Noticia Ampliada
- 28/04/2026
- La falta de acceso a la información de las personas sordas
Por Silvana Veinberg (fellow de Ashoka) y Silvana Bonnet, Asociación Civil Canales www.canales.org.ar
Muchos oyentes creen que el acceso a la información de las personassordas se resuelve escribiendo o hablando lento, que los sordos tienen
más facilidad para leer los labios. Pero no.
Más del 80% de la población sorda de nuestro país es analfabeta
funcional y muchos desconocen el idioma español en su modalidad oral o
escrita. Esto es así porque a diferencia de las personas oyentes que
aprendemos a hablar escuchando a nuestros padres, una persona sorda no
puede hacerlo. Su lengua natural es la Lengua de Señas Argentina
(LSA), pero más del 90% de los padres de niños sordos son oyentes que
desconocen la LSA.
Cuando un niño no adquiere una lengua que le resulta natural, ve
seriamente comprometidas sus posibilidades de expresarse, de
comunicarse, de comprender el mundo que lo rodea. Necesitamos de
palabras (pronunciadas o señadas) para pensar, para conocer el mundo,
para comprender lo que sentimos, para comunicarnos.
Por eso, el 19 de septiembre se conmemora cada año en Argentina el
Día del Sordo/a. El objetivo de esta fecha es sensibilizar a la
comunidad en general acerca de la no discriminación, y fomentar la
integración de las personas sordas y oyentes a través de la puesta en
común de sus realidades y el respeto de nuestras diferencias.
La fecha solicitada por la Asociación Sordomudos de Ayuda Mutua
(ASAM) fue decretada en 1959, y recuerda el día de la creación del
Primer Instituto educativo nacional para sordos, el 19 de septiembre
de 1885. A nivel mundial, el equivalente de esta fecha es la última
semana completa del mes de septiembre, en recuerdo del primer Congreso
de la Federación Mundial de Sordos (FMS).
Los niños sordos son en muchos casos víctimas de una mirada clínica
que reduce toda la estimulación y la enseñanza a la rehabilitación de
sus habilidades para pronunciar palabras descuidando el aprendizaje de
contenidos y obstaculizando el acceso a una lengua que les permita
desarrollar el pensamiento. Esta orientación incentiva a sus padres a
continuar en casa las actividades de rehabilitación y todos se pierden
el placer de los cuentos, los juegos y las conversaciones familiares.
Pero existe otra mirada, que reivindica a la comunidad sorda como una
minoría lingüística y cultural, cuya lengua es la Lengua de Señas
Argentina (LSA). La LSA es una lengua diferente del español, que no lo
imita ni lo representa mímicamente. Una lengua completa, que permite
la expresión de ideas complejas y abstractas, con una estructura
gramatical particular y un vocabulario propio. La LSA es una lengua
visual que se sirve del movimiento entre sus elementos y que es
ágrafa, es decir que no se escribe.
Si se respetan los derechos de los niños, niñas y jóvenes sordos a
una educación accesible y de calidad, ésta será bilingüe (en LSA y
español) y culturalmente visual. El camino de aprendizaje les
permitirá acceder a toda la información disponible en forma escrita y
generar sus propias expresiones en la lengua que deseen. De este modo,
los sordos tendrán la oportunidad de participar activamente en la
sociedad y de intervenir en las políticas que los atañen. Historial de noticias




