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"La nueva Gestión
de la Comunicación en las Organizaciones no Gubernamentales"
Por Federico Müller
:::PUNTO 6:::
Comunicación Integral
federico@punto6.com.ar
Año: 2006.
INDICE
Introducción
1. Acerca de la terminología y concepto de ONG
1.1. Características básicas
1.2. Los objetivos de comunicación de una ONG
1.3. La Importancia de resolver el problema institucional
En busca de la lealtad del grupo de donantes
1.3.1. Solidaridad, piedad y compasión
1.3.2. Motivos y actitudes que están detrás del donante
1.4. Las alianzas estratégicas en el sector social como fuente
legítima de poder
1.4.1. Un proceso de reingeniería institucional
1.4.2. ¿Qué es una alianza?
1.4.3. Modelos de asociaciones estratégicas
1.4.4. Fondos para causas sociales
1.4.5. Modalidades de Alianzas con empresas
2. Lo público vs. Lo privado. ¿Y Lo social dónde se sitúa?
2.1. Características de su comunicación
2.2. Actores y ámbitos de comunicación
2.3. El desafío del Sector Social
2.3.1. ¿Por qué el Estado necesita del sector social?
2.3.2. Panorama Internacional
2.3.3. ¿Por qué la sociedad argentina necesita del sector
social?
2.3.4. Lo Social en la Argentina Contexto Cultural e Histórico
2.3.5. Sector Social, Estado y Empresas. Descentralización y
Subsidiaridad
3. En torno al concepto del Lobbying
3.1. Antecedentes
3.2. Europa y Latinoamérica
3.3. En torno a la definición de lobbying
3.4. En torno a la regulación del lobbying
3.4.1. Estados Unidos
3.4.1.1. Federal Regulation of Lobbying Act, de 1946
3.4.1.2. Lobbying Disclosure Act, de 1996
3.4.1.3. Síntesis de Jordi Cifras
3.4.2. La Unión Europea
3.4.3. Los Estados miembros de la Unión Europea
3.4.3.1. España
3.4.3.2. Resto de los países miembros de la Unión Europea
3.5. Conclusiones del capítulo
4. Lobby, Ética y Transparencia en las ONGs
4.1. Reflexiones acerca del lobbying y sus actores
4.1.1. La Influencia y los Influyentes
4.1.2. El lobbying y el tráfico de influencias
4.2. ¿Cuál es el límite ético de la presión que se ejerce a
través del lobby, para el alcance de ciertos objetivos?
4.2.1. La ética en el sector social
4.2.2. Aspecto objetivo y subjetivo de la ética
4.2.3. Doble dimensión de los problemas éticos
4.2.4. Contexto de las decisiones éticas
4.2.5. Principios morales de las organizaciones
4.3. Ética y transparencia en las organizaciones sociales
4.3.1. Premisas para lograr la Ética y Transparencia en la
gestión de las ONGs.80
4.3.1.1. El bien común como objetivo
4.3.1.2. Definición de principios éticos
4.3.1.3. Control y sanción de los incumplimientos
4.3.1.4. Normas legales, fiscales y laborales
4.3.1.5. Competencia desleal
4.3.1.6. Eficacia en el cumplimiento de la misión
4.3.1.7. Gestión eficiente
5. Relaciones Públicas y ONGs
5.1. ¿Qué es la comunicación y como funciona?
5.2. Modelos de Comunicación
5.3. Opinión Pública
5.3.1. Evolución histórica del concepto de Opinión Pública
5.3.2. Elementos básicos y constitutivos que intervienen en el
concepto de Opinión Pública
5.3.2.1. Opinión y Actitud
5.3.2.2. Persuasión, actitudes y medios de comunicación
5.3.2.3. Los públicos, lo público y la publicidad
5.3.2.4. El sistema de la Opinión Pública
5.3.2.5. El Público y Los Públicos
5.3.3. La formación de la Opinión Pública ¿Quién la crea y dónde se expresa?
5.3.4. El rumor y la conversación
5.3.5. Importancia de los grupos humanos. Grupos de Presión
5.3.6. La influencia de los medios de comunicación en el fenómeno de la
Opinión Pública
5.3.7. Motivación
. 5.3.8. Persuasión
5.4. ¿Qué son las Relaciones Públicas?
5.4.1. Definiciones
5.4.2. Delimitaciones
5.5. ¿Qué importancia tienen las Relaciones Públicas para las ONGs?
5.6. ¿De qué manera pueden servir las Relaciones Publicas a las ONGs
5.7. Lo que producen las Relaciones Públicas
Conclusión
Apéndice
Bibliografía
5
INTRODUCCIÓN
Este trabajo no busca ser un manual de gestión para las
organizaciones no gubernamentales sino una revisión crítica de lo que hasta este
momento se ha teorizado acerca de las ONG como nuevos actores sociales y por
otra parte acerca del Lobbying, esta actividad de la cual tanto se habla y tan
poco se sabe.
Intenta mostrar el ser o deber ser del Lobbying Social para
las ONGs, viendo que actividades debería contemplar a la hora de planificar su
gestión cualquier tipo de ONG.
Está destinado a docentes, estudiantes, investigadores y toda
aquella persona que por diferentes razones se encuentra relacionada a
organizaciones del sector social o lo que es lo mismo a diferentes ONGs.
Será uno de los objetivos del presente trabajo, el
interrogante acerca del porqué de la existencia de tantas ONGs, cuestionándose
también, la causa de que estos nuevos actores de la sociedad, hayan logrado
llegar de diferentes maneras y con diferentes resultados a los rincones más
necesitados, descuidados, hasta ignorados, por un Estado que desde hace ya
varias décadas ha olvidado su razón de ser.
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Otro de los objetivos rondará alrededor del lobbying como
actividad, donde se buscará saber qué es, quiénes lo ejercen (quiénes son sus
sujetos activos y pasivos), cómo y dónde se practica.
El término "Lobbying Social" ha sido un concepto propuesto
por el autor, el cual buscará profesionalizar la actividad de las ONGs a la hora
de gestionar sus intereses y en algunos casos al actuar como grupos de presión
específicos.
En cuanto a la metodología a utilizar, se trabajará en cinco
etapas: primero, se verán las características más importantes de la
Organizaciones No Gubernamentales o no Lucrativas, ahondando en sus objetivos,
actividades, intereses, misión, ética, etc., segundo, se establecerán las
diferencias entre el sector público y el privado, viendo el lugar que ocuparía
lo social, tercero, se realizará una breve descripción de la actividad
del lobby, viendo sus antecedentes históricos, su definición, su regulación
tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, para luego ver cuales deberían
ser sus límites éticos y que rol juegan los valores en esta
actividad, en el cuarto capítulo, se buscará fusionar los anteriores para
hablar del lobby, la ética y la transparencia de las ONGs
Ya en el último capítulo, se verá como las Relaciones
Públicas son una parte integral de un proyecto de gestión de toda ONG y ya el
lector podrá sacar sus conclusiones acerca de que se refiere cuando se habla de
Lobbying Social.
Importante es destacar que a lo largo de estas líneas, los
Valores y la Ética tendrán la función de marcar los límites y de ellos,
establecer las diferencias en el uso del lobbying que realizan los diferentes
actores del escenario político.
7
Continuando con la introducción, se dirá que son muchos los
actores que intervienen en la promoción de causas sociales, tanto los organismos
públicos, como las empresas, los partidos políticos y sindicatos, las
asociaciones profesionales y otras instituciones no lucrativas, que están
llevando a cabo distintas acciones de comunicación con el fin de favorecer la
adopción de determinados valores, hábitos, actitudes, etc.
Pero han sido las Organizaciones No Gubernamentales (ONG)
quienes se han convertido en los verdaderos agentes sociales con un gran peso
específico, no sólo en la resolución de los problemas de las comunidades
desfavorecidas, sino también en las labores de sensibilización, comunicación de
valores y educación de la opinión pública.
Quiero advertir que la metodología de investigación del
presente trabajo será de índole exploratoria y descriptiva, como también que se
ha tenido que basar mucho el presente trabajo en bibliografía americana y
europea, dado que sobre varios temas, el bache de información a nivel local es
muy notorio.
Espero que este trabajo pueda disminuir el vacío de
bibliografía en español sobre el tema, con el que me encontré al encarar el
presente desafío.
8
l. Acerca de la terminología y concepto de ONG:
Con objeto de contar con una terminología común que facilite
la interpretación del texto, se hará un breve comentario acerca de algunos
rasgos comunes que ellas mismas vienen utilizando para definirse:
1.1. Características básicas
a) No Gubernamentales (Son
independientes del Estado):
Nacen de la iniciativa privada y, en principio están
sostenidas por las aportaciones de particulares y por los fondos generados de
las operaciones. La categoría de ONG es relativamente nueva. Su uso
procede originariamente de las organizaciones que trabajaban en los países en
vías de desarrollo, promoviendo el progreso económico y social de los sectores
más desfavorecidos. Es el término más utilizado por los organismos
internacionales (Unión Europea, Banco Mundial, Naciones Unidas) para referirse a
aquellas instituciones que cooperan en el campo del desarrollo económico y que
no están vinculadas al Gobierno.
Desde un punto de vista histórico, resulta lógico que estas
instituciones se calificasen de no-gubernamentales ya que originalmente la
cooperación al desarrollo se articuló fundamentalmente a través de los
gobiernos. En países en vía de desarrollo, tal es el caso de la mayoría de los
países Latinoamericanos, las ONG han venido a suplir, cubrir, cumplir la función
esencial de todo Estado, el cual no es otro que conseguir el bienestar de todos
sus miembros, a través de la puesta en marcha de eficientes políticas públicas,
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en busca del bien común. ¿Qué queremos decir con todo esto?,
ni más ni menos que, la causa de la aparición en forma masiva de ONG´s en
diferentes países es la ineficiente gestión del Estado, entendiendo por gestión,
el funcionamiento de la red social que debe poseer todo país, hablamos de salud,
educación, alimentación, planes sociales, empleo, etc.
Esto por lo que respecta al Gobierno, pero si ahora miramos
al "sector privado lucrativo" (las empresas), debemos definir el segundo término
que más se utiliza a la hora de caracterizar a estas instituciones:
b) No lucrativas.
El concepto no-lucrativo pretende expresar que la actividad
de estas organizaciones no se orienta a la obtención de lucro. Esta noción es la
más utilizada en los Estados Unidos, donde el concepto de Tercer Sector
es de uso infrecuente y se utiliza, por el contrario, el de Sector
No-Lucrativo o Non-profit Sector. Que este tipo de instituciones no
persiga la obtención de beneficios significa, a efectos prácticos, que los
beneficios potenciales que se obtengan están afectos a un límite en su
disposición, lo que en terminología científica se conoce como distribution
constraint. Es decir, la característica diferencial de las organizaciones
no-lucrativas (ONL) la determinaría un imperativo legal: la prohibición de
distribuir beneficios entre sus miembros, directores, patronos, ejecutivos, etc.
Es importante notar que a las ONL no se les prohibe obtener beneficios, sino
sólo repartirlos. Los beneficios generados deberán ser destinados a financiar
sus actividades o, lo que es lo mismo, a ser distribuidos entre sus
beneficiarios.
Entonces si hablamos que sus integrantes no son motivados por
un salario determinado o un beneficio económico, tenemos que pasar a
caracterizar el tercer término:
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c) Son voluntarias:
Este concepto pretende explicar fenómenos tales como la
actividad filantrópica, las donaciones como fuente de recursos o el
"voluntariado", que no sería sino una modalidad distinta de recursos -en este
caso el recurso "tiempo"-, libremente donados a la organización. Lo específico
aquí es el rasgo de gratuidad de las acciones.
Vemos que cada una de estas categorías conceptuales,
consideradas aisladamente, no delimitan de manera adecuada la esencia de estas
entidades. Para quien escribe, el elemento clave es: La misión.
Toda institución nace con ansias de perpetuar su acción. Así,
una organización ineficaz (aquella que consume más recursos que los ingresos que
genera) está condenada a morir. Pero una ONG nace para cumplir con una misión,
que trasciende la mera maximización del beneficio. Siempre y cuando la
organización cumpla con la tarea encomendada dentro del sistema social se
justifica su existencia, pero cuando la misión se agota o se "instrumentaliza"
(encuentra su autogestión de las actividades por las cuales fue creada), la
organización debe redefinirse o replegarse.
De este modo, nos parece que el término que mejor las define
es el acuñado por Mintzberg, que las denomina "Organizaciones
Misionarias"1: no son sólo "organizaciones con misión", sino
entidades que se configuran de tal forma que la única posibilidad del desarrollo
es satisfacer el motivo por el que fueron creadas. Así
1 MINTZBERG, H., "El poder en la organización", Ariel,
1992.
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podemos afirmar que el cumplimiento de la misión es un
imperativo ineludible para este tipo de entidades. La misión define el
propósito, el motivo de la existencia de la organización. Sin este principio
organizacional, la institución no lucrativa podría verse emprendiendo
actividades para las cuales no está capacitada. El concepto de misión como
fuerza conductora permite a la organización decidir sobre la orientación de sus
servicios y sobre el tipo de población objetivo a la que dirigirá su acción.
En las ONG su compromiso les lleva a configurarse de una
forma jurídica, económica y organizativa concreta, de manera que no puedan
desviarse de su auténtico y diferencial objetivo. Todo se pone al servicio de la
misión: ésta se estructura en torno a una organización que no puede sustraerse
del cumplimiento de los fines que justifican su existencia. Todo gira o debería
hacerlo, alrededor de la Misión por la cual fueron creadas.
Esto nos lleva a afirmar que la estrategia de comunicación de
una ONG debe tener en cuenta esta necesidad y evitar caer en una "instrumentalización"
institucional: pasar de conseguir fondos y recursos para cumplir una misión, a
definir una misión y estructurarla en torno a una organización para conseguir
fondos, transformando los medios en fines y éstos en medios.
Por tanto, cuando la ONG se obsesiona por el crecimiento
desmedido, por conseguir recursos sin tener en cuenta su verdadera capacidad
para gestionarlos, y se olvida del verdadero motivo de su existencia, se está
traicionando a sí misma. De ahí la importancia de la política de comunicación
para su presentación ante la opinión pública. Si todas las acciones de
comunicación giran en torno a la captación de recursos y se prescinde de la
dimensión educativa -que siempre debe estar presente-, no se está
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cumpliendo con una parte esencial de la razón de ser de una
ONG: ésta ha de adquirir el compromiso de no distorsionar la realidad y
reflejarla tal y como es, para no caer en la falsa sensibilización que mueve a
recaudar dinero y a ganar audiencias, sin dejar algo para la sociedad.
1.2. Los objetivos de
comunicación de una ONG:
Tradicionalmente se vienen señalando seis objetivos de
publicidad y comunicación de las ONG:
1-
Dar a conocer a la organización: su existencia,
sus elementos diferenciales y sus proyectos.
2-
Crear, mantener y mejorar la imagen de la ONG:
credibilidad, transparencia, logros y rendición de cuentas.
3-
Captar donaciones y subvenciones.
4-
Reclutar voluntarios y nuevos miembros.
5-
Sensibilizar a la población. Dar a conocer las
consecuencias y las causas de la pobreza.
6-
Educación al desarrollo: cambiar hábitos y
valores en la población.
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Estos seis objetivos se pueden sintetizar en dos tipos de
comunicación:
1) Comunicación Publicitaria Institucional:
Dentro de este factor estarían los objetivos que tienen que ver con generar
apoyos tangibles y buscar notoriedad y diferenciación dentro de la opinión
pública. Se trata de favorecer las condiciones que posibiliten la obtención de
recursos y el desarrollo de un grupo de interés amplio en torno a la
organización. Santesmases formaliza aún más esta definición, e identifica
la publicidad institucional con aquella que "promociona la imagen de una
empresa, entidad, asociación o cuestión social con el fin de generar actitudes y
opiniones favorables hacia ella que se traduzcan, posteriormente, en una compra
o aceptación de los productos que vende o de las ideas que promueve"2.
2) Comunicación Publicitaria Social: En este
factor se incluye los objetivos que tienen que ver con la comunicación de
valores y principios que generen un cambio de comportamientos. Se trata de
promocionar la causa social propia de la ONG. Según Kotler y Roberto "es un
esfuerzo organizado, dirigido por un grupo (el agente de cambio) que intenta
persuadir a otros (los adoptantes objetivo) de que acepten, modifiquen, o
abandonen ciertas ideas, actitudes, prácticas y conductas".3
Ambos tienen que compatibilizarse, ya que el primero siempre
va a tener repercusiones sobre el segundo y viceversa. Uno de los problemas de
la comunicación de las ONG es que no han distinguido entre un tipo y otro de
publicidad, aprovechando y apurando al
2 SANTESMASES, Miguel. "Marketing: conceptos y
estrategias". Editorial Pirámide (3ra. Ed.), Madrid, 1996.
3 KOTLER, Philip y Roberto, Eduardo L.: "Marketing
Social", Ediciones Díaz de Santos, 1992.
14
máximo el espacio y el contenido de sus spots publicitarios,
mezclando en todos sus anuncios elementos propios del "marketing social" con
otros de "marketing directo"4.
Una cosa es realizar una campaña de sensibilización, y otra
conseguir recursos para el sostenimiento de la organización. El primer caso está
relacionado con la educación y el segundo con "la venta". Cuando las ONG hacen
publicidad institucional utilizando técnicas de marketing directo, tratan de
captar la atención y la preferencia del potencial donante o voluntario hacia su
organización -destacando aquellos aspectos y características que las diferencian
del resto de entidades-, en otras palabras buscan acciones de diferenciación.
Del mismo modo pretender facilitar el camino para conseguir una respuesta
inmediata. En cambio, cuando llevan a cabo una acción de sensibilización,
su objetivo se centra en educar a la población para que acepte y/o modifique un
determinado hábito, comportamiento o valor, sin que esto suponga establecer un
vínculo con la entidad. El objetivo de comunicación no debe ser sólo conseguir
más dinero, sino también favorecer la comprensión y la adhesión de la
sociedad, y propiciar la participación activa de la población para alcanzar las
metas institucionales.
4 La "Direct Marketing Association" lo define como un
sistema interactivo de marketing que utiliza uno o más medios publicitarios para
poder obtener una respuesta medible y/o transacción en un determinado momento y
lugar. El marketing directo lleva a incorporar en los anuncios algún sistema que
facilite la respuesta del público objetivo. Así, la inclusión de cupones,
direcciones, teléfonos... en los espacios publicitarios contratados por las ONG
procuran acortar la distancia entre el potencial aportante y la institución,
estableciendo mecanismos que propicien su implicación. Esta estrategia de
marketing no es algo nuevo dentro del campo comercial, por lo que será bueno
remontarse a sus orígenes para redescubrir su utilidad y propósito, y ver su
posible aplicación al ámbito no-lucrativo. Ya Hopkins - uno de los clásicos de
la publicidad y considerado el padre de la relación directa anunciante -cliente-
en el año 1927 recomendaba en su autobiografía Mi vida en la Publicidad utilizar
en la publicidad sistemas que movieran a la acción y proponía el cupón como
método más usual: "La gente lo recorta; no deja a un lado el periódico o la
revista, sino que corta el cupón para que le recuerde algo que decidió hacer.
Una mujer lo coloca sobre su escritorio, y un hombre lo mete en el bolsillo de
su chaleco. Así, en algún momento adecuado el cupón aparece para entrar en
acción. Se envía para solicitar una muestra o información adicional. Entonces
tiene usted oportunidad de seguir ese interés". Estos mismos argumentos son
aplicables al caso de marketing de las organizaciones misionarias.
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1.3. La Importancia de resolver el problema institucional.
En busca de la lealtad del grupo de donantes.
Efectivamente, el problema institucional, en contra de lo que
puede parecer más importante que disponer de recursos es saber que estos van a
estar disponibles siempre.
Las acciones de las organizaciones del Tercer Sector
que se dedican a la asistencia social van encaminadas a procurar subsanar una
necesidad de la comunidad de forma permanente, vinculándose con la población
beneficiaria durante un periodo de tiempo suficiente como para garantizar
resultados no reversibles. Esto debe llevar a evitar vacíos en la financiación
de los proyectos a fin de huir de interrupciones, ralentizaciones y abandonos.
Para garantizar un flujo constante de recursos, que posibilite concluir
definitivamente los proyectos y programas, se ha de exigir que las fuentes de
recursos sean estables.
Esta deseable estabilidad se puede conseguir: mediante la
lealtad del grupo de donantes de la ONG, que requiere de un esfuerzo
específico: conocer los motivos que buscan satisfacer con su colaboración,
mantener un contacto periódico y estrecho con cada uno de ellos, fortalecer la
intercomunicación y procurar intensificar aquellas relaciones que trasciendan la
captación de fondos: éstos tienen que venir como consecuencia de la rica
relación que se establece entre la organización y sus aportantes, y no deben
buscarse como único y último fin.
Las donaciones y subvenciones se consiguen usualmente a
través de las campañas de desarrollo de fondos. Su objetivo básico es procurar
tanto captar aportaciones de
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particulares y de instituciones, como sensibilizar a la
opinión pública, siendo un medio de educación al desarrollo y a la solidaridad.
No obstante, cuando se mide su efectividad y su rendimiento se centran en el
volumen de recursos movilizados, olvidando la segunda dimensión identificada que
es, desde el punto de vista estratégico, igualmente importante. Prima una visión
a corto plazo frente a otra a largo plazo y se usan y abusan de imágenes y
mensajes dramáticos que en nada ayudan a la organización.
1.3.1. Solidaridad, piedad y
compasión
Dada la naturaleza del "producto" social que transmiten -la
solidaridad-, las ONG parece que están obligadas a utilizar publicidad
emocional. Al menos ese ha sido el estilo que gran parte de ellas han venido
empleando en sus campañas de sensibilización5. Pero entendemos que,
parte de este uso y abuso, es consecuencia de una mala interpretación de los
conceptos básicos de solidaridad, piedad y compasión.
La solidaridad guía y dirige a la acción. Es una adhesión
circunstancial a la causa de otros que obliga in solidum6. Participa
de la razón y, por tanto, de la generalidad; es capaz de abarcar conceptualmente
una multitud, no sólo la multitud de una clase, una nación o un pueblo, sino,
llegado el caso, de toda la humanidad. Ahora bien, esta solidaridad, aunque
puede ser promovida por el padecimiento, no es guiada por él; si se
5 MARTÍNEZ, J.L., La imagen de las ONG, Editorial
IEPALA, Madrid, 1998.
6 El término "solidaridad" procede de la expresión
latina in solidum, figura del derecho que designa la relación jurídica de
una obligación por la que la totalidad de una cosa puede ser demandada por cada
uno de los acreedores a cualquiera de los deudores. Se trata por tanto, de una
relación de obligación que hace que todos los deudores, incluso singularmente,
respondan de la deuda, y esto significa que todos son responsables de ella,
porque cada uno responde de la deuda entera. La solidaridad expresa al mismo
tiempo dos cosas: 1) la unión o vinculación entre las personas; 2) la
responsabilidad recíproca individual y personalizada respecto de cada uno y de
todos en conjunto" (ORTEGA, P, MINGUEZ, Ramón y GIL, Ramón, Valores y Educación,
Ariel, 1996, p. 96).
17
compara con el sentimiento de la piedad, puede parecer fría y
abstracta. Efectivamente, la piedad -según el diccionario de la Real Academia-
tiene que ver, en una de sus acepciones, con la lástima. Es un enternecimiento
excitado por los males de otro; es un estado de ánimo afligido por un suceso
triste o doloroso. La compasión es una pasión: lo contrario a la acción. Se
siente como la conmiseración hacia quienes sufren penalidades.
Así lo explica
Hannah Arendt:
"La solidaridad queda circunscrita a ideas -el honor, la
dignidad- y no a ninguna especie de "amor" por los hombres. Debido a que no
siente a lo vivo y guarda, desde el punto de vista de los sentimientos, sus
distancias, la piedad puede tener éxito allí donde la compasión fracasará
siempre; puede abarcar a la multitud y, por consiguiente, al igual que la
solidaridad, tomar asiento en la plaza pública. Pero la piedad, en oposición a
la solidaridad, no mira con los mismos ojos la fortuna y la desgracia, los
poderosos y los débiles; sin la presencia de la desgracia, la piedad no
existiría" 7.
La solidaridad nace de la conciencia de que todos los hombres
somos iguales, y por tanto no se puede dejar solo al que tiene un problema que
le sitúa en inferioridad de condiciones. Ésta lleva al ser humano a relacionarse
con todas las personas que pueda para prestarles su mejor servicio. La
solidaridad es anterior a la propia sociabilidad. Los hombres no son solidarios
porque son sociables, sino que son sociables porque son
7 ARENDT, Hannah, "La cuestión Social", en Sobre la
Revolución, Ediciones de la Revista de Occidente, Madrid, 1967.
18
solidarios. Se vive la solidaridad permanente cuando la
persona tiene la convicción profunda de que los demás tienen derecho a recibir
su servicio8.
En este sentido, la solidaridad se puede entender, citando a
Ortega y Gasset, como: "una acción en que intervienen dos sujetos agentes de
ella -yo y el otro-; una acción en que va inserta, interpenetrada e involucrada
la del otro y que es, por tanto, inter-acción".9
Como apuntan Ortega, Miguel y Gil10, la
solidaridad sigue un itinerario que es preciso conocer antes de plantearse
cualquier acción de comunicación que requiera una respuesta por parte de la
audiencia objetivo:
1.
Toma de conciencia de las situaciones de
marginación y pobreza de individuos y pueblos.
2.
Descubrimiento de las causas que producen la
marginación y la pobreza.
3.
Reconocimiento de la dignidad de toda persona como
fin en sí mismo y no como medio para otros fines.
4.
Toma de conciencia del carácter global de los
problemas que afectan a la humanidad, cuya solución demanda la respuesta de
todos.
5.
La solidaridad en mi conducta personal.
6.
Compromiso y formas de actuación. Cómo ser
solidario.
Entendemos que esta última es la pregunta clave, la que más
interés tiene para los objetivos de comunicación de la ONG, ya que es la
culminación de todo el proceso de
8 YEPES, R., Fundamentos de Antropología, EUNSA, (2ª ed.),
Pamplona, 1997.
9 ORTEGA Y GASSET, J., "El hombre y la gente II", El
Arquero (Revista de Occidente), Madrid, 1967.
10 ORTEGA, P, MINGUEZ, Ramón y GIL, Ramón. Valores y
Educación, Ariel, 1996.
19
educación en la solidaridad (la internalización del
valor se demuestra por la acción), y tiene como fruto inmediato el apoyo
material a la institución responsable de la misma. Se estarían, por tanto,
cumpliendo los dos objetivos de comunicación que persigue la ONG.
Por tanto, la movilización de voluntarios y de donantes que
se vinculan de forma estable es el modo más operativo de traducir la solidaridad
en respuesta. Pero esta movilización, insistimos, no consiste únicamente en una
excitación puntual que propicie una aportación esporádica (sea de tiempo o de
dinero), sino que deberá buscar la vinculación permanente (la solidaridad, como
cualquier otro valor humano, se consigue adquirir por la repetición de actos).
Además, se deben evitar los planteamientos benéfico-asistenciales, que no
persiguen más que la satisfacción inmediata de problemas personales, y se deberá
dar paso a una acción voluntaria que asuma que el verdadero protagonista es el
otro (el beneficiario). Sólo entonces su aportación será enriquecedora y
constituirá una ayuda real a la comunidad que se dice querer ayudar.
1.3.2. Conocer los motivos y
actitudes que están detrás del donante
Si queremos apelar a la razón, para que nuestra comunicación
sea efectiva, parece lógico preguntarse por los motivos (explícitos o no) que
están detrás de toda aportación: estudiar al donante y al adoptante en su
comportamiento de implicación social. Fruto de su conocimiento sacaremos pautas
y criterios para la elaboración de campañas de comunicación que ayuden a
conseguir tanto los objetivos institucionales como los sociales de la
comunicación de las ONG.
20
A este respecto puede sernos útil el "hallazgo" de la
National Commission on Philantropy and Civil Renewal (1997). Según los
autores del informe, cuatro son las razones que pueden justificar la implicación
de una persona con una causa promovida por una entidad del Tercer Sector:
a)
por propio interés: espera recibir algo
tangible a cambio.
b)
por autosatisfacción y autocomplacencia: el
acto de donación, por sí mismo, reporta satisfacción a quien lo hace.
Las declaraciones de Jeffrey D. Jacobs, presidente de Oprah
Winfrey's Harpo Entertainment Group y, según Business Week, uno de los
principales donantes de organizaciones de protección de la infancia en los
Estados Unidos, pueden sernos de utilidad para comprender esta motivación:
"Cuando firmas el cheque, sientes que tienes poder para cambiar las cosas".
c)
por altruismo: me complazco en el bien que
genero en la persona que ayudo.
Esta es la razón que justifica por qué Catherine S. Muther,
vicepresidenta de Cisco Systems Inc., donó tres millones de dólares a una
fundación dedicada al desarrollo de las carreras profesionales de mujeres.
"Estoy interesada en hacer algo por ayudar a las mujeres y a las jóvenes a
mejorar su nivel de bienestar".
d)
por compromiso: doy, simplemente, porque
creo que debo hacerlo, porque quiero. Así parece entenderlo James D. Watkins,
multimillonario americano que repartió, en el año 1996, diez millones de dólares
entre distintas labores benéficas: "Nadie de mi familia tuvo nunca suficiente
dinero como para ir regalándolo. Ahora que dispongo de
21
una magnífica situación económica, entiendo que estoy
obligado a devolver a la sociedad la ayuda que me prestó para llegar a esta
situación, apoyando a otros para que salgan adelante".
Si pensamos que todas las personas responden positivamente a
los mismos estímulos, podemos derrochar muchos esfuerzos que, de otro modo,
habrían podido dar frutos. Es cierto que estas motivaciones no se dan
aisladamente, sino que se apoyan unas a otras dando como resultado la aportación
efectiva, pero es necesario tener en cuenta que unas pueden pesar más que otras.
Vemos así que es imprescindible conocer al potencial
aportante: saber cuáles son sus intereses, qué es lo que pide de la
institución cuando la apoya económica y socialmente. Empiezan a perfilarse
algunos rasgos e intereses comunes en las personas que suelen implicarse en
labores altruistas. Podemos sintetizarlos en dos:
a)
El donante prefiere dar su dinero a organizaciones
que se centran en objetivos concretos, tangibles, sobre proyectos bien
definidos, con un impacto directo sobre los beneficiarios.
b)
Los donantes buscan organizaciones centradas en
cumplir su misión, que dispongan de elementos y criterios de evaluación acordes
con los objetivos y con la misión de la institución. Que se evite la dispersión.
Les gusta saber qué se hace con su dinero: cuánto se gasta en mantener la
estructura y cuánto llega al beneficiario. Por tanto, los conceptos clave son
focalización, control e impacto.
22
Asimismo, es bueno anticiparse a las posibles circunstancias
que envuelven al potencial aportante y que pueden influir sobre la cuantía de su
donación y el grado de su implicación. ¿Puede afectar en la aportación el
mecanismo de hacerla efectiva, los plazos, etc.? ¿Disminuyen las aportaciones si
se incrementan las actividades comerciales, si se generan fuentes alternativas
de recursos? ¿Se "compite" con otras causas?; es decir, ¿el aportante da a otras
instituciones? ¿Cuál es la relación entre los valores del donante y su
donación?... Hacer todo esto implica seguimiento personal, dedicar tiempo y
atención, de forma que se garantice el éxito en la consecución del objetivo de
generar sentido de pertenencia. Si bien es cierto que el número de donaciones
captadas y de voluntarios reclutados es una buena medida del grado de adopción
de los valores que toda ONG intenta transmitir a la sociedad, no es esto
exclusiva y prioritariamente lo que buscamos en las campañas de comunicación.
Más bien, tratamos de fortalecer la relación que tenemos con todos los miembros
de nuestro grupo de interés, de forma que los recursos vengan como consecuencia
de ese trato.
1.4. Las alianzas estratégicas
en el sector social como fuente legítima de poder:
Si tenemos en cuenta la situación que se ha dado en el sector
privado-empresarial en los últimos 15 años, con el "boom" de las alianzas
estratégicas, y si somos conscientes de los resultados exitosos que lograron una
gran cantidad de empresas cuando decidieron comenzar un proceso de reingeniería
institucional, realizando alianzas estratégicas con otras empresas, debemos
preguntarnos: ¿por qué en el sector social no ha sucedido lo mismo (salvo
contadas excepciones), cuando un proceso de tal naturaleza puede ser un
23
primer paso, para la búsqueda de un poder institucional tal,
que permita ejercer una presión importante ante la administración nacional, y
yendo un poco más lejos, ante diferentes organismos internacionales?.
Teniendo en cuenta el prólogo anterior, vamos a profundizar
el tema de las alianzas estratégicas en el sector social, mencionando algunos
ejemplos, definiendo conceptos específicos del tema e intentando demostrar que
es posible trasladar ciertos modelos de alianzas estratégica, propios del sector
privado-empresarial, al sector social, donde se encuentran aquellas
organizaciones que serían las actoras de la actividad del lobbying.
1.4.1. Un proceso de
reingeniería institucional
Desde que el hombre es hombre hace alianzas para conseguir lo
que necesita, efectuar transacciones y lograr fines comunes. Se habla de
alianzas estratégicas cuando éstas se producen en el ámbito de las
organizaciones.11
Se habla de alianzas estratégicas cuando éstas se producen en
el ámbito de las organizaciones, es decir cuando los que establecen vínculos
entre sí son grupos, entidades o instituciones. La estrategia de establecer
alianzas constituye una tendencia que se observa desde hace algún tiempo en los
países del primer mundo y comienza a aparecer en la Argentina. El conocimiento
de las experiencias de esos países posibilita tomar ideas, adaptarlas y
encontrar nuevas variantes para acelerar los procesos de colaboración
interinstitucional.
11 Gabriel Berger. "Alianzas estratégicas en
organizaciones sin fines de lucro". Papeles de trabajo. 2002.
24
Este fenómeno se da con mayor fuerza en el mundo empresarial
desde hace 15 años y en la actualidad empieza a producirse en el sector de las
organizaciones sin fines de lucro. Esta nueva realidad generó un proceso de
revisión y rediseño de las relaciones entre los actores institucionales.
El proceso de reingeniería de las relaciones institucionales
en el sector social muestra un marcado impulso hacia las fusiones, hacia las
asociaciones formales entre entidades, los contratos y los acuerdos informales
de intercambio.
Las alianzas en el interior del sector social adoptan la
forma de unión entre entidades sin fines de lucro, entre organizaciones de
distintos tamaños y especialidades y también entre grandes entidades de bien
público –que tienen dificultades para el acceso directo sobre grupos de su
interés– y organizaciones de base –que son pequeñas y tiene un mayor contacto
con la población beneficiaria a que quieren llegar las grandes entidades–
También pueden darse alianzas de entidades sin fines de lucro
con empresas privadas u organismos estatales, o formarse consorcios de múltiples
organizaciones.
Esta tendencia se desata por una serie de disparadores
contextuales, como el creciente achicamiento del estado, un fenómeno general que
no se produce sólo en Argentina. Se está produciendo una profunda redefinición
del contrato social y un recorte de las obligaciones del estado en la prestación
de servicios públicos. Las organizaciones deben reaccionar frente a este recorte
de financiamiento público para responder a las crecientes necesidades que se
expresan en la sociedad.
25
Simultáneamente, se percibe un aumento de las necesidades de
amplios sectores de la población: cada vez hay más personas en situación de
marginalidad y exclusión. Esta situación es provocada, en parte, por la
reestructuración económica y social. El achicamiento del estado se produce en un
contexto sin estructura de contención social que posibilite a los excluidos
reinsertarse y adaptarse a la nueva realidad. El hecho de que cada vez haya
menos personas en condiciones de pagar por servicios produce una disminución de
la demanda, y esto a su vez genera competencia entre las entidades –con o sin
fines de lucro– en los distintos campos para captar al sector de la demanda que
sí puede pagar el servicio, para mantener una porción del reducido
financiamiento público de que se dispone y para conseguir los escasos fondos que
circulan.
También inciden las expectativas de calidad y profesionalidad
de las entidades, que cada vez son mayores. El mejoramiento en el sector
servicios, debido en parte a las privatizaciones, y la mayor atención de las
empresas a la calidad total se traslada a las entidades sin fines de lucro. Es
frecuente ver que para sobrevivir las organizaciones intentan captar a aquellos
que sí pueden pagar por servicios o corren detrás de los fondos disponibles;
esto provoca una expansión que no está enfocada en la misión y dificulta la
diferenciación de las entidades. Como las organizaciones sin fines de lucro
nacen por la necesidad de la gente de trabajar sobre un tema que le preocupa, es
natural que haya varias entidades que hacen lo mismo y que sea difícil
diferenciarlas. Esto pone de manifiesto la necesidad de alianzas: si hacen lo
mismo y cuesta diferenciarlas ¿por qué no colaboran entre sí?
26
Varios factores contribuyen a facilitar las uniones: los
avances tecnológicos en el procesamiento de la información y en las
comunicaciones permiten manejar varias organizaciones de manera centralizada; el
cambio estructural interno de las organizaciones, que pasa de estamentos
jerárquicos a formas más horizontales con diálogo fluido entre los participantes
contribuye a una estructura más participativa e inclusiva. La creciente
utilización de asociaciones, alianzas y redes genera un efecto multiplicador.
Colaborar es mejor que competir
La decisión de realizar una alianza implica un gran desafío.
Es fundamental decidir qué programas y servicios son centrales y no recargar a
la organización de actividades de apoyo. Hay que aprender que en el mundo de hoy
compartir es más efectivo que competir. Esta idea es resistida en la medida en
que participamos de una cultura "caníbal" en la que impera el "sálvese quién
pueda". Sin embargo, las experiencias exitosas de trabajo conjunto nos
demuestran la ventaja de la actitud de colaboración por encima de la idea de
competencia salvaje.
1.4.2. ¿Qué es una alianza?
Una alianza es una relación institucional entre entidades
distintas para lograr objetivos conjuntos, desarrollar programas y proyectos de
interés mutuo y enfocar problemas comunes en forma coordinada. Cada parte aporta
sus cualidades y capacidades y la relación entre ellas define la conveniencia de
la asociación: tienen voluntad de cooperar y asumir riesgos y recompensas en
forma conjunta y un compromiso intensivo y durable de trabajar para resolver los
obstáculos que se interponen.
27
La relación es continua y creciente, fluida por naturaleza.
Su duración depende de la sinergia que se cree entre las organizaciones; puede
comenzar como algo efímero, y prolongarse en el tiempo. Este tipo de relaciones
se auto-replican y reproducen. Cuando la relación es exitosa, las partes se
interesan por continuarla, incorporar proyectos y crecer juntos.
Entre los beneficios de una alianza es posible consignar las
ventajas de hacer más con menos recursos, reducir los costos fijos, ampliar la
base de clientes, desarrollar nuevas fuentes de financiamiento, alcanzar metas
más ambiciosas, tener mayor flexibilidad para compartir recursos en forma
temporal, acceder a recursos especializados, alcanzar mayor cobertura
geográfica, facilitar el control, generar en los participantes un sentimiento de
comunidad y posibilitar un mayor compromiso y satisfacción personal.
1.4.3. Modelos de asociaciones
estratégicas:
La que sigue es una lista de los modelos de alianzas
estratégicas más frecuentes y algunos ejemplos que los ilustran y clarifican
pero en modo alguno agota las posibilidades y variantes de asociaciones, que
quedan libradas a las necesidades e imaginación de los participantes de una
alianza.
• Nuevos emprendimientos (joint venture). Un nuevo
proyecto es encarado en forma conjunta por dos o más entidades. ORT Argentina y
la oficina latinoamericana del Join Distribution Committee crearon de forma
conjunta una red informática que no hubieran podido concretar cada una
individualmente. Otro ejemplo es el posgrado en organizaciones sin fines de
lucro que montaron conjuntamente la Universidad de San
28
Andrés, la Universidad Di Tella y el Centro de Estudios de
Estado y Sociedad (CEDES).
• Procesos o funciones compartidas. Por ejemplo,
varias entidades que comparten una misma administración.
• Provisión de servicios. Una entidad puede proveerle
a otra servicios de imprenta, banco de datos, traductores, u otros. La imprenta
Manchita, de la Fundación Marco Avellaneda, por ejemplo, provee todos los
servicios de imprenta que contrata Fundación Compromiso.
• Promociones y ventas complementarias. Una entidad
dicta un curso y otra edita los materiales producidos.
• Consorcios de recursos. Clubes de compras para
adquirir alimentos o útiles escolares a un costo menor. Es el caso de las redes
de guarderías de Cáritas, que realizan las compras de insumos en forma para
obtener mejores precios.
• Propiedad compartida. Un hospital es comprado en un
50% por una entidad con fines de lucro que comparte con la organización el
gobierno del hospital.
• Gerenciamiento. Se contrata la capacidad gerencial
pero el gobierno o dirección sigue siendo de la entidad propietaria. Una
modalidad que está comenzando a utilizarse con frecuencia en la Argentina entre
los clubes de fútbol; algunos de ellos ya contrataron a
29
la empresa Nuevos Clubes Argentinos para que se haga cargo
del gerenciamiento administrativo.
1.4.4. Fondos para causas
sociales
En la sociedad argentina hay una conciencia creciente que la
disminución de los recursos del estado, –incluso el término ‘servicios
públicos’– implica el trabajo de una entidad sin fines de lucro. En la ciudad de
Buenos Aires es claro el ejemplo de los hospitales y las escuelas públicas,
donde el gobierno municipal paga la planta funcional pero el mantenimiento y
mejoramiento de las instalaciones y servicios está a cargo de las asociaciones
cooperadoras.
En algunos casos se presentan problemas sociales tan graves
que no alcanza con la asociación de dos entidades y se hace necesario involucrar
a varios sectores. Entre 1992 y 1995 existió en la provincia de Córdoba una mesa
de concertación de políticas sociales para el mejoramiento de las condiciones de
vida de los habitantes de las villas de emergencia, de la que participaba una
unión de organizaciones de base de las villas, cuatro organizaciones no
gubernamentales y el gobierno de la provincia. Las agrupaciones pequeñas tenían
un contacto directo y permanente con la gente, las cuatro ONGs, su capacidad de
dar ayuda y el gobierno, interés en que esa ayuda llegará a la gente.
A la hora de recaudar fondos, las campañas unificadas entre
varias entidades son mucho más efectivas que las desarrolladas por una
institución en forma aislada; recaudan
30
mucho más porque generan mayor credibilidad. Además, por lo
general, para el donante es más cómodo donar a una campaña unificada que a
muchas por separado.
En Estados Unidos, la campaña se llama United Way y los
aportes se canalizan a través de los recibos de sueldo de los voluntarios en los
lugares de trabajo. Las empresas también hacen sus aportes y sus ejecutivos
participan del comité de conducción de la campaña. Hay campañas anuales y otras
específicas para proyectos puntuales, que deben estar coordinadas con las
primeras. Las entidades que participan de los beneficios se comprometen a no
hacer campañas por su cuenta
1.4.5. Modalidades de Alianzas
con empresas
Existen muchas modalidades en las que las empresas pueden
concretar aportes al sector social:
• Filantropía corporativa. Es cuando la empresa hace
una donación sin expectativas de recibir nada a cambio, el móvil es devolver
algo a la comunidad en la que opera. Es el caso de las fundaciones empresarias.
La Fundación Arcor de Argentina tiene un premio a la investigación económica que
no tiene nada que ver con el propósito de la empresa y a lo sumo le significa un
poco de publicidad. La Fundación Bunge & Born realiza un programa de apoyo a
escuelas de fronteras y entrega premios en distintas actividades, pero el grupo
no realiza publicidad con esas obras.
• Estrategias de responsabilidad social. El fin de la
empresa incluye maximizar su rentabilidad económica y además aumentar su
contribución social. La fundación Arcor realiza donaciones a escuelas en cada
lugar donde la empresa tiene plantas, como una
31
contribución con la comunidad a la que pertenecen sus
empleados y una manera de generar consumo. La empresa editora de la guía Páginas
Doradas durante un período de 1997 colocó en numerosas esquinas de la ciudad de
Buenos Aires contenedores donde el público podía depositar sus guías viejas para
donar el papel a Cáritas Argentina. De este modo, además de promover la conducta
socialmente responsable del reciclado de papel, Páginas Doradas convocaba a sus
clientes a contribuir con Cáritas.
• Filantropía estratégica. La donación se hace con un
interés comercial específico, como cuando una empresa hace donaciones en un
mercado en el que quiere entrar. La Fundación Banco Mayo lanzó, con el apoyo de
la Presidencia de la Nación, un centro de apoyo a nuevas empresas dirigido a
pymes, que son el perfil de los clientes que tiene ese banco.
• Marketing de causas o marketing filantrópico. Son
campañas de recaudación de fondos para entidades sin fines de lucro que se
desarrollan en forma conjunta con programas promocionales de la imagen y
productos de una empresa. En 1983, American Express realizó en Estados Unidos
una campaña en la que por cada compra realizada y por cada nueva tarjeta emitida
se haría una donación para restaurar la estatua de la libertad. La empresa
invirtió seis millones de dólares en la campaña y pudo donar dos millones. Las
compras con la tarjeta subieron un 28% y la solicitud de tarjetas nuevas aumentó
un 40%. Para American Express fue un gran negocio y para la gente la posibilidad
de auspiciar una importante causa: la restauración de uno de los principales
símbolos que identifican a la ciudad de Nueva York. En la Argentina, la empresa
de cosméticos Revlon y FUCA, una organización que trabaja en la prevención,
docencia e investigación sobre cáncer, se unieron en la campaña que se llamó
"Beso de Vida". La
32
campaña, de tres meses de duración, puso al cáncer en
vidrieras y exhibidores de todas las perfumerías del país. La persona que
compraba un nuevo rouge que Revlon lanzaba al mercado local donaba 2 pesos para
una campaña de prevención de cáncer de mama y recibía una tarjeta con
información y consejos para adoptar conductas saludables.
• Auspicios y sponsoriaciones. Son relaciones más
continuas y de más largo aliento entre una organización y una empresa en las que
la imagen de ésta se mezcla con la publicidad de la causa auspiciada. Es el caso
del auspicio de Carta Credencial a la construcción de un hogar para los chicos
del interior que viajan a Buenos Aires para tratarse en el Hospital Garrahan.
• Premios e incentivos. Las empresas compran productos
o servicios a entidades sin fines de lucro y los entregan como premios,
obsequios o incentivos entre sus clientes o empleados. Este es el caso de las
empresas que envían como salutación de fin de año tarjetas de Navidad o
almanaques que producen para desarrollar fondos distintas entidades sin fines de
lucro. La Fundación Vida Silvestre edita una revista con su nombre que financia
Laboratorios Roemmers. Además de los suscriptores de la Fundación y de quienes
la adquieren en el puesto de diarios, cada ejemplar de la revista es recibido
por el personal y los clientes de la empresa farmacéutica.
La constitución de una alianza con una empresa requiere
conocer al socio, que debe ser estudiado a fondo. También conlleva un dilema
ético: el de evitar que las organizaciones sociales sean utilizadas para
ocultar y favorecer el olvido de situaciones y hechos perjudiciales para la
comunidad. En este sentido, las empresas petroleras suelen estar muy interesadas
en trabajar con entidades ecológicas, o las tabacaleras y
33
cerveceras con entidades que trabajan con la juventud. Tanto
la empresa como la organización sin fines de lucro deben cuidar su imagen y, por
lo tanto, tener claro con quién constituyen una alianza, a quién donan o de
quién reciben donaciones.
El mayor beneficio que una empresa puede obtener al aliarse
con una organización comunitaria es demostrar que es una compañía comprometida
con los problemas de la sociedad y así pulir su imagen corporativa. Una alianza
con una organización comunitaria le brinda además la posibilidad de
diferenciarse, hacer algo distinto, sorprender, romper el umbral de la
insensibilidad a las campañas y de esa manera atraer a los clientes que apoyan
una causa determinada, aprovechando el capital intangible de las entidades sin
fines de lucro: su credibilidad.
En Argentina es frecuente que las empresas hagan donaciones
pero pidan mantenerse en el anonimato, que no se publicite ese hecho. Esta
realidad, que se debe a que hay pocas entidades sociales conocidas y
consideradas creíbles, se constituye en un grave problema de credibilidad para
el sector social.
Algunas claves para formar alianzas viables son:
- Identificar las necesidades que se quiere resolver y las metas
a alcanzar.
- Definir a qué tipo de entidad uno quiere aliarse.
- Fijar los límites de la colaboración.
- Generar consenso para la toma de decisiones críticas, cuidando
que las partes mantengan el sentimiento de propiedad y pertenencia.
- Generar confianza. Se logra trabajando y haciendo concesiones
mutuas.
- Estimular una comunicación fluida y constante.
34
- Diseñar estructuras de liderazgo y niveles de compromiso y
responsabilidad.
- Comprometer los recursos adecuados. Una alianza requiere
inversión de tiempo, energía, emoción y fondos.
Si las organizaciones sin fines de lucro eligen sus socios
cuidadosamente y la relación es manejada en forma óptima, las alianzas
estratégicas pueden ayudarlas a alcanzar y financiar metas, a gerenciar mejor
sus recursos humanos y materiales, y a fortalecer su capacidad de servir a sus
miembros, a sus clientes, a sus contribuyentes y a la comunidad en general.
35
2. Lo público vs. Lo privado. ¿Y Lo social dónde se sitúa?
2.1. Características de su comunicación
Considero que cuando estamos realizando un trabajo sobre la
comunicación en el Tercer Sector, el sector social, no podemos dejar de realizar
una breve descripción de las diferencias comunicativas existentes entre el
sector público y el sector privado, para luego sí, pasar a ver como el tercer
sector, donde encontramos a las ONGs, tiene su propia lógica, y dentro de esta
es donde ubicamos al lobby como una de sus herramientas (creemos que la mas
poderosa), con la cual intentan cumplir sus "macro-objetivos" que se encuentran
plasmados en su Misión.
En los últimos meses de 2003, tuve la oportunidad de
participar de un Seminario, organizado por una consultora especializada en
comunicación para el sector social, donde dentro de una variedad de temas, se
debatió acerca de las características de la comunicación utilizada en el sector
público y la utilizada en el sector privado, estableciendo puntos incompatibles
muy claros.
De aquel seminario, me surgió la idea de introducir en el
presente trabajo una breve descripción de las diferentes características que
poseen lo público y lo privado, siempre hablando en términos de comunicación,
gestión, acción1; para luego ver donde debería
1 En este apartado me veo obligado a decirle al lector
que para el autor del presente trabajo, comunicación y acción, son hojas de un
mismo árbol, el árbol de la gestión. Es obvio que para fundamentar mi idea, debo
mencionar a Joan Costa (con quien comparto el concepto de comunicación), quien
en unos de sus tantos libros nos dice que: "Actuar y comunicar es lo mismo. Una
se contiene en la otra, y no se pueden separar mas que artificialmente, y
siempre en detrimento de una de las dos". "...toda acción energética, al
igual que todo acto de comunicación, es portadora de significados, es decir, de
información...". La comunicación es el vehículo, pero lo que este vehículo
transporta es lo que Shannon separó como –información-: los valores. Y
son estos valores los cimientos de la Misión de cada una de las
36
ubicarse lo social, ya bien junto a lo público, junto a lo
privado, o venir a instalarse por fuera de los dos.
organizaciones no gubernamentales, y unificando estos dos
últimos, los valores son la esencia de lo que Mintzberg dio en llamar:
Organizaciones Misionarias.
Teniendo en cuenta la hipótesis planteada, pasemos a ver
precisamente las características diferentes entre lo público y lo privado:
Comunicación pública vs.
Comunicación privada
Antes de pasar a observar las diferencias entre ambos
sectores, aclaremos que tomaremos lo público y lo privado bajo la esfera de la
comunicación, dado que partimos de la idea de que comunicar, es simplemente,
"poner algo en común", y de esta puesta en común surgirá el espacio público,
espacio dedicado al "debate de ideas".
Aquí, en este versus, el punto central es la naturaleza de
los actores, de donde se desprenden las diferencias en los ámbitos de acción:
- - En cuanto a las técnicas de comunicación podemos decir que son
similares, pero la diferencia radica en el grado de autonomía de uno y
otro, donde lo público (por su característica) no tiene tanta autonomía, como
lo privado. Dado que por pertenecer a la esfera pública se encuentra más
expuesta a las exigencias de la sociedad, es decir, tienen que dar cuenta de
sus hechos en una forma casi sistemática, y es aquí donde queda mejor
demostrado la relación acción-comunicación. Lo público no posee la autonomía
que si puede poseer lo privado.
37
- - Exposición y aparición. Si tenemos en cuenta el párrafo superior, cuanto
menos autonomía, necesita más exposición y aparición. Debe estar continuamente
publicitando sus actos ante la opinión pública, para lograr un alto grado de
transparencia.
- - Funciones de la comunicación. Donde existe una comunicación que defiende
posiciones particulares, tal el caso de lo privado, y otra comunicación que
construye "lo común". Y, ¿qué es lo común?, ni más ni menos que
el objetivo del Tercer Sector. En otras palabras, "lo que se construye en
el escenario público a través de la comunicación"2, y hablamos
de construcción porque lo común no esta dado.
- - Diferencia en el entorno de actuación. Lo privado actúa casi
exclusivamente en el "mercado", y lo privado lo hace en la fábrica de lo
común: "la comunidad".
2 Dr. Luciano Elizalde, en Seminario: "Comunicar, el desafío del Tercer
Sector". Octubre de 2003.
38
2.2. Actores y ámbitos de comunicación:
|
PÚBLICO |
PRIVADO |
|
ESTADO |
Actúa en el marco del derecho
positivo |
Partidización y fraccionamiento
|
|
ONGs |
Actúa por construcción de lo
común |
Responde a intereses
particulares |
|
MOVIMIENTOS |
Construir lo común como
protesta o |
Mantiene sus propios intereses
|
|
SOCIALES |
Reclamo |
|
EMPRESAS |
Externalidades (relación con la
comunidad) |
Intereses particulares
|
|
positivos y negativos
|
AMBITOS
ACTORES
39
Ahora bien, ¿qué es lo que busca demostrar este cuadro?, ni
más ni menos que, la distancia existente entre los dos sectores. Podemos
observar que en el sector público la base de cualquier institución es "lo común"
(cosa que desarrollamos antes), y si hablamos de lo común, debemos hablar de su
origen, que como bien sabemos es la comunicación, orientada al entendimiento
para la construcción de lo común. Quedando claro que el sustento de las
instituciones del sector privado son sus intereses particulares.
2.3. El desafío del Sector Social
Después de haber establecido las diferencias entre lo público
y lo privado, debemos preguntarnos ahora: ¿Dónde se ubica lo social?
Es evidente que debemos enfocarnos dentro del sector público,
pero, ¿dónde?. Pues bien, allí "donde el Estado brilla por su ausencia", estos
lugares son infinitos (de ahí la infinidad de organizaciones dedicadas a
diferentes misiones), y escuchando las demandas de la sociedad civil, podremos
respondernos con total exactitud, aquel dónde.
2.3.1. ¿Por qué el Estado necesita del sector social?
"Aun si no hubiera reducción de partidas presupuestarias, aun
si los estados no estuvieran en retirada, hay una limitación inherente en su
capacidad para resolver los problemas sociales".3
3 Richard Schubert, en revista Tercer Sector, Fundación
Del Viso, número 30, año 7.
40
2.3.2. Panorama Internacional
En Estados Unidos, Europa Occidental y otras zonas del
planeta es un fenómeno común la retirada de los estados, por diversas razones,
de la acción social, la salud, la seguridad social, y otras áreas relacionadas
con las necesidades de las personas y los grupos humanos en una comunidad.
Después de la Guerra Fría, muchos pensaron que los beneficios
de los habitantes de los países del primer mundo se extenderían a lo largo del
planeta. Pero eso no ocurrió. El hecho de que el fin de la paz supervisada
políticamente diera paso a las tormentas de los permanentes enfrentamientos
étnicos hizo que todo el mundo parezca más inseguro. Cada día se invierten más
recursos para construir sistemas de defensa más o menos efectivos, o en acciones
ofensivas en nombre de cada vez más grupos de la sociedad.
La creciente interdependencia de las economías y las monedas
nacionales vincula a todos los pueblos, liga inexorablemente a unos con los
vaivenes de las economías de los otros y hace que los países deban actuar en
conjunto. Esta interdependencia ha contribuido a las enormes presiones sobre los
gobiernos para que se retiren tanto como sea posible de las áreas sociales,
aunque esta actitud no parezca ser la más adecuada para asegurar la
supervivencia nacional y social.
La gente razonable en todo el mundo considera que los
problemas sociales le competen menos a la economía que al hecho de que los
recursos son consumidos en otras áreas –como la creciente militarización– y
entonces interpreta la reducción de los fondos para fines sociales como un
desvío de recursos. El dato clave lo constituye el hecho de que
41
los diarios de todo el mundo y las publicaciones
especializadas como The Economist o The Financial Times dan cuenta de cómo los
estados limitan los gastos para causas sociales.
En la mente de los ciudadanos se ha instalado la sensación de
que las partidas presupuestarias para gastos sociales se reducen.
En muchos países la modernización de la infraestructura fue
dejada de lado durante años, pero la sociedad de la información requiere que se
construya la capacidad de interacción de sus instituciones y empresas. La
modernización y adecuación de caminos y rutas, autopistas y puentes requiere de
grandes inversiones en infraestructura.
El envejecimiento de la población es otro de los desafíos
pendientes. En algunos países como Estados Unidos la población de la tercera
edad es un grupo muy significativo que consume una enorme parte del gasto en
salud, que a su vez constituye una porción muy importante del producto bruto del
país.
El SIDA es otro de los desafíos que enfrentan las sociedades
actuales. Detectado a fines de 1982, a los hematólogos les llevó alrededor de un
año empezar a entender las
42
consecuencias del extraño fenómeno que habían detectado.
Ahora se sabe que para fines de siglo habrá 200 millones de personas infectadas
con el virus del SIDA alrededor del mundo y la sociedad mundial no ha empezado a
tomar conciencia del impacto que tiene esta realidad.
2.3.3. ¿Por qué la sociedad argentina necesita del sector
social?
"Dada la creciente importancia que en el mundo está asumiendo
el sector social, ¿no estamos simplemente imitando lo que nos llega de afuera?".4
En realidad existen razones de orden cultural e histórico, político y
económico, y filosófico que sostienen el desarrollo del sector social en
Argentina.
La creciente importancia que en el mundo entero está
asumiendo el llamado "sector social" obliga a preguntarse si no estamos
simplemente imitando lo que nos llega de afuera. Si existe, en efecto, una
verdadera necesidad de promover en nuestro país, junto al sector público y al
sector de las empresas privadas con fines de lucro, un sector social que no sólo
se diferencie de ambos por rasgos negativos –organizaciones no gubernamentales,
organizaciones sin fines de lucro– sino por razones positivas que fundamenten su
necesidad en general, como también en particular en el momento que hoy atraviesa
históricamente el país.
Estas razones existen, y son de orden cultural e histórico,
político y económico, y filosófico. Veamos estas razones más de cerca:
4 Dr. Rafael Braun, de nota publicada en
periodismosocial.com.
43
2.3.4. Lo Social en la Argentina Contexto Cultural e Histórico
Argentina no es un país homogéneo desde el punto de vista
cultural. En su conformación moderna, la cultura de la población que la habita
proviene de dos vertientes claramente diferenciadas. La primera ligada a la
experiencia colonial española, visible tanto en las viejas provincias
argentinas como en los nuevos inmigrantes de los países vecinos que llegaron a
nuestras tierras en la segunda mitad del siglo veinte. La segunda vertiente está
constituida por las corrientes inmigratorias europeas de fines del siglo
pasado y comienzos del actual. Ambas han tenido actitudes diferentes frente al
sector social.
La tradición española ha dado preeminencia a tres actores
principales: el estado, la Iglesia Católica, y el patrón devenido "caudillo".
Los tres evocan estructuras jerárquicas que históricamente adoptaron conductas
"paternalistas" ante las necesidades de la gente, generando relaciones de
clientelismo y dependencia respecto de las autoridades constituidas. Después de
la independencia el caudillismo se trasladó al campo político (sector público),
con lo que estas tendencias se reforzaron. La consecuencia aún hoy visible es
que son muchos los que aguardan pasivamente la solución de sus problemas por
parte del estado o de la Iglesia, sin tomar en propias manos su destino.
La inmigración europea trajo consigo una tradición
asociativa. Quienes llegaban de países lejanos con otras lenguas y costumbres y
muy pocos recursos materiales, sentían la necesidad de aunar fuerzas para
enfrentar los desafíos presentes en la colonización de nuevas tierras y la vida
en las ciudades. Mientras la primera tradición construyó muchas
44
y valiosas obras de beneficencia en favor de los carecientes,
la segunda tejió una trama de organizaciones sociales de ayuda mutua. Se
asociaban para resolver sus problemas en forma práctica, sin esperar que
llegaran las soluciones desde "arriba".
Ambas tradiciones, que por comodidad llamaremos criolla y
europea, son reconocibles en nuestro medio. Pero existen muchos indicios que
señalan la fecundación mutua de ambas culturas, con resultados a veces positivos
y en otros negativos. Entre los primeros cabe señalar el intenso movimiento
asociativo de los migrantes internos que se desplazan de sus provincias
"criollas" hacia los grandes centros urbanos en busca de trabajo. Dos grandes
instrumentos de integración social –la educación pública y el servicio militar
obligatorio– han jugado un papel importante en este sentido en el pasado, al
permitir a los que pasaban por ellos tener una experiencia de igualdad y de
movilidad social. Esta conciencia de dignidad ha sido un factor esencial en la
promoción del espíritu asociativo entre estos grupos sociales. Entre los
resultados negativos debe anotarse el hecho de que muchos que vienen de la
tradición europea han olvidado sus raíces, y desde la política y la conducción
del estado adoptan con entusiasmo el viejo clientelismo paternalista.
"La Argentina necesita hoy un fuerte sector social porque es
el camino más seguro para promover una cultura asociativa de auto
responsabilidad social basada en la igual dignidad de cada ser humano. La libre
asociación de iguales es la expresión más acabada de esta cultura".5
5 Dr. Rafael Braun, ob. cit.
45
2.3.5. Sector Social, Estado y
Empresas. Descentralización y Subsidiaridad
Las relaciones entre el Estado y las ONGs, debe estar regida
por los principios de descentralización y subsidiariedad: el Estado no
hace lo que pueden hacer los ciudadanos y ayuda a hacer lo que los ciudadanos
por sí mismos no pueden realizar. No debe haber interferencia en estos dos
planos.
La subsidiariedad tiene un aspecto positivo, el
otorgamiento de subsidios: los subsidios indirectos, como las desgravaciones
impositivas, son las formas primarias que respetan la libertad de la sociedad
civil; no es el Estado quien decide a quien subsidiar sino la sociedad.
Entre el sector social y el Estado hay un contrato implícito:
el Estado, que tiene por misión velar por el bien común, advierte que estas
organizaciones son una fortaleza de la sociedad y aplica el principio de
subsidiariedad –el bien común puede ser alcanzado de diversas maneras–. Como la
sociedad es la primera que responde a las necesidades generadas en su seno, para
ayudar a la cobertura de esas necesidades, el Estado acuerda determinadas
ventajas a las instituciones sin fines de lucro a través de desgravaciones
impositivas para las donaciones, reducción de tasas y otros mecanismos. La
sociedad entiende que por la bondad del objeto que persiguen como por los
resultados que obtienen, estas entidades deben dar el ejemplo; se espera de las
personas que las conducen que promuevan bienes sociales y públicos y que tengan
conductas éticas
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superiores a la media. Es decisivo tomar conciencia que las
fallas éticas no sólo dañan a la propia institución sino que afectan la
confianza pública.
Los subsidios directos constituyen un punto muy conflictivo
para el sector. Para que su otorgamiento se maneje con criterios éticos es
imprescindible despolitizar la decisión y distinguir con claridad estado y
gobierno. Aunque es lo que ocurre en la totalidad de los casos, no deberían ser
los funcionarios –el gobierno– quienes otorguen los subsidios. Sería conveniente
la creación de un órgano colegiado representante de la sociedad que con
independencia del poder político asigne subsidios sobre la base de criterios y
prioridades de público conocimiento y que presente una rendición de cuentas de
sus actos. Esta propuesta puede considerarse utópica a primera vista, sin
embargo hay en la Argentina, en la órbita estatal, instituciones que otorgan
subsidios en función de un orden de méritos y a partir de criterios estables
–aunque con un grado de politización– como el Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Lo fundamental es evitar la discrecionalidad y arbitrariedad
en el otorgamiento de los subsidios, evitando así confundir la misión que tiene
el estado de otorgar fondos públicos para ayudar a causas nobles, con los
favores políticos acordados por los gobiernos que sólo procuran perpetuar el
clientelismo.
Es crucial asegurar la transparencia en el otorgamiento de
subsidios estatales fundados en los principios de subsidiariedad y
descentralización para garantizar que los fondos lleguen a los beneficiarios a
partir de las instancias sociales más cercanas.
Cada uno debe preguntarse seriamente y responderse con
honestidad respecto de la conducta de su organización: ¿en qué medida cumplimos
las leyes impositivas y
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previsionales?, ¿respetamos las incompatibilidades que señala
la ley entre ciertos cargos remunerados y la pertenencia a órganos directivos?,
¿tenemos los libros contables al día y presentados ante la Inspección General de
Justicia? Para obtener confianza hay que merecerla y esto implica, en un
nivel ético básico, cumplir la ley. Es inconcebible un sector social
fuerte dirigido por malos ciudadanos.
Las ONGs existen para cumplir una misión y no para dar un
determinado nivel de vida a sus miembros. Una forma de verificarlo es medir la
proporción del presupuesto de la institución que se dedica a gastos
administrativos y al cumplimiento de la misión. Hay instituciones que pareciera
que existen sólo para gestionar subsidios o para realizar contratos en favor de
sus directivos. Cabe preguntarse cuál es la misión de dichas organizaciones.
Esta es la razón por la que las fundaciones filantrópicas son renuentes a
financiar la base de una organización y siempre financian proyectos.
Una ONG nunca debe ser agente del Estado, actuar por su
cuenta y orden. Eso no es una asociación voluntaria.
En la relación con las empresas y con las fundaciones
filantrópicas valen los principios enunciados antes: honestidad en la
elaboración, ejecución, rendición de cuentas y evaluación de los proyectos;
informar con transparencia al donante qué se ha hecho con su dinero.
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Las organizaciones sin fines de lucro deben dar especial
cuidado a la eficiencia en el gasto y la excelencia en el servicio, ya que
tienen una responsabilidad ética fundamental: la de administrar bienes ajenos en
beneficio de terceros, en otras palabras, administrar el Fideicomiso
Social por las que fueron creadas. 6
6 Aprovecho esta parte
de nuestro trabajo, para plasmar un concepto que ha surgido en mi mente luego de
haber recorrido varios escritos del sector social.
Si tenemos en cuenta que un Fideicomiso es aquella
disposición testamentaria por el cual el testador deja sus bienes o parte de
ellos encomendada a la fe de uno, para que en caso y tiempo determinados, la
trasmita a otro sujeto o la invierta del modo en que se le señala. Cuando hablo
de Fideicomiso Social, me refiero a determinadas ONGs, a las cuales, ya sea un
donante en particular o grupo de donantes, le hacen entrega de una cantidad
determinada de dinero o bienes, para que ésta los invierta con el único objetivo
de conseguir los objetivos establecidos en su misión de ser, siendo esta misma
razón de ser (misión) la que persuadió a aquel donante.
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3. Entorno al concepto del Lobbying
3.1. Antecedentes
Se estima que el origen de la denominación de esta actividad
se remonta al siglo XVIII, cuando en el Reino Unido representantes de diversos
intereses sociales y políticos se reunían con miembros de la Cámara de los
Comunes en el vestíbulo de su Casa, llamado lobby, para obtener ciertos
favores. Sin embargo, su desarrollo peculiar está íntimamente ligado a la
historia de los Estados Unidos. Es así como a comienzos del siglo XIX, en ese
país se empezó a denominar lobby-agents a aquellos que procuraban
servicios especiales en el Parlamento del Estado de Nueva York, y se describió
al lobby como el "trono de la corrupción". Anteriormente, James
Madison, uno de los fundadores de la nación, los había defendido en "The
Federalist Papers", una serie de ensayos que escribió con Alexander Hamilton
y John Jay para alentar a los estados a ratificar la Constitución de Filadelfia
de 1787. Madison destacó los aspectos positivos de esta forma de participación
ciudadana, representativa de la diversidad social, cuya perfectibilidad depende
de la plena competencia entre los diferentes grupos y la aplicación de frenos y
contrapesos legales. Mientras esa competencia exista – abogaba– los lobby-agents
pueden reportar importantes beneficios al sistema político, particularmente
en términos de pericia y conocimiento. Esta perspectiva, que rescata del
lobbying su carácter específico, siguió siendo defendida a través de los
años, en los Estados Unidos, por políticos de todas las tendencias.
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Después de algunas normativas estatales –como la tipificación
como delito por la Constitución del Estado de Georgia (1877) y su primera
regulación por el Estado de Massachusetts (1890), además de algunos intentos
legislativos en 1936 y 1938, el lobbying alcanzó su respetabilidad
moderna en aquel país, en 1946, a través del Federal Regulation of Lobbying
Act, comúnmente conocido por los apellidos de sus autores como la ley La
Follette– Monroney, el primer reconocimiento a nivel nacional de un Estado.
Para algunos analistas la regulación federal del lobbying,
en 1946, fue un producto natural de su expansión en la segunda postguerra, como
consecuencia de la explosión económica de los Estados Unidos y la difusión de su
comercio hacia el exterior, especialmente a Europa. En 1956, John Fitzgerald
Kennedy decía de sus representantes:
"Los lobbyists son en la mayoría de los casos técnicos
expertos y capaces de explicar temas complejos y difíciles de una manera
clara y comprensible. Sostienen diálogos personales con miembros del
Congreso en los cuales explican en detalle la razón de las posiciones que
defienden [...] preparan resúmenes, análisis de leyes, proyectos y memoranda
para uso de los legisladores y de las comisiones. Son necesariamente
maestros en sus temas y, de hecho, casi siempre proveen estadísticas útiles
e información difícil de obtener. [...] hablan en nombre de los varios
intereses económicos, comerciales y otros de tipo funcional de esta nación,
sirven a un útil propósito y han asumido un importante papel en el proceso
legislativo".
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Cuando Kennedy dijo esto, la mayoría de los lobbies
representaban intereses económicos, principalmente de empresas productoras y de
sindicatos. Desde la década del 60 se expandieron hacia la promoción de otras
causas favorecidos por la propia participación del gobierno federal en asuntos
como derechos civiles, medio ambiente, la seguridad y protección del consumidor,
el cuidado de la salud y otros.
3.2. Europa y Latinoamérica
A pesar de que pocos norteamericanos rechazarían el derecho
de los lobbystas de "peticionar al gobierno una reparación de agravios", conforme
con la Primera Enmienda de la Constitución, la percepción del lobbying
por parte de John Kennedy –como un instrumento más, y muy valioso, de
participación de la sociedad civil en la vida pública– no ha llegado a ser
unánimemente compartida por el público norteamericano y los estudiosos del
sistema político estadounidense. Algunos siguen siendo escépticos y sienten que
estos grupos poderosos influyen indebidamente en los representantes elegidos,
particularmente a través de las contribuciones a las campañas electorales.
Lo mismo ha sucedido en Europa y en Latinoamérica, donde
mayormente, hasta hace pocos años, se lo había visto sólo como una práctica más
cercana al tráfico de influencias.
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Al finalizar el siglo XX, el contexto socio-político europeo
ha ido favoreciendo una mayor participación del mundo de los negocios en el
proceso de formulación de políticas públicas. Para el abogado y periodista
catalán Jordi Xifra, cuatro son los factores que habrían patrocinado este
cambio:
a) El desarrollo de un poder burocrático y reglamentario en
Bruselas (sede de la Unión Europea), de obligada influencia en la normativa de
los Estados miembros de la Unión Europea.
b) El cuestionamiento del papel del Estado y de la eficacia
de sus intervenciones.
c) El importante papel de la competitividad, esto es, del
dinamismo empresarial, en la actividad económica.
d) La cada día mayor especialización del aparato burocrático,
necesitado de una información más detallada y técnica.
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La Unión Europea constituye un foco de atracción muy
relevante para los lobbies. En el momento en que la Comisión Europea, una de sus
instituciones, formuló su comunicación "Un diálogo abierto y estructurado entre
la Comisión y los grupos de interés" (1993), se estimaba en más de tres mil el
número de los grupos de interés establecidos en Bruselas (sede de la Unión
Europea), empleando a más de 10.000 personas dedicadas al lobbying. Este
total comprendía más de 500 federaciones internacionales y europeas en
representación de unas cinco mil organizaciones nacionales, junto con doscientas
firmas y unos cien despachos profesionales especializados en la gestión de
asuntos comunitarios. También, a la fecha, existían en Bruselas más de cincuenta
oficinas de representación de entes regionales y locales, además de las
distintas asociaciones europeas que agrupan a dichas instituciones.
Una de las claves explicativas del activismo de los
lobbies a nivel europeo reside en el carácter híbrido del sistema
comunitario. Sin tratarse de un Estado en sentido estricto dispone de la
autoridad necesaria para realizar asignaciones imperativas a la sociedad bajo la
forma de políticas regulativas, distributivas y redistributivas de cumplimiento
obligatorio tanto por las Administraciones nacionales como por las empresas y
los particulares de los quince Estados miembros. Teniendo, por otra parte, el
apoyo de la Comisión y el Tribunal de Justicia como garantes del cumplimiento de
la normativa comunitaria.
Por otra parte, el desarrollo institucional de la comunidad
ha estado, desde su inicio, vinculado con la presencia de los lobbies en
Bruselas. Los "padres fundadores", apoyados por los teóricos de la integración
económica europea como L. Lindberg, confiaban en que el desarrollo de relaciones
estables entre las élites económicas y sociales de los estados miembros y la
alta autoridad de la Comunidad Económica del
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Carbón y del Acero (predecesora de la Comisión Europea),
presionaría sobre los gobiernos y crearía las lealtades necesarias para
profundizar en el proceso de integración hasta hacerlo irreversible. Incluso fue
la propia Comisión quien impulsó, más tarde, la creación de los primeros lobbies
industriales. Interesada en conocer las opiniones de los sectores afectados por
las distintas regulaciones, la Comisión prefería disponer de un único
interlocutor válido en cada sector en lugar de uno para cada Estado.
En cada Estado miembro de la Unión Europea los lobbies han
funcionado informalmente sin regulaciones a nivel nacional. Lo mismo sucede en
los países de la América Latina donde se encuentran en una etapa incipiente. Con
ello se quiere decir, que están muy lejos de poseer las características de los
lobbies estadounidenses, basados en una larga tradición, que ha reconocido su
legitimidad constitucional y, mayormente, respetado su existencia. En estos
países, aún no han encontrado su especificidad social y funcionan informalmente,
como "una actividad en las sombras". En ellos también la denominación es
usada, como jerga, para referirse a cualquier forma de apoyo grupal.
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3.3. En torno a la definición de lobbying
Los enunciados sobre el lobbying usan expresiones como
"intervenir para influenciar", "ejercer presiones", "tratar de
convencer", "intentar neutralizar", "obtener una inflexión",
coincidiendo en que es una actividad orientada a la persuasión de quienes
ostentan alguna forma de poder público, encaminada a influir sobre sus
decisiones.
Así, Frank Farnel define el lobbying como "una
actividad consistente en proceder a intervenir para influenciar directa o
indirectamente los procesos de elaboración, aplicación o interpretación de
medidas legislativas, normas, reglamentos y, generalizando, de toda intervención
o decisión de los poderes públicos".
El lobbying ha sido asimilado a los grupos de presión,
en cuanto actúa sobre la opinión y los poderes públicos sin que sea un partido
político, siendo para algunos la diferencia entre ambos que el partido político
tiene por objeto la conquista del poder mientras el grupo de presión busca
influir sobre quienes lo ostentan. Esta identificación con los grupos de presión
es rechazada |