Noticia Ampliada
- 23/04/2026
- Los perros, al psicólogo
Por Silvina Faldani, de Bien Fifí, www.bienfifi.com.ar
La muerte de alguien cercano a la mascota, la llegada de un nuevo integrante a la familia, una mudanza, nuevas reglas en la casa, cambios en la rutina o, incluso, una situación traumática lejana en el tiempo que quedó registrada en la memoria del animal. Las situaciones que pueden llevar a un perro a la depresión son tan infinitas como las que llevan a los humanos. Sí, los perros también sufren de depresión, no es una enfermedad exclusiva de los humanos.El problema es que es bastante habitual que uno interprete erróneamente la conducta anormal de su mascota. Sin embargo, hay que saber que algunos comportamientos violentos, sorpresivos o de aislamiento que nunca habían aparecido en el animal, se pueden deber a algún tipo de problema psicológico, por ejemplo una depresión.
Estos cambios en los animales suelen ser pasados por alto pero lo cierto es que cada vez son más frecuentes y eso provocó que cada vez haya más especialistas que trabajen la psicología del perro. Pero ¡ojo! No hay que imaginarse al perro acostado en un diván. Pero sí consultar a un especialista con el fin de determinar y tratar de solucionar el problema de la mascota.
Generalmente, el principal factor que influye en su estado de ánimo es el ansia de compañía y la falta de afecto o cariño por parte de la familia que lo adoptó. ¿Qué es la depresión? un estado patológico con disminución de toda la actividad psíquica que afecta, en especial, al componente afectivo. El problema en el caso de los canes es que, en comparación con la humana, existe escasa experiencia terapéutica animal. Más allá de la dificultad para tratar al perro, ya que no existe comunicación posible con él.
Sin embargo, cada vez son más los estudios dedicados a entender las causas que llevan a la depresión animal, y los especialistas que trabajan sobre la cabeza a los perros. Existen dos tipos de depresión en los perros. La endógena se caracteriza por la ausencia de motivaciones externas, por lo que se puede afirmar que tiene una causa genética. Por el contrario, la depresión exógena, que es la más habitual, es consecuencia directa del entorno y puede tener causas muy variadas.
Algunas posibles causas depresión canina...
Las condiciones hostiles: falta de espacio en la casa y pocas salidas a la calle, restricciones para ladrar y hacer sus necesidades libremente.
Aburrimiento: la inactividad, la falta de estimulo.
El desorden doméstico: la falta de rutina los estresa y puede provocar un desarreglo psicológico. La falta de afecto y compañía: los perros pueden llegar a alterar su comportamiento si se les deja solos demasiado tiempo, sienten miedo, ansiedad, corren, rompen cosas e incluso desarrollan comportamientos neuróticos.
¿Qué hacer si vemos que el animal se comporta extraño? Consultar a un especialista. Además de brindarle mucho cariño, estar en contacto con el can y prestarle toda la atención necesaria. Historial de noticias




