Noticia Ampliada
- 20/04/2026
- El cuidado de los muebles de calidad
Por Liliana Mestanza, Team Desing, Fontenla, www.fontenla-furniture.com
La atención y el mantenimiento habitual de los muebles finos puedenasegurar su belleza por muchos años. Además de manchas y rasguños
accidentales, los muebles de madera son susceptibles a factores
ambientales, tales como la luz, humedad y polvo. La clave para una
larga vida de nuestros muebles es la limpieza. Pero el desconocimiento
de algunos efectos de ciertos recursos limpiadores en determinados
modelos, podría provocar un deterioro aún mayor. Es importante atender
algunas sugerencias prácticas para crear un mejor ambiente para sus
muebles.
Más vale prevenir que curar
Una de las mayores virtudes de los muebles de madera es que un simple
toque puede devolverles su aspecto original.
La madera es una material natural con variaciones de color,
configuración, malla y estructura del grano. Cada pedazo individual de
los muebles tiene marcas características. Algunas partes plásticas de
computadoras, calculadoras, teléfonos y otros productos, tales como
carpetas o cuadernos de vinilo, contienen un agente de plastificación
que puede decolorar o ablandar el acabado de laca de los muebles
finos. Siempre se debe usar un tapete debajo de estos artículos para
prevenir la decoloración o ablandado de la laca. Los artículos tales
como vasos, floreros, tazas y platos calientes deben tener
adecuadamente un tapete bajo ellos. Es importante tener presente
siempre levantar los objetos en vez de arrastrarlos sobre el acabado.
Con respecto al ambiente es conveniente mantener el espacio en el que
se encuentran sus muebles debidamente humedecidos. La carencia de
humedad, generalmente en los meses de invierno o en climas secos,
puede hacer que ciertas chapas se agrieten. La madera agradece cierta
temperatura y humedad (alrededor de 22º C con un 40 por ciento de
humedad). La madera no debe situarse cerca de los aparatos de
calefacción o de aire acondicionado. Éstos quitan la humedad necesaria
de sus muebles y la extraen hacia fuera.
El blanqueado solar ocurrirá cuando los muebles de madera se exponen a
la luz del sol. Los rayos solares ultravioletas dañan el acabado y
blanquean la madera por dentro. Aunque algunos blanqueadores de madera
son utilizados por su capacidad de suavizar y enriquecer los tonos, la
exposición excesiva a la luz no es generalmente buena para los muebles
de madera. Por esta razón, hay que intentar evitar colocar muebles en
luz del sol directa y redistribuir los accesorios de vez en cuando
para prevenir cambios de tono.
Por otra parte, la exposición prolongada a la luz solar puede causar
agrietamiento del acabado de los muebles de madera. Acabados
transparentes pueden opacarse en respuesta a la luz excesiva. En casos
severos, la exposición excesiva a la luz puede causar el
resquebrajamiento de la estructura celular de la madera.
Los daños causados por la exposición a la luz son acumulativos e
irreversibles. Por lo tanto, los esfuerzos para controlar la
exposición excesiva a la luz y a los rayos ultravioletas, o al menos
la reducción de luz solar recibida en una sola pieza o sección de un
mueble valdrán la pena.
Otra cuestión no menos importante es el desplazamiento de los muebles.
Hay que tener mucho cuidado al moverlos y conseguir suficiente ayuda
para levantarlos en vez de empujarlos lateralmente, ya que esto causa
tensión en las ensambladuras, especialmente en las patas. Lo
aconsejable es levantar las mesas por la base o patas en vez de la
sobremesa, ya que ésta puede desprenderse o aflojarse.
Levantar las sillas por la base del asiento en vez de los brazos o la
parte posterior del espaldar.
Cuando se transporten muebles en un vehículo, conviene acostar los
muebles en sus espaldas o bases en vez de las patas. Remover las
sobremesas de mármol cuidadosamente y transportarlas o almacenarlas en
sus costados, al igual como se haría con un espejo.
Quitarles el polvo como principal recomendación
Para el mantenimiento de los muebles, es recomendable no usar ceras de
silicona, aceite de limón u otros pulimentos aceitosos. Los muebles de
alta calidad tienen acabado protector de la laca que no requiere
ningún cuidado con excepción de desempolvarlos. Es aconsejable la
aplicación de una pasta de carnauba de calidad (tal como la cera en
pasta) para proporcionar la protección adicional contra los rasguños y
los derramamientos. La frecuencia con que se aplique la cera depende
de cuanto desgaste reciba el mueble. Un escritorio o la superficie de
una mesa pueden encerarse cada tres meses, una mesa ocasional cada
seis. Los lados y los frentes de un escritorio, de una mesa o de una
cómoda puede que nunca sea necesario. Antes de aplicar la cera, los
muebles deben siempre estar limpios. Para derrames de comidas conviene
usar un paño o esponja que haya humedecido en una solución de agua con
jabón suave (sin amoniaco). Para las manchas y las acumulaciones
aceitosas, se debe limpiar con un paño humedecido con un jabón
diseñado específicamente para los productos de madera. Hay que
recordar seguir las directrices de los fabricantes al usar un
limpiador de este tipo. El secado del mueble debe realizarse
totalmente con un paño limpio y suave. Luego se debe aplicar una
película fina de la cera a la superficie, trabajando un área pequeña a
la vez. Hay que frotar en la misma dirección que la veta de madera,
para después pulimentar siempre con un paño suave, seco. Si está
pulimentada demasiado fuerte, la cera puede alterar el nivel del
brillo de los muebles.
Los muebles deben ser desempolvados periódicamente con un paño suave,
húmedo sin pelusa, secándolos de inmediato con otro paño suave y seco.
No se deben utilizar productos de limpieza que contengan silicona. La
silicona puede dañar las lacas y puede dificultar en gran medida una
futura restauración. El aceite de limón y otros pulimentos a base de
aceite se deben también evitar porque atraen el polvo y la arena, y
causan una película nebulosa en el acabado.
Cuando alguna sustancia se derrama sobre un mueble, nunca debe
eliminarse con un paño, sino que debe absorberse de inmediato. Si se
derrama perfume o quita esmalte, no se debe pasar un paño sino que hay
que dejar que se evapore y absorba el líquido. La laca ablandada por
los agentes químicos debe volver a su estado normal cuando se haya
evaporado totalmente dicho agente químico. Luego se debe dejar secar
el área, frotarla con un compuesto fino para pulir automóviles y
después aplicar una capa fresca de cera. Si cayese cera de vela sobre
la superficie acabada de la madera, se puede sostener un cubo de hielo
sobre la cera para endurecerla. Enseguida se debe absorber el agua y
usar una espátula roma plástica para eliminar la cera sin tocar la
madera. Suavemente raspar toda la cera restante y frotar el área con
cera para muebles a fin de reemplazar la película protectora. Los
acabados texturizados y pintados con brocha que tienen un acabado de
lustre cáscara de huevo no deben encerarse o pulirse ya que adquirirán
un mayor brillo no recomendable. Para fines de limpieza, usar una
solución de agua y jabón suave, luego secar el mueble con un paño
suave y limpio inmediatamente.
Ahora ya se está preparado para cuidar del mobiliario de madera. No
hay que desanimarse si no se logra hacer desaparecer una muesca o
rayón por completo. Después de todo, los signos de uso pueden añadir
cierto carácter y encanto a una pieza de madera, y normalmente son muy
poco notorios. Historial de noticias




