próxima teoría que influye en las relaciones
públicas internacionales.
3 Gerencia
corporativa comparativa
Otra de
las teorías es la de gerencia corporativa, que junto a las teorías
organizacionales, han influenciado las relaciones públicas. El nombre
de gerencia corporativa se queda pequeño con todas las implicaciones que
contiene esta teoría; por esta razón, es preferible llamarla
comunicación corporativa. Cabe señalar que una de las definiciones de
las relaciones públicas, la sitúa como una función directiva, y su
función será la comunicación corporativa que se encarga de comunicarse
con todos los públicos: accionistas, público interno y externos,
comunicar la misión y visión de la empresa; la comunicación interna y
comunicación en tiempos de crisis, crear y mantener una reputación,
crear una cultura corporativa e identidad corporativa.
La teoría
organizacional proviene de una teoría de la biología, la teoría general
de sistemas, propuesta por Ludwig Von Bertalanffy. Partía de la
siguiente premisa, todos los organismos se organizan para interactuar,
en el caso de la comunicación, los seres humanos se comunican. En el
caso de las relaciones públicas, agrupa a todos los públicos de la
organización, que componen el sistema. Este sistema debe ser uno
abierto y debe poder relacionarse con el exterior. Además debe tener
algún tipo de orden o jerarquía. Por un lado, la organización de los
miembros provee estabilidad, según lo establecido por la teoría del
funcionalismo estructuralista, estudiada por Platón y Durkheim. Además,
el sistema debe estar preparado para el cambio fuera de su ambiente, de
ahí, la comunicación en momentos de crisis. Al hablar de cambio, otra
teoría contribuye a entender los cambios; la teoría de la evolución
propuesta por Charles Darwin. Esta teoría establece que el cambio sigue
unas leyes naturales y en la comunicación, la tecnología, cambios
sociales o económicos y las decisiones de alta gerencia crean los
cambios.
Otra teoría
que influye en la comunicación organizacional es la del sistema
cibernético desarrollada por Norbert Wiener en 1948, donde establece la
comunicación en ambas direcciones con el fin de lograr las metas y
parte de las políticas de comunicación de una empresa.
Para poder
establecer una política de comunicación, es necesario conocer la
identidad de la empresa compuesta de la visión y misión. Se conoce como
la personalidad de la empresa, ya que estudia el comportamiento de la
empresa, la comunicación y los símbolos. La identidad está compuesta de
la historia de la empresa, sus proyectos y la cultura. Valls (1992, p.
115) define la identidad corporativa como: “conjunto de mensajes y
pensamientos que una organización emite de forma voluntaria o
involuntaria”. Este concepto difiere de la imagen corporativa, ya que
identidad es lo que se aspira a ser e imagen es como los públicos
perciben a la empresa.
Como todo
comunica, la empresa debe mostrar concordancia entre el nombre de la
empresa y lo que hace. También debe mostrar cuidado con los logotipos y
los colores que utiliza.
Según
Wakefield (1996), esta teoría aporta al campo de las relaciones públicas
internacionales con la investigación. La cultura corporativa son las
creencias y prácticas de esa empresa. Se encarga de comparar las
decisiones realizadas en situaciones diferentes en distintos países con
diferentes culturas y a la vez obtener ideas que pueden funcionar para
resolver los problemas. Katz y Kahn (1966) entienden que la
organización efectiva contribuye en la comunicación interna y externa.
Aunque el ambiente puede cambiar y hay que estar preparados para estos
cambios, (programas proactivos para la comunicación en tiempos de
crisis) se debe tener en cuenta la identificación de los públicos y
establecer relaciones con los mismos. No sólo a un nivel nacional sino,
también, a un nivel internacional. Esta teoría se relaciona con la
cultura de las naciones.
4 Teoría de la comunicación
La teoría
de comunicación tiene que ver con la creación de relaciones y reacciones
públicas proactivas. Esta teoría parte de la premisa que las imágenes de
otros países vienen de los medios de comunicación, provenientes de los
Estados Unidos de América. Por lo cual la visión que ofrecen es la
norteamericana conocida como la agenda de los medios de comunicación,
donde las actividades de relaciones públicas, la redacción de
comunicados de prensa y conferencias de prensa entre otras, aportan a
esta teoría.
Cabe señalar
que para la mayoría de las personas, los medios son la fuente de
información. Kunczik (1997) entiende que los medios influencian la
forma en que la gente percibe la imagen de los países y de los gobiernos
porque son los medios los que diseminan la información según sus
criterios de publicación. Pero, nos debemos preguntar cuáles son los
criterios de publicación y quiénes se encargan de los mismos. Los que
dominan los medios de comunicación bien podrían llamarse burguesía,
concepto utilizado por Gramsci y Marx. Los dueños de los medios, busca
la hegemonía en la sociedad a través de la cultura y quieren una
sociedad homogeneizada, la cual está identificada mediante la
globalización. A estas estructuras se les conoce como estructuras de
poder. Rodríguez (2001) entiende que la
estructura de poder la componen los dueños de los medios de
comunicación, ya que ellos eligen lo que se difunde, según la oferta y
la demanda de la información. Al utilizar estos términos, provenientes
del mercadeo, vemos que los dueños de los medios analizan la
información, viendo el potencial de venta de la misma y la atracción
para los posibles consumidores. Ante esta situación, Whitehouse (2001)
menciona “en Estados Unidos, la libertad de prensa (publicación)
pertenece al propietario del periódico o la estación de televisión,
radio, la revista o el boletín” (p. 3). Si la libertad de prensa
pertenece a los dueños de los medios, bajo un sistema capitalista se
puede decir que la publicación de cualquier información obedece a unos
intereses económicos y lo que se busca es vender y comprar la
información.
Ante esta
situación, Moreno Basurto (2002) señala:
Al transformar la información en una
mercancía, se constituye un nuevo sector productivo, el de realidades,
cuyo papel central se vierte en las tecnologías que conectan a los
consumidores, productores y vendedores. La cadena se transforma y el
pago por el bien o servicio se realiza de manera indirecta, cuando las
audiencias compran aquellos productos que anuncian las empresas
mediáticas (Pág. 1).
Además, Chica
Montafar (1998) entiende que la información no es un bien social, sino
una mercancía que aumenta el número de lectores, de “ratings” y el
ingreso obtenido por la publicidad.
Esto
ocurre, ya que de acuerdo a varios teóricos, nos encontramos en la etapa
de la sociedad de información o conocimiento. Según Jeong (1990), este
tipo de sociedad se caracteriza por su “alto porcentaje de la fuerza
trabajadora que se encarga de la producción, procesamiento y
distribución del conocimiento” (bienes y servicios) (p. 230).
Se entiende
que las funciones de los medios es informar, educar y entretener. En el
caso de la información, las misma llega a través de las noticias. Se
entiende por noticia “una nueva información
sobre un sujeto o algo de interés público que se comparte con una
porción del público” (Stephens 1988, p. 9). En cambio, Martini (2000)
entiende que “la noticia se origina en los acontecimientos que marcan
una ruptura en la historia diaria y que son noticiable en un momento
determinado” (p.13). Además para que una noticia tenga el valor
periodístico requiere novedad, originalidad, importancia, gravedad,
proximidad geográfica del hecho, magnitud por la cantidad de personas o
lugares implicados y evolución futura de acontecimientos. En el caso de
las relaciones públicas internacionales, mediante las noticias
internacionales, se crea la imagen de un país un gobierno o un producto.
Galtung y Ruge (1965) explican que las noticias proyectan la imagen de
las naciones; y los eventos ocurridos en estas naciones compiten por ser
publicados. Hester (1973), Rosegner (1977), Shoemaker, Danielian y
Brendlinger (1991) entienden que la cobertura de un país depende de la
relación con otros países: en cuanto a exportaciones, lenguaje,
distancia geográfica, literacia, medios de comunicación y población.
Otra teoría que
puede contribuir a estos conceptos es el interaccionismo simbólico,
estudiado por Charles Horton Cooley y George Herbert Mead. Ya que la
información ha llegado a los públicos a través de las noticias, se crea
la opinión pública, concepto empezado a estudiar por Luhmann y se conoce
como la opinión colectiva. Hennessy entiende que la opinión pública son
las preferencias expresadas por un grupo de personas sobre un asunto de
importancia.
Todas
estas teorías aportan a lo que se conoce como una teoría de las
relaciones públicas caracterizada por el éxito de la empresa al reducir
conflictos, crear relaciones, crear canales de comunicación
bidireccional, respeto a la diversidad, énfasis en crear relaciones y
enlaces y crear combinaciones locales globales.
Estas
teorías planteadas por Wakefield nos hacen reflexionar que las
relaciones públicas es mucho más que una gestión empresarial y más que
nada debe crear y mantener una imagen favorable de la empresa. Para lo
cual es pertinente hablar y comentar la teoría de la imagen, ya que las
relaciones públicas están ligadas a la imagen.
5 Teoría de la imagen
Uno de
los problemas que presenta cualquier investigador interesado en estudiar
la imagen es definirla, ya que es bien abarcadora y ambigua porque
existen más de 100 definiciones. Históricamente la palabra imagen viene
del latín, imago-inis que significa representación o retrato. Otra
teoría mencionada por Abreu Sojo (2000) establece que el origen de la
palabra imagen proviene de la cultura báltica céltica que significa
doble o fruto. Además, Platón la definió como: “sombras, reflejos del
agua, luego superficies del cuerpo opacos, pálidos y brillantes y todas
las representaciones de este tipo”. Para Platón, la imagen es una
paradoja y la imagen se convierte en imagen a la vez que se remite a
otra cosa. Hasta ahora, las dos definiciones presentadas concuerdan en
que la imagen es una representación, pero seguiremos mencionando otras
definiciones de imagen para ver si presentan diferencias o se asemejan.
Alonso (1993) ven la imagen como una reproducción parcial y una realidad
que se asemeja a otra. Joly (1993) la define como: “el espejo y todo
aquello que se vale del proceso de representación” (p. 17). Otro punto
de vista es el de Zunzunegui (1985) que ve la imagen como “una imitación
o copia de la realidad por ella representada”. (p. 18). Berger (1998)
entiende a la imagen como una apariencia que ha sido separada del lugar
y el instante en que apareció por primera vez. Como vemos de forma
indiscutible, la imagen es una representación de algo. En cambio, Vitta
(2003) ve la imagen como apariencias. Para motivos de esta
investigación, se entiende que la definición que mejor define el
concepto de imagen es el proporcionado por Greener
(1995).
“La representación, la conceptualización más cotidiana que posemos, y
quizás por ello, se reduce este fenómeno a unas cuantas manifestaciones.
Sin embargo, comprende otros ámbitos que van más allá de los productos
de la comunicación visual, implica, también, otro proceso como el
pensamiento, la percepción, la memoria y la conducta”.
La
investigadora prefiere esta definición sobre las demás porque establece
la relación entre la imagen y elementos cognitivos y se entiende que una
imagen sin la interpretación de la misma no es nada. Además, el autor
añade que la imagen: es un fenómeno intangible y poco estable, ya que
cada persona crea lo que entiende por imagen, lo que lo hace un elemento
totalmente subjetivo. Al ver el elemento de subjetividad, se debe
considerar lo que dice Suman (2004) al respecto, la construcción de la
imagen afecta cómo la percibe el público, le da múltiples significados
según la cultura de cada persona y si al elemento de subjetividad se le
añade la manipulación de la imagen (Ver Valls, 1992) habrán un sinnúmero
de interpretaciones de la misma imagen.
Otra definición de imagen muy parecida a la de Greener, la propone
Capriotti (1992):
“Es la representación mental de un esteriotipo, de un objeto,
organización, persona o acontecimiento, que los públicos se forman como
consecuencia de la interpretación de la información acerca de aquellos”
(p. 30)
Las
interpretaciones de la imagen se hacen según normas sociales
establecidas por la sociedad o factores culturales, económicos, etc. Por
lo tanto, no es universal la lectura de la imagen. Joly (1993) comenta
lo siguiente: “Si estas representaciones llegan a comprenderlos otros
que los que la inventaron es porque hay entre ellos un mínimo de
convicción sociocultural, porque le deben una gran parte de su
significación a su aspecto de símbolo, según la definición de Peirce. Al
estudiar esta circulación de la imagen entre semejanza, huellas y
convicción, es decir, entre íconos, índices y símbolos, la teoría
semiótica nos permite comprender no sólo la complejidad, sino, también,
la fuerza de la comunicación a través de la imagen.¨” (p. 45)
Para Joly (1993) “la imagen tiene significación porque hay
personas que se preguntan sobre sus significados” (p. 48). A esta
interpretación la autora la llama negociación pragmática entre el texto
y el observador. Moles (1991) le añade a la imagen el hecho que es un
soporte de la comunicación, ya que materializa el entorno óptico y
constituye uno de los componentes del los medios masivos.
Históricamente, el primero en escribir sobre la imagen fue
Aristóteles que decía que el hombre piensa en imágenes, las cuales se
convierten en sensaciones. Platón mencionaba que las imágenes toman el
significado que queremos que sea. Durante la Edad Media, Maquiavelo
decía que “el príncipe ha de pensar en evitar todo aquello que le pueda
hacer odioso o despreciable”. Maquiavelo hablaba para que se cuidara la
imagen que los demás tienen sobre uno. Durante la modernidad, la imagen
es parte de una sociedad mediática, donde hay una multiplicidad de
mensajes. En el siglo XX, John Locke decía que la imagen equivale a la
opinión y a la reputación. Kunczik (1997) menciona en su libro que el
término imagen se popularizó en los EstadosUnidos a partir de 1950 para
describir la vida pública de una persona, un producto o una nación, que
son ideas planteadas inicialmente por Maquiavelo.
Como hemos visto, la imagen es una representación y al hablar de
representación estamos entrando en el mundo de los símbolos que
pertenecen a la semiótica, tema que se discutirá a continuación.
Ya que hemos
hablado de la imagen como texto y los símbolos, conceptos pertenecientes
al campo de la semiótica o semiología, es necesario definir algunos
términos de esta ciencia para luego establecer su relación con la
imagen.
A
ambos conceptos
le interesa estudiar la relación de los signos con la sociedad. La
diferencia entre ambos conceptos es la forma en que clasifican a los
signos. El concepto de signo en Europa lo empezó a estudiar Ferdinand
Sausure y lo explicó en su obra Curso de Lingüística General
(1915). Para Sausure, el signo se compone de dos partes, las cuales
son el significante, que es la imagen acústica y el significado, que es
el concepto y ambos están unidos de forma arbitraria. En cambio para el
norteamericano Charles Sanders Peirce, el signo está compuesto de tres
partes, las cuáles son lo que representa, que es signo, lo que se
presenta que es el objeto y el interpretante que es lo que produce la
relación. Peirce clasifica los signos en tres ramas: íconos, índices y
símbolos. Los íconos guardan semejanza con el referente, los índices
tienen una conexión con el referente y los símbolos son signos
arbitrarios, cuya relación con el objeto es una convección social.
Como se había establecido anteriormente, la imagen se interpreta según
las normas establecidas por la sociedad, por lo cual, en el campo de la
semiótica, la imagen son símbolos, que son interpretados como textos.
Por lo tanto, los símbolos son una representación de algo que se logra
mediante una asociación. Para Dondis (1992), los signos y los símbolos
no muestran una diferenciación clara, sino que interactúan. La única
diferencia entre ambos es que los signos pueden ser comprendidos por los
animales y los humanos, pero los animales no comprenden los símbolos.
Por lo tanto, se puede entender a la imagen como símbolos.
Ya
que se ha conocido la fundamentación teórica que soporta la teoría de la
imagen, se comentará la misma. Para Zunzunegui (1992, p. 11), la teoría
de la imagen está condicionada a los medios de comunicación, ya que los
mensajes que transmite son los textos que se estudian de forma
semiótica. Cabe señalar, que en el mundo en que vivimos se reciben una
inmensa cantidad de mensajes visuales por día y estos mensajes deben ser
estudiados usando como marco de referencia la semiótica y la teoría de
la imagen. A este planteamiento, Villafañe (1985, p. 33) aporta que el
objetivo de la teoría de la imagen es estudiar la imagen como íconos,
índices y símbolos. Para Costa (2004), la iconocidad es resultado de la
subjetividad y la personalidad creativa de quien maneja las técnicas de
producción icónica. La iconocidad de la imagen se da, cuando ésta
adquiere presencia física. Martín Barbero (1987) menciona que “las
imágenes fueron desde la Edad Media el “libro de los pobres”, el texto
en que las masas aprendieron una historia y una visión del mundo
imaginadas en clave cristiana”. Durante la Edad Media, fue la Iglesia la
que se encargó de llevar un mensaje de propaganda a través de las
cofradías, santos o imágenes de la Pasión de Cristo y con la imprenta y
otros métodos de reproducción se va dando el proceso de la apropiación
de estas imágenes en la cultura de todos nosotros.
Indudablemente en un mundo que gira por los medios de comunicación la
imagen adquiere toda la importancia porque se percibe a través de las
imágenes, especialmente las generaciones más jóvenes.
Una de las
críticas a esta teoría la presenta Peña (1998), ya que duda de su
cientificidad porque, como objeto, la imagen es interpretada de muchas
formas y estas interpretaciones varían según los investigadores, lo que
la hace subjetiva. Pero dentro de una investigación cuantitativa, se
puede estudiar la imagen, siempre y cuando se siga el método científico
y el razonamiento subrogatorio, donde al estudiar elementos abstractos
como la imagen se buscan elementos que permitan medir la imagen, hacerla
cuantificable y registrable.
Independientemente de las críticas que presentan estas teorías, las
relaciones públicas internacionales tienen vigencia en los negocios y
sobre todo en el turismo; y continúan evolucionando.
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