Noticia Ampliada
- 04/04/2026
- Paso a paso para elegir la tintura ideal
Por Andrea Toscani, responsable de producto de Nougat (www.plumari.com.ar/nougat).
¿Rojo, rubio o castaño? El color rojo es el indicado si tenés la piely los ojos claros. Si querés probar este color, lo mejor es que
incorpores coloraciones semipermanentes sin amoníaco ni oxidantes, que
no solo te dan reflejos sino que también te aseguran mayor volumen,
tapando también las primeras canas y otorgándote un baño de luz.
El rubio es adecuado si tu pelo ya es claro, y cualquier color de la
gama será apropiado. Cuanto más oscuro sea el cabello natural, más
cálido debe ser el rubio elegido.
Los castaños oscuros y negros son tonos muy naturales y se aplican a
cualquier base oscura sin la necesidad de decolorar. Si querés tener
un toque distinto y tenés piel clara, probá el color negro con
reflejos ciruelas, azules o violetas. Hay que tener cuidado con la
aplicación del negro o del castaño oscuro porque acentúan las arrugas
y hacen que la piel parezca pálida en contraste con el color de pelo.
Además, es conveniente que tengas en cuenta que si querés cambiar el
color de tu cabello, empieces con una leve iluminación, para dar
brillo y suavizar tus rasgos, y luego vayas haciendo cambios más
radicales para no sentir un contraste tan marcado con tu tono
original. Siempre es necesaria la decoloración cuando querés cambiar
de un cabello oscuro a uno muy claro.
¿Está decidida al cambio drástico de color en tu cabello? Sabés,
entonces, que cuanto más cambies el color original, más riesgo estás
tomando y por eso es altamente recomendable consultar con un
especialista en coloración capilar. Él será el encargado de darte los
consejos necesarios para que el pelo no se dañe y puedas mantenerlo
sano, sin que se reseque. También te recomendará tonos de bases y de
mechas adecuados a tus facciones, tono de piel y ojos.
Si te animás a hacer el cambio en tu casa, lo mejor es hacerlo
paulatinamente, es decir, solo un par de tonos. Si te agrada el
resultado, podés hacer un nuevo cambio hacia un tono más claro en la
siguiente tintura, hasta que encuentres el que más te siente. Hacé lo
mismo si tenés el cabello claro y deseás oscurecerlo porque si cambiás
de abruptamente vas a sentirte extraña y tardarás en acomodarte a tu
nuevo look. Además, las correcciones de color siempre son difíciles
así que es preferible evitarlas.
Dejá pasar siempre el tiempo adecuado entre una coloración y la otra,
que será acorde al crecimiento de tus raíces. También debés tener
cuidado de no aplicarte color en todo el cabello frecuentemente porque
podés dañarlo. Si estas reaplicando el mismo color de tintura conviene
que sigas las instrucciones del envase y retocá sólo las raíces para
evitar resecar el cabello, especialmente si es muy largo.
Es fundamental que luego de la tintura hagas el mantenimiento con
baños de crema y ampollas reparadoras, y que tengas en cuenta el
tiempo y el dinero que tendrás que invertir en tu pelo para tenerlo en
óptimas condiciones.
La elección del color debe ser en relación al color actual, tanto
natural como teñido.
Si el cabello es virgen podrás elegir cualquier color, pero el poder
de aclarado de una tintura permanente será de 2 tonos como máximo. En
el caso que desees aclarar más de eso, deberás utilizar un polvo
decolorante, el cual logrará aclarar hasta siete tonos según el color
de base.
La clave de todo cambio de coloración es aprender a elegir el color y
tratamiento apropiado para que te sientas cómoda con tu nueva
apariencia y mantengas tu cabello sano. Es importante que el color del
cabello respete y se asimile con tu tono de piel, el color de tus ojos
y tu color natural de base. Historial de noticias




