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Autores: Andrea
Álvarez
Mariana Michi
Número del Registro de la Propiedad
Intelectual: 534614
1. Hipótesis
La incorporación del diseño de producción
del cine aplicado en la televisión , ofrece
muchas ventaja creativas importantes dando
un mejor resultado final del programa, lo
que posibilita su exportación, pero para lo
cual se requiere de un tiempo más prolongado
que en la producción con múltiples cámaras.
2. Objetivos
o Mostrar y desarrollar el proceso de
producción y realización del programa “Los
Simuladores” de Damián Szifrón
o Destacar las buenas construcciones de los
personajes, tal como se hace en el cine o en
las series estadounidenses, donde se
mantienen las características generales
capítulo tras capítulo.
o Demostrar que la llamada “buena
televisión” se está empezando a lograr a
través de un cambio en la producción,
contenido y estética.
o Comparar la diferencia entre emitir un
programa diario, en el cual no se respeta
una línea histórica general en todo el
ciclo, con un programa semanal, donde la
calidad del mismo es mucho mayor y como
dijimos anteriormente se detiene más en todo
tipo de detalles y se mantiene una
continuidad ficcional.
o Analizar el contenido y realización del
programa y compararlo con otras producciones
extranjeras.
3. Justificación
Este tema nos interesó desde un principio
porque programas como estos (Simuladores o
Hermanos y Detectives) le dan un giro a la
mirada del público argentino con respecto a
la televisión, la cual según opiniones que
hemos recolectado en una encuesta (ver
anexos) es mala o con ausencia de programas
con contenido y calidad. Dentro de los
programas que más han llamado la atención o
que más han sido aceptados se encuentran
“Los Simuladores y “Hermanos y Detectives”.
4. Presentación del Objeto de Estudio
“Simuladores”
...Hay problemas que nadie podía resolver.
Hasta ahora...
4.1 Género: Ficción (serie semanal)
4.2 Formato: Acción, Épica y Comedia.
4.3 Staff:
Protagonistas: Federico D´Elia, Diego
Peretti, Alejandro Fiore y Martín Seefeld.
Autores: Damián Szifron, Diego Peretti,
Gustavo Malajovich y Patricio Vega
Idea y producción: Federico D’Elia,
Alejandro Fiore, Diego Peretti, Martín
Seefeld y Damián Szifron
Dirección y guión: Damián Szifron
Producción Ejecutiva: Juan Carlos Cabral
Dirección de Fotografía: Alejandro Silva
Corbalán
Sonido: Roberto Gregorio
En el capítulo inicial con la colaboración:
Esteban Student
Con la participación de distintos actores
invitados.
Capítulos unitarios de 48 minutos de
duración.
Año producción: 2002 y 2003
Horario: Miércoles 11 PM.
Canal: Telefé
4.4 Descripción:
Los Simuladores son un grupo comando del
tipo de Misión Imposible o Brigada “A”,
entrenados y capacitados en la realización
de operativos de simulacro. El equipo está
compuesto por Mario Santos (Federico D´elía),
el cerebro, quien idea los planes, encargado
de la Logística y la planificación y jefe
del grupo. Serio, profesional, irónico,
culto, sólo se relaja cuando la misión ha
concluido con éxito. Su interpretación nos
hace recordar a los detectives del policial
negro de la década del 40`; Emilio Ravenna
(Diego Peretti), el camaleón, interpreta
diferentes personajes a lo largo de los
operativos (responsable de la
caracterización). Tal vez debido a su tarea,
Peretti es el más extrovertido del grupo.
Las diversas caracterizaciones que debe
realizar en los diferentes trabajos; Pablo
Lamponne (Alejandro Fiore), hombre de
batalla, a cargo de la técnica y la
movilidad del grupo. Si bien los simuladores
no utilizan la violencia, Fiore representa
el aspecto “físico” y la “rudeza” del grupo,
necesaria en algunas oportunidades; y
Gabriel Medina (Martín Seefeld), el
investigador, quien reúne los datos
necesarios para que Santos confeccione los
planes. Es el personaje más hermético, sus
apariciones son esporádicas y suele
mantenerse en un segundo plano.
Lejos de solucionar problemas bélicos o de
intriga internacional, “Los Simuladores”
ponen su inteligencia en función de resolver
conflictos más terrenales, de clientes que
van desde un hombre abandonado que quiere
recuperar a su mujer hasta otro cuyos hijos
son amenazados de muerte por un peligroso
usurero.
Los simuladores no trabajan movilizados por
fines bondadosos, ni tienen como objetivo
cambiar el mundo. Sus motivaciones son
estrictamente económicas, y no se cuestionan
si lo que van a hacer es correcto o no, sino
que responden a los pedidos de sus clientes.
La serie no realiza ningún tipo de
planteamiento ético o moral sobre el
accionar del grupo. Por ejemplo, en uno de
los capítulos, la persona que va a verlos no
tiene dinero para contratarlos y el grupo
decide hacer igualmente el trabajo. Si bien
lo solicitado era vengarse de un estafador,
lo que moviliza al grupo es que la operación
podía ser costeada con el dinero del propio
estafador.
Sin lugar a dudas, “Los simuladores” manejan
su propio concepto de justicia. Como explica
su director: “el postulado general sería que
muchas veces lo justo es ilegal y lo injusto
es legal. Y Los simuladores están acá para
ordenar un poquito eso. Ellos son invasivos,
violan absolutamente cada una de las reglas
que hay para violar, pero siempre el fin es
noble. Son justos, pero políticamente muy
incorrectos”.
4.5 Mapa de Medios
Medios Gráficos
Editorial García Ferré.
TV
Canal Telefé.
Telefé Internacional.
Ocho Canales en el interior del país.
Medios radiales y televisivos
Torneos y Competencias (Ver Grupo Torneos y
Competencias/Avila)
Medios radiales
Radio Continental (AM 590)
FM Hit 105.5
Productoras
Patagonik Film Group SA.
P&P Endemol.
Digitales e interactivos
Provedor Internet: Advance y Speedy.
Portal Intenet Terra.
Telecomunicaciones
Telefónica de Argentina.
Telefonía celular Unifon.
Otros
Sprayette.
4.6 Guía de episodios
4.6.1Primera temporada (2002)
• 1. Tarjeta de navidad: el grupo ayuda a
una pareja separada a volver a vivir juntos.
• 2. Diagnóstico rectoscópico: el grupo
ayuda a un hombre a deshacerse de un usurero
mafioso que lo amenaza con lastimar a sus
hijos si no cancela la deuda.
• 3. Seguro de desempleo: el grupo ayuda a
un hombre mayor a recuperar su trabajo luego
de haber sido despedido por su jefe por ser
muy viejo.
• 4. El testigo español: el grupo ayuda a
una mujer a deshacerse de un ocasional
amante español que tuvo en Miami y que ha
vuelto a Argentina para acosarla.
• 5. El joven simulador: el grupo ayuda a un
estudiante de escuela secundaria a aprobar
seis materias en una semana.
• 6. El pequeño problema del gran hombre: el
grupo ayuda al Presidente de Argentina —en
la ficción— a recuperar su confianza
personal y su rendimiento sexual a pedido de
su esposa.
• 7. Fuera de cálculo: el grupo ayuda a un
par de ladrones sin experiencia a superar el
robo a un banco.
• 8. El Pacto Copérnico: un abogado contrata
al grupo para hacer que su esposa lo deje y
le pida el divorcio, limpiando así su
conciencia por estar engañándola.
• 9. El último héroe: el grupo trabaja para
quitarle todo el dinero y sacar del negocio
a un estafador que tiene una agencia de
artistas falsa. Lo convencen de entrar en un
programa reality-show falso en el que tiene
que pasar un año en El Impenetrable.
• 10. Los impresentables: el grupo ayuda a
una joven a presentar a su "impresentable"
familia a la "perfecta" familia de su novio.
• 11. El colaborador foráneo: el grupo ayuda
a un vecindario a deshacerse de un policía
corrupto que los atemoriza.
• 12. Marcela & Paul: el grupo ayuda a una
mujer recientemente divorciada a recuperar
su amor propio y ganas de vivir,
organizándole una cena con el que ella
piensa es el auténtico Paul McCartney.
• 13. Un trabajo involuntario: el grupo
ayuda liberar a Mario Santos de un mafioso
que lo secuestra para que los simuladores le
ayuden a liberar a su socio de la cárcel.
4.6.2 Segunda temporada (2003)
• 1. Los cuatro notables: para ayudar a la
familia de un hombre enfermo al que su
seguro médico no desea atender, el grupo
trata de engañar al gerente del seguro
médico de que es precandidato a un Premio
Nobel, por hacer que su seguro acepte tratar
enfermedades preexistentes.
• 2. Z 9000: el grupo convence a un marido
que golpea a su esposa de que hay un
peligroso clon suyo que lo busca para
asesinarlo.
• 3. La gargantilla de las cuatro estaciones
• 4. El Clan Motul: ayudan a un grupo de
ancianos a que no vendan el asilo donde
residen.
• 5. El vengador infantil: el grupo ayuda a
un niño escritor de comics a recuperar a su
noviecita y ganar confianza en él mismo.
• 6. El matrimonio mixto: un joven judío y
una chica católica contratan al grupo para
convencer a sus familiares de que el
matrimonio mixto no es una mala idea.
• 7. El gran desafío: la brigada B de los
simuladores (antiguos clientes que fueron
reclutados para formar un grupo que se
encarga de los trabajos menores) haciendo
una simulación en la cual actuaban como
terroristas es capturada por el FBI. Los
Simuladores tendrán que rescatarlos
engañando al sistema de seguridad mas
inteligente del mundo.
• 8. Fin de semana de descanso: los
simuladores se toman unas vacaciones en
donde terminan resolviendo un caso de
homicidio.
• 9. El debilitador social: Un chico les
pide ayuda para su hermana, una modelo
bulímica. Ellos simularán que un tribunal
especial de la ONU juzgará por Pre-Crímenes
contra la Humanidad al jefe de agencia de
modelos.
• 10. El anillo de Salomón
• 11. Episodio final: el grupo trata de
convencer a un ambicioso empleado de una
corporación para que vuelva a su casa y
ayude en el negocio familiar. Es el último
trabajo del grupo, que decide separarse por
un tiempo.
5. Antecedentes Históricos del Programa
5.1 En cuanto al Argumento
Brigada A
La serie, emitida entre 1983 y 1987,
relataba las aventuras de cuatro veteranos
de Vietnam prófugos. Una corte marcial los
había sentenciado a prisión por un crimen
que no habían cometido, pero ellos lograron
escapar de la cárcel y se ganaban la vida
ayudando a quienes enfrentaban problemas de
difícil solución.
Brigada A era protagonizada por Mr. T como
Mario Baracus, el fallecido en 1994 George
Peppard como John "Aníbal" Smith, Dirk
Benedict como "Fas" o Templenton Peck y
Dwight Schultz como Howling "el loco"
Murdock. Stephen J. Cannell, creador de la
serie y coproductor de la versión
cinematográfica.
Misión Imposible
Duración: 50 minutos.
Género: Aventuras
Música: Lalo Schiffrin
Producción: CBS (Estados Unidos)
Su misión, Jim, si decide aceptarla será...
si usted o algunos de sus miembros de Fuerza
Misión Imposible es capturado o muerto, el
secretario negará cualquier conocimiento de
sus acciones "este mensaje se autodestruirá
en cinco segundos" son parte de la
inolvidable introducción a las complicadas
aventuras de esta serie de finales de los
sesenta un grupo secreto comandado por James
Phelps (Peter Graves) tiene como objetivo
desarrollar misiones muy arriesgadas y
difíciles. Un equipo que se completaba con
Cinnamon Carter, Rollin Hand, Barney Collier
y Willie Armitage según los objetivos de
cada misión (si era necesario un
especialista en electrónica, un musculoso
que aportaba la fuerza, un experto en
disfraces o la agente femenina versátil y
hermosa).
Generalmente, ellos debían desarrollar
planes secretos, utilizando una serie de
medios increíbles para el español de
entonces, para desenmascarar criminales,
rescatar rehenes y eliminar algún poder
extranjero, casi siempre del otro lado del
"Telón de Acero" que amenazaba al Mundo
Libre.
Por los papeles protagonistas pasaron Peter
Graves, Martín Landau, Barbara Bain y
Leonard Nimoy entre otros. La serie creada
por Bruce Geller y producida por Joseph
Gantman para la CBS es un verdadero clásico
de la televisión de finales de los 60.
Reparto
Peter Graves - James Phelps
Martín Landau - Rollin Hand
Barbara Bain - Cinnamon Carter
Leonard Nimo - Paris
Greg Morris - Barney Collier
Peter Lupus - Willie Armitage
En esta serie, emitida desde 1966 a 1973, un
grupo secreto comandado por James Phelps
tiene como objetivo desarrollar misiones muy
riesgosas y difíciles. Un equipo que se
completaba con Cinnamon Carter, Rollin Hand,
Barney Collier y Willie Armitage según los
objetivos de cada misión (si era necesario
un especialista en electrónica, un musculoso
que aportaba la fuerza, un experto en
disfraces o la agente femenina versátil y
hermosa).
Generalmente, ellos debían desarrollar
planes secretos para desenmascarar
criminales, rescatar rehenes y eliminar
algún poder extranjero que amenazaba al
Mundo Libre.
Por los papeles protagónicos pasaron Peter
Graves, Martín Landau, Barbara Bain y
Leonard Nimoy entre otros. La serie creada
por Bruce Geller y producida por Joseph
Gantman es un verdadero clásico televisivo
que inspiró las películas del mismo nombre
protagonizadas por Tom Cruise.
5.2 En cuanto a la estética y al espectador
Columbo:
Era una serie americana de la ficción TV del
crimen creada por Richard Levinson y el
acoplamiento de Guillermo. Una película
experimental era difusión en 1968; la serie
ventiló regularmente a partir la 1971 a
1978, y más adelante, esporádico a partir la
1989 a 2003. Starred a Peter Falk como
teniente Columbo, detective del homicidio
con el departamento del policía de Los
Ángeles.
Columbo (inspirado en parte por el carácter
del crimen y del castigo, Porfiry Petrovich)
era detective lamentable, al parecer lento-witted
del policía - aunque, como los criminales
aprendieron eventual, los aspectos pueden
engañar. Columbo utilizó su personaje
deliberadamente respetuoso y distraído para
calmar a sospechosos del criminal en un
sentido falso de la seguridad; mientras
tanto, él solucionó sus casos prestando la
atención cercana a las inconsistencias
minúsculas en la historia de un sospechoso y
persiguiendo al sospechoso hasta que él o
ella confesó. La técnica de la firma de
Columbo era salir de la escena de una
entrevista, parando invariable en el umbral
o volviendo un momento más adelante para
pedir “apenas una más cosa” de un
sospechoso. La “una más cosa” trajo siempre
a la luz la inconsistencia dominante.
En la mayoría de los episodios de Columbo,
la audiencia ve el crimen revelar al
principio y sabe exactamente quién lo
hicieron y él fue hecho. Esto permite que la
historia revelen más desde el punto de vista
del criminal, más bien que la de Columbo
mismo; de hecho, en algunos episodios,
Columbo incluso no aparece hasta tan
atrasado como 30 minutos en la historia, el
tiempo precedente que es tomado
representando la naturaleza a
menudo-compleja del crimen.
Comparándolo con simuladores en donde se
resalta el carácter de artificio, dan por
descontada la participación y la complicidad
del espectador para dejarse arrastrar e
introducirse en el terreno de la ficción.
Federico D´Elía sostiene que "la serie tiene
mucho humor porque el espectador es cómplice
de lo que va ocurriendo en el programa. Al
no dejarlo afuera, las simulaciones se
convierten en algo muy gracioso".
Szifrón afirmó en un entrevista realizada a
la página Fotograma.com el día 26/08/2003
que "el cierre de 'Los simuladores” tendrá
que ver con la génesis del grupo y cierta
cosa relacionada con el pasado de ellos.
Estoy haciendo esfuerzos inhumanos para
llevarlo hacia el lado del western con una
idea visual muy cercana al cine de Sergio
Leone, algo que no será muy sencillo",
añadió.
Para Damián, "hay un punto en común entre la
película y la serie que es el cruce de la
vida y el cine. Al igual que en la serie, el
planteo dramático del filme es realista,
pero tiene una solución relacionada con el
mundo de la aventura, la acción y el género
policial. Ahí empieza a irrumpir un poco la
comedia, porque el cruce entre esos dos
mundos -la realidad y la ficción- provoca
risas".
Fuente: http://www.fotograma.com/notas/yodirector/3254.shtml
Western
El western está considerado uno de los
géneros cinematográficos fundamentales,
sobre todo en el contexto del cine clásico y
del cine estadounidense. En ocasiones se ha
argumentado que es el único género
originario del séptimo arte, puesto que el
resto en mayor o menor medida ya existían en
la literatura.
La palabra "western", originariamente un
adjetivo derivado de "west" y cuyo
significado es "relativo al oeste", se
sustantivó para hacer referencia a las obras
(fundamentalmente cinematográficas, aunque
también existen en la literatura) que
estuviesen ambientadas en el antiguo oeste
americano. En castellano, "western" es un
anglicismo, y no existe ninguna otra voz
para hacer referencia al concepto que
representa, por lo que habitualmente se usa
la expresión "película del oeste" o
"película de vaqueros".
Así pues, en principio una película se
incluiría en este género simplemente por
estar situada su acción en un contexto
determinado: la exploración y el desarrollo
del territorio occidental de Estados Unidos
durante el siglo XIX. Sin embargo, con el
tiempo las características de dicho contexto
histórico se fueron extendiendo a los
personajes de esas historias, condicionando
su modo de vida y definiendo su
idiosincrasia.
Sergio Leone
El primer director de este subgénero fue
Sergio Leone con "Per un pugno di dollari"
en la que hacía aparición por primera vez
Clint Eastwood. Se caracteriza por una
estética sucia a la vez que estilizada y por
unos personajes aparentemente carentes de
moral, rudos y duros, haciéndose servir de
los clichés clásicos del Western Americano
para crear un estilo propio sirviéndose del
mito.
5.3 En cuanto a los personajes:
Lamponne (Alejandro Fiore) juega una suerte
de Tom Cruise en Misión: imposible 2, casi
siempre contactado en situaciones de
deportes extremos y Macgyver, en el aspecto
de técnica y movilidad. Medina (Martín
Seefeld) inunda la pantalla de excesivo
romanticismo, y llega al punto de poner en
peligro un operativo debido a sus
principios. Ravenna es un seductor, una
especie de “Charlie” rodeado de ángeles
pulposos, que puede estar en plena
meditación trascendental o saltando en
picada a una pileta olímpica.
Macgyver
(MacGyver 1985)
Duración: 50 minutos.
Género: Aventuras
Producción: ABC
La serie fue un clásico de los ´80.
Televisión Española la estrenó en 1987 y fue
un éxito en pantalla, manteniéndose en
antena durante siete temporadas.
El protagonista era un investigador recio y
guapo que tenía la rara habilidad de
fabricar armas poderosas a partir de clips
para papel o barras de caramelo.
MacGyver, que así se llamaba, era un ex
agente de las Fuerzas Especiales que ahora
trabajaba para la Fundación Phoenix, una
entidad dedicada a "corregir males" y luchar
contra los criminales y villanos de todo el
mundo.
MacGyver era un tipo sencillo que de pronto
tomaba un clip y lo convertía en un corto
circuito para un misil nuclear, o usaba un
caramelo para parar una pérdida de ácido,
todo justo en el último minuto antes de la
catástrofe.
Como muchos héroes de la TV (Columbo, Quincy,
Petrocelli) MacGyver no tiene nombre hasta
que en la última temporada de la serie se
reveló la incógnita. Henry Winkler, el actor
que hacía de Fonzie en Los días Felices, fue
el coproductor de esta serie de acción y
aventuras.
En el último episodio Macgyver descubrió que
tenía un hijo del que él desconocia su
existencia. Ambos terminan la serie
marchandose juntos en sus motocicletas.
Reparto
Richard Dean Anderson MacGyver
Dana Elcar Peter Thornton
Bruce Macgill Jack Dalton
Elyssa Dávalos Nikki Carperter
Michael Des Barres Murdoc
Mayin Bialik Lisa
Los Angeles de Charlie (Charlie´s Angels
1976)
Duración: 50 minutos.
Género: Policiaca
Producción: ABC
Se trataba de tres muchachitas que fueron a
la academia de policía. Así empezaba la
presentación de esta serie que fue muy
popular a finales de los años 70 en nuestro
país. Las chicas se hicieron muy famosas
como el caso de Farrah Fawcett, un verdadero
Boom que llenaba las habitaciones de los
chicos con posters y fotografías.
La agencia de detectives de Charlie Townsend
es una de las pocas en el mundo que reúne
competencia, eficiencia y belleza. Sí, mucha
belleza. Como ex-agente de las Fuerzas
Armadas de los Estados Unidos, Charlie (en
la voz de John Forsythe) sabe que mucha
gente precisa ayuda y puede pagar por ello.
Así nació la idea de crear una agencia de
detectives, en la que sus agentes son
mujeres habilidosas con las armas y en la
defensa personal y, también, en el arte de
la seducción.
El primer equipo de detectives está formado
por las ex-policías de Los Ángeles, Kelly,
Jill y Sabrina, todas coordinadas por John
Bosley, el contacto entre los ángeles y el
propio Charlie, el jefe que nunca muestra la
cara en la agencia. Enfrentando todo tipo de
peligro, los ángeles de Charlie saben como
lidiar con situaciones difíciles. Y para eso
no dudan en usar su más poderosa arma - sus
encantos. Además de Kelly, Jill y Sabrina,
la agencia de Charlie también cuenta con la
ayuda de otros ángeles como Tiffany, Kris,
hermana de Jill, y Julie. Todas ellas
dispuestas a todo para resolver un caso.
Reparto
Farrah Fawcett - Jill Munroe
Kate Jackson - Sabrina Duncan
Jaclyn Smith - Kelly Garrett
Shelley Hack - Tiffany Welles
Cherryl Ladd - Kris Munroe
Tanya Roberts - Julie Rogers
David Doyle - John Bosley
John Forsythe La voz de Charlie en la
versión original
5.4 Otra de las influencias son las series
policíacas de los 70` y 80`. Solo hace falta
mirar un ratito la señal “Retro” y vamos a
empezar a ver miles de semejanzas con series
de aquella época como la Serie "Petrocelli"
(1974/1976) - Maggie Petrocelli (empezando
por el uso de los pilotos como indumentaria
característica).
6. Marco Teórico
6.1 La televisión
6.1.1 Televisión antigua
La aparición de la televisión desplazó
rápidamente la radio del salón al
dormitorio, el cuarto de baño o la cocina.
Este equipo de audiovisuales, presentado por
Decca en la 19ª Feria Nacional de Radio y
Televisión en Londres en 1952, combinaba la
radio y la televisión en un solo mueble. El
tamaño de la pantalla permitía a grupos
numerosos presenciar programas de éxito.
6.1.2 La Televisión argentina
El primer canal de televisión porteño se lo
debemos a Eva Perón, quien los albores de la
década de los cincuenta contacta a Jaime
Yankelevich, para que rápidamente dotara al
país de ese novedoso medio de comunicación.
El pope de radio Belgrano, notable
empresario radial en su origen, marchó a
EEUU y se trajo unos equipos suficientes
para complacer la ansiedad activa de la
primera dama.
Un transmisor de 42kilovatios, cinco metros
de antena y siete mil televisores fueron
puntapié inicial de la TV Argentina. La
primera imagen fue la de evita con la
conocidísima foto de la sonrisa, el rodete y
el prendedor. Formalmente su nacimiento se
produjo el 17 de Octubre de1951 con un
programa muy especial: el acto por el día de
la lealtad en Plaza de Mayo, presidido por
el general Perón.
Muchos espacios fueron prácticamente
loteados y cedidos anunciantes con poder de
decisión sobre los mismos. El estado
mantenía la titularidad del servicio, pero
en su seno comenzaban a desarrollarse
importantes movimientos privados autónomos.
Concebida mediante el decreto 15.460 del 25
de noviembre de 1957, durante el gobierno de
Pedro Aramburu, nació la TV privada. En Bs.
As la primera emisora de estas
características -canal 9- surgió el 09 de
junio de 1960.
El avance de la cultura audiovisual sobre
las costumbres recibió un fuerte
espaldarazo, entrado los años 90, con la
masificación del cable, que cambia
radicalmente la manera de ver TV.
Anteriormente, con escasos cuatro canales y
sin control remoto a mano se veía televisión
de manera mas o menos lineal. Se elegía un
programa y se lo observaba de principio a
fin.
La TV abierta comienza a mutar, se
descentraliza aceleradamente la
programación, la programación deja de ser un
valor estable. Se mueve constantemente,
terminan las largas temporadas con programas
inamovibles. Los ciclos cambian de un canal
a otro sin complejos. Los presupuestos son
cada vez más ajustados.
A partir de 1947 algunos sostienen que las
radios y varios diarios, con excepción de La
Prensa, La Nación y Clarín, habían sido
comprados por el Gobierno.
Muchos creen que esto no es verdad, que el
gobierno de Perón no compró las radios. Que
eran sociedades anónimas particulares,
totalmente independientes del Gobierno. Sus
titulares eran amigos de Perón. Eso lo hace
cualquier gobierno. Ningún gobierno del
mundo le da licencias al enemigo. La radio
El Mundo y la cadena eran de Haynes. La
cadena de Splendid era de Peralta Ramos, la
gente de La Razón. En Radio Belgrano está
Jorge Antonio. Eran todas cadenas privadas.
El que estatiza las radios es la Revolución
Libertadora.
La televisión argentina nació con una
extraña mezcla de propiedad estatal y
privada. Ni 100% estatal, ni 100% privada.
La propiedad indiscutida de la señal es del
Estado, no existen plazos de concesión, la
legislación oscila entre inexistente y
confusa.
A partir de 1974, poco tiempo había para
pensar sobre la necesidad de televisión en
color. Los contratos a los artistas eran por
tiempo limitado, no se encaraba nada
ambicioso, no se invertía en mantenimiento.
Una lógica consecuencia era recurrir a los
enlatados. Aunque sólo existían pocas series
en horarios centrales (Ladrón sin destino,
Dos tipos audaces, Kung Fu) en las noches se
proyectan diversos ciclos de cine: Cine
estelar y Los Oscar del Cine (C9), La
segunda de la noche (C13), Premier 70 (C11)
y Cine sin cortes (C7). Se iba desarrollando
un lento pero inexorable desplazamiento de
la producción nacional.
Es complejo analizar la programación del
año; en el verano por los cortes los ciclos
aparecían y desaparecían, rotaban de
horario; los programas fuertes de la
temporada, que comenzaban entre marzo y
mayo, tuvieron suerte diversa: algunos
duraron todo el año, otros fueron
interrumpidos por las nuevas autoridades,
algunos comenzaron con la televisión
estatizada, figuras como Tato Bores y Mirtha
Legrand desaparecieron abrupta y
conflictivamente de las pantallas,
comenzaban a aparecer nombres "no
recomendados" en una nueva etapa de la
televisión, tan íntimamente ligada a los
avatares políticos. Algunos contratos se
respetaban, otros no, algunos programas
fueron levantados a cambio de mantener un
prudencial silencio y cobrar todo el año
(promesas en general incumplidas).
Un fenómeno que se desarrollaría fuertemente
al final de la década comenzó este año: las
miniseries. La emisión de QB VII, dentro del
ciclo Antes que en el cine fue un suceso:
3.629.000 televidentes; sólo fue superado
por transmisiones de fútbol internacional;
el primer programa de ficción en audiencia (Porcelandia)
tuvo 1.714.500 televidentes; entre los
programas emitidos en el primer semestre le
siguió Kung Fu, El chupete, La noche de los
grandes, Hupumorpo y en 10° puesto Alguien
como usted, con Irma Roy, una de las pocas
actrices identificadas desde sus comienzos
con el peronismo.
La tradicional telenovela de las tardes casi
no tuvo representantes: Enséñame a quererte
de Marcia Cerretani (enero a junio) y Juntos
hoyŠ y aquí de Vito De Martini, el único
nuevo encarado por las nuevas autoridades
(desde setiembre).
Dos clásicos del género se mantuvieron muy
activos: Abel Santa Cruz (hiperactivo
diríamos), en un momento con cuatro ciclos
semanales en el aire (y muy exitosos) y
Alberto Migré, con el galardonado Dos a
quererse y el no tan exitoso Mi hombre sin
noche.
Otros programas unitarios fueron ¡Qué
viudita es mi mamá! con Leonor Manso, Hay
que vivir, producido por Eddie Williams y
protagonizado por su esposa Iris Lainez
(grabado originalmente para el extranjero),
Cachilo (con un perro como protagonista y
Betiana Blum trocando de sus roles de
malvada a buena) y Mi hijo Damián (con
Bisutti y Laplace), todos sin demasiada
repercusión.
Dos programas de jerarquía fueron Historias
de medio pelo, con autores rotativos
provenientes del teatro (Somigliana, Cossa,
Halac) y Una mujer en la multitud, dirigido
por María Herminia Avellaneda y
protagonizado por Norma Aleandro, que se
mantuvo en pantalla dos años. En el Teatro
de Jorge Salcedo, con libretos de Adellach,
Lizarraga y otros, el recio y limitado actor
encarnaba semana a semana personajes con
distinta profesión.
Un sketch y un par de personajes
inolvidables se gestaron este año: Ricardo
Espalter y Enrique Almada dando vida al Toto
Paniagua y el profesor de buenos modales,
acompañados por Katia Iaros, dentro de
Hupumorpo. Además de los ciclos de los
clásicos Sofovich y Cammarota, hubo otras
ofertas en humor, aunque sin gran
trascendencia: Revisterema, escrita por Golo,
ex libretista de Pepe Biondi; una nueva
temporada de La tuerca, con nuevos
libretistas y por canal 9; dos ciclos con
Juan Carlos Altavista (La pensión de
Minguito y Las aventuras de Minguito
Tinguitella), un fallido ciclo con Alberto
Olmedo: Alberto Vilar el indomable, con
libreto de Víctor Sueiro (años antes de
resucitaciones y ángeles) y Humberto
"Coquito" Ortiz; se evidenció que en una
comedia lineal, con libretos que debían
respetarse, sin posibilidades de improvisar,
sin la presencia orientadora de los hermanos
Sofovich, el genio del cómico rosarino no
funcionaba a toda máquina; Monoblock con
libretos de Meyrialle y De Cecco y El gran
Marrone con libretos del "zar de la revista
porteña", Carlos A. Petit. Un intento
renovador fue Humor y nada más, creación de
Ricardo Parrota (quien, como "Pepe Muleiro"
años después venderá muchos libros de
cuentos de gallegos); por las pantallas de
canal 7, el nuevo director Juan Carlos
Rousselot decidió levantarlo por "su humor
procaz". Garrafa, Humor a toda máquina,
Bienvenido humor, El mundo de Chirolita y El
sangarropo completaron el año con muchos
programas humorísticos y poco humor.
A título de reseña los ciclos de teatro
adaptado para televisión: Teatro alegre,
adaptaciones de Marcelo Devoto y Gregorio
Santos Hernando; Teatro de verano, Teatro de
humor y Humor a la italiana (ambas con Darío
Vittori por el 9), Osvaldo Pacheco presenta:
teatro en familia y Teatro de Pacheco
(nuevos títulos por problemas de derechos),
La comedia brillante con Taibo y Bredeston y
Teatro para sonreír con puesta y protagónico
de Javier Portales.
Ciclos con mayores pretensiones fueron: Gran
teatro, Teatro argentino con puesta de
Carlos Muñoz, El teatro popular de Teresa
Blasco (textos escritos especialmente para
televisión) y La Casa, el Teatro y usted,
con puesta de Fernando Heredia, repertorio
muy variado, intérpretes que cobraban el
cachet mínimo y utilidades para la Casa del
Teatro.
Los Circulares de Mancera, ahora los
domingos por el 11, el resucitado Sábados
continuados, conducido por Daniel Guerrero,
Silvio Soldán y Leonardo Simmons, Feliz
domingo con Orlando Marconi y Soldán
demostraban que los programas ómnibus de fin
de semana seguían dando batalla; una nueva
temporada de Buenas tardes, mucho gusto,
Odol pregunta con su conductor emblemático,
Cacho Fontana, y en las tardes de lunes a
viernes Estrellas al mediodía, Almorzando
con las estrellas (conducido por el muy
laborioso Orlando Marconi), Radio, cine y
teatro en TV (nuevo título para una vieja
idea, con Jorge Jacobson y Juan Alberto
Mateyko), Teleshow (con un grupo de
periodistas y conductores no muy conocidos
por entonces: Hernán Rapela, Laly Cobas,
Alfredo Garrido y Víctor Sueiro) y Siesta,
con Sueiro, Perla Caron y Borocotó Junior,
fueron lo más visto de un año no muy
destacado.
Para los chicos el debut de "la" conductora
de la década: Julieta Magaña y Este es mi
mundo. Muy pobre la oferta musical, con Los
consagrados, con músicos de diversos
géneros. El Tango Club conducido por Héctor
Larrea, Luna de tango con Antonio Carrizo,
Ventana a Buenos Aires y Tangueado
conformaban el póker tanguero. La oferta de
folklore se reducía a Argentinísima y
Folklorísimo. Café con Parry y Séptimo piso
representaban a los tradicionales shows, muy
venidos a menos comparando con su glorioso
pasado (desde Tropicana hasta Casino).
El deporte se circunscribía a la emisión de
partidos en diferido, los lunes a la noche y
a Coche a la vista. El mundial de fútbol
disputado en Alemania Federal fue cubierto
por Canal 7 con un equipo encabezado por su
sobrio relator, Mauro Viale (la gente cambia
en cuanto a sobriedad se refiere) y Enrique
Macaya Márquez.
El 20 de julio de 1974 varias entidades
sindicales firmaban una solicitada apoyado
la estatización de los canales: Sindicato
Argentino de Televisión, Asociación
Argentina de Actores, Sindicato de Prensa
(Capital Federal), Sindicato Argentino de
Músicos, Asociación Argentina de
Telegrafistas, Radiotelegrafistas y Afines,
Sindicato Unico de Trabajadores del
Espectáculo Público, Sindicato Unico de la
Publicidad, Unión Argentina de Artistas de
Variedades y Sociedad Argentina de
Locutores.
El 23 de julio de 1974 los canales 9 y 11
fueron copados transitoriamente por pequeños
grupos armados pertenecientes al Sindicato
Argentino de Televisión, mientras el
personal, ajeno a los hechos, deliberaba.
El 30 de julio los propietarios se
comprometieron a vender los bienes muebles e
inmuebles de los canales 9, 11 y 13 y de las
productoras Telecenter (proveedora de
contenidos del 9) y Proartel (proveedora del
13).
Al día siguiente varios sindicatos se
reunieron con el líder radical Ricardo
Balbín; a dicha reunión no concurrió el
Sindicato Argentino de Televisión, muy
cuestionado por la toma inconsulta de los
canales una semana antes.
Para finalizar este apartado cabe destacar
que sin Tato Bores ni Mirtha Legrand no se
podría escribir la historia de la televisión
argentina. Una palabra los unificó en 1974:
"elitismo". Tal el término utilizado "off
the record" por las nuevas autoridades de
los canales para disponer el levantamiento
de Dele crédito a Tato y Almorzando con
Mirtha Legrand.
Según Mariela Chain y Silvina Perez
o La televisión es el medio central de la
comunicación social contemporánea. ¿Cómo lo
hace? A través del entretenimiento y la
narración.(...)Ocupa una posición intermedia
atraída en dos direcciones: hacia lo real y
lo serio por algunas de sus propiedades
intrínsecas y por el objetivo social
asignado, pero también atraída en la
dirección contraria por las distintas
demandas de sus públicos y por buena parte
de la cultura que ha entresacado del cine,
el teatro, el espectáculo, las novelas, el
mundo de la música popular y la industria
del deporte. En general no se reconoce que
en lazos fuertes o profundos con su
audiencia, si bien se da una gran proyección
e identificación con estrellas y
personalidades concretas. En cuanto a su
localización social, es menos localizada y
más internacional que la radio, pero más
nacional que el cine. Organizativamente,
retiene una imagen de "alta tecnología", que
probablemente perdurará hasta que la
televisión hecha en casa sea tan habitual
como películas caseras
Según Graciela Paula Caldeiro
6.1.4 Ficción y Telenovela:
La telenovela es un género televisivo de la
mayor complejidad, por lo cual su producción
constante marca el acceso a un umbral de
madurez como industria televisiva, en
especial cuando es elaborada siguiendo su
carácter oral, es decir tomando en cuenta
las reacciones de la audiencia. Además, es
un género de exportación en su doble
sentido; como exportación con un valor
económico que ingresa a la región una
importante suma de divisas para ayudar a
financiar una industria con creciente
demanda de inversión; y como una obra
comunicacional que exporta una cierta
identidad cultural regional, por más que
ella sea debatida, incomprendida, o
estigmatizada por ciertos sectores. En el
hecho, es en la telenovela donde comparece
una importante imagen visual de Brasil,
Colombia y Chile, países que deliberadamente
han emprendido varias superproducciones con
marcas de identidad visual, y es en esas
obras donde masivamente los públicos
nacionales e internacionales reconocen
identidades paisajísticas, rostros, maneras
de ser, lenguajes, historia, costumbres, y
algunos temas culturales propios.
Como conjunto regional, todavía América
Latina produce solo un 46.5% del total de su
programación televisiva en TV Abierta e
importa el 53.5% restante, del cual la mitad
– un 25.5% - procede de USA (SGG, 1999 p 5).
Pero en los últimos 25 años, es decir, a
partir de fines de la década del ‘70, la
telenovela latinoamericana ha ido
compitiendo exitosamente con el cine
norteamericano como principal fuente
proveedora de relatos ficcionales para la
televisión abierta regional. Adicionalmente,
la estructura del gasto de Iberoamérica
(América Latina, con España y Portugal) en
importaciones de material audiovisual
muestra un incremento del gasto en compra de
señales de cable.
(...)
El crecimiento de la producción de
telenovelas ha sido de enorme importancia
tanto desde un punto de vista de
fortalecimiento de la industria televisiva
regional como desde un punto de vista
cultural (Mazziotti, 1993; Dia-logos de la
Comunicación, 1996). La exhibición local de
telenovelas se complementa con su
exportación, especialmente por las redes
Globo, Televisa, y Venevisión; según Marques
de Mello (1988; 1996), a fines de los ‘80 la
red Globo exportaba telenovelas a 128
países, y la región latinoamericana en
conjunto obtenía por este concepto ingresos
anuales por unos 100 millones de dólares;
hoy se considera que la base del crecimiento
de esas cadenas ha sido justamente su
consolidación como grandes productores y
exportadores de este género. El género ha
llegado a constituir el principal producto
cultural de exportación tanto dentro de la
región como hacia USA y Europa.
(...)
6.1.5 La Telenovela como Identidad Cultural
Si la telenovela tiene esa anterior
promisoria faz industrial, su otra cara,
inextricablemente unida, es una faz de
identidad cultural - la cual es mucho más
enigmática y sujeta a especulaciones. En
efecto, para muchos críticos culturales es
una amarga aberración que millones de
latinoamericanos se reconozcan en la
telenovela regional. Ello rompe el sueño de
una identidad cultural definida por las
elites intelectuales y establecida desde las
políticas oficiales.
Y sin embargo, millones de latinoamericanos
se han reconocido culturalmente tanto en la
alta cultura de la novela como en la cultura
popular de la telenovela. Ninguno de estos
dos hechos culturales pudo ser ni previsto
ni dirigido por planificadores culturales.
Pero si la novela - en tanto producto de
Alta Cultura - ha sido un producto cultural
prestigiado, y objeto de hermenéutica
interpretativa e internalizadora, la
telenovela aparece mucho más como un enigma
que suscita grandes contradicciones con
relación a su valor y significado cultural.
En efecto, tanto las apreciaciones
cotidianas como las primeras aproximaciones
académicas al estudio de la telenovela
latinoamericana la descalificaron
brutalmente. Se decía que era un género
embotador de la conciencia y políticamente
alienante; desde los parámetros de la
literatura era estigmatizado como un
subproducto degradado; desde el punto de
vista de la estética aparecía como una
producción seriada en el tiempo,
incompatible con la dignidad artística,
atribuible solo a la obra unitaria.
Económicamente era un producto "barato",
pues como producto seriado, la telenovela
puede tener una excelente relación
costo-beneficio, especialmente cuando es
exitosa en la sintonía; pero si su
rentabilidad podía explicar que fuese un
material deseado por algunos programadores,
no explicaba, sin embargo, su atractivo en
la audiencia.
La década de los ‘80 ha visto emerger una
nueva consideración acerca del significado
de la telenovela. No es que se haya logrado
un consenso acerca de su significado
cultural; pero ha cambiado la óptica de
abordaje de la telenovela y ha aparecido una
nueva sensibilidad que busca interrogar
desprejuiciadamente acerca de su sentido
cultural, de su popularidad masiva, de su
valor económico-industrial, sin partir de
descalificaciones previas o basadas en
parámetros externos a la TV.
Según Valerio Fuenzalida Fernández
6.1.6 Producción y Realización Televisiva
Si acudimos a un diccionario en busca de la
definición de Producción encontramos: “Etapa
de la preparación de una película, programa
o emisión listos para emitirse…”, esto bajo
la acepción mediática; en cuanto al
significado económico del termino:
“Actividad mediante la cual determinados
bienes se transforman en otros de mayor
utilidad”. Buscamos también la definición de
Productor: “Empresario o entidad que
financia la producción de películas,
programas o emisiones”.
Debemos definir el concepto de Realización:
“Obra realizada por alguien”, por ende
Realizar es “Dirigir una película o emisión
de TV” (...)
La producción y la realización televisivas
se basan, sobre todo, en la interacción y la
comunicación entre varios elementos, tanto
técnicos como humanos.
Según Profesor Javier Bellver
6.1.7 Pasos de una producción audiovisual
o Pre-producción: Se refiere a las
actividades previas al rodaje, como la
elaboración de un presupuesto, planificación
y otros preparativos. El período de
preproducción puede llegar a durar un mes en
el caso de una película, o sólo una semana
si se trata de un episodio para una comedia
de situación. Las producciones más
complejas, como telemaratones o ceremonias
de entrega de premios en directo, pueden
exigir meses de preproducción. Las tres
personas claves en este proceso son el jefe
de producción, el director y el director de
casting. El jefe de producción debe, en
primer lugar, hacer un presupuesto
provisional, contratar un manager de
localizaciones y jefes para los distintos
departamentos. Las primeras decisiones
esenciales para la producción son la
localización para el rodaje y la fecha de
comienzo de éste. El director revisa el
guión y hace los cambios que considera
necesarios, empieza el proceso de selección
de actores o casting y elige a sus
asistentes y operadores de cámara. Desde
este momento todas las decisiones
relacionadas con el reparto, personal
creativo, localizaciones, horarios o
componentes visuales debe contar con la
aprobación del director.
El proceso de preproducción termina con una
reunión final a la que asisten todos los
componentes del equipo, los productores, el
director y a menudo también el guionista. El
equipo de preproducción, conducido por el
director, revisa detalladamente cada escena
del guión. Se analiza cada elemento de la
producción y se responden las preguntas que
puedan surgir. La duración de la reunión
puede variar, según la complejidad de la
producción, de dos horas a un día entero.
o Producción: Durante la producción comienza
la grabación se filma toda la cinta o
película necesaria para el proyecto. Todos
los programas de televisión se graban
utilizando uno de los dos métodos básicos:
la producción con una sola cámara y en
película o la producción con varias cámaras
y en vídeo. El método de una sola cámara se
usa en la producción de películas para
televisión y de la mayoría de las series
dramáticas. El de cámaras múltiples es
típico de las comedias de situación,
programas de debate, culebrones, concursos y
los magazines informativos, además de ser
habitual en espacios en directo, como los
acontecimientos deportivos, entregas de
premios o telediarios. Algunos tipos de
programa, como los de vídeos musicales o los
reality shows (noticias de interés especial
presentadas en un formato que tiende al
espectáculo), emplean ambos métodos, el
múltiple para la grabación en el estudio y
el de una sola cámara para los exteriores.
El método de una sola cámara es casi
idéntico al utilizado en películas
teatrales. Se divide el guión en escenas y
cada escena se graba desde una serie de
ángulos. Se llama plano maestro o de
situación al más amplio, el que incluye toda
la acción. También se ruedan otros planos
con tomas más cercanas de los actores,
algunas veces en grupos y casi siempre una
toma de cada actor solo. Esa toma puede ser
un plano medio (de la cintura a los
hombros), un plano medio corto (cabeza y
hombros) o un primer plano (sólo la cara).
Muchas veces se incluyen tomas insertadas
(como el primer plano de un reloj o una
pistola) o cortes (una toma del cielo, un
árbol o cualquier otra cosa relacionada con
la escena). El orden de grabación de las
escenas no se corresponde con el de la
progresión de la historia, sino que se
organiza según su conveniencia, para hacer
la producción más eficiente. La película se
monta durante la post-producción: El método
de varias cámaras es más adecuado para
grabar en estudio. Se colocan tres o cuatro
cámaras de vídeo alrededor de la acción que
tiene lugar en el decorado y las escenas se
graban en secuencia. Cada operador trabaja
según una lista de posiciones de la cámara y
encuadres. Todas las cámaras juntas cubren
los ángulos necesarios para la escena.
Gracias a los auriculares, el director se
comunica con el equipo de cámaras para
ordenar ajustes durante el rodaje e indicar
al director técnico que cámara utilizar en
cada momento. El director técnico se asegura
de que la toma quede grabada en una cinta
máster. El resultado es un programa
completo, que ya sólo necesita efectos de
sonido, música, efectos ópticos y títulos
sobreimpresionados.
o Post-producción: La posproducción empieza
cuando se completa la grabación y continúa
hasta que el programa está listo para que la
cadena lo emita. Las dos partes
fundamentales de la posproducción son la
edición, o montaje, de la grabación en vídeo
y la creación de una banda sonora completa.
La edición puede comenzar durante la
producción. En las tomas con una sola cámara
la filmación de cada día es revisada más
tarde por el director, el productor y la
cadena en el orden de grabación, después los
editores cortan las distintas tomas y las
montan en escenas. El director ve el primer
montaje completo y lo modifica a su gusto;
en el montaje final intervienen el productor
y la cadena.
El montaje definitivo se entrega al
departamento de sonido, que se encarga de
preparar las pistas de sonido, efectos de
sonido y diálogos y mezclarlas en una sola
pista para tener la mezcla final (dubbing).
Durante este periodo los ingenieros de
sonido seleccionan los puntos en los que
debe insertarse la música, que los músicos
componen y graban. Los ingenieros también
ajustan la grabación del diálogo hasta que
tenga la calidad suficiente y re-graban
algunos diálogos mediante un procedimiento
llamado doblaje; también añaden los efectos
de sonido. La mezcla de sonido, que puede
llevar varios días en una película o sólo
unas horas en programas grabados con varias
cámaras, se hace a partir de entre 5 y 25
pistas.
El paso final de la posproducción es la
adición de efectos ópticos, fundidos o
virados por ejemplo, títulos de crédito y
efectos especiales, como las animaciones, y
la corrección del color.
El proceso de posproducción puede durar
hasta ocho semanas en el caso de una
película o sólo tres días si se trata de una
comedia de situación. En la producción de
culebrones, programas de debate y concursos,
los efectos ópticos, títulos y música suelen
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