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Autores: Andrea
Álvarez
Mariana Michi
Número del Registro de la Propiedad
Intelectual: 534614
1. Hipótesis
La incorporación del diseño de producción
del cine aplicado en la televisión , ofrece
muchas ventaja creativas importantes dando
un mejor resultado final del programa, lo
que posibilita su exportación, pero para lo
cual se requiere de un tiempo más prolongado
que en la producción con múltiples cámaras.
2. Objetivos
o Mostrar y desarrollar el proceso de
producción y realización del programa “Los
Simuladores” de Damián Szifrón
o Destacar las buenas construcciones de los
personajes, tal como se hace en el cine o en
las series estadounidenses, donde se
mantienen las características generales
capítulo tras capítulo.
o Demostrar que la llamada “buena
televisión” se está empezando a lograr a
través de un cambio en la producción,
contenido y estética.
o Comparar la diferencia entre emitir un
programa diario, en el cual no se respeta
una línea histórica general en todo el
ciclo, con un programa semanal, donde la
calidad del mismo es mucho mayor y como
dijimos anteriormente se detiene más en todo
tipo de detalles y se mantiene una
continuidad ficcional.
o Analizar el contenido y realización del
programa y compararlo con otras producciones
extranjeras.
3. Justificación
Este tema nos interesó desde un principio
porque programas como estos (Simuladores o
Hermanos y Detectives) le dan un giro a la
mirada del público argentino con respecto a
la televisión, la cual según opiniones que
hemos recolectado en una encuesta (ver
anexos) es mala o con ausencia de programas
con contenido y calidad. Dentro de los
programas que más han llamado la atención o
que más han sido aceptados se encuentran
“Los Simuladores y “Hermanos y Detectives”.
4. Presentación del Objeto de Estudio
“Simuladores”
...Hay problemas que nadie podía resolver.
Hasta ahora...
4.1 Género: Ficción (serie semanal)
4.2 Formato: Acción, Épica y Comedia.
4.3 Staff:
Protagonistas: Federico D´Elia, Diego
Peretti, Alejandro Fiore y Martín Seefeld.
Autores: Damián Szifron, Diego Peretti,
Gustavo Malajovich y Patricio Vega
Idea y producción: Federico D’Elia,
Alejandro Fiore, Diego Peretti, Martín
Seefeld y Damián Szifron
Dirección y guión: Damián Szifron
Producción Ejecutiva: Juan Carlos Cabral
Dirección de Fotografía: Alejandro Silva
Corbalán
Sonido: Roberto Gregorio
En el capítulo inicial con la colaboración:
Esteban Student
Con la participación de distintos actores
invitados.
Capítulos unitarios de 48 minutos de
duración.
Año producción: 2002 y 2003
Horario: Miércoles 11 PM.
Canal: Telefé
4.4 Descripción:
Los Simuladores son un grupo comando del
tipo de Misión Imposible o Brigada “A”,
entrenados y capacitados en la realización
de operativos de simulacro. El equipo está
compuesto por Mario Santos (Federico D´elía),
el cerebro, quien idea los planes, encargado
de la Logística y la planificación y jefe
del grupo. Serio, profesional, irónico,
culto, sólo se relaja cuando la misión ha
concluido con éxito. Su interpretación nos
hace recordar a los detectives del policial
negro de la década del 40`; Emilio Ravenna
(Diego Peretti), el camaleón, interpreta
diferentes personajes a lo largo de los
operativos (responsable de la
caracterización). Tal vez debido a su tarea,
Peretti es el más extrovertido del grupo.
Las diversas caracterizaciones que debe
realizar en los diferentes trabajos; Pablo
Lamponne (Alejandro Fiore), hombre de
batalla, a cargo de la técnica y la
movilidad del grupo. Si bien los simuladores
no utilizan la violencia, Fiore representa
el aspecto “físico” y la “rudeza” del grupo,
necesaria en algunas oportunidades; y
Gabriel Medina (Martín Seefeld), el
investigador, quien reúne los datos
necesarios para que Santos confeccione los
planes. Es el personaje más hermético, sus
apariciones son esporádicas y suele
mantenerse en un segundo plano.
Lejos de solucionar problemas bélicos o de
intriga internacional, “Los Simuladores”
ponen su inteligencia en función de resolver
conflictos más terrenales, de clientes que
van desde un hombre abandonado que quiere
recuperar a su mujer hasta otro cuyos hijos
son amenazados de muerte por un peligroso
usurero.
Los simuladores no trabajan movilizados por
fines bondadosos, ni tienen como objetivo
cambiar el mundo. Sus motivaciones son
estrictamente económicas, y no se cuestionan
si lo que van a hacer es correcto o no, sino
que responden a los pedidos de sus clientes.
La serie no realiza ningún tipo de
planteamiento ético o moral sobre el
accionar del grupo. Por ejemplo, en uno de
los capítulos, la persona que va a verlos no
tiene dinero para contratarlos y el grupo
decide hacer igualmente el trabajo. Si bien
lo solicitado era vengarse de un estafador,
lo que moviliza al grupo es que la operación
podía ser costeada con el dinero del propio
estafador.
Sin lugar a dudas, “Los simuladores” manejan
su propio concepto de justicia. Como explica
su director: “el postulado general sería que
muchas veces lo justo es ilegal y lo injusto
es legal. Y Los simuladores están acá para
ordenar un poquito eso. Ellos son invasivos,
violan absolutamente cada una de las reglas
que hay para violar, pero siempre el fin es
noble. Son justos, pero políticamente muy
incorrectos”.
4.5 Mapa de Medios
Medios Gráficos
Editorial García Ferré.
TV
Canal Telefé.
Telefé Internacional.
Ocho Canales en el interior del país.
Medios radiales y televisivos
Torneos y Competencias (Ver Grupo Torneos y
Competencias/Avila)
Medios radiales
Radio Continental (AM 590)
FM Hit 105.5
Productoras
Patagonik Film Group SA.
P&P Endemol.
Digitales e interactivos
Provedor Internet: Advance y Speedy.
Portal Intenet Terra.
Telecomunicaciones
Telefónica de Argentina.
Telefonía celular Unifon.
Otros
Sprayette.
4.6 Guía de episodios
4.6.1Primera temporada (2002)
• 1. Tarjeta de navidad: el grupo ayuda a
una pareja separada a volver a vivir juntos.
• 2. Diagnóstico rectoscópico: el grupo
ayuda a un hombre a deshacerse de un usurero
mafioso que lo amenaza con lastimar a sus
hijos si no cancela la deuda.
• 3. Seguro de desempleo: el grupo ayuda a
un hombre mayor a recuperar su trabajo luego
de haber sido despedido por su jefe por ser
muy viejo.
• 4. El testigo español: el grupo ayuda a
una mujer a deshacerse de un ocasional
amante español que tuvo en Miami y que ha
vuelto a Argentina para acosarla.
• 5. El joven simulador: el grupo ayuda a un
estudiante de escuela secundaria a aprobar
seis materias en una semana.
• 6. El pequeño problema del gran hombre: el
grupo ayuda al Presidente de Argentina —en
la ficción— a recuperar su confianza
personal y su rendimiento sexual a pedido de
su esposa.
• 7. Fuera de cálculo: el grupo ayuda a un
par de ladrones sin experiencia a superar el
robo a un banco.
• 8. El Pacto Copérnico: un abogado contrata
al grupo para hacer que su esposa lo deje y
le pida el divorcio, limpiando así su
conciencia por estar engañándola.
• 9. El último héroe: el grupo trabaja para
quitarle todo el dinero y sacar del negocio
a un estafador que tiene una agencia de
artistas falsa. Lo convencen de entrar en un
programa reality-show falso en el que tiene
que pasar un año en El Impenetrable.
• 10. Los impresentables: el grupo ayuda a
una joven a presentar a su "impresentable"
familia a la "perfecta" familia de su novio.
• 11. El colaborador foráneo: el grupo ayuda
a un vecindario a deshacerse de un policía
corrupto que los atemoriza.
• 12. Marcela & Paul: el grupo ayuda a una
mujer recientemente divorciada a recuperar
su amor propio y ganas de vivir,
organizándole una cena con el que ella
piensa es el auténtico Paul McCartney.
• 13. Un trabajo involuntario: el grupo
ayuda liberar a Mario Santos de un mafioso
que lo secuestra para que los simuladores le
ayuden a liberar a su socio de la cárcel.
4.6.2 Segunda temporada (2003)
• 1. Los cuatro notables: para ayudar a la
familia de un hombre enfermo al que su
seguro médico no desea atender, el grupo
trata de engañar al gerente del seguro
médico de que es precandidato a un Premio
Nobel, por hacer que su seguro acepte tratar
enfermedades preexistentes.
• 2. Z 9000: el grupo convence a un marido
que golpea a su esposa de que hay un
peligroso clon suyo que lo busca para
asesinarlo.
• 3. La gargantilla de las cuatro estaciones
• 4. El Clan Motul: ayudan a un grupo de
ancianos a que no vendan el asilo donde
residen.
• 5. El vengador infantil: el grupo ayuda a
un niño escritor de comics a recuperar a su
noviecita y ganar confianza en él mismo.
• 6. El matrimonio mixto: un joven judío y
una chica católica contratan al grupo para
convencer a sus familiares de que el
matrimonio mixto no es una mala idea.
• 7. El gran desafío: la brigada B de los
simuladores (antiguos clientes que fueron
reclutados para formar un grupo que se
encarga de los trabajos menores) haciendo
una simulación en la cual actuaban como
terroristas es capturada por el FBI. Los
Simuladores tendrán que rescatarlos
engañando al sistema de seguridad mas
inteligente del mundo.
• 8. Fin de semana de descanso: los
simuladores se toman unas vacaciones en
donde terminan resolviendo un caso de
homicidio.
• 9. El debilitador social: Un chico les
pide ayuda para su hermana, una modelo
bulímica. Ellos simularán que un tribunal
especial de la ONU juzgará por Pre-Crímenes
contra la Humanidad al jefe de agencia de
modelos.
• 10. El anillo de Salomón
• 11. Episodio final: el grupo trata de
convencer a un ambicioso empleado de una
corporación para que vuelva a su casa y
ayude en el negocio familiar. Es el último
trabajo del grupo, que decide separarse por
un tiempo.
5. Antecedentes Históricos del Programa
5.1 En cuanto al Argumento
Brigada A
La serie, emitida entre 1983 y 1987,
relataba las aventuras de cuatro veteranos
de Vietnam prófugos. Una corte marcial los
había sentenciado a prisión por un crimen
que no habían cometido, pero ellos lograron
escapar de la cárcel y se ganaban la vida
ayudando a quienes enfrentaban problemas de
difícil solución.
Brigada A era protagonizada por Mr. T como
Mario Baracus, el fallecido en 1994 George
Peppard como John "Aníbal" Smith, Dirk
Benedict como "Fas" o Templenton Peck y
Dwight Schultz como Howling "el loco"
Murdock. Stephen J. Cannell, creador de la
serie y coproductor de la versión
cinematográfica.
Misión Imposible
Duración: 50 minutos.
Género: Aventuras
Música: Lalo Schiffrin
Producción: CBS (Estados Unidos)
Su misión, Jim, si decide aceptarla será...
si usted o algunos de sus miembros de Fuerza
Misión Imposible es capturado o muerto, el
secretario negará cualquier conocimiento de
sus acciones "este mensaje se autodestruirá
en cinco segundos" son parte de la
inolvidable introducción a las complicadas
aventuras de esta serie de finales de los
sesenta un grupo secreto comandado por James
Phelps (Peter Graves) tiene como objetivo
desarrollar misiones muy arriesgadas y
difíciles. Un equipo que se completaba con
Cinnamon Carter, Rollin Hand, Barney Collier
y Willie Armitage según los objetivos de
cada misión (si era necesario un
especialista en electrónica, un musculoso
que aportaba la fuerza, un experto en
disfraces o la agente femenina versátil y
hermosa).
Generalmente, ellos debían desarrollar
planes secretos, utilizando una serie de
medios increíbles para el español de
entonces, para desenmascarar criminales,
rescatar rehenes y eliminar algún poder
extranjero, casi siempre del otro lado del
"Telón de Acero" que amenazaba al Mundo
Libre.
Por los papeles protagonistas pasaron Peter
Graves, Martín Landau, Barbara Bain y
Leonard Nimoy entre otros. La serie creada
por Bruce Geller y producida por Joseph
Gantman para la CBS es un verdadero clásico
de la televisión de finales de los 60.
Reparto
Peter Graves - James Phelps
Martín Landau - Rollin Hand
Barbara Bain - Cinnamon Carter
Leonard Nimo - Paris
Greg Morris - Barney Collier
Peter Lupus - Willie Armitage
En esta serie, emitida desde 1966 a 1973, un
grupo secreto comandado por James Phelps
tiene como objetivo desarrollar misiones muy
riesgosas y difíciles. Un equipo que se
completaba con Cinnamon Carter, Rollin Hand,
Barney Collier y Willie Armitage según los
objetivos de cada misión (si era necesario
un especialista en electrónica, un musculoso
que aportaba la fuerza, un experto en
disfraces o la agente femenina versátil y
hermosa).
Generalmente, ellos debían desarrollar
planes secretos para desenmascarar
criminales, rescatar rehenes y eliminar
algún poder extranjero que amenazaba al
Mundo Libre.
Por los papeles protagónicos pasaron Peter
Graves, Martín Landau, Barbara Bain y
Leonard Nimoy entre otros. La serie creada
por Bruce Geller y producida por Joseph
Gantman es un verdadero clásico televisivo
que inspiró las películas del mismo nombre
protagonizadas por Tom Cruise.
5.2 En cuanto a la estética y al espectador
Columbo:
Era una serie americana de la ficción TV del
crimen creada por Richard Levinson y el
acoplamiento de Guillermo. Una película
experimental era difusión en 1968; la serie
ventiló regularmente a partir la 1971 a
1978, y más adelante, esporádico a partir la
1989 a 2003. Starred a Peter Falk como
teniente Columbo, detective del homicidio
con el departamento del policía de Los
Ángeles.
Columbo (inspirado en parte por el carácter
del crimen y del castigo, Porfiry Petrovich)
era detective lamentable, al parecer lento-witted
del policía - aunque, como los criminales
aprendieron eventual, los aspectos pueden
engañar. Columbo utilizó su personaje
deliberadamente respetuoso y distraído para
calmar a sospechosos del criminal en un
sentido falso de la seguridad; mientras
tanto, él solucionó sus casos prestando la
atención cercana a las inconsistencias
minúsculas en la historia de un sospechoso y
persiguiendo al sospechoso hasta que él o
ella confesó. La técnica de la firma de
Columbo era salir de la escena de una
entrevista, parando invariable en el umbral
o volviendo un momento más adelante para
pedir “apenas una más cosa” de un
sospechoso. La “una más cosa” trajo siempre
a la luz la inconsistencia dominante.
En la mayoría de los episodios de Columbo,
la audiencia ve el crimen revelar al
principio y sabe exactamente quién lo
hicieron y él fue hecho. Esto permite que la
historia revelen más desde el punto de vista
del criminal, más bien que la de Columbo
mismo; de hecho, en algunos episodios,
Columbo incluso no aparece hasta tan
atrasado como 30 minutos en la historia, el
tiempo precedente que es tomado
representando la naturaleza a
menudo-compleja del crimen.
Comparándolo con simuladores en donde se
resalta el carácter de artificio, dan por
descontada la participación y la complicidad
del espectador para dejarse arrastrar e
introducirse en el terreno de la ficción.
Federico D´Elía sostiene que "la serie tiene
mucho humor porque el espectador es cómplice
de lo que va ocurriendo en el programa. Al
no dejarlo afuera, las simulaciones se
convierten en algo muy gracioso".
Szifrón afirmó en un entrevista realizada a
la página Fotograma.com el día 26/08/2003
que "el cierre de 'Los simuladores” tendrá
que ver con la génesis del grupo y cierta
cosa relacionada con el pasado de ellos.
Estoy haciendo esfuerzos inhumanos para
llevarlo hacia el lado del western con una
idea visual muy cercana al cine de Sergio
Leone, algo que no será muy sencillo",
añadió.
Para Damián, "hay un punto en común entre la
película y la serie que es el cruce de la
vida y el cine. Al igual que en la serie, el
planteo dramático del filme es realista,
pero tiene una solución relacionada con el
mundo de la aventura, la acción y el género
policial. Ahí empieza a irrumpir un poco la
comedia, porque el cruce entre esos dos
mundos -la realidad y la ficción- provoca
risas".
Fuente: http://www.fotograma.com/notas/yodirector/3254.shtml
Western
El western está considerado uno de los
géneros cinematográficos fundamentales,
sobre todo en el contexto del cine clásico y
del cine estadounidense. En ocasiones se ha
argumentado que es el único género
originario del séptimo arte, puesto que el
resto en mayor o menor medida ya existían en
la literatura.
La palabra "western", originariamente un
adjetivo derivado de "west" y cuyo
significado es "relativo al oeste", se
sustantivó para hacer referencia a las obras
(fundamentalmente cinematográficas, aunque
también existen en la literatura) que
estuviesen ambientadas en el antiguo oeste
americano. En castellano, "western" es un
anglicismo, y no existe ninguna otra voz
para hacer referencia al concepto que
representa, por lo que habitualmente se usa
la expresión "película del oeste" o
"película de vaqueros".
Así pues, en principio una película se
incluiría en este género simplemente por
estar situada su acción en un contexto
determinado: la exploración y el desarrollo
del territorio occidental de Estados Unidos
durante el siglo XIX. Sin embargo, con el
tiempo las características de dicho contexto
histórico se fueron extendiendo a los
personajes de esas historias, condicionando
su modo de vida y definiendo su
idiosincrasia.
Sergio Leone
El primer director de este subgénero fue
Sergio Leone con "Per un pugno di dollari"
en la que hacía aparición por primera vez
Clint Eastwood. Se caracteriza por una
estética sucia a la vez que estilizada y por
unos personajes aparentemente carentes de
moral, rudos y duros, haciéndose servir de
los clichés clásicos del Western Americano
para crear un estilo propio sirviéndose del
mito.
5.3 En cuanto a los personajes:
Lamponne (Alejandro Fiore) juega una suerte
de Tom Cruise en Misión: imposible 2, casi
siempre contactado en situaciones de
deportes extremos y Macgyver, en el aspecto
de técnica y movilidad. Medina (Martín
Seefeld) inunda la pantalla de excesivo
romanticismo, y llega al punto de poner en
peligro un operativo debido a sus
principios. Ravenna es un seductor, una
especie de “Charlie” rodeado de ángeles
pulposos, que puede estar en plena
meditación trascendental o saltando en
picada a una pileta olímpica.
Macgyver
(MacGyver 1985)
Duración: 50 minutos.
Género: Aventuras
Producción: ABC
La serie fue un clásico de los ´80.
Televisión Española la estrenó en 1987 y fue
un éxito en pantalla, manteniéndose en
antena durante siete temporadas.
El protagonista era un investigador recio y
guapo que tenía la rara habilidad de
fabricar armas poderosas a partir de clips
para papel o barras de caramelo.
MacGyver, que así se llamaba, era un ex
agente de las Fuerzas Especiales que ahora
trabajaba para la Fundación Phoenix, una
entidad dedicada a "corregir males" y luchar
contra los criminales y villanos de todo el
mundo.
MacGyver era un tipo sencillo que de pronto
tomaba un clip y lo convertía en un corto
circuito para un misil nuclear, o usaba un
caramelo para parar una pérdida de ácido,
todo justo en el último minuto antes de la
catástrofe.
Como muchos héroes de la TV (Columbo, Quincy,
Petrocelli) MacGyver no tiene nombre hasta
que en la última temporada de la serie se
reveló la incógnita. Henry Winkler, el actor
que hacía de Fonzie en Los días Felices, fue
el coproductor de esta serie de acción y
aventuras.
En el último episodio Macgyver descubrió que
tenía un hijo del que él desconocia su
existencia. Ambos terminan la serie
marchandose juntos en sus motocicletas.
Reparto
Richard Dean Anderson MacGyver
Dana Elcar Peter Thornton
Bruce Macgill Jack Dalton
Elyssa Dávalos Nikki Carperter
Michael Des Barres Murdoc
Mayin Bialik Lisa
Los Angeles de Charlie (Charlie´s Angels
1976)
Duración: 50 minutos.
Género: Policiaca
Producción: ABC
Se trataba de tres muchachitas que fueron a
la academia de policía. Así empezaba la
presentación de esta serie que fue muy
popular a finales de los años 70 en nuestro
país. Las chicas se hicieron muy famosas
como el caso de Farrah Fawcett, un verdadero
Boom que llenaba las habitaciones de los
chicos con posters y fotografías.
La agencia de detectives de Charlie Townsend
es una de las pocas en el mundo que reúne
competencia, eficiencia y belleza. Sí, mucha
belleza. Como ex-agente de las Fuerzas
Armadas de los Estados Unidos, Charlie (en
la voz de John Forsythe) sabe que mucha
gente precisa ayuda y puede pagar por ello.
Así nació la idea de crear una agencia de
detectives, en la que sus agentes son
mujeres habilidosas con las armas y en la
defensa personal y, también, en el arte de
la seducción.
El primer equipo de detectives está formado
por las ex-policías de Los Ángeles, Kelly,
Jill y Sabrina, todas coordinadas por John
Bosley, el contacto entre los ángeles y el
propio Charlie, el jefe que nunca muestra la
cara en la agencia. Enfrentando todo tipo de
peligro, los ángeles de Charlie saben como
lidiar con situaciones difíciles. Y para eso
no dudan en usar su más poderosa arma - sus
encantos. Además de Kelly, Jill y Sabrina,
la agencia de Charlie también cuenta con la
ayuda de otros ángeles como Tiffany, Kris,
hermana de Jill, y Julie. Todas ellas
dispuestas a todo para resolver un caso.
Reparto
Farrah Fawcett - Jill Munroe
Kate Jackson - Sabrina Duncan
Jaclyn Smith - Kelly Garrett
Shelley Hack - Tiffany Welles
Cherryl Ladd - Kris Munroe
Tanya Roberts - Julie Rogers
David Doyle - John Bosley
John Forsythe La voz de Charlie en la
versión original
5.4 Otra de las influencias son las series
policíacas de los 70` y 80`. Solo hace falta
mirar un ratito la señal “Retro” y vamos a
empezar a ver miles de semejanzas con series
de aquella época como la Serie "Petrocelli"
(1974/1976) - Maggie Petrocelli (empezando
por el uso de los pilotos como indumentaria
característica).
6. Marco Teórico
6.1 La televisión
6.1.1 Televisión antigua
La aparición de la televisión desplazó
rápidamente la radio del salón al
dormitorio, el cuarto de baño o la cocina.
Este equipo de audiovisuales, presentado por
Decca en la 19ª Feria Nacional de Radio y
Televisión en Londres en 1952, combinaba la
radio y la televisión en un solo mueble. El
tamaño de la pantalla permitía a grupos
numerosos presenciar programas de éxito.
6.1.2 La Televisión argentina
El primer canal de televisión porteño se lo
debemos a Eva Perón, quien los albores de la
década de los cincuenta contacta a Jaime
Yankelevich, para que rápidamente dotara al
país de ese novedoso medio de comunicación.
El pope de radio Belgrano, notable
empresario radial en su origen, marchó a
EEUU y se trajo unos equipos suficientes
para complacer la ansiedad activa de la
primera dama.
Un transmisor de 42kilovatios, cinco metros
de antena y siete mil televisores fueron
puntapié inicial de la TV Argentina. La
primera imagen fue la de evita con la
conocidísima foto de la sonrisa, el rodete y
el prendedor. Formalmente su nacimiento se
produjo el 17 de Octubre de1951 con un
programa muy especial: el acto por el día de
la lealtad en Plaza de Mayo, presidido por
el general Perón.
Muchos espacios fueron prácticamente
loteados y cedidos anunciantes con poder de
decisión sobre los mismos. El estado
mantenía la titularidad del servicio, pero
en su seno comenzaban a desarrollarse
importantes movimientos privados autónomos.
Concebida mediante el decreto 15.460 del 25
de noviembre de 1957, durante el gobierno de
Pedro Aramburu, nació la TV privada. En Bs.
As la primera emisora de estas
características -canal 9- surgió el 09 de
junio de 1960.
El avance de la cultura audiovisual sobre
las costumbres recibió un fuerte
espaldarazo, entrado los años 90, con la
masificación del cable, que cambia
radicalmente la manera de ver TV.
Anteriormente, con escasos cuatro canales y
sin control remoto a mano se veía televisión
de manera mas o menos lineal. Se elegía un
programa y se lo observaba de principio a
fin.
La TV abierta comienza a mutar, se
descentraliza aceleradamente la
programación, la programación deja de ser un
valor estable. Se mueve constantemente,
terminan las largas temporadas con programas
inamovibles. Los ciclos cambian de un canal
a otro sin complejos. Los presupuestos son
cada vez más ajustados.
A partir de 1947 algunos sostienen que las
radios y varios diarios, con excepción de La
Prensa, La Nación y Clarín, habían sido
comprados por el Gobierno.
Muchos creen que esto no es verdad, que el
gobierno de Perón no compró las radios. Que
eran sociedades anónimas particulares,
totalmente independientes del Gobierno. Sus
titulares eran amigos de Perón. Eso lo hace
cualquier gobierno. Ningún gobierno del
mundo le da licencias al enemigo. La radio
El Mundo y la cadena eran de Haynes. La
cadena de Splendid era de Peralta Ramos, la
gente de La Razón. En Radio Belgrano está
Jorge Antonio. Eran todas cadenas privadas.
El que estatiza las radios es la Revolución
Libertadora.
La televisión argentina nació con una
extraña mezcla de propiedad estatal y
privada. Ni 100% estatal, ni 100% privada.
La propiedad indiscutida de la señal es del
Estado, no existen plazos de concesión, la
legislación oscila entre inexistente y
confusa.
A partir de 1974, poco tiempo había para
pensar sobre la necesidad de televisión en
color. Los contratos a los artistas eran por
tiempo limitado, no se encaraba nada
ambicioso, no se invertía en mantenimiento.
Una lógica consecuencia era recurrir a los
enlatados. Aunque sólo existían pocas series
en horarios centrales (Ladrón sin destino,
Dos tipos audaces, Kung Fu) en las noches se
proyectan diversos ciclos de cine: Cine
estelar y Los Oscar del Cine (C9), La
segunda de la noche (C13), Premier 70 (C11)
y Cine sin cortes (C7). Se iba desarrollando
un lento pero inexorable desplazamiento de
la producción nacional.
Es complejo analizar la programación del
año; en el verano por los cortes los ciclos
aparecían y desaparecían, rotaban de
horario; los programas fuertes de la
temporada, que comenzaban entre marzo y
mayo, tuvieron suerte diversa: algunos
duraron todo el año, otros fueron
interrumpidos por las nuevas autoridades,
algunos comenzaron con la televisión
estatizada, figuras como Tato Bores y Mirtha
Legrand desaparecieron abrupta y
conflictivamente de las pantallas,
comenzaban a aparecer nombres "no
recomendados" en una nueva etapa de la
televisión, tan íntimamente ligada a los
avatares políticos. Algunos contratos se
respetaban, otros no, algunos programas
fueron levantados a cambio de mantener un
prudencial silencio y cobrar todo el año
(promesas en general incumplidas).
Un fenómeno que se desarrollaría fuertemente
al final de la década comenzó este año: las
miniseries. La emisión de QB VII, dentro del
ciclo Antes que en el cine fue un suceso:
3.629.000 televidentes; sólo fue superado
por transmisiones de fútbol internacional;
el primer programa de ficción en audiencia (Porcelandia)
tuvo 1.714.500 televidentes; entre los
programas emitidos en el primer semestre le
siguió Kung Fu, El chupete, La noche de los
grandes, Hupumorpo y en 10° puesto Alguien
como usted, con Irma Roy, una de las pocas
actrices identificadas desde sus comienzos
con el peronismo.
La tradicional telenovela de las tardes casi
no tuvo representantes: Enséñame a quererte
de Marcia Cerretani (enero a junio) y Juntos
hoyŠ y aquí de Vito De Martini, el único
nuevo encarado por las nuevas autoridades
(desde setiembre).
Dos clásicos del género se mantuvieron muy
activos: Abel Santa Cruz (hiperactivo
diríamos), en un momento con cuatro ciclos
semanales en el aire (y muy exitosos) y
Alberto Migré, con el galardonado Dos a
quererse y el no tan exitoso Mi hombre sin
noche.
Otros programas unitarios fueron ¡Qué
viudita es mi mamá! con Leonor Manso, Hay
que vivir, producido por Eddie Williams y
protagonizado por su esposa Iris Lainez
(grabado originalmente para el extranjero),
Cachilo (con un perro como protagonista y
Betiana Blum trocando de sus roles de
malvada a buena) y Mi hijo Damián (con
Bisutti y Laplace), todos sin demasiada
repercusión.
Dos programas de jerarquía fueron Historias
de medio pelo, con autores rotativos
provenientes del teatro (Somigliana, Cossa,
Halac) y Una mujer en la multitud, dirigido
por María Herminia Avellaneda y
protagonizado por Norma Aleandro, que se
mantuvo en pantalla dos años. En el Teatro
de Jorge Salcedo, con libretos de Adellach,
Lizarraga y otros, el recio y limitado actor
encarnaba semana a semana personajes con
distinta profesión.
Un sketch y un par de personajes
inolvidables se gestaron este año: Ricardo
Espalter y Enrique Almada dando vida al Toto
Paniagua y el profesor de buenos modales,
acompañados por Katia Iaros, dentro de
Hupumorpo. Además de los ciclos de los
clásicos Sofovich y Cammarota, hubo otras
ofertas en humor, aunque sin gran
trascendencia: Revisterema, escrita por Golo,
ex libretista de Pepe Biondi; una nueva
temporada de La tuerca, con nuevos
libretistas y por canal 9; dos ciclos con
Juan Carlos Altavista (La pensión de
Minguito y Las aventuras de Minguito
Tinguitella), un fallido ciclo con Alberto
Olmedo: Alberto Vilar el indomable, con
libreto de Víctor Sueiro (años antes de
resucitaciones y ángeles) y Humberto
"Coquito" Ortiz; se evidenció que en una
comedia lineal, con libretos que debían
respetarse, sin posibilidades de improvisar,
sin la presencia orientadora de los hermanos
Sofovich, el genio del cómico rosarino no
funcionaba a toda máquina; Monoblock con
libretos de Meyrialle y De Cecco y El gran
Marrone con libretos del "zar de la revista
porteña", Carlos A. Petit. Un intento
renovador fue Humor y nada más, creación de
Ricardo Parrota (quien, como "Pepe Muleiro"
años después venderá muchos libros de
cuentos de gallegos); por las pantallas de
canal 7, el nuevo director Juan Carlos
Rousselot decidió levantarlo por "su humor
procaz". Garrafa, Humor a toda máquina,
Bienvenido humor, El mundo de Chirolita y El
sangarropo completaron el año con muchos
programas humorísticos y poco humor.
A título de reseña los ciclos de teatro
adaptado para televisión: Teatro alegre,
adaptaciones de Marcelo Devoto y Gregorio
Santos Hernando; Teatro de verano, Teatro de
humor y Humor a la italiana (ambas con Darío
Vittori por el 9), Osvaldo Pacheco presenta:
teatro en familia y Teatro de Pacheco
(nuevos títulos por problemas de derechos),
La comedia brillante con Taibo y Bredeston y
Teatro para sonreír con puesta y protagónico
de Javier Portales.
Ciclos con mayores pretensiones fueron: Gran
teatro, Teatro argentino con puesta de
Carlos Muñoz, El teatro popular de Teresa
Blasco (textos escritos especialmente para
televisión) y La Casa, el Teatro y usted,
con puesta de Fernando Heredia, repertorio
muy variado, intérpretes que cobraban el
cachet mínimo y utilidades para la Casa del
Teatro.
Los Circulares de Mancera, ahora los
domingos por el 11, el resucitado Sábados
continuados, conducido por Daniel Guerrero,
Silvio Soldán y Leonardo Simmons, Feliz
domingo con Orlando Marconi y Soldán
demostraban que los programas ómnibus de fin
de semana seguían dando batalla; una nueva
temporada de Buenas tardes, mucho gusto,
Odol pregunta con su conductor emblemático,
Cacho Fontana, y en las tardes de lunes a
viernes Estrellas al mediodía, Almorzando
con las estrellas (conducido por el muy
laborioso Orlando Marconi), Radio, cine y
teatro en TV (nuevo título para una vieja
idea, con Jorge Jacobson y Juan Alberto
Mateyko), Teleshow (con un grupo de
periodistas y conductores no muy conocidos
por entonces: Hernán Rapela, Laly Cobas,
Alfredo Garrido y Víctor Sueiro) y Siesta,
con Sueiro, Perla Caron y Borocotó Junior,
fueron lo más visto de un año no muy
destacado.
Para los chicos el debut de "la" conductora
de la década: Julieta Magaña y Este es mi
mundo. Muy pobre la oferta musical, con Los
consagrados, con músicos de diversos
géneros. El Tango Club conducido por Héctor
Larrea, Luna de tango con Antonio Carrizo,
Ventana a Buenos Aires y Tangueado
conformaban el póker tanguero. La oferta de
folklore se reducía a Argentinísima y
Folklorísimo. Café con Parry y Séptimo piso
representaban a los tradicionales shows, muy
venidos a menos comparando con su glorioso
pasado (desde Tropicana hasta Casino).
El deporte se circunscribía a la emisión de
partidos en diferido, los lunes a la noche y
a Coche a la vista. El mundial de fútbol
disputado en Alemania Federal fue cubierto
por Canal 7 con un equipo encabezado por su
sobrio relator, Mauro Viale (la gente cambia
en cuanto a sobriedad se refiere) y Enrique
Macaya Márquez.
El 20 de julio de 1974 varias entidades
sindicales firmaban una solicitada apoyado
la estatización de los canales: Sindicato
Argentino de Televisión, Asociación
Argentina de Actores, Sindicato de Prensa
(Capital Federal), Sindicato Argentino de
Músicos, Asociación Argentina de
Telegrafistas, Radiotelegrafistas y Afines,
Sindicato Unico de Trabajadores del
Espectáculo Público, Sindicato Unico de la
Publicidad, Unión Argentina de Artistas de
Variedades y Sociedad Argentina de
Locutores.
El 23 de julio de 1974 los canales 9 y 11
fueron copados transitoriamente por pequeños
grupos armados pertenecientes al Sindicato
Argentino de Televisión, mientras el
personal, ajeno a los hechos, deliberaba.
El 30 de julio los propietarios se
comprometieron a vender los bienes muebles e
inmuebles de los canales 9, 11 y 13 y de las
productoras Telecenter (proveedora de
contenidos del 9) y Proartel (proveedora del
13).
Al día siguiente varios sindicatos se
reunieron con el líder radical Ricardo
Balbín; a dicha reunión no concurrió el
Sindicato Argentino de Televisión, muy
cuestionado por la toma inconsulta de los
canales una semana antes.
Para finalizar este apartado cabe destacar
que sin Tato Bores ni Mirtha Legrand no se
podría escribir la historia de la televisión
argentina. Una palabra los unificó en 1974:
"elitismo". Tal el término utilizado "off
the record" por las nuevas autoridades de
los canales para disponer el levantamiento
de Dele crédito a Tato y Almorzando con
Mirtha Legrand.
Según Mariela Chain y Silvina Perez
o La televisión es el medio central de la
comunicación social contemporánea. ¿Cómo lo
hace? A través del entretenimiento y la
narración.(...)Ocupa una posición intermedia
atraída en dos direcciones: hacia lo real y
lo serio por algunas de sus propiedades
intrínsecas y por el objetivo social
asignado, pero también atraída en la
dirección contraria por las distintas
demandas de sus públicos y por buena parte
de la cultura que ha entresacado del cine,
el teatro, el espectáculo, las novelas, el
mundo de la música popular y la industria
del deporte. En general no se reconoce que
en lazos fuertes o profundos con su
audiencia, si bien se da una gran proyección
e identificación con estrellas y
personalidades concretas. En cuanto a su
localización social, es menos localizada y
más internacional que la radio, pero más
nacional que el cine. Organizativamente,
retiene una imagen de "alta tecnología", que
probablemente perdurará hasta que la
televisión hecha en casa sea tan habitual
como películas caseras
Según Graciela Paula Caldeiro
6.1.4 Ficción y Telenovela:
La telenovela es un género televisivo de la
mayor complejidad, por lo cual su producción
constante marca el acceso a un umbral de
madurez como industria televisiva, en
especial cuando es elaborada siguiendo su
carácter oral, es decir tomando en cuenta
las reacciones de la audiencia. Además, es
un género de exportación en su doble
sentido; como exportación con un valor
económico que ingresa a la región una
importante suma de divisas para ayudar a
financiar una industria con creciente
demanda de inversión; y como una obra
comunicacional que exporta una cierta
identidad cultural regional, por más que
ella sea debatida, incomprendida, o
estigmatizada por ciertos sectores. En el
hecho, es en la telenovela donde comparece
una importante imagen visual de Brasil,
Colombia y Chile, países que deliberadamente
han emprendido varias superproducciones con
marcas de identidad visual, y es en esas
obras donde masivamente los públicos
nacionales e internacionales reconocen
identidades paisajísticas, rostros, maneras
de ser, lenguajes, historia, costumbres, y
algunos temas culturales propios.
Como conjunto regional, todavía América
Latina produce solo un 46.5% del total de su
programación televisiva en TV Abierta e
importa el 53.5% restante, del cual la mitad
– un 25.5% - procede de USA (SGG, 1999 p 5).
Pero en los últimos 25 años, es decir, a
partir de fines de la década del ‘70, la
telenovela latinoamericana ha ido
compitiendo exitosamente con el cine
norteamericano como principal fuente
proveedora de relatos ficcionales para la
televisión abierta regional. Adicionalmente,
la estructura del gasto de Iberoamérica
(América Latina, con España y Portugal) en
importaciones de material audiovisual
muestra un incremento del gasto en compra de
señales de cable.
(...)
El crecimiento de la producción de
telenovelas ha sido de enorme importancia
tanto desde un punto de vista de
fortalecimiento de la industria televisiva
regional como desde un punto de vista
cultural (Mazziotti, 1993; Dia-logos de la
Comunicación, 1996). La exhibición local de
telenovelas se complementa con su
exportación, especialmente por las redes
Globo, Televisa, y Venevisión; según Marques
de Mello (1988; 1996), a fines de los ‘80 la
red Globo exportaba telenovelas a 128
países, y la región latinoamericana en
conjunto obtenía por este concepto ingresos
anuales por unos 100 millones de dólares;
hoy se considera que la base del crecimiento
de esas cadenas ha sido justamente su
consolidación como grandes productores y
exportadores de este género. El género ha
llegado a constituir el principal producto
cultural de exportación tanto dentro de la
región como hacia USA y Europa.
(...)
6.1.5 La Telenovela como Identidad Cultural
Si la telenovela tiene esa anterior
promisoria faz industrial, su otra cara,
inextricablemente unida, es una faz de
identidad cultural - la cual es mucho más
enigmática y sujeta a especulaciones. En
efecto, para muchos críticos culturales es
una amarga aberración que millones de
latinoamericanos se reconozcan en la
telenovela regional. Ello rompe el sueño de
una identidad cultural definida por las
elites intelectuales y establecida desde las
políticas oficiales.
Y sin embargo, millones de latinoamericanos
se han reconocido culturalmente tanto en la
alta cultura de la novela como en la cultura
popular de la telenovela. Ninguno de estos
dos hechos culturales pudo ser ni previsto
ni dirigido por planificadores culturales.
Pero si la novela - en tanto producto de
Alta Cultura - ha sido un producto cultural
prestigiado, y objeto de hermenéutica
interpretativa e internalizadora, la
telenovela aparece mucho más como un enigma
que suscita grandes contradicciones con
relación a su valor y significado cultural.
En efecto, tanto las apreciaciones
cotidianas como las primeras aproximaciones
académicas al estudio de la telenovela
latinoamericana la descalificaron
brutalmente. Se decía que era un género
embotador de la conciencia y políticamente
alienante; desde los parámetros de la
literatura era estigmatizado como un
subproducto degradado; desde el punto de
vista de la estética aparecía como una
producción seriada en el tiempo,
incompatible con la dignidad artística,
atribuible solo a la obra unitaria.
Económicamente era un producto "barato",
pues como producto seriado, la telenovela
puede tener una excelente relación
costo-beneficio, especialmente cuando es
exitosa en la sintonía; pero si su
rentabilidad podía explicar que fuese un
material deseado por algunos programadores,
no explicaba, sin embargo, su atractivo en
la audiencia.
La década de los ‘80 ha visto emerger una
nueva consideración acerca del significado
de la telenovela. No es que se haya logrado
un consenso acerca de su significado
cultural; pero ha cambiado la óptica de
abordaje de la telenovela y ha aparecido una
nueva sensibilidad que busca interrogar
desprejuiciadamente acerca de su sentido
cultural, de su popularidad masiva, de su
valor económico-industrial, sin partir de
descalificaciones previas o basadas en
parámetros externos a la TV.
Según Valerio Fuenzalida Fernández
6.1.6 Producción y Realización Televisiva
Si acudimos a un diccionario en busca de la
definición de Producción encontramos: “Etapa
de la preparación de una película, programa
o emisión listos para emitirse…”, esto bajo
la acepción mediática; en cuanto al
significado económico del termino:
“Actividad mediante la cual determinados
bienes se transforman en otros de mayor
utilidad”. Buscamos también la definición de
Productor: “Empresario o entidad que
financia la producción de películas,
programas o emisiones”.
Debemos definir el concepto de Realización:
“Obra realizada por alguien”, por ende
Realizar es “Dirigir una película o emisión
de TV” (...)
La producción y la realización televisivas
se basan, sobre todo, en la interacción y la
comunicación entre varios elementos, tanto
técnicos como humanos.
Según Profesor Javier Bellver
6.1.7 Pasos de una producción audiovisual
o Pre-producción: Se refiere a las
actividades previas al rodaje, como la
elaboración de un presupuesto, planificación
y otros preparativos. El período de
preproducción puede llegar a durar un mes en
el caso de una película, o sólo una semana
si se trata de un episodio para una comedia
de situación. Las producciones más
complejas, como telemaratones o ceremonias
de entrega de premios en directo, pueden
exigir meses de preproducción. Las tres
personas claves en este proceso son el jefe
de producción, el director y el director de
casting. El jefe de producción debe, en
primer lugar, hacer un presupuesto
provisional, contratar un manager de
localizaciones y jefes para los distintos
departamentos. Las primeras decisiones
esenciales para la producción son la
localización para el rodaje y la fecha de
comienzo de éste. El director revisa el
guión y hace los cambios que considera
necesarios, empieza el proceso de selección
de actores o casting y elige a sus
asistentes y operadores de cámara. Desde
este momento todas las decisiones
relacionadas con el reparto, personal
creativo, localizaciones, horarios o
componentes visuales debe contar con la
aprobación del director.
El proceso de preproducción termina con una
reunión final a la que asisten todos los
componentes del equipo, los productores, el
director y a menudo también el guionista. El
equipo de preproducción, conducido por el
director, revisa detalladamente cada escena
del guión. Se analiza cada elemento de la
producción y se responden las preguntas que
puedan surgir. La duración de la reunión
puede variar, según la complejidad de la
producción, de dos horas a un día entero.
o Producción: Durante la producción comienza
la grabación se filma toda la cinta o
película necesaria para el proyecto. Todos
los programas de televisión se graban
utilizando uno de los dos métodos básicos:
la producción con una sola cámara y en
película o la producción con varias cámaras
y en vídeo. El método de una sola cámara se
usa en la producción de películas para
televisión y de la mayoría de las series
dramáticas. El de cámaras múltiples es
típico de las comedias de situación,
programas de debate, culebrones, concursos y
los magazines informativos, además de ser
habitual en espacios en directo, como los
acontecimientos deportivos, entregas de
premios o telediarios. Algunos tipos de
programa, como los de vídeos musicales o los
reality shows (noticias de interés especial
presentadas en un formato que tiende al
espectáculo), emplean ambos métodos, el
múltiple para la grabación en el estudio y
el de una sola cámara para los exteriores.
El método de una sola cámara es casi
idéntico al utilizado en películas
teatrales. Se divide el guión en escenas y
cada escena se graba desde una serie de
ángulos. Se llama plano maestro o de
situación al más amplio, el que incluye toda
la acción. También se ruedan otros planos
con tomas más cercanas de los actores,
algunas veces en grupos y casi siempre una
toma de cada actor solo. Esa toma puede ser
un plano medio (de la cintura a los
hombros), un plano medio corto (cabeza y
hombros) o un primer plano (sólo la cara).
Muchas veces se incluyen tomas insertadas
(como el primer plano de un reloj o una
pistola) o cortes (una toma del cielo, un
árbol o cualquier otra cosa relacionada con
la escena). El orden de grabación de las
escenas no se corresponde con el de la
progresión de la historia, sino que se
organiza según su conveniencia, para hacer
la producción más eficiente. La película se
monta durante la post-producción: El método
de varias cámaras es más adecuado para
grabar en estudio. Se colocan tres o cuatro
cámaras de vídeo alrededor de la acción que
tiene lugar en el decorado y las escenas se
graban en secuencia. Cada operador trabaja
según una lista de posiciones de la cámara y
encuadres. Todas las cámaras juntas cubren
los ángulos necesarios para la escena.
Gracias a los auriculares, el director se
comunica con el equipo de cámaras para
ordenar ajustes durante el rodaje e indicar
al director técnico que cámara utilizar en
cada momento. El director técnico se asegura
de que la toma quede grabada en una cinta
máster. El resultado es un programa
completo, que ya sólo necesita efectos de
sonido, música, efectos ópticos y títulos
sobreimpresionados.
o Post-producción: La posproducción empieza
cuando se completa la grabación y continúa
hasta que el programa está listo para que la
cadena lo emita. Las dos partes
fundamentales de la posproducción son la
edición, o montaje, de la grabación en vídeo
y la creación de una banda sonora completa.
La edición puede comenzar durante la
producción. En las tomas con una sola cámara
la filmación de cada día es revisada más
tarde por el director, el productor y la
cadena en el orden de grabación, después los
editores cortan las distintas tomas y las
montan en escenas. El director ve el primer
montaje completo y lo modifica a su gusto;
en el montaje final intervienen el productor
y la cadena.
El montaje definitivo se entrega al
departamento de sonido, que se encarga de
preparar las pistas de sonido, efectos de
sonido y diálogos y mezclarlas en una sola
pista para tener la mezcla final (dubbing).
Durante este periodo los ingenieros de
sonido seleccionan los puntos en los que
debe insertarse la música, que los músicos
componen y graban. Los ingenieros también
ajustan la grabación del diálogo hasta que
tenga la calidad suficiente y re-graban
algunos diálogos mediante un procedimiento
llamado doblaje; también añaden los efectos
de sonido. La mezcla de sonido, que puede
llevar varios días en una película o sólo
unas horas en programas grabados con varias
cámaras, se hace a partir de entre 5 y 25
pistas.
El paso final de la posproducción es la
adición de efectos ópticos, fundidos o
virados por ejemplo, títulos de crédito y
efectos especiales, como las animaciones, y
la corrección del color.
El proceso de posproducción puede durar
hasta ocho semanas en el caso de una
película o sólo tres días si se trata de una
comedia de situación. En la producción de
culebrones, programas de debate y concursos,
los efectos ópticos, títulos y música suelen
incluirse durante la producción, lo que
reduce mucho el tiempo de posproducción.
6.2 El cine
No resulta difícil emparentar la suerte del
cine argentino con el de Hollywood por
aquellos años. La etapa dorada del cine
local, con las divas de los teléfonos
blancos copiada de Hollywood, con el star
system importado y Mirtha Legrand, Zully
Moreno y Dios se lo pague (1948), dio lugar
a las comedias de otra estrella, como Niní
Marshall, con sus personajes de Cándida y
Catita que ya venían conquistando al
público. La Argentina de Perón era feliz
viendo y lagrimeando con estrellas como Luis
Sandrini en La casa grande (1953) y Cuando
los duendes cazan perdices (1955). Lucas
Demare hace Pampa Bárbara y luego Los
isleros, ya con Tita Merello, quien
brillaría de nuevo con él en Mercado de
Abasto. Son filmes de una narración
sencilla, fáciles de seguir en su historia y
con momentos de fuerte raigambre popular.
El star system fue muy útil en los '50,
aunque luego el público también comienza a
seguir a determinados directores, al margen
de los actores que trabajen en las
películas. Pero en los '70 Graciela Borges,
Héctor Alterio y Norma Aleandro serían tan
imprescindibles como Federico Luppi y Víctor
Laplace, figuritas repetidas en el cine de
los '80. Hoy, Ricardo Darín es el sinónimo
del actor de cine nacional, que (re)descubrieron
Juan José Campanella y Fabián Bielinsky.
Los '60 estuvieron marcados por la nouvelle
vague en Francia, con Truffaut y Godard a la
cabeza, y tuvo su correlato local con Manuel
Antín y Alberto Fischerman. Aquí, fue un
cine que no llevó público pero sí litros de
tinta para explicar un fenómeno, de nuevo,
importado, que reflejaba lo que se veía de
afuera. Es la época en que Fernando Solanas
expone la rebelión en La hora de los hornos,
que por problemas de censura recién se
estrenaría comercialmente en 1973.
En otra vereda, Leopoldo Torre Nilsson fue
la figura que supo combinar un cine
artístico con el comercial. Así, dirigió a
Alfredo Alcón tanto en Un guapo del 900 y
Los siete locos, pero también en su Martín
Fierro, El Santo de la espada y Güemes, la
tierra en armas. O sea: cine para adultos y
para sacar a los chicos y llevarlos al cine
en horario de escuela.
Leonardo Favio conjugó, como actor y
director, un cine de raíces populares, amén
de haber trabajado con Torre Nilsson y
debuta do como realizador con Crónica de un
niño solo. Favio actúa en Fin de fiesta y La
mano en la trampa como en Fuiste mía un
verano y Simplemente una rosa y, en los '70,
dirigió éxitos que aunaron la opinión del
público y la prensa, como Juan Moreira y
Nazareno Cruz y el lobo.
Los cambios de gobierno —de uno militar a
uno elegido democráticamente— han sido,
también en materia cinematográfica, más que
bienvenidos. En 1974 se produce el extraño
fenómeno de que el aluvión de estrenos
nacionales —y el éxito en boletería— obliga
a frenar varias películas norteamericanas.
Es el año en que se estrenan La Mary, La
Patagonia rebelde, Quebracho, Boquitas
pintadas, La Madre María, y también Papá
Corazón se quiere casar, Yo tengo fe,
Operación Rosa Rosa, y La gran aventura,
primera de la saga de diez películas con los
superagentes. La tregua, presentada sin
bombos ni platillos, se transformaría en la
primera película argentina candidata al
Oscar al mejor filme hablado en idioma
extranjero, premio que ese año se llevaría
Federico Fellini por Amarcord.
Con el arribo de la censura, y Miguel
Paulino Tato como referente, bien puede
afirmarse que el cine argentino debió contar
sus historias desde un silencio que hablaba
más que las palabras y las imágenes que
cortaba el nefasto Ente de Calificación. Tal
vez Pedro Bengoa, el personaje de Federico
Luppi en Tiempo de revancha, de Adolfo
Aristarain, simbolice esa época: es un
trabajador que simula ser mudo para ganarle
al establishment. Las películas de Olmedo y
Porcel, campeonas en Lavalle y los cines de
barrio de todo el país, tenían una versión
local y otra más osada —algún pezón, un
desnudo veloz— para el exterior. Y con lo
que recaudaban, el sello Aries producía
Desde el abismo y el otro cine "serio" que
llegaba a las pantallas, igualmente
recortado.
El fenómeno de las estrellas de la TV que
saltaron al cine —como antes había sido del
teatro a la pantalla grande—, no se detiene
hasta hoy. Porcel y Olmedo, con Susana,
Moria o la vedette de turno, hacían
películas juntos, por separado y, además,
para chicos. El fenómeno llega hoy hasta
Adrián Suar. También la música, del Rey
Palito Ortega a Soledad, pasando por Sandro
y el ya mencionado Favio.
Por 1984 reaparece Solanas y su cine mutará
a una forma menos contestataria, lo que le
permitirá masividad y ser premiado en cuanto
festival clase A europeo se presente. El
regreso de la democracia traerá emparentado
para el cine argentino un poco de todo: tras
años de censura, el destape fue una válvula
de escape, y desde entonces la revisión del
pasado reciente fue una constante. Nadie
esperaba que Camila, de María Luisa Bemberg,
se convertiría en el fenómeno de público que
fue, acercándose a las cifras de Nazareno
Cruz y el lobo. La película fue la segunda
argentina en ser candidata al Oscar, premio
que alcanzó el cine argentino por única vez
con La historia oficial, de Luis Puenzo, un
—vaya paradoja— 24 de marzo de 1986.
Uno de los productores de la película, sobre
una pareja que adopta una niña, hija de
desaparecidos, debutaría en la dirección con
otro filme que marcaría un nuevo mojón para
el cine local. Tango feroz, de Marcelo
Piñeyro, atraería un público que el cine
nacional no tenía: el joven. Y sería ese
mismo público el que llenaría los cines para
ver Comodines, la primera película que se
atrevió a hacerle frente a los tanques
norteamericanos, como con El mundo perdido,
la secuela de Jurassic Park, de Spielberg.
Ninguna de las dos iban a revolucionar la
manera de contar del cine argentino, pero
marcarían una tendencia aún en vigencia: ya
no es el espectador adulto el que más se
acerca a las salas, sino la franja
comprendida entre los 13 y los 30 años.
El quiebre se da apenas despunta el '98.
Pizza, birra, faso muestra una manera de
narrar una historia diferente. Arián Caetano
y Bruno Stagnaro —primeros ganadores del
Premio Clarín Espectáculos— abren una brecha
con su película seca y personajes tomados de
la vida real, un camino que aún hoy se
transita. Un año después, Pablo Trapero
presenta Mundo grúa, que incluye actores y
no actores. Son los egresados de las
escuelas de cine, con su nueva mirada, lo
que se busca, desde entonces, en los
festivales de cine más importantes del
mundo. Hoy hay presencia asegurada en Cannes
todos los años, y por distintas secciones de
Venecia y Berlín pasan películas del nuevo
cine argentino.
El Festival de Mar del Plata, tan glamoroso
en los '60, renació en los '90 menemistas, y
recién ahora respira un aire renovado. La
aparición del Festival de Cine Independiente
de Bs. As. sirvió para que un cine
independiente y local tuviera su canal de
expresión. Y así conviven, hoy, distintas
maneras de reflejar momentos del país, para
ganarse a un público usualmente exigente.
Según Pablo O. Scholz
o El cine es una de las herramientas de
difusión de las que dispone un gobierno
democrático para la promoción cultural de su
país.
El notable crecimiento que el cine argentino
ha experimentado en los últimos años se
evidencia tanto en el incremento de las
producciones nacionales como en la constante
implementación de una política cultural que
impulsa, desde el Estado, el desarrollo de
la industria cinematográfica en todas sus
formas, a través del apoyo institucional y
económico, fomentando su inserción
definitiva en el plano internacional.
La industria del Cine y las Artes
Audiovisuales está teniendo en la Argentina
un considerable desarrollo que incluye un
crecimiento en el acceso a mercados
internacionales.
Las producciones cinematográficas, así como
las coproducciones entre la Argentina y
empresas extranjeras están consolidando
mercados en los países de Latinoamérica,
España o la población de habla hispana de
los Estados Unidos.
La Argentina resulta ser un país en el cual
se conjugan talento, creatividad,
innovación, riquezas culturales, por un
lado, y sitios con particulares
características naturales, tecnología
organizada y calificados recursos humanos,
por el otro.
El desarrollo de mercados externos para las
producciones cinematográficas y
audiovisuales argentinas requiere, además,
de un esfuerzo de inteligencia para detectar
oportunidades y aprovecharlas, de una acción
intensa de promoción internacional y de la
cooperación entre el sector público y el
sector privado.
La Cancillería argentina se encuentra
comprometida en una tarea que, junto con el
Instituto Nacional de Cine y Artes
Audiovisuales Nacional, se dirige a
promocionar lo mejor del cine nacional en el
mundo. De esta manera no sólo se desarrolla
una industria basada en el conocimiento, la
tecnología, la creatividad, sino que también
se difunde la cultura argentina en el mundo
y se generan innegables progresos sociales
para nuestra gente.
En este sentido, el Festival Internacional
de Cine de Mar del Plata resulta ser una de
las más importantes herramientas para la
promoción del cine nacional. Por ello, entre
los días 13 y 16 de marzo se realizará en el
Hotel Hermitage la 2° Ronda de Negocios
entre empresas argentinas y extranjeras de
cinematografía, en el ámbito del Mercado del
Film del Mercosur, dentro del marco del 21°
Festival de Cine de Mar Del Plata.
La Fundación Export.Ar, como brazo ejecutor
de las políticas de promoción comercial de
la Secretaria de Comercio Internacional de
la Cancillería argentina, organiza por
segundo año consecutivo la Ronda
Internacional de Negocios de Cinematografía
y Televisión y, en esta oportunidad, se
cuenta con la colaboración del INCAA.
Las rondas de negocios se realizarán entre
aproximadamente 80 empresas argentinas
relacionadas con el cine y la televisión así
como empresas importadoras, distribuidoras
y/o posibles socios comerciales del exterior
.
La tarea conjunta del INCAA, la Fundación
Export.Ar y las Embajadas y Consulados
argentinos ha permitido llevar a cabo una
labor de reconocimiento de potenciales
mercados para el cine argentino y una
identificación de empresas y organizaciones
a ser convocadas especialmente para
participar, en este festival, de reuniones
que apuntan al establecimiento de relaciones
comerciales continuas y estratégicas en el
futuro y que, en definitiva, contribuirán a
la difusión de nuestra cultura en el mundo.
Según Sr. Canciller Jorge Enrique Taiana
o De alguna manera, se puede decir que el
cine surge como respuesta a las necesidades
creadas por el "tiempo libre". Por otra
parte, el cine representa una alternativa de
entretenimiento relativamente accesible a
sectores de menores recursos. En otras
palabras, entretenimiento económico para
poder disfrutar en familia de un nuevo
tiempo libre. (...) el discurso
cinematográfico, ya que este se caracteriza
por: Imágenes realistas (que se suponen
reales aunque sean ficción) 2. Gran impacto
emocional 3. Alta popularidad
6.3 Cine y TV
También la relación TV y Cine es objeto de
muchas controversias, desde las más
académicas – que ven en la estética
cinematográfica la norma que debería
gobernar la realización televisiva, ya que
la TV no sería un medio diferente al cine –
hasta aquellas aproximaciones más
pragmáticas que ven en la industria
televisiva una fuente de recursos económicos
a ser aprovechados ante la decadencia de la
industria cinematográfica vinculada a las
salas de exhibición en Europa y en América
Latina.
Según Getino, desde los años ‘60 hasta 1995,
en Iberoamérica se cerraron aproximadamente
el 75% de las salas de cine; la asistencia
al cine se calcula en menos de una vez por
año como promedio por habitante (Getino,
1998 p 42; La Industria Audiovisual
Iberoamericana, 1998); la producción de cine
latinoamericano ha bajado desde los 230
títulos producidos como promedio anual en la
década de los ‘80 a un promedio anual de 91
películas en la década de los ‘90 (ibi. p
53).
Entretanto en la década de los ‘90, los
receptores de TV alcanzaban en América
Latina y el Caribe los 100 millones de
aparatos y la disponibilidad llegaba a 200
televisores por mil habitantes; esto es, ya
existe un receptor por cada 5 habitantes de
la región (UNESCO Statistical Yearbook). En
el año 2000 cada hogar dispondrá al menos de
un receptor, como promedio regional.
(...)
Así, en muchos países donde el cine no ha
logrado constituirse como una vigorosa
industria autónoma ocurre una cierta presión
de los cineastas para que la TV o el Estado
directamente subsidie al cine con la
expectativa que ese subsidio constituya un
núcleo industrial que luego germinará con
vitalidad propia. Diversas fórmulas han sido
ensayadas en este sentido.
6.3.1 La influencia de la TV y de Hollywood
El cine cambiará definitivamente como
consecuencia del desarrollo de la
televisión, pero no fue menos significativa
la influencia de la industria
cinematográfica norteamericana. Esto puede
explicarse como un fenómeno de
homogenización cultural y del predominio de
una única definición de lo que hoy se
entiende por cine y de lo que su mundo
significa.
Puede pensarse no sin razón que la
televisión ha capturado gran parte del
público que pertenecía al cine. También la
TV se ha quedado con la producción de
documentales ya que estos se adecuan más a
sus características. Sin embargo, lo
artístico sigue estando más vinculado al
cine que a la popular televisión.
(...)
Según Valerio Fuenzalida Fernández
6.3.2 Producción con una sola cámara
Por más de un siglo "Hollywood" ha hecho ver
el trabajo de una sola cámara como si
estuvieran varias simultáneamente en escena.
Como muchas cosas en el cine, es un poco de
magia.
Al principio, los directores de cine no
tenían opción; no había manera de
sincronizar múltiples cámaras. Pero, lo que
empezó como una limitación para el cine se
convirtió en una ventaja creativa, una
ventaja que las producciones de video con
varias cámaras no comparten.
Para mucha gente, el "look cinematográfico"
es superior a lo que normalmente se ve en
video. La diferencia es principalmente la
manera cómo se hace un filme
En la producción estilo cine, cada escena y
ángulo de la cámara es preparado y ensayado
hasta que el director esté completamente
satisfecho. Los actores, directores de
iluminación, técnicos de sonido, etc., solo
tienen que concentrarse en una escena a la
vez. Aunque es un proceso que consume mucho
tiempo, da la oportunidad de lograr la
máxima calidad técnica y artística.
En cambio, en los típicos dramas en video,
los actores tienen que memorizar las líneas
de una producción completa, y quizá hasta
actuar toda la producción sin pausas. La
iluminación, el audio, el maquillaje, etc.
tienen que funcionar para planos enteros y
close-ups, y para diversos ángulos de
cámara.
Recordará de los módulos de iluminación, que
la mejor iluminación está limitada a un
ángulo de cámara. Las escenas y personas que
serán tomadas e iluminadas desde tres o
cuatro ángulos a la vez (como se hace
comúnmente en producciones de video) se
verán inevitablemente comprometidas en el
proceso.
En la producción cinematográfica, pueden ser
necesarias muchas tomas antes de que el
director sienta que tiene la mejor posible.
(Una toma es un segmento corto de la
acción.) Aunque no es un práctica admirable,
algunas escenas de filmes han sido tomadas
más de cien veces hasta satisfacer al
director.
En el cine, las escenas se toman desde
diferentes ángulos y a diferentes
distancias, y los editores pueden
subsecuentemente escoger entre bastantes
tomas. El trabajo del editor unir las
diversas tomas y escenas, dando la
apariencia de una sola secuencia de acción
continua fotografiada desde varios ángulos.
Con el cine, las decisiones de edición
suelen extenderse por semanas o meses --
suficiente tiempo para reflexionar,
experimentar y reconsiderar antes de tomar
las decisiones definitivas.
Muy diferentes, las decisiones de edición en
vivo o en video (liveONtape) se hacen en
tiempo real, segundo a segundo. Pocas veces
hay oportunidad de volver atrás, repensar y
revisar.
6.3.4 Producción dramática al estilo cine
Aunque las producciones de video de una sola
cámara se han usado en noticias y
documentales por años, su uso en
producciones dramáticas ha sido limitado.
Con la HDTV/DTV (TV de alta definición) y
sus ventajas sobre el cine en
post-producción y efectos especiales, esto
sin duda cambiará.
Aún hoy, para las películas
hechas-para-televisión la cinta es
inmediatamente transferida a video después
del revelado, y todo el subsecuente trabajo
de postproducción es hecho con la versión en
video.
Una de las ventajas de la producción de una
sola cámara es que las escenas no tienen que
ser tomadas en secuencia. (La secuencia se
determina durante la edición.) Pocas veces
la secuencia cronológica del guión es la más
eficiente secuencia de rodaje.
En orden de importancia, debe considerarse
lo siguiente cuando se planee realizar la
secuencia de rodaje en una producción de una
sola cámara:
o Todas las tomas que involucren
talento/actores específicos (empezando por
el mejor pagado) deben ser, en lo posible,
tomadas lo más próximas en el tiempo, sin
tomar en cuenta la secuencia del guión.
o La totalidad de las tomas en una locación
deben ser grabadas de una sola vez.
o Todas la tomas que incluyan personal de
producción específico deben ser grabadas en
una misma sesión.
o Todas las tomas que requieran equipo de
producción especializado, como por ejemplo
cámaras especiales, lentes, micrófonos,
generadores, etc, deben ser realizadas al
tiempo.
Como un ejemplo dramatizado, consideremos la
siguiente escena. Una pareja se conoce, se
enamora, contrae matrimonio y después de 20
años de casados comienzan a pelearse.
En un intento de comenzar de nuevo, deciden
regresar al hotel donde pasaron su primera
noche juntos. Desafortunadamente, uno de los
esposos descubre que el otro tuvo otra cita
romántica allí, y comienzan a discutir de
nuevo, hasta que en un acto de rabia,
termina asesinando a su pareja.
Para lograr mayor eficiencia en la
filmación, es recomendable grabar las
escenas de las peleas y discusiones en el
mismo cuarto de hotel, y las del primer
encuentro romántico de la pareja, el mismo
día.
Los cambios en la habitación del hotel serán
mínimos, excepto por el envejecimiento de
las paredes, el mobiliario, etc. El mayor
reto será envejecer adecuadamente a los
actores, el maquillaje es bastante bueno
para este tipo de cosas.
En la versión final del filme, estas escenas
estarán separadas por otros elementos de la
historia. Pero, como verás, será mucho más
eficiente si todas las escenas del hotel son
tomadas al mismo tiempo.
Cuando se hace video dramático con una sola
cámara, se aplican muchas convenciones del
cine. Una de estas, es el uso del "cover
shot" (llamado "master shot" en el cine) el
cual es un plano de conjunto que muestra la
escena completa o área de actuación.
Esta toma es útil para mostrar al espectador
la geografía general de la escena y para
conectar los saltos de continuidad durante
la edición. Más específicamente, el master o
cover shot es usado para:
o Mostrar cambios grandes en los elementos
básicos de la escena o centro de interés.
o Abarcar movimientos considerables del
talento, incluyendo entradas y salidas de
actores.
o Periódicamente recuerda al espectador la
geografía de la escena, (se le llama toma de
re-establecimiento).
o Cuando es necesario durante la edición
para cubrir momentáneamente la acción y no
hay un buen close up o plano medio
disponibles.
En video dramático y producción
cinematográfica muchos directores comienzan
por hacer una toma de principio a fin de la
escena desde la perspectiva del master shot.
Una vez que esta toma está lista, el
director reposiciona la cámara para los
planos medios y close ups de los diversos
actores, estos repiten de nuevo todo su
diálogo. Acomodar la cámara en diferentes
ángulos y distancias a menudo requiere
cambios en la iluminación, la posición de
los micrófonos y a veces hasta maquillaje.
Algunos directores graban o filman las
escenas al contrario: close ups y planos
medios primero y luego, el master shot. De
cualquier manera que lo hagas, la serie de
puestas en escena y cambios técnicos es
comúnmente llamada coverage. Este es un buen
momento para hacer notar que algunos
términos pueden tener diferentes
significados en cine y video; así que no te
sorprendas de ver algunos de estos términos
usados de maneras diferentes.
Como ejemplo de la escena que hemos estado
discutiendo, consideremos la escena del
restaurante donde el hombre del matrimonio
en problemas le pide matrimonio a la mujer.
Las posiciones de tres cámaras son en
realidad una cámara que se mueve a cada
posición. Aunque los directing approaches
podrían variar, veamos una posibilidad.
Primero, hacemos una toma del diálogo entero
de la escena con la cámara en la posición
Nº1. Podemos usar este plano como master o
plano de establecimiento. Y luego usarlo en
cualquier momento que necesitemos
reestablecer la escena, cubrir malas tomas
en las otras posiciones de cámara o
simplemente introducir variedad visual.
El siguiente paso, hacemos una toma de la
escena completa desde la posición Nº2. Desde
allí, podemos hacer planos sobre el hombro o
close ups. Finalmente hacemos lo mismo con
la cámara en la posición Nº3.
Como nota complementaria en esta bastante
simplificada escena, si escondemos el
micrófono en las flores que están en la
mesa, nuestro audio será consistente en cada
toma, lo que significa que podemos utilizar
el audio de esa manera para cualquier ángulo
de la cámara. Normalmente, un micrófono
direccional es reposicionado para cada
ángulo de cámara y el micrófono funciona
bien para una sola persona.
Los actores deben tener en cuenta que deben
hacer los mismos movimientos de la misma
manera con las mismas palabras en su
diálogo. De otra forma, cuando hagamos los
cortes en acción tendremos problemas con los
saltos de edición intentando unir diferentes
tomas.
Cuando terminamos, tenemos al menos tres
versiones completas de la escena para
escoger en la edición. La selección obvia
sería usar un close up de cada persona
mientras hablan, pero a veces una toma de
reacción dice más.
Por ejemplo, si ya sospechamos que el hombre
está a punto de pedir matrimonio, podría ser
mejor tener un close up de la reacción de la
mujer cuando el lanza la pregunta. Mientras
estamos en eso, quizá querramos hacer planos
de detalle del anillo, las copas de vino
chocando mientras brindan, etc. para usarlos
como planos de INSERT SHOTS.
6.3.5 Trabajando con actores y talento
Parte del arte de dirigir es obtener de los
actores su máximo desempeño ante la cámara.
Un buen director encuentra el punto óptimo
entre forzar a los actores a seguir su
propia exacta interpretación y darles
libertad absoluta de hacer lo que les
parezca. El punto óptimo entre los dos
extremos depende en gran medida de la
experiencia de los actores y la personalidad
del director.
Durante los ensayos y prelecturas (sesiones
de grupo informales donde los actores
inicialmente leen sus líneas) los directores
deben conservar cuidadosamente la
caracterización que los actores están
desarrollando.
Aunque el director está a cargo y es
responsable de obtener el desempeño que
desea, los directores con experiencia
limitada con actores querrán "hilar fino"
hasta entender el proceso de actuación y la
personalidad de actores específicos.
Directores con experiencia actoral tienen
definitivamente una ventaja.
Creando la acción:
Durante los ensayos el director decide sobre
las acciones básicas y secundarias de los
actores (las secundarias son aquellas
asociadas a las escenas, como preparar un
trago, hojear una revista, etc.). Los
guiones generalmente no describen estas
acciones secundarias, pero éstas pueden
influenciar tiros de cámara, puestas en
escena y la edición.
6.3.6 Producción con una cámara vs.
múltiples cámaras
La producción con una cámara, con un enfoque
tipo cine , ofrece muchas ventaja creativas
importantes, especialmente en la producción
de dramáticos. Este enfoque también es
valioso para noticias y documentales, el
cual consume mucho tiempo, y en TV el tiempo
es dinero.
Cuando limitaciones de tiempo o presupuesto
requieren un enfoque más rápido y eficiente,
el productor de video debe confiar en la
producción con múltiples cámaras.
Según Ron Whittaker, Ph.D.
6.4 Damián Szifrón
Nacido en 1975, el argentino Damián Szifrón
era famoso por la popular y premiadísima
serie televisiva “Los Simuladores”, de la
que fue creador, guionista y director.
Formado entre 1991 y 1996 en la Escuela
Técnica O.R.T. y en la Universidad del Cine,
realizó varios cortos y mediometrajes —como
Oídos sordos, Punto muerto o Los últimos
días— antes de debutar en la larga duración
con El fondo del mar. Su ópera prima, una
comedia negra ganadora del Ombú de Plata a
la Mejor Película Iberoamericana en el
Festival Internacional de Mar del Plata y el
Premio Fipresci de la Crítica Internacional.
La película también obtuvo el premio de la
Crítica Francesa en el Festival
Internacional de Toulouse, una mención
especial del jurado en el Festival
Internacional de San Sebastián y el Premio a
la Mejor Opera Prima en el Festival de
Lleida.
Escribió capítulos para los ciclos unitarios
“Por ese palpitar” y “Un mundo de
sensaciones”, ambos emitidos por América, y
escribió y dirigió el programa piloto para
una miniserie que nunca llegó al aire,
titulada “La Vuelta al Mundo”.
En “Tiempo de Valientes” confirma sus
cualidades , siendo una espléndida comedia
de acción, sobre las andanzas en Buenos
Aires de un policía y un psicoanalista.
6.4.1 Declaraciones de Damián Szifrón
“...Creo que amo la aventura y la épica pero
escribo sobre lo que más conozco, de manera
que mis protagonistas son más bien
neuróticos, inseguros y citadinos. No me
sale inventar a un Conan el Bárbaro o algo
así. Y cuando ponés a un neurótico en medio
de una aventura aparecen situaciones de
comedia.
Por otro lado me interesa mucho la idea de
la épica en la vida real. Esos valores o
ideas fuera de la pantalla. Me encanta el
cine pero me gustaría que en la calle se
respiraran también estas ideas. Y por ahí
escribo sobre eso.”
Según Leonardo D'Espósito.
Damián Szifrón está convencido de que el
negocio de la TV relega la producción de
ideas. Y garantiza que en sus programas
"jamás va a priorizar la búsqueda de
popularidad o masividad". (...)
"Mi trabajo pasa por garantizar el nivel de
los proyectos y luego confío en que los
directivos del canal emisor van a defenderlo
de la mejor manera posible de las tácticas
de sus competidores"
(...)
“...Producir es, ante todo, la posibilidad
de crecer e incursionar en nuevas y
distintas aventuras sin dejar de lado los
proyectos propios, aquellos que dirijo o
escribo. No es fácil hacer cosas: más allá
de todo el proceso creativo, que es
complicado en sí mismo, está la crítica, la
taquilla o el rating, el veredicto de
amigos, familiares y profesores. Muchas
veces el miedo paraliza.
Exponerse trae aparejadas muchas sensaciones
que a menudo te llevan a perder
espontaneidad. Uno se juega, se arriesga, y
a veces pierde el norte, al punto de olvidar
que el móvil original era el placer de
imaginar o la necesidad de expresar algo. Y,
además, están las presiones y exigencias de
la gente del medio mismo, y de las demás
personas vinculadas a un proyecto, que no
siempre son sanas, a veces surgen de la
desesperación, del miedo, o incluso desde la
competencia.
(...) Al producir, sobre todo después de
haber dirigido y conocer bien de cerca estas
cuestiones, el mareo se vuelve más difuso y
tenés mayor lucidez para guiar a otros, para
protegerlos y prevenirlos, y para poner toda
tu experiencia y conocimiento en función de
que los guiones lleguen al mejor puerto
posible. Tenía ganas de, por un lado,
facilitarle las cosas a gente talentosa con
buenas ideas que está empezando, y, por el
otro, de darle luz verde a algunas ideas
propias que de lo contrario iban a quedar
perdidas en archivos de mi computadora.”
(…) “Quiero comenzar por la televisión.
Desde ya que me siento más espectador de
cine, televisión vi muy poca. Y además el
lugar ideal para la ficción es el cine. Los
espectadores están en una sala oscura con
toda su atención en la pantalla, no pueden
hacer zapping, no hay publicidades
interrumpiendo tu relato, no estás
compitiendo minuto a minuto con expresiones
de lo más diversas o arbitrarias y podés
controlar las condiciones de proyección. Sin
embargo en la Argentina, y en Latinoamérica
en general, la ficción en televisión es aún
más masiva que en el cine. Tal vez tenga que
ver con el costo de la entrada o con el
hecho de que mucha gente cuando va al cine
elige y confía más en producciones de otras
latitudes. (...) El hecho de que la
televisión tenga tanta penetración me lleva
al intento de mejorar el nivel de las
producciones, de que los programas se
sostengan por la originalidad y la
coherencia de sus argumentos y no sólo por
la improvisación de un grupo de actores
confinados a situaciones trilladas. Me
encantaría más tarde producir para el cine,
pero tengo mucho respeto por ese espacio y
muchas cosas para aprender. Primero quiero
afianzarme como director”
Según “Terra Cine, TV y Video”
Damián Szifrón es esa clase de tipo al que
le gusta creer en los superhéroes. Incluso
va más allá, y se gana la vida
inventándolos. (...) Explica que a la hora
de imaginar una historia, es difícil
imaginar el mal absoluto. Y que, puesto a
elegir, él jamás pondría al mal en la villa
o en un delincuente común. “Puede ser que en
una situación violenta en la vida real te
puedas sentir violentado, pero hay que tener
claro siempre que es gente que no tuvo
igualdad de oportunidades”, explica. Y
agrega: “Por eso es que, como sucedía en Los
Simuladores, para ubicar al mal siempre
elijo a los empresarios o los políticos. O a
malos como los de Tiempo de valientes. (...)
Nací en 1975, y fui chico en la década del
80. (...) El cine fue una parte fundamental
en mi educación y se convirtió en la lente a
través de la que veo, sueño, imagino y
recuerdo las cosas. (...) Pero así como no
concibo una película sin el aspecto del
entretenimiento, tampoco me banco una
cáscara vacía. Tengo claro, eso sí, que el
cine no es un cuadro, sino algo que dura dos
horas. Por eso es que El arca rusa es algo
que no concibo como cine, aunque me gusta ir
a un museo”.
Según Por Martín Pérez
6.4.2 Productora de Damián Szifrón
“Por ahora hicimos Hermanos... y otro
proyecto, Chicas. No definí bien qué esquema
le voy a dar. Pero no soy un productor al
que le gusta tener varios programas al mismo
tiempo. Me gusta hacer pocas cosas muy
buenas, esa es la filosofía. Yo trabajo con
la imaginación, esa es la materia prima.
Entonces necesito una estructura que
alimente mi imaginación. Hoy tengo una
oficina linda y cómoda donde hemos trabajado
estos proyectos, pero se me ocurre un
espacio ideal donde el proceso se disfrute,
y no importe nada más que el resultado.
Pensando en la infancia, tengo registro de
dos energías básicas: la del colegio y la
del tiempo libre. Uno quería faltar al
colegio para jugar. Hoy mi vida se parece
más al juego, mientras que en general en la
vida adulta el lugar del colegio pasa a ser
el lugar de trabajo. Y el lugar del placer,
el hobby. Tengo total convicción de que si
vos unís esos dos universos y tenés un
trabajo del que disfrutás mucho tu vida
mejora, y lo que vos hacés le va a servir
más a los demás. Lorenzo pensaría: ¿Por qué
creés que te va a ir mejor haciendo algo que
no te gusta que algo que te gusta?
(...) No es un trabajo. Cuando no estoy
filmando imagino historias, voy al cine,
sigue siendo parte de mi vida. La pasión
tiene ese problema. En un trabajo que no te
genera tanta felicidad o tanta pasión estás
esperando que llegue la hora de terminar
para salir con tu novia, ir un fin de semana
afuera. Yo acá no estoy esperando que se
termine. Sí tengo épocas de más cansancio
durante los rodajes, otras de más felicidad
que son las de escritura, donde no tengo
horario, escribo a la hora que quiero. (...)
Escribo cuando empieza a oscurecer. Durante
el día, con el sol, no puedo pensar mucho.
Las ideas fluyen mejor de noche. Me llevo un
cuaderno a la bañadera y voy anotando todo.
Y descubrí que la unidad es la idea, ni la
imagen ni la palabra. Hay escritores o
directores que son grandes observadores de
cómo la vida es. Yo pienso en cómo me
gustaría que fuera. O por qué la vida no es
como a mí me gustaría. Me horroriza que la
gente viva como si no soñara. Cuando las
sociedades viven dejando la imaginación
afuera, cuando la vida es pura realidad, me
parece ingenua. Hay tantas cosas por
explorar adentro y afuera del hombre, en la
naturaleza, en el universo y en el fondo del
mar.”
Según Gabriela Saidon
“ Pienso en el cine como un proceso
integral. De hecho, nunca he dirigido
guiones ajenos, ni nunca han dirigido mis
guiones. En realidad, escribir, dirigir y
montar son las diversas facetas de imaginar
una película. (...) Escribo e imagino a mi
aire, en soledad, y disfruto mucho. El
rodaje es más agitado, más enérgico y
bélico, hay discusiones... Además, aparecen
la fotografía, el vestuario, los colores...
Se va viendo la película. El montaje es
quizá lo más artístico, porque unes todos
los fragmentos y vas armando la película.
(...) Sólo he hecho televisión de ficción,
que es como la hija del cine y emplea su
mismo lenguaje. Desde luego, me fascina el
cine. No reniego de la televisión, porque
habla a millones de personas sin pedir
permiso. De modo que es responsabilidad de
todos mejorarla, sobre todo viendo el
panorama desolador que ofrece en casi todo
el mundo. Además, en países como Argentina
no hay dinero para ir mucho al cine. Así que
debemos mejorar la televisión.”
Según Jerónimo José Martín Isabel p. Santa
María
Para el cineasta, "hay un punto en común
entre la película y la serie que es el cruce
de la vida y el cine. Al igual que en la
serie, el planteo dramático del filme es
realista, pero tiene una solución
relacionada con el mundo de la aventura, la
acción y el género policial. Ahí empieza a
irrumpir un poco la comedia, porque el cruce
entre esos dos mundos -la realidad y la
ficción- provoca risas (...) Muchos dicen
que soy un obsesivo, y siento que lo soy,
pero en el sentido de que me importa mucho
cómo van a quedar las cosas. Opino y me meto
mucho en todo, y eso parece ser un conflicto
de personalidad en un país donde se
acostumbra a trabajar con mucha liviandad y
con muy poco rigor", finalizó.
Según Fotograma.com
6.5 “Los Simuladores”
La serie “Los Simuladores”, ganadora de 5
premios Martín Fierro, máximo galardón de la
televisión argentina, incluyendo Mejor
Unitario, Mejor Guión y el Martín Fierro de
Oro. Ganadora también del Premio Inte 2003 a
la Mejor Serie y de los premios Clarín
Espectáculos a la Mejor Serie de Ficción,
Mejor Guión y Mejor Dirección. Además de
recibir excelentes críticas, todos los
capítulos de las dos temporadas de “Los
Simuladores” ganaron ampliamente su franja
horaria, alcanzando picos de rating
únicamente comparables al de los partidos de
fútbol de la Argentina durante el Mundial.
Los derechos de la serie han sido adquiridos
por Sony Internacional para su remake en
diversos países.
La televisión argentina de los últimos años
no nos ha brindado demasiadas alegrías en el
terreno de la ficción. Salvo las rara avis
de la factoría Suar - Verdad Consecuencia y
Vulnerables -, y Okupas de Bruno Stagnaro -
curiosamente producida por Ideas del Sur de
Marcelo Tinelli -, la televisión vernáculo
no escapa de fórmulas repetidas, que en
épocas de crisis garantizan rentabilidad.
Dentro de este oscuro panorama, cuatro
actores y un director - amigos entre sí -,
deciden hacer una apuesta fuerte,
produciendo su propio programa y escapando a
las convenciones televisivas de los últimos
tiempos.
Irónicamente, el canal más conservador de la
televisión Argentina, les abrió las puertas
a través de una coproducción (Telefé se hace
cargo de la producción ejecutiva, del
personal técnico y de los equipos
utilizados).
El argumento lo aportó el integrante más
joven del grupo, Damián Szifron - a la vez
director y guionista (junto a Diego Peretti)
del programa -, y cuenta la historia de un
grupo que se encarga de solucionar "pequeños
problemas cotidianos" a cambio de dinero.
Estos "profesionales", a través de la puesta
en escena de una simulación, solucionarán la
impotencia de un presidente, conseguirán que
un alumno apruebe las materias que debe,
lograrán que la compañía de seguros cumpla
con el dueño de un mercadito que tenía la
cuota vencida, etc.
Según Nicolas quinteros
6.5.1 Comienzos del proyecto y su
realización:
Federico D''Elía, Alejandro Fiore, Diego
Peretti y Martín Seefeld son los
protagonistas de Los simuladores (Telefé,
los jueves a las 23), y coproductores del
programa junto a Damián Szifron, también
guionista, director y editor.
Cuentan que se fueron conociendo de a uno y
en buena hora. Primero fue el teatro: Fiore
con Peretti, después se unió D''Elía. Ya se
olían como gente de la misma especie cuando
la televisión los juntó a los tres en ese
puntapié de tantas cosas que sería
Poliladron. (Por si no lo recuerdan, allí
Peretti hacía de ladrón con su "Tarta",
mientras Fiore y D''Elía eran dos policías
bastante pesados). Ahí se cruzaron una vez,
dos veces, tres, con Martín Seefeld (otro
policía de temer) y quedó conformado un
cuarteto. El mismo que siete años después se
divierte dentro y fuera de la pantalla con
Los simuladores.
En el medio hubo otros proyectos que
desarrollaron juntos. Hubo un restaurante en
el que estuvieron los cuatro, otro que sólo
ocupó a dos, el bar Los Sospechosos con tres
socios primero y ahora con dos, el
restaurante La Arboleda, del que se encarga
Fiore, y siguen las firmas.
"Siempre defendí mucho lo que sucedía con
nosotros cuatro juntos —dice jactarse
Seefeld—. Por eso, para encarar un proyecto
artístico, la decisión era esperar a que
pudiéramos los cuatro, o nada. Tuvimos que
esperar a que Fede terminara la novela de
Chayanne (Provócame) y a que Diego terminara
Culpables. Y lo hicimos. Es la energía
natural. Las cosas se dan como se tienen que
dar."
Claro que no fue así de sencillo como suena.
Después de largas reuniones sin llegar a
nada concreto, el cuarteto convocó al joven
Damián Szifron, que los había dirigido en un
cortometraje. Lo llamaron, dicen, por
"expeditivo, rápido, un tipo de acción". Y
no se equivocaron: Damián llegó con la idea
que iba a seducirlos a todos: Los
simuladores. Cuando, junto a Diego Peretti,
llegaron al primer guión, empezaron a pensar
en grabar un piloto (el capítulo inicial,
donde los realizadores muestran qué es lo
que quieren, y pueden, hacer), con la mira
puesta en el cable. Estuvo listo en
diciembre de 2000. Y lo que vieron los
alentó a ir por más. "Estaba pensado como un
plan B a otros trabajos, como una cosa
paralela, sobre todo teniendo en cuenta que
en ese momento estaba lleno de pilotos
—recuerda Szifron—. Hasta había salido una
nota en Clarín donde decía que se habían
hecho cientos de pilotos y ninguno había
entrado." "Pero se lo mostramos a mucha
gente, y como a todos les gustó, nos
animamos a llevarlo a los canales de aire",
cuenta D''Elía. La propuesta de Telefé para
coproducir el programa, haciéndose cargo de
la producción ejecutiva, los equipos y el
personal técnico.
(...)
- Szifron: En medio de tanto costumbrismo,
este programa recupera una resolución típica
de las series de aventuras: el grupo comando
que llega para ayudarte.
- Todo muy bien, pero podría cuestionarse
seriamente la moral de los simuladores.
- Seefeld: Para mí es gente con mucha moral.
No llegan al objetivo a cualquier costo. Sí
llegan a situaciones límite, pero con lo que
hacen no terminan de joderle la vida a
nadie.
Szifron: El postulado general sería que
muchas veces lo justo es ilegal y lo injusto
es legal. Y los simuladores están acá para
ordenar un poquito eso. Ellos son invasivos,
violan absolutamente cada una de las reglas
que hay para violar, pero siempre el fin es
noble. Son justos, pero políticamente muy
incorrectos.
Según Adriana Bruno
El programa, que se grabó durante dos
temporadas en 2002 y 2003, terminó, casi, de
la noche a la mañana. Szifrón, que prefirió
seguir con otros proyectos antes que
embarcarse en un tercer año de emisiones o
en una película —como en algún momento
estaba previsto—, fue el primero en bajarse
de la idea. Pero no está arrepentido. "El
programa fue hecho de manera tan artesanal
que me parece difícil industrializarlo
haciendo una película. Pero la posibilidad
existe, y la idea me gusta. Pero estoy
convencido de que si se vuelve a hacer algo
con el producto, hay que ser muy cuidadosos.
Los simuladores fue un proyecto muy querido
para mí y para los actores también, y no me
gustaría que se degradara por responder a la
presión de la gente. Es lindo que el público
se acuerde, siga viendo el programa y lo
pida. Pero no tenemos un deuda con nadie".
(...)
El formato de Los simuladores se vendió a
Sony, tuvo su versión chilena y ahora es
probable que también se realice una versión
en España.
Pero Los simuladores logró otro fenómeno que
no se produce todos los días en la pantalla
chica: la crítica y el público lo aceptaron
con el mismo entusiasmo. Y a pesar de las
reposiciones, que multiplican las historias,
apenas se grabaron 24 capítulos del ciclo
(13 en la primera temporada y otros 11 en la
segunda). Capítulos tan rendidores como para
ocupar un horario central en la competitiva
televisión actual, y salir bien parados, o
sea, con público todavía fiel.
Otro de los méritos de la serie fue que se
instaló como lo que hoy se conoce como
producto "multitarget", es decir, que le
gusta tanto a los grandes como a los chicos.
Eso, en términos televisivos, es sinónimo de
rating. Un ejemplo alcanza: en el 2003, Los
simuladores fue el programa más visto de
Telefé, con picos de 35,6 puntos.
(...)
Paradojas de la pantalla, en una TV que
compite ferozmente por el rating, cambia los
horarios sin previo aviso y se mira el
ombligo, Los simuladores, a fuerza de
repeticiones, lograron un espacio que parece
resistirse a todo cambio. Mal que les pese a
sus protagonistas.
Según Sandra Commisso.
–¿Se engancharía la gente con Los
Simuladores en la pantalla grande?
Diego Peretti: –En cine se vería bárbaro. Es
un formato de cine más que de televisión.
Uno siempre que hace un programa cree que
tiene una cuota de interés en la gente.
Cuando filmamos la serie para la televisión
estábamos tan pendientes de lo que hacíamos
que nunca nos planteábamos el éxito. Y si te
gusta la historia, es posible que también le
guste a otros.
Según Por Alejandro Duchini
Se dijo que tu segunda película iba a ser
sobre Los Simuladores. ¿Por qué el cambio de
proyecto?
“Es cierto que se evaluó la posibilidad de
hacer una película de Los Simuladores, pero
más allá del agotamiento personal después de
tantos capítulos, desde el punto de vista
creativo me encontraba con una complicación,
y es que las mejores ideas para el universo
de Los Simuladores ya las había usado.”
(...)
Según Leonardo D'Espósito.
Al tiempo que Telefé reflota, por quinta
vez, las aventuras de Lampone (Alejandro
Fiore), Medina (Martín Seefeld), Ravena
(Diego Peretti) y Santos, la TV española
terminó de pasar la primera minitemporada de
seis episodios y la productora responsable
del ciclo, Notrofilms, ya prepara la
segunda, que comenzará en el otoño europeo.
"Siempre está bueno que quieran comprar algo
que uno hizo. Me parece que tiene
similitudes con lo que les pasa a los
músicos cuando alguien hace una versión de
sus temas. Es bárbaro que haya gente que lo
quiera volver a tocar. También creo que al
hacer un cover o una remake, para hablar más
en términos cinematográficos, hay que tener
algo nuevo para agregarle. Si no, se trata
de volver a hacer lo mismo apenas por una
cuestión comercial. Claro que en el caso de
la TV, la versión original de «Los
simuladores» nunca se habría estrenado en
España, por ejemplo, así que la remake tiene
más sentido", dice Damián Szifrón,
(...)
Cuando empezamos a hablar de hacer «Los
simuladores» acá, mi argumento de venta
principal eran los guiones, que para mí son
maravillosos y por eso lucho para
respetarlos a rajatabla. Intento mantener
los detalles que tienen y profundizarlos",
cuenta Juan Pablo Lacroze, el director
argentino responsable de las grabaciones
españolas. Por estos días Lacroze y su
equipo están abocados a grabar escenas del
capítulo ocho que se verá en septiembre. Se
trata del episodio que en la versión
original protagonizaron Gabriel Goity y
Claribel Medina como un par de solitarios
que son unidos por una complicada trama
urdida por los simuladores. Una escena clave
de aquel capítulo ocurría en la plaza San
Martín. Que ahora es reemplazada por el
Parque del Oeste, a la sombra del Templo de
Debod, un regalo del gobierno egipcio al
español ubicado a metros de plaza España en
el centro de Madrid. Y en lugar de Medina,
la protagonista del capítulo es Ana Torrent,
una de la estrella del cine español
(...)
Filmada en alta definición, con un
presupuesto más alto, un par de nombres
cambiados y un acento distinto "Los
simuladores" logró cruzar el Atlántico y no
hizo falta ningún elaborado engaño para
cumplir esta misión. Alcanzó con 24 guiones
brillantes, en cualquier continente.
Según Natalia Trzenko
En tanto, sobre la repetición del exitoso
Los simuladores, Szifrón aseguró: “Me llena
de orgullo, me parece raro que lo sigan
dando, simplemente uno prende la televisión
y a cada rato aparece por octava vez. Estoy
en paz con ese proyecto y no me da ningún
pudor, todo positivo”.
Al referirse a la televisión y las
condiciones que impone el rating, el
director sostuvo que “se le da una
importancia enorme si los programas ganan o
pierden, y esa importancia lleva también a
que se hable tanto en los medios”. “Incluso
el fútbol esta más así (competitivo) que
cuando empezó, pero en el deporte tiene que
ver con la esencia del juego y es
competencia, el arte no”, sostuvo.
Según Zapping.com
En los últimos 3 años la televisión
argentina generó programas ficcionales que
obtuvieron muy altos ratings, motivaron
críticas consensuadamente elogiosas y se
convirtieron en referentes de la producción
televisiva actual. Estos programas,
pertenecientes a diferentes géneros,
generaron efectos en la recepción que, en
principio, en general por omisión, se
mostraron como únicos, lineales y
homogéneos, ocultando/"silenciando" la
complejidad de toda recepción caracterizada
por el desfase constitutivo de todo proceso
comunicacional.
(...)
El último capítulo de "Los Simuladores" se
emitió por el canal Telefé el lunes 5 de
enero de 2004, mucho después de la emisión
del anteúltimo capítulo. Este hiato despertó
grandes expectativas en el público y la
crítica especializada.
(...)
"Si de algo no quedaron dudas, después de
dos temporadas, es que Los simuladores
hicieron historia, y de la buena".
(...)
7. Entrevistas
7.1 Entrevista a Cintia Lepere
P: ¿Cuál es tu ocupación?
Cintia: Mi nombre es Cintia Lepere, soy
productora de televisión (egresada en TEA
Imagen) y actualmente formo parte del equipo
de producción de www.television.com.ar. Allí
me encargo de producir y redactar contenidos
para la web. Este site está íntegramente
dedicado a difundir información relacionada
con la industria de la televisión. Algunas
de mis actividades son la elaboración de
contenidos para las secciones look, TV Paga,
Últimas noticias, Críticas, entre otras...
P: ¿Cuál es tu crítica general sobre el
programa “Los Simuladores”?
Cintia: Me pareció un buen programa. Creo
que encontró en la sencillez de recursos y
discurso una forma de entretener y devolver
a la pantalla un tipo de relato que habíamos
olvidado que existía y entretenía.
P: ¿Por qué pensás que tuvo tanto éxito?
Cintia: En primer lugar creo que “el boca en
boca” fue uno de los factores que
posibilitaron el éxito. Creo que con “Los
Simuladores” pasó algo parecido que con
“Lost” (salvando las distancias...). Unos
pocos se engancharon al comienzo y esos se
lo contaron a otros y la cadena se fue
extendiendo. Empezó como un programa de
culto y se popularizó. Por eso, las
repeticiones del programa fueron más
exitosas a nivel rating que la primera
emisión.
P: ¿Pensás que podría hacerse una temporada
más?
Cintia: No, creo que “Los Simuladores”
terminaron el ciclo con éxito y a los éxitos
no se los toca. Podrá repetirse una y mil
veces más, pero no hacerse una nueva
temporada. La historia ya se agotó y Szifrón
tomó una sabia elección al decidir
terminarla. Además, tiene que ver con un
sistema de producción muy diferente al que
estamos acostumbrados en nuestro país. Acá
si a un programa le va bien se lo exprime
como un limón hasta que ya no saque más
jugo. O por el contrario, si no funciona se
apura el final y se lo manda a ocupar un
lugar en la grilla del fin de semana para
que desaparezca lo antes posible de la
pantalla. No se respetan los tiempos del
relato. En “Los simuladores” y en “Hermanos
y detectives” se utiliza el sistema de las
grandes cadenas de televisión. La cantidad
de episodios de cada temporada están pre-pautados
y no se modifican. El productor sabe cuando
empieza y cuando termina la historia, no hay
modificaciones o personajes nuevos sobre la
marcha y creo que es un aspecto que hay que
respetar. Porque de esta forma uno recuerda
a estos programas como verdaderos clásicos
de la televisión.
P: ¿Qué nos podes decir del guión y la
técnica utilizados en “Simuladores”?
Cintia: En primer lugar que se trata de una
clarísima remake de “Brigada A” (Los
Magníficos). Una remake, no una copia. Y no
lo veo mal, porque creo que uno en todas las
cosas que hace imprime el sello de sus
influencias. Solo hace falta ver clásicos de
la pantalla grande como “El Resplandor” y
observar un par de videoclips y vas a
descubrir que en todos lados hay mellicitas,
el pasillo de un hotel en gran angular y un
laberinto de arbustos en un jardín. Pero
creo que es una forma de homenajear a esos
hitos de la pantalla y eso está muy alejado
de la copia. Szifrón en realidad hizo una
parodia de “Brigada A”, un grotesco... Nadie
ni por un segundo podía llegar a creerse que
se trataba de una situación cercana a la
realidad. Las historias, los personajes, la
estética y hasta la edición dejaban en claro
que se trataba de una parodia, pero bien
hecha.
P: ¿Pensás que el éxito de Szifrón, logró
una innovación en la televisión argentina?
¿Por qué?
Cintia: Creo que la innovó en el aspecto de
mostrarle al espectador que podía verse otro
tipo de programas. Veníamos de un momento
televisivo en el que todos los programas
tocaban el mismo tema: “la marginalidad”.
Los unitarios, las tiras y los periodísticos
solo tenían un objetivo impuesto que era
transgredir. En ese momento estaban en
pantalla Okupas, Tumberos, Kaos, Ser Urbano
y Resistiré. Szifrón trajo un poco de aire
fresco a la pantalla. Un espacio donde la
tele recuperó su verdadera y primera
función: entretener.
P: ¿Crees que utilizar el diseño de
producción de cine para TV mejora la calidad
del producto?
Cintia: La televisión y el cine nunca podría
producirse de la misma manera o aplicarse
los modelos de producción de uno sobre otro
porque no funcionaría y no fueron creados
para que esto ocurra. Lo único que comparten
es el leguaje audiovisual como recurso
narrativo, pero nada más. Por empezar el
cine es considerado “el séptimo arte”, si
aplicamos la teoría de conjunto que nos
enseñaron en la primaria en donde las
naranjas se agrupan por un lado y las
manzanas por otro descubrimos que el cine
está dentro del conjunto de las artes junto
con la literatura, la pintura, la música y
el teatro. La tele es un medio masivo de
comunicación, junto con la radio, Internet y
los medios gráficos. Es más, el cine tiene
una clara influencia del teatro. La posición
de la cámara está pensada en función del
espectador ideal (en el centro de la sala),
al igual que la distribución de los actores
sobre el escenario. En televisión se usa el
sistema multicámaras. Ya no se piensa en
función del espectador ideal, porque el
televidente nunca lo es. Por eso la imagen
se fragmenta y se muestran varios aspectos
de la misma situación en cuestión de
segundos. Como a un ratoncito de
laboratorio, la tele, le muestra al
espectador el camino exacto por el cual
tiene que ir (en este caso mirar). Por otra
parte, la tele es altamente influida por la
radio (no por el cine) por eso uno puede
hacer 20 cosas mientras mira televisión, es
casi una compañía, uno sigue el discurso
auditivamente y no tiene que prestar mayor
atención. En el cine, cuando las luces se
apagan uno hace una especie de pacto. Se
sumerge, lo que dure en la película, en ese
mundo de ficción (por eso hasta apaga el
celular, se desconecta del mundo exterior) y
cuando se mira tele esto no pasa. Por último
la tele presenta un discurso fragmentado. El
ejemplo más claro son los cortes comerciales
y el guión está pensado en función de esos
cortes. Por otro lado, en el cine el
productor pone “la guita” y el director es
amo y señor de su obra. En la televisión el
director debe atenerse a las decisiones de
producción. El productor es quien indica el
camino, el director se ocupa de buscarle la
estética. En nada se parecen la televisión
al cine, entonces ¿por qué debería
producirse de la misma manera?
P: ¿Cuáles son los beneficios en sacar una
tira semanal a una diaria?
Cintia: La tira diaria genera mucha más
fidelidad en el espectador, una vez que se
engancha la va a ver todos los días aunque
no pase nada nuevo. Como es el caso de “Sos
mi vida”. La Monita y Martín ya deben haber
intentado casarse unas cinco mil veces y
terminaron presos unas ochenta mil, pero
siguen haciendo 30 puntos de rating todos
los días. La tira semanal es diferente
porque en cada capítulo tiene que presentar
una historia distinta y a su vez, hacer un
seguimiento de la historia principal para
que la gente se enganche. Generalmente tiene
más calidad, una historia más sólida y
mejores recursos estéticos además, de no
caer en la monotonía, pero no tienen la
fidelidad del espectador cien por ciento.
P: ¿Qué pensás que le falta a la ficción
argentina?
Cintia: Tenemos excelentes actores, buenos
libros y equipos de producción increíbles.
Por eso nuestra televisión está considerada
como una de las mejores del mundo. Si
tuviéramos los recursos económicos de FOX ,
Warner o Sony nada nos impediría hacer
productos de la misma calidad estética.
7.2 Entrevista a Guillermo Henrich
P: ¿Cuál es su función en Telefé?
Guillermo: La descripción del cargo es Lider
de Proyecto y Ejecutivo de ventas de
Formatos. Tengo por objetivos primarios
cerrar acuerdos de producción con compañías
(canales de television y/o productoras) del
exterior interesadas en realizar productos
televisivos en los estudios de Telefe en
Argentina utilizando tecnología de punta y a
precios por demás competitivos a nivel
mundial. Asimismo ejecuto las actividades de
pre-venta y post venta de los formatos que
tenemos en el catalogo, con todo lo que ello
implica (aspectos financieros, asistencia al
cliente, seguimiento de cumplimiento de
contratos, etc)
P: ¿Cómo es que se lleva a cabo el proceso
de la venta de un formato?
Guillermo: Telefe internacional es el brazo
internacional de Telefe, que tiene como
misión la comercialización en todo en mundo
de los Contenidos (programas originales o
productos finalizados), los Formatos (la
idea, guiones, caracteres, para la
adaptación en el país adquirente) y la Señal
Internacional, la emisión de la programación
de Telefe a traves de cableoperadores. En
particular la venta tanto del Formato como
del Contenido o Lata como se le dice
comunmente, comienza en un acuerdo con los
autores (en caso de productos propios) o con
acuerdos de representación con los dueños
(productoras por lo general) para realizar
su comercialización. Luego se trata de
generar la publicidad necesaria en las
principales revistas y newsletter, llegar a
los potenciales clientes entendiendo la
parrilla de programación de canales y/o de
ubicar y seducir a las productoras y esto se
logra a traves de la concurrencia a ferias
internacionales de Television, a la cual
asistimos, como NATPE, LA Screenings, Mipcom,
Mip y Asia TV. Además de, obviamente, una
vez establecida la relación, seguir de cerca
la adaptación y que el cliente sienta que
esta estamos cubriendo sus expectativas y
necesidades.
P: ¿Qué programas de Telefé fueron vendidos
al exterior? ¿a qué países?
Guillermo: La lista en este caso es extensa,
pero como exitos recientes puedo nombrarte
Los Roldan, que fueron adaptados en México
(Los Sanchez), en Colombia (Los Reyes),
Italia (Los Fortunato), Rumania y Rusia.
Amor en Custodia en Mexico, Los Simuladores
en España y Chile, Montecristo en Mexico,
Chile y Portugal, Resistire en EE UU.
P: ¿Qué requisitos tienen que tener los
productos para poder ser vendidos en el
exterior?
Guillermo: No hay una formula. Basicamente
necesitas historias universales que sean
entendidas en todo el mundo (ej. Los Roldan,
pobres y buenos, ricos y malvados, amores y
odios cruzados) y que el cliente sienta que
su audiencia va a aceptar como propia.
Nuestro fuerte es la ficción y en ello
tenemos el mayor potencial: Expertise en
producción y el aporte invalorable de los
autores argentinos, por lo lejos los mejores
de Sudamérica y que saben escribir ficción
tanto en tiras como en series o unitarios.
P: ¿Cuál fue el formato, de los que se
exportaron, más cotizado?
Guillermo: Si buscas precios, no puedo
dartelos por que además de que es
informacion confidencial, depende el
territorio, la frecuencia de emisión
acordada, el exito que tuvo en pantalla y
demás elementos. Si puedo decirte que fue
una sorpresa y nos dejo muy satisfechos la
aceptación de Los Roldan y de Montecristo.
P: ¿En qué se destaca “Los Simuladores” con
relación a otros programas para ser vendido
al exterior?
Guillermo: La originalidad. Las series
tienen de por si (cantidad de capítulos) una
concepción diferente a la telenovela pero lo
que las vuelve realmente diferente es el
concepto sobre el cual esta desarrollado el
hilo de la historia. Y los Simuladores es un
producto inteligente, novedoso y muy
atractivo. De hecho Sony compró la licencia.
Y creo que Hermanos y Detectives va en el
mismo camino.
P: ¿Cuál es su opinión acerca del Programa
"Los Simuladores"?
Guillermo: Personalmente creo que es
excelente y de hecho cada vez que puedo veo
algún capítulo. Además de parecerme un
producto excelente desde lo comercial,
repito mis conceptos anteriores: Es
inteligente, con caracteres muy bien
delineados, ritmo ágil, sin necesidad de
apelar a golpes bajos o vocabulario
innecesario y con toques de humor en su
justa dosis.
P: ¿Se proyecta vender el último éxito de
Szifrón: "Hermanos y Detectives"?
Guillermo: Si, forma parte de nuestra
cartera y lo lanzamos en la ultima feria de
Mipcom el pasado Octubre y tuvimos muy buena
acogida y algunos tratos cerrados.
7.3 Entrevista a Juan Ignacio Borsato
P: ¿Cuál es tu ocupación?
Juan Ignacio: Periodista
P: ¿En dónde trabajas?
Juan Ignacio: Estoy al frente de la
redacción de www.Television.com.ar, el sitio
de Internet líder en información sobre la
industria de la televisión argentina.
P: ¿Cuál puede ser tu crítica general sobre
el programa "Los Simuladores"?
Juan Ignacio: "Los simuladores" fue uno de
los éxitos más grandes de los últimos 10
años de la televisión argentina. Además,
siginificó el surgimiento de un gran talento
como el de Damián Szifrón. Es uno de esos
casos donde el creador tiene más repercusión
que quienes aparecen en cámara. Lo mismo
sucedió con Alejandro Doria con sus
especiales de ficción.
P: ¿Por qué pensas que tuvo tanto éxito?
Juan Ignacio: Porque lograron conjugar el
gusto popular con un alto nivel de imagen y
guión. Son componentes que difícilmente se
complementen en la televisión. Por un lado
van Marcelo Tinelli, Susana Giménez, las
tiras de las 21.30 hs. -por sólo citar
algunos ejemplos- y por otro lado van los
unitarios de las 23.30 hs. y los programas
periodísticos de debate. Entre esos grandes
grupos se suelen repartir los diferentes
tipos de audiencia diferenciados por niveles
socioeconómicos (por lo tanto, diferente
nivel cultural). "Los simuladores" lograron
sintonizar con esos dos grandes grupos de
audiencia, cosecharon grandes críticas por
donde se lo mire y hasta lograron trascender
las fronteras hacia la televisión de otros
países.
P: ¿Pensás que podría hacerse una temporada
más?
Juan Ignacio: Creo que si hubieran hecho más
capítulos el riesgo de caer en la monotonía
de la repetición de recursos era muy alto.
Para ejemplificarlo voy a citar una frase
que me dijo Andy Kusnetzoff sobre su
trayectoria como notero en "CQC": "Al
principio, todos se sorprendían porque le di
la mano a Clinton pero un par de años
después logré que Hugh Grant bromee sobre su
episodio sexual con una prostituta callejera
y a nadie le sorprendió". Lo que quiero
decir es que la capacidad de soprender a la
audiencia en tiempos de globalización es un
mayor desafío que crece a cada segundo. Una
vez que viste algo, necesitás que lo superen
inmediatamente. Por eso a Szifrón uno le
pide más que al común de los realizadores en
televisión. Nadie duda del talento de
Szifrón, pero creo que es un tipo que sabe
lo que hace y si no hubo más "simuladores"
es porque no tenía que haber más
simuladores. Hace tiempo que anda dando
vueltas el proyecto de película de "Los
simuladores". Esa sería la mejor coronación
para ellos.
P: ¿Qué nos podes decir del guión y la
técnica utilizados en "Simuladores"?
Juan Ignacio: En lo foros de
Television.com.ar siempre se encuentran
acusaciones de "plagio", que "esta" escena
es de "tal película", que "tal momento" lo
sacaron de una animé japonés, etc...
Desgraciadamente, estoy de acuerdo con la
frase hecha de que "todo ya está inventado".
Pero el guión de "Los simuladores" encontró
la medida justa de policial, misterio,
ingenio, acción y humor. Como si fuera poco,
lograron hacer creíble a un grupo de
talentosos que trabajaba ¡sin fines de
lucro! su objetivo era solidario. En los
tiempos que corren, es una tarea bien
difícil hacerle creer eso a la gente. En
cuanto a la técnica, lleva la firma de
Szifrón, un tipo obsesivo en todo lo que
hace. No hay ningún componente "por que sí".
Está dos escalones arriba de los demás y no
cae en los lugares comunes. Cada plano de
cámara, cada locación y hasta la
musicalización tenía su justificación y
preproducción. Puede que haya quien le guste
el producto y quien no, pero nadie puede
dudar de su extremo profesionalismo.
P: ¿Pensás que el éxito de Szifrón logró una
innovación en la televisión argentina? ¿Por
qué?
Juan Ignacio: A pesar del gran éxito, no
hubo un antes y un después de "Los
simuladores". La televisión de los últimos
años se acostumbró a reproducir fórmulas
exitosas (a veces con éxitos y otras no
tanto). Pero no hubo "simuladores" por todos
los canales después de sus dos exitosas
temporadas y eso tiene mucho que ver con la
complejidad y calidad de la realización que
no es fácilmente imitable.
P: ¿Qué antecedentes conoces desde el punto
de vista argumental y/o técnico, ya sea
nacional o internacional?
Juan Ignacio: Se puede nombrar a "Brigada A"
como un antecedente, con algunas
coincidencias desde los engaños de un grupo
organizado, sus puestas en escena, etc. Pero
no hubo un programa similar a "Los
simuladores" sino varias influencias. Se
podrían marcar más antecedentes desde lo
argumental pero en cuanto a la técnica, sólo
es comparable con las producciones
estadounidenses y europeas de alto
presupuesto.
P: ¿Crees que utilizar el diseño de
producción de cine para televisión mejora la
calidad del producto?
Juan Ignacio: Sin dudas. Los resultados
están a la vista. Cuanto más preproducido
esté todo, inevitablemente va a ser mejor el
producto. Hay que tener en cuenta una gran
verdad de la ficción: "si lo libros no son
buenos, no hay presupuesto que pueda
salvarlo". Por lo tanto, el diseño
cinematográfico otorga una gran ventaja ante
la producción habitual de ficción televisiva
pero el nivel de creatividad de los libros
debe ser siempre alto para que los productos
rindan.
P: ¿Cuáles pensás que son los beneficios en
sacar una tira semanal o una diaria?
Juan Ignacio: Hoy en día son cosas muy muy
distintas. Desde el objetivo que se plantean
cada una en su génesis son muy diversos como
para comparar. La tira diaria suele apuntar
a entretener y renovar un conflicto a
diario. A esa premisa no escapan "Sos mi
vida" ni "Montecristo", son programas
diarios muy diferentes pero tienen ese
objetivo en común. Todos los capítulos tiene
que "pasar algo" que renueve la tensión en
el espectador. Por el lado de los unitarios
semanales, la industria les da un mayor
margen de maduración. Por lo general, se
sumergen en temáticas más duras, menos
pasatistas que la gran parte de la
programación.
P: ¿Qué pensás que le falta a la ficción
argentina?
Juan Ignacio: En lo que me concierne (la
televisión), es difícil señalar algo que le
falte a la televisión. Porque esa respuesta
va cambiando año tras año. En 2006, a la
ficción televisiva le faltó pensar. Me
refiero a que la ficción no le pudo escapara
a la tendencia reinante en el medio: la
falta de contenido. "Montecristo" intentó
meterse en aguas menos explorada pero
termina siendo otra historia de amor.
Desgraciadamente, se habla más de rating que
de contenidos y la ficción también es
víctima de esa visión futbolística de la
televisión. Eso lleva a que el objetivo
mayor sea "medir bien", después, si es un
buen producto, mejor. Pero a la ficción de
2005 le faltó otras cosas y seguramente la
de 2007 tenga carencias diferentes. En
televisión, todo lo mueve la aguja del
rating.
8. Conclusión
Nos encontramos en la Argentina, un país
donde muchas cuestiones no son como deberían
ser, un país donde el valor de las palabras
parece una falsedad, donde se roba, se mata
y se engaña por un peso. Esta realidad, que
si bien no es la única realidad argentina,
es la que se destaca o la que vemos en el
día a día. El contenido de las obras
audiovisuales reflejan el ámbito social.
La televisión nos proporciona o nos dice
cómo nos debemos sentir ante tal o cual
situación, es responsable muchas veces de
nuestra forma de pensar.
En la televisión argentina de los últimos
tiempos, refiriéndonos a la ficción, siempre
se estuvo entrando en temas costumbristas.
Reflejan la realidad de todos los días,
tanto las buenas como las malas. Es decir
que la televisión nos muestra como somos,
estudia nuestro lenguaje, acciones,
sentimientos, pensamientos para poder
construir elementos que den a la idea de que
esa situación o personaje es un ser
nacional.
En el programa de "Los Simuladores" se toma
como punto de partida un valor muy utilizado
últimamente: la falsedad, la simulación, la
mentira, el engaño; con el fin de un
beneficio económico. Esta obra audiovisual
permite identificar como le damos valor a lo
que no debería ser un valor.
Más allá del contenido "moral" que pueda
tener el exitoso programa de Damián Szifrón,
nosotras nos centramos en otro tema referido
a la producción integral del programa.
Gracias a todo el material recolectado, las
entrevistas, y nuestros conocimientos en el
área de producción de una ficción, podemos
llegar a la conclusión de que
definitivamente si para realizar la
producción de una serie o unitario
utilizamos todos los métodos de la
producción de cine, el resultado va a ser un
programa superior. Entendemos que
momentáneamente la televisión argentina se
rige por el arte de abaratar costos y esto
se lo puede ver claramente en el día a día.
"Los Simuladores" demostraron que el tiempo
(de rodaje, de escritura, de planeamiento y
de maduración) es lo más rentable y exitoso.
Y si bien no contaron con el mejor de los
presupuestos, contaron con un muy buen
equipo, una muy buena técnica, un buen canal
pero sobre todo un buen guión. Cada plano de
cámara, cada locación y hasta la
musicalización tenía su justificación y
preproducción. Puede que haya quien le guste
el producto y quien no, pero nadie puede
dudar de su extremo profesionalismo.
Nos dimos cuenta además que un programa con
un alto presupuesto y con una
súperproducción no basta. Un producto sin
buenos libros, creemos que es indefendible.
El drama de todo esto es que, realmente, no
se le presta atención. Lo único que rige si
un programa es bueno o malo es la aguja del
Rating. No se va más allá y se cuestiona el
contenido o la calidad de libretos o la
calidad de imagen, etc. Y muchas cosas de
estas le está faltando a la ficción
argentina actualmente
El 5 de enero de 2004 telefé emitió el
telefilm que cerró la segunda (y última)
temporada del programa que cambió muchas
cosas que ya estaban "dadas por hechas" en
la televisión argentina, por ejemplo, que un
programa de culto no podía ser popular y
menos que telefé lo tenga en su pantalla,
que sin un protagonista único no era posible
generar fanatismo en la audiencia. Una vez
que se cerró el ciclo sólo quedaron de él el
rompimiento de los viejos prejuicios y las
miles de repeticiones que se pasaron por
telefé. Luego de semejante éxito en
Argentina la última barrera que podía
derribar el ciclo escrito por Szifrón fue la
de las fronteras territoriales.
La repercusión que despertó en la audiencia,
demuestra que el público está ávido de otro
tipo de propuestas dentro de la televisión
argentina, y que no se limita a los reality-shows,
o los novelones, o los reiterados relatos
costumbristas. Los 30 puntos de rating que
promediaron las temporadas de la serie, nos
dan la razón.
La producción con una cámara, con un enfoque
tipo cine, ofrece muchas ventajas creativas
importantes, especialmente en la producción
de dramáticos. Este enfoque también es
valioso para noticias y documentales.
Pero este enfoque también consume mucho
tiempo, y en TV el tiempo es dinero.
Cuando limitaciones de tiempo o presupuesto
requieren un enfoque más rápido y eficiente,
el productor de televisión debe confiar en
la producción con múltiples cámaras. En este
caso, no hizo falta, el canal desesperado
igual dio el tiempo necesario y como un
conjunto perfectamente armado, "Los
Simuladores", lograron hacer eso que cuesta
pero vale la pena: un éxito culto y bien
hecho.
9. Bibliografía
http://www.clarin.com
http://www.terra.com.ar
http://www.pagina12.com.ar
http://www.fotograma.com
http://www.zapping.com
http://www.gacemail.com.ar
http://es.wikipedia.org/wiki/Portada
http://www.cinecec.com/EDITOR/noticias/entrevista_damian_szifron.htm
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