Noticia Ampliada
- 20/04/2026
- El alzheimer hoy y en el mundo
Por Sonia Hanine, directora médica de Residencia Manantial (www.residenciamanantial.com.ar)
Las demencias son enfermedades caracterizadas por la pérdida gradual, insidiosa e irreversible de funciones cognitivas, con o sin alteraciones conductuales y que ocasionan dificultades en la realización de las actividades de la vida cotidiana. Existen diferentes tipos de demencia siendo la más frecuente la demencia tipo Alzheimer.La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por un inicio con trastornos que, en general, suelen afectar la memoria reciente y que progresa y compromete otros dominios cognitivos como el lenguaje, la orientación temporal y espacial, la atención y la capacidad para organizarse y planificar tareas. Pueden presentar desde el inicio o a lo largo de su desarrollo alteraciones conductuales. El paciente por todos estos motivos va perdiendo la capacidad para desenvolverse adecuadamente en las actividades de su vida cotidiana. En un inicio esto puede notarse en las actividades más complejas como puede ser el manejo del dinero, las compras, el trasladarse de un lugar a otro en la calle, el manejo de la medicación y más. Pero con el avance de la enfermedad se van viendo afectadas tareas más básicas como lo son la higiene personal, el vestido, la alimentación, o la continencia. Por este motivo la persona que la padece se va tornando cada vez más dependiente, requiere de una supervisión y cuidado permanente y exige un gran esfuerzo para las personas que rodean al paciente, ya sean sus familiares directos o cuidadores formales. Lo que suele agravar la situación es la incapacidad, propia de la enfermedad, del paciente de reconocer que está enfermo.
Dado que el primer factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad es la edad avanzada, y sabiendo que nos encontramos en un proceso de envejecimiento poblacional acelerado en todo el mundo, no es difícil comprender el por qué en la actualidad se habla de una epidemia cuando se hace referencia a esta patología. En el mundo, se calcula que existen 44 millones de personas que padecen esta afección y las proyecciones de los expertos hablan de cifras tan elevadas como 135 millones de pacientes para el 2050.
Por el momento, no existe un tratamiento efectivo curativo de esta enfermedad. Los costos de atención de estos pacientes, que van requiriendo cada vez más asistencia, son sumamente elevados y es por este motivo que los países más desarrollados se encuentran firmemente en un plan de investigación y trabajo para poder encontrar algún tipo de tratamiento que pueda frenar el avance de esta enfermedad, o incluso se estudian factores que puedan ayudar a su prevención. La realidad actual es que solo contamos con fármacos que ayudan a que los síntomas conductuales no sean tan difíciles de manejar, que podrían ayudar a detener parcialmente el avance rápido de los síntomas cognitivos pero ninguno ha demostrado que sean útiles en la cura de la enfermedad.
Se están desarrollando técnicas para intentar lograr un diagnóstico más precoz, y se evalúa si, al detectar la enfermedad en etapas pre clínicas (dónde la persona aún no desarrolló síntomas) o iniciales, se logra un mejor efecto de los fármacos existentes en la actualidad o se pueden iniciar pruebas con fármacos en etapas de investigación.
En nuestro país varios grupos trabajan e investigan la Enfermedad de Alzheimer. No estamos ajenos a la realidad mundial y se calcula que existen unas 400.000 personas que padecen la enfermedad en nuestro país. Apuntamos a seguir los lineamientos internacionales en lo que son criterios diagnósticos y en la terapéutica que podemos utilizar hasta el momento.
Más allá de los fármacos, es sumamente importante sostener la actividad física de las personas que padecen la enfermedad, mantener programas de estimulación cognitiva a través de talleres y actividades específicas, educar y formar a cuidadores de los pacientes para que tengan herramientas para el manejo cotidiano de los pacientes y no se sobrecarguen. Las actividades en centros de día especializados o Instituciones geriátricas especializadas apuntan a sostener la funcionalidad y autonomía del paciente por el mayor tiempo posible. En una estructura y con un ambiente adaptado a este tipo de pacientes se logra mejorar los trastornos conductuales sin necesidad de utilizar fármacos sedativos y con la formación adecuada de quienes asisten al paciente se evitan situaciones que tornan mucho más difícil la tarea cotidiana. Historial de noticias




