Noticia Ampliada
- 21/04/2026
- Implantes vs. Coronas
Por Fernando Hittos, coordinador odontológico de Dentalia (www.dentaliaonline.com) Matrícula Nacional: 20771; Matrícula Provincial: 42759
Un implante dental tiene como función sostener las restauraciones de un diente o de un grupo de dientes. Se diferencia de una corona en que esta se realiza sobre la raíz dentaria de una pieza propia, contrariamente a un implante que se realiza en un lugar donde no existe pieza dentaria propia. Esto no quiere decir que sobre un implante no se pueda hacer una corona después, de hecho, hay muchos tipos de coronas que se pueden aplicar, por ejemplo, dependiendo del material con el que estén hechas: metal, resina o porcelana.Un implante es como un taco Fisher puesto sobre la pared. Una vez colocado, hay que esperar alrededor de 3 meses a que se forme el hueso (oseointegración) para poder colocar una corona. Sobre los implantes pueden ir varios tipos de coronas, generalmente las que nosotras utilizamos son atornilladas. Una vez que está oseointegrado, hacemos una transferencia (transferimos la forma y ubicación de un implante en boca a un modelo de yeso) y sobre ese modelo de trabajo el laboratorio realizará la pieza requerida.
La aplicación de una corona sobre un implante, a diferencia de la que se coloca sobre una raíz dentaria o sobre un perno colocado en una raíz, tiene múltiples ventajas.
En primer lugar, como los implantes están hechos enteramente con titanio que es un material biocompatible no hay peligro de que el cuerpo lo rechace.
En segundo lugar, un implante es permanente (dura toda la vida, salvo algún accidente) ya que se coloca en el hueso, lo que no ocurre habitualmente con las coronas sobre dientes naturales, que pueden ser afectadas por las caries. El implante es imposible que las tenga aunque, sin embargo pueden traer un desorden llamado periimplantitis. La periimplantitis es una inflamación en la mucosa o en la estructura ósea que deber ser detenida inmediatamente por medicamentos especiales otorgados por el doctor.
El implante no se va a romper, lo que se puede fracturar es la parte protética, la corona aunque es muy raro. Las coronas que nosotros hacemos son metálicas recubiertas con porcelana. El metal no se rompe nunca, en cambio, la porcelana a veces, en pequeños espesores, es frágil (no sufre deformación elástica, se rompe).
Las coronas sobre implantes tampoco sufren filtraciones de bacterias, es decir, por más que entre saliva la corona y el implante no se caen, que es fundamental. En las coronas sobre diente vital o sobre un perno, la unión entre el metal de la corona y el remanente dentario no es absoluta por lo que puede haber filtraciones. Esto genera retención de placa y que la higiene no sea óptima, lo que termina careando la raíz. Se puede perder el perno, la corona y terminar en una extracción.
Además, los implantes no sufren piorrea (comúnmente llamada enfermedad periodontal). Es una enfermedad del tejido de soporte del diente natural (el amortiguador del diente) que produce pérdida de hueso y eventualmente la caída del diente. En el implante no existe la piorrea porque ya no está ese ligamento periodontal, por eso, decimos que el implante es permanente.
Finalmente, no hay límites en la cantidad de implantes que se pueden tener. Lo ideal sería un implante por cada pieza dental perdida, para conservar la individualidad y la higiene. Historial de noticias




