Noticia Ampliada
- 28/04/2026
- El valor de cocinar con los niños
Por Lic. Marisa Russomando, Psicóloga (MN) 23189, www.marisarussomando.com.ar , Directora de Espacio La Cigüeña, www.espaciolc.com.ar
La cocina nunca estuvo tan de moda como ahora. Las listas de esperapor una plaza en las escuelas se alargan y las edades de los
interesados disminuyen. Es posible desde muy chiquititos introducirlos
en los primeros pasos: aliñar y rebozar las milanesas, preparar un
bizcocho, una tarta, hacer galletas. El arte de la cocina ha llegado
para los niños como si se tratara de un juego divertido y placentero.
Las vacaciones, sean de verano o de invierno, son un buen momento
para que el niño dé sus primeros pasos en la cocina. No existe una
edad más o menos adecuada para ello. Cuando se note que el niño ya
tenga la habilidad suficiente en sus manos para manipular los
alimentos, es el momento ideal para introducirlo en el mundo
culinario. Además, el estar en contacto con los alimentos, se animará
a probarlos y a consumirlos. Enseñar a cocinar es un buen camino para
estimular y enseñar los hábitos alimentarios a los niños.
En la cocina no sólo se prepara la comida y se la come, también se
educa y se aprende. La cocina es una necesidad pero también una
tradición, una costumbre que deberíamos pasar a los niños, disfrutarla
con ellos y enseñarles a cuidarse y a que hagan una saludable
alimentación. Alimentarse bien es tener una buena calidad de vida. Dar
valor a los alimentos es una base sólida de una correcta nutrición.
Ya hace algún tiempo en que algunas escuelas crearon talleres de
cocina para los niños. Ellos hacen del acto de cocinar algo muy
entretenido, atractivo y muy divertido. Les enseñan a cómo elegir y
comprar los mejores productos, a cómo combinar los platos, cómo
preparar un buen menú, cómo sacar el mejor partido a las verduras,
cuál es el valor nutricional de cada alimento, y por ultimo a
manipular y preparar una completa comida.
En una época en que se nota un creciente ascenso de la obesidad
infantil, enseñar a los niños, desde la más temprana edad, a cocinar
y a involucrarse en la preparación de las comidas, también es una
forma de prevenir y evitar que ellos se conviertan en niños obesos.
Aparte de eso, también favorece al combate del sedentarismo. En lugar
del niño estar enfrente a una televisión toda una mañana mientras su
mamá o su papá están preparando la comida, ¿por qué no darle la
oportunidad a que también participe y se comprometa con la cocina? Es
una forma de evitar que el niño se aburra, y de inculcar el compromiso
y el esfuerzo en su cotidiano. Además, la cocina motiva al niño al
conocimiento, al trabajo y a una mejor valoración de si mismo.
Entre cazuelas y fogones, los niños aprenden un montón. A cocinar
platos con huevos, con diferentes pastas, ensaladas, salsas, y una
infinidad de postres como tarta de galletas, tortitas, helados.
Seguramente el niño se declinará por alguna especialidad. Historial de noticias




